Contrapunto realiza entrevista a Julio Flores: la necesidad de una izquierda política y social

SAN SALVADOR, 5 de abril de 2021 (SIEP). En el diario digital Contrapunto, dirigido por Juan José Dalton,  apareció recientemente una entrevista sobre la coyuntura poselectoral con Julio Flores, dirigente en los años setenta del Bloque Popular Revolucionario, hoy integrante del colectivo Escuela Política para un Nuevo Proceso, que reproducimos como SIEP por sus interesantes aportes.

“Pregunta: tu valoración de los resultados electorales del 28 de febrero de 2021?

Respuesta: creemos que no es una situación particular de la izquierda salvadoreña, sino que es una situación regional, y en cierto sentido hasta mundial. La izquierda pasa por una crisis, pero en el caso de El Salvador nosotros ya valorábamos  que estábamos en un estado de derrota, ya que lo que acabamos de ver este fin de semana, este 28 de febrero, realmente es un aplastamiento, la derrota llega a una profundidad extrema, y nosotros decimos: esta derrota , esta crisis no es particular del FMLN, es una crisis que se extiende a toda la izquierda en general, en la cual el FMLN ha sido el principal actor político de izquierda, y el que quiso arrogarse ser la única izquierda del país.

Lo cierto es que ha habido una izquierda mucho más amplia pero esta izquierda mucho más amplia al no configurar alternativas, cada vez que vienen los eventos electorales, terminan entusiasmados con las ideas del Frente y esto lo pudimos ver esta semana, dos días antes de las elecciones, casi se instala en el mundo progresista, casi se instala en el mundo de esa izquierda, más allá del FMLN, una especie de burbuja, de sensación como que el pueblo iba a reaccionar, como que el pueblo ya no quiere más autoritarismo, más fascismo y que el pueblo iba a dar por lo menos un margen para sostener una oposición fuerte, para hacerle frente desde la asamblea a este gobierno, yo creo que fue un entusiasmo, una burbuja de entusiasmo, aunque los datos ya lo habían dicho en cientos de encuestas, más de un año de encuestas , donde esto se ha estado midiendo  y los datos siempre fueron claros.

Por otro lado, creo que el gobierno, y Bukele en particular, y todo su aparataje nunca se ha apartado, de lo que él siempre ha venido trabajando: el abuso de lo mediático, el exceso del manejo de redes, la construcción de mentiras, el no rendir cuentas, pero en la medida que él hace todo esto pero lo justifica en términos de que es la manera de destruir a “los mismos de siempre” con el odio, en lo exacerbado que ha estado el pueblo ante los errores, no de ARENA, ya que ARENA hizo lo que toda derecha tenía que haber hecho en ese momento.

Pero en el Frente  que siendo un proyecto de la izquierda diez años después de gobernar, periodo donde tuvo una bancada significativa en la asamblea legislativa, y periodo donde alcanzo una importante cantidad de consejos municipales de alcaldías, al no recibir la ofertas de una izquierda o lo que se presumía la oferta de una izquierda es obvio que la reacción sobre la base este manipuleo del pueblo iba a ser una reacción aplastante, manifestada en las urnas. Con esto cierro.

Pregunta: Que se viene para el movimiento social? Cuál es el nuevo proyecto? Necesitamos un nuevo referente político partidario?

Respuesta: Yo me permito asumir estas elecciones como un quiebre histórico relevante, es como si la democracia liberal burguesa hubiese alcanzado su éxito más grande, es decir: ¿que es lo que ha logrado? Ha logrado legalizar a través del voto popular un régimen autoritario, que probablemente no va  a hacer desaparecer cada uno de los rasgos de la democracia formal de baja intensidad, pero ya está hartamente demostrado que el autoritarismo está en plena vigencia, hay un nuevo retorno a los roles viejos del ejército y los cuerpos de seguridad, eso nos indica que el panorama va a ser muy difícil para la población salvadoreña.

No obstante, el cuadro de condiciones objetivas se ha precipitado en este periodo de crisis, de pandemia, la situación económica del país y especialmente de la población es cada vez mucho más precaria, la perdida de fuentes de trabajo, los salarios reducidos al mínimo y sin ningún tipo de control,  todo esto nos indica que a nivel de condiciones objetivas pueden haber importantes reacciones populares.

Para nosotros el gran reto es cuál es la dirección política que van a tomar las reacciones populares que se pueden presumir que vienen. Hoy por hoy el movimiento social sigue estando bastante disperso, concentrándose en muchas reivindicaciones justas  pero que están siendo llevadas con formatos de lucha que no representan la masificación suficiente de las reivindicaciones como para que tengan visos de éxito. Creemos que ese es el problema. Entonces, es un momento muy difícil.

Lamentablemente, casi al cierre de la campaña tuvimos dos muertos y varios heridos, este es un hecho lamentable, ojala que esta tendencia de violencia, esta tendