El cuento de Toni Camote, cipote mimado…

TONY CAMOTE, CIPOTE MIMADO, BICHO ACOMPLEJADO Y BOLO FONDEADO…

POR REYZOPE

-Psst !, Pssst, Zope, vení cabrón…Hacéme un cachete mi hermano, andá comprame una pachita, broder. Hacelo por caridá man, mirá como estoy temblando, me lleva la que no me trajo… !

-Nel Tony, hasta que te curés del delirio podés seguir chupando guaro…

-Pasame un poquito de listerine, pués cerote. Ya me curé, ya no veo a los hermanos de Chita, ya se me fue el delirio man…

-Mirá, yo ya me voy, sólo vine a buscar unos dulcitos… mejor andechá una jeta man, y quitá las manos de ese balcón, con este solazo se te van a quemar, acordate que las Neurobion que te mandó a poner tu ruca, manchan la piel si te dá el sol…

-Vos sos igual que todos : pura mierda conmigo vaá…

En eso sale su nana, doña “Choly la confitera”, como le decían en el barrio, y le dice al Tony : “Vago desgraciado, deja de estar molestando al Zopito, ya te voy a zampar verga por vicioso, cerrá esa ventana y te me zampás al cuarto porque sino te voy a tastasear, para eso te regresaste de los yunais, para sancocharte con ese guarón y pasartela en la vagancia ? Mejor te hubiera dado una pacha mosquiada o te hubieras ido en un pajazo de tu tata, para no estar angustiada con tus mierdas…

Tony Camote era un muchacho bolito y fondeador. Corria el año ochenta y ocho y al momento de su Delirium Tremens, el Camote tenía alrededor de casi veintisiete años y nunca cumpliría los veintiocho…. El Camote era así todo ciclillo, enclenque, color cenizo, dicharachero y bien tranquis. Cuando se iba de pijazo, producto de sus bolencias, se metía grandes cerotazos en la cara que se le ponían como camotes, así de morados lila. Y como su nana le había dado todo a puro esfuerzo del dulce de camote en miel, pués qué mejor apodo que “Tony Camote” ? Además sonaba bien porque su tata era un medio gringo, medio italiano…

Este bato chupaba para olvidar (para olvidar que era mantenido, olvidar que no se parecía a su ruco, para olvidar que el precio de la botánica de Tick Tack había aumentado, etc.), había caído en un alcoholismo bien yuca desde hacía algunos meses. Figúrense cabrones que este era un muchacho bien decente, bien educado y no tan bolito, antes le hacía más al toque y cuarta que hasta los cerotes de la Chacra habían mandado a hacer calendarios para regalarle ; pero hoy le hacía bien duro al Triquis.

Pero si yo hubiera sabido que Tony Camote moriría unos días después de haberme pedido una pachita, yo, les digo con toda el alma, rápidito le hubiera ido a conseguir una pescuezona de Chepe Toño para que se la sambutiera. Pero así son las cosorias ; por eso nunca le nieguen un tapirulazo a nadie. El muchacho había estado malito de un tremendo Delirium Tremens porque había andado en zumba durante dos meses. Para los amigos internacionales que nos leen y que no saben qué es esto de la zumba, aquí les pongo la definición oficial de esta guanacada…

ZUMBA: Andar en Zumba. Tomar guaro en exceso o algún otro brebaje embriagante durante varios días. Esta actividad produce un shock etílico, cambio de personalidad, delirium tremens, visiones del Cachudo o de la Siguanaba u otros personajes mitológicos ; cuando pasa la zumba se borra todo el cassette. Sinónimos : Agarrar el Avión, Superpapalina, Sirindanga, Gran Talega, Verguera Crónica. (Tomado del Diccionario Salvatrucho Internacional, pronto a la venta junto con los Cuentos del Reyzope).

Era un muchacho extremadamente mimado este Tony Camote (era realmente el único gran problema que tenía), hijo único de doña Choly, una mujer bien guapa y galana, culona, piernuda y simpaticona quien se había retirado del meretriciado y ahora había abierto una fábrica de dulces : conservas de camote, de chilacayote, de coco, de piña, de higos, etc, etc. Don Roberto, alias Beto Tribilín, por seco y diente frío, se había casado con ella desde su regreso de California. El Tribi era un padrastro bien tuanis con los cipotes. Para esos tiempos los días del “Palón”, tremendo cabaret (por no decir puterío) donde había trabajado esta doña, así como su vida en la ciudad de Los angeles, ya habían pasado a ser leyenda.

Beto era un maistro de obra de gran calidad, responsable de las obras de construcción del Reparto San José de la República Marera de Soyapango. El ingeniebrio jefe de esta obra le había dado carta blanca al Tribi, le tenía más confianza que a su Angel de la Guarda, y cada vez que se iba a sus volados o quería echarse sus triquinais, lo dejaba como jefe de la obra. Como la mujer del Tribi, la Choly, era una gran echadora de riata, rapidamente habían salido adelante en su cheje y les iba más que bien en la onda esa del dulce. Está demás decirle que este cheje de la Choly era por puro pasatiempo, además de que le gustaba el comercio, pues tenía suficientes Bee Gee$$ como para pasarsela de turista, ella y sus hijos, por el resto de sus días.

Puta !, era un desfile de gente que venía a buscar sus sabrosones dulcitos, ellos vendían al por mayor y menor, y sus productos eran tan famosos que los reclamaban en todas partes, desde la Fiestas Julias, pasando por las Fiestas de Agosto, hasta las Fiestas Patronales de San Miguel. Tenía un escuadrón como de cincuenta vendedoras itinerantes que se paseaban por la ciudad capirucha. Eso sí, a San Vicente no llegaban los dulces de doña Choly, porque ustedes ya saben que el territorio chentino es la ñeca de las dulzadas salvatuercas y era territorio liberado de los confites de la Choly.

Fíjense, mis hermanos, que doña Choly, durante el tiempo que trabajó en el meretriciado, había tenido amores con un gringo de Los Angeles quien había llegado a El Salvador como piloto de TACA. En esos tiempos, allá por el año sesenta, la situación política salvadoreña estaba relativamente tranquilona, claro que siempre había represión, exilio y asesinatos selectivos de dirigentes populares. Con todo esto lo que les quiero decir es que los gringos se podían pasear bien tranquilos por la capirucha y el resto del valle, y no tenían problemas. Jipis eran la mayoría de gringos que llegaban al país en esa época y, según cuentan, bien tostados con los puchos de la Chacra, compraban piojos para meterselos en la totoca.

Tanto es así que el gringo, en una de sus parrandas sabatinas, y casualmente de pasada por el valle, se fue a chupar a Ilopango, al “Palón”, lugar de placeres nocturnos bien carnales, cachondos y libidinosos. “Ese día me contó la vieja Paca, la Soledad estaba de turno. Y desde que el gringo John vió a la piernuda, ya no se le despegó… Chupó y bailó con ella, se la culeó, y la Soledad, con esas sus mañas, hizo que el gringote se enculara de ella. Fijate que la honró y se la llevó a vivir a Los Angeles, y allá le pego una cipota y un cipote : la Karencita, bien chula y grandota que sacó el culo de la nana, piel trigueña doradita, pelo canche, ojos verdes y pispiretos, y piernas y tetas de californiana…y el Camote, chiquito y negrito. El gringo les dejó un vergo de pisto y propiedades allá en los yunais, pero como la Soledad es grencha, vendió todo en los yunais y se regresó rapidamente a Zansivar, y como es bien igualada, por eso se construyó este caserón de tres pisos, con la gran fábrica atrás. Ahora quiere que la llamen Choly, así como la llamaba el gringote.”

Fíjense que yo tuve la ocasión de conocer a ese culazo de mujer, la famosa Karencita, durante el verano del 78… yo tendría quizás unos catorce añitos. El voladués que esta princesa divina llegó a Soyapango con doña Choly y el Camote. Llegaron a comprar unos terrenos para construirse una casona ya que el gringo había fallecido y a la Choly le hacía falta el valle y la sopa de frijoles con pitos y su respectivo pellejo de tunco. Yo recuerdo que ese año si estaba haciendo un calor de los más perros y la Karen desfilaba por el barrio en unos sus putos chorcitos y unas falditas que paraban el tráfico y no sé que otras cosas más paraban. Puta ! yo a esa edad ya comenzaba a descubrir al sexo femenino y con el cambio hormonal y todo lo demás, la vista y el perfume de esta mujer provocaba en mis huezos tremendas sensaciones…la leche se me salía por las putas orejas, no es paja ! Así que me eché muchos pajazos a la salud de esta amazona… Cómo la ven, bien porno eso, no ?

Yo calculo que esa princesa tendría unos diesiocho años, ya estaba tazajona y matacana. Cuando caminaba se me ajolotaba el chacalele. Puta ! es que era un culo 10/10. Habia sacado la malicia, la picardía y la coquetería de doña Choly. Esta bicha sabía lo que tenía.

La niña Choly había parido tambien al Tony, este man, quien era un año y medio menor que la Karencita, era sietío o “prematuro”, como el tío del Primo Chomo. Este cabrón en nada pintó al tata, no tenía la belleza de su hermana.

La puta vieja Paca decía que este muchacho “era hijo del man peruano que le lavaba los carros al tal John y que a la Soledad no se le había quitado nunca lo putona. Que al John lo había matado de una gran mamada y que sa la chupó tan fuerte que al pobre hombre se le había sumido la mollera…. Además, dicen, a mí no me creas Reyzope, que la Soledad, cuando el Tribilín le mide el aceite se pone a pujar ‘Oh John, Oh John !, recordando al gringo, y el Beto se le encabrona y le dice ‘Sí, Oh John, Oh John ! Hoyón, Hoyón te dejó ese gringo cabrón !..” Vale veeeeerga ! se las sabía todas la chismosona de la Pacorra, y la que no se las sabía se las inventaba !. A mí no me gustaba el chisme de la Paca, pero me entretenía, eran momentos de esparcimiento. Yo no sé si eran pajas, pero que el hijodeputa del Tony le gustaba el Ceviche y era prietito y enano, con nariz y frente de idolito, eran unas señales elocuentes que tendría algún gene Inca.

Fíjense mis broders que quiero contarles una pasadita dentro de este pasadón, ya utualito voy a regresar con el tema del Inca del Camote ; y es que a este reyzope, desde chiquito, siempre le han pasado cosas que se salen de lo ordinario, cosas que a cualquier ser normal no le ocurren nunca y pagarían muchos dólares para que les pasara, como el hecho de haber participado en unos jueguitos y travesuras sexuales con esa divinidad de la Karencita…Bueno cabrones, por lo menos si no me creen mis historietas, al menos los entretengo ; no es así, bola de pajeros ?

El toque es que uno de mis hermanos tenía una crianza de pescaditos tropicales en el fondo del patio, en una pilona que habíamos hecho, con plantitas, ninfas flotantes y todo lo bonito. A esta pilona le daba sombra unas grandes veraneras y unos palos de papaya, era un rinconcito de frescura y provocaba ir a echarse en la hamaca que mi tata había instalado en ese paraje. Pues como la Karencita le gustaban las pepescas de colores y quería poner tremendo acuario en la sala de su casa, una tarde se dejó caer a la casa de mis rucos… Puta manes, mejor escenario no se podía presentar : yo estaba solito en la casa, me acababa de echar un manguerazo, no me la había jalado durante tres días y cabal estaba pensando en la princesa, cuando :

Toc, toc !, “Se puede entrar ? “

Salgo a ver y ahí estaba la Karencita, con aquella faldita y su blusita de tubito…Ay, mamacita Con ese sol de verano, aquellos piernones dorados y aquellos pelitos rubios y finos en la piel! Y yo, haciéndome el “como si nada”, haciéndome el suizo, y con la voz de bicho virgo come hormigas, le pregunto :

-Querés entrar ? Pasale !

-Hola Zopito, amorcito, como te va ?

-Bi…bien !

-Y no hay nadie en casa ?

-No, so….solo yo !

-Uy! Entonces estamos solitos! Y los pescaditos ? Tienen de los rojitos ? Así, acercandose a mi y frotandome las tetas Por qué no me contestas? Estas nerviosito darling? Uhhhh, pobeshito! No quiere que yo lo calme mi amor? Papito, véngase al fondo del patio, vamos a los pescaditos desde la hamaca, allá en la sombrita…

Me cogió de la mano, digo, me agarró de la mano, porque la cogidita vendría después…Y me llevó a la sombrita, abajito de la veranera. Yo a estas alturas ya estaba mas duro que el cadaver del cerote mayor D’Aubuisson. Me dejé llevar, se sentó a mi lado y me comienza a meter la lenguita en la orejita, diciéndome calenturada y media, ustedes ya saben, era una cipota bien liberada y bien cachonda. Y yo ya todo alebrestado y cueviando…El cipote que es llorón y la niñera que lo pellizca…

La verdad que yo no me lo podía créer, le agarré a mordiditas aquellos pelitos dorados de sus entrepiernas y ella se lamentaba quedito, después me pidió que me estirara en el hamacón y tremenda potranca, digna de las mejores revistas, sentada encima de mí. Fíjense que la chava, con una patadita que le daba a la veranera, agarraba impulso para mover la hamaca ; y no se caía porque estaba bien afianzada en lo que la naturaleza me ha bien proporcionado. Y me dice :

-Ay, mi amor ! Estoy bien caliente, uf!, uf ! uf !… Subiendo y bajando…

Y la hembra que se quita la blusita y aquellas tetazas engreidas que pedian a gritos unas mamaditas y unos lenguetazos…

Y la hamaca : pa’- yá, pa’- cá, pa’- yá, pa’- cá ! Y así me la pasé bien galán en aquella tarde memorable. Yo, de plano, unos palenques así, dignos de emperadores, pienso que tienen que compartirse en esta crónica. Porque yo sé que ustedes, mis vagos, ni en sus mejores sueños tendrán una experiencia similar como la que yo viví. Puta man ! y a esa edad uno es como el conejo, es capaz de echar cinco polvitos sin saca (no él pendejo cerote del presidente Saca Kasaca ; sin sacar pués, majes !)

Pero lo más cagado de risa, y ya para terminar esta pasadita, es que ibamos ahí por el quinto round, y así, como chuchitos, o “Dog Style” (como ella me lo pidió en inglés) encima de la hamaca, no nos vinimos de pijazo pués ? Y nos vinimos de pijazo justo en el momentito supremo en que yo y ella teníamos los ojos torcidos para arriba, en el momento culminante….PALANGAN ! aterrizamos de pijazo. Y la nena, riéndose, me dice :

-Vamos al baño papacito y nos damos una bañadita, no vés que me pusiste tremendo champú en el pelo !

Después de la bañaduca me la llevé a mi cuarto, rogándole a todos los santos que mis carnales no se fueran a aparecer para que no me hicieran clavo. Bueno, y nos la pasamos bien rico, bien nais. Después del séptimo, ahí sí se me ahuevó y me dijo que ya se iba pero que nos ibamos a seguir viendo para jugar a mamá y papá, o para que mataramos el oso a puñaladas, como dicen los chichimecas. Pero como yo me había quedado ganoso, tuve que sobarme como seis veces después que la chava se había safado.

Ya como los veo excitados, mejor aquí le paro a esta pasada erótica, ya que no quiero pervertirlos ni que sus múcuras paguen el pato tunait, es más, el afán de esta crónica es echarles la pasada del Camote. Asi que, aunque se encabronen y protesten…

Fíjense, mis pusheros, y ya retomando la historia del Camote, que este bato como ya se había pelado de los cables como producto del delirio, pués una vez se escapó de la casa, aquí en Zivar, y solo dijo que se iba a un parque del centro de Los Angeles, donde sus compañeros bolos.

Cuando este bolo vivía en esa ciudad de California, se la pasaba de vago en ese parque, con sus tremendas cahuamas, chupando con su no sé qué de transa de amigos chichipates como él y viendo qué pepesca pescaban en el laguito que hay enmedio. Para decirles que el tal John, hasta le había conseguido cheje como valet (cholero personal) del actor Charlton Heston, el mismo cerote portavoz de siempre de la nazista y racista NRF National Rifle Association, sólo que ahora esta jodido del coco y ya no es más el portavoz. Pues el Camote velaba por que este viejo cerote tuviera sus trescientos pares de zapatos bien chainiados y sus trajes bien cepillados, para que saliera bien tipería. Pero no duró mucho en la chamba porque llegaba averga al huezo y este Heston salía con un zapato azul y otro negro. Así que me le dieron una gran patada en el culo al Camote.

Lo que pasó fue que el tal John, durante un tiempo, fue piloto personal de este viejo cerote actor, y le había conseguido ese trabajo bien tranquilón al Camote, para que se ocupara de algo y no verlo que se perdiera en la droga y el guaro. No le podía abrir un negocio, al hijerrota este, porque de seguro se lo chuparía todo.

Pués después de que se escapó, anduvo vagando por el centro de Zansivar en plena época del toque de queda o ley marcial. Había recaído en su sirindanga, y creo que ya no tenía cura. Un día lo alcanzamos a ver con mi ruco, justo cuando íbamos saliendo de cortarnos el pelo en la Peluqueria Universitaria, allá, a la par del bar el Chico (no andabamos chupando, se los aseguro)

Se me acerca el Camote, todo pescociado, tembloroso, careto y chuña y me dice :

-Ingeniero, regalame una peseta o un tostón para un traguito…

-Puta ! Sos Tony Camote ? Mirá, tu mamá y el Tribi andan bien aflijidos por vos man…

-Sólo dame una peseta y ya no te jodo más…

-Mira, te vamos a llevar a la casa de tu mamá, ya, agarrándolo de un bracete la niña Choly anda penando por vos…

-Dejate de mierdas cerote, soltame o te parto la cara de una patada voladora, yo soy mas ácido que el Vikingo…

Y mi tata le dice :

-No Tony, no te podemos dejar tirado aquí, te tenés que recuperar. Así que te vamos a llevar aunque sea amarrado como garrobo…

-Vos y cuantos más, viejo cerote ?…ya les voy a zampar tremenda tastaseada. Cual zapato, ustedes no me llevan porque no me llevan, cabrones !

Y me dice mi tata, así quedito, : “Zope, agarralo de las patas y yo lo agarro de los bracetes, pero antes lo amarramos con la pita que esta en la cama del picachito…

Pues amarramos al bolo cerote y el cabrón se meaba y se cagaba en los pachucos, se retorcía y gritaba :

-Ayúdenme, estos cerotes son del escuadrón y me quieren matar porque soy del MERS y del BPR !! Suéltenme guardias cerotes !

-Callate hijuetrescientasputas !! le gritaba mi tata

Y por ahí se ponían unas señoras canasteras, frente a la Papelera Hispanoamérica. Pues estas señoras se pusieron a gritar :

-Dejen al bichito, cerotes ; se lo llevan para matarlo ! Ayúdenlo !!

Pues como un cuarto de hora después de tanto forcejeo con el bolo, y ya nosotros todos apestosos a miados, patin de bolo, culo y mugre (y tan chainiaditos que habíamos salido de la peluquería), nos trepamos al carro y le damos para el barrio. Ahí iba gritando el bolo cerote en la cama del picachito, dándose verga en los bordes de la cama entre viraje y viraje. Casi se nos cae en la subida del Bulevar del Ejército, así que lo volvimos a acomodar y a socarle las pitas.

La mamá y el Tribilín lo bañaron, lo rasuraron, le cambiaron la mugre de ropa que llevaba y le sirvieron tremendo pulmón de Muñeco, porque a los bolitos chichipates no hay que pararles el camión de un solo pijazo porque sino les agarra tremenda desesperación que se les puede hasta parar el chacalele o se petateyan de un solo. Con el muñecón le volvió el alma al puerco al Camote. Se medio recuperó y nos contó que la Guardia Nacional lo había amarrado en el parque Hula Hula y unos de ellos le había puesto el G-3 en la boca. A soltarle el talegazo iba cuando un cerote tenientiyo le dijo al guardia que lo dejara, que no gastara pólvora en chichipinces. Yo no sé si eran pajas del Camote porque esos hijosdetrescientasmilmillonesdeputas asesinos de los Guardias hasta a los chuchos mataban en los caserios donde organizaban las masacres de los campesinos.

Aunque siempre me quedó la duda de que si el Chachi, el teniente Guardia del Barrio, lo había reconocido en una su ronda por la capital y no había permitido que le dieran matacán. Pero tan solo son especulaciones. No se los puedo asegurar nada batos.

Pues saben qué? El hijodeputa del camote se volvió a escapar de la casa en un mes de mayo del año ochenta y ocho, en plena época de los pijazos de lluvia de invierno. Pero esta fue su última escapada porque de esta no se salvó. Ya se había salvado de la Guardia, de los ladrones, de un alcohol adulterado que se había zangoloteado, de las pedradas de un cantinero, de una aporreada de unos chichipates compañeritos suyos, de una sobredosis de droga en Los Angeles, de las mordida de un chucho bravo…Pero de lo que no se salvó fue del invierno salvadoreño…

Resulta que dicen que dicen que me dijeron que lo habían visto allá por la ADOC, donde comienza la bajada para Soyapango, una noche, bien averga y sentado en la acera que hace esquina con el Bulevar del Ejército. Esa noche cayó un pijazo de agua, con vientos huracanados. Dicen que lo vieron que se fondió y quedo ahí metido entre la acera y la calle, que la corriente se lo llevó y fue a dar al final de la bajada, donde comienza la subida al viejo mercado. Ahí quedó ahogado en la tremenda poza de agua lluvia que se formó esa noche. Lo sacaron al siguiente día, bien hinchado de haber tragado agua.

Esa fue una tremenda pena para su familia, pero tambien una liberación porque ahora ya sabían donde estaba y que ya no sufriría tantos gomones ni pasadas turbias.

Mi primo hermano, Memo R. Diaz El Garrote escribió, en honor de la memoria del Camote, este poema que leyó en el entierro :

AL CAMOTE, BOLO FONDIADO :

¡Así te quería encontrar,
borracho y fondiado en la calle.
Te he buscado por todo el valle
sin poderte localizar!

¡De la “aflicción” me estaba muriendo
de no tener noticias tuyas estaba deshecha.
De seguro andabas con una tu peperecha
y estabas muy feliz, cogiendo!

¡Ay mamita Choly, me llevó el demonio.
Me duele todo el cuerpo y la panza.
Se me hace que me hicieron tranza
Y no me dieron Chepe Toño!

¡Por andar chupando lo más barato
créo que ingerí algún veneno.
En vez de “chicha” me dieron “Super Trueno”
y hoy sí créo se llegó mi rato!.

¡Y hoy mi vida pende de un hilo,
por andar de bolo estoy hinchadón.
Pensando que era filtrado, sin metilo,
y resultó ser alcohol de fricción!

¿Y qué no has leído en los diarios
que ya son más de cién los muertos?
Unos quedaron ciegos, otros medios tuertos,
los demás ya son noticias de obituarios.

¡Pobrecitos mis compañeros bolitos.
Ellos solo querían alegrar sus penas,
terminaron pagando cuentas ajenas
y quedaron “tilintes” como alambritos!

¡Y todo por el maldito licor
y la terca adicción al trago.
El alcohol hace mortal estrago
a los que hacen del “guaro”, su amor!

¡Mamita, yo solo tomé de la pulpa
como todo confiado consumidor.
El Huevierno es el corrupto proveedor
y a él hay que echarle la culpa!

¡Ay, ya siento que me muero.
Ya no soporto éste dolor.
Vaya “utualito“a buscar un doctor
para ver si me cura con algún suero!

¡Qué suero ni qué llamar al doctor.
Yo misma te voy a curar,
la barriga te voy a lavar
para mitigar tu terrible dolor!

Soy experta en medicina preventiva
y aunque te la llevés de “hombrón”,
así como estás, de “culumbrón”,
por el “cereguete” te voy a meter una lavativa.

¡Prefiero morir a ser violado,
aunque solo sea con el dedo chiquito.
Así empezaron unos, y al ratito
se les “voltéo la canóa” para el otro lado!

¡Entonces moríte si ese es tu empeño.
Pero cuidate no te agarre un “birriondo” bicho
pués ya sabés lo que dice el dicho:
que “culo fondiado no tiene dueño”!

Pero todo esto no tiene un final triste, sino todo lo contrario, pués la hermanita del Camote, la Karencita, volvió de los yunais para el entierro, el novenario y los treinta días del muertito. Yo le dí su pésame como se debe y recordamos andanzas y pasadones de cuando éramos cipotes. Llegó más madura, más despanpanante, mas sabrosona, mas sofisticada y mas culona (ustedes se podrán imaginar) y con unos cabellos preciosos de los cuales estaba bien orgullosita. Me dijo que talvez se quedaría más tiempo en Zansivar si encontraba un buen acondicionador para su lindo pelito porque “ya había tenido su rico champucito”.

Así que se quedó mas tiempo del debido, el pelo se le puso mejor y la pasamos bien galán !

Qué vergón, verdad mis pisecos ?

Buena la pasada o no ?

Reyzope

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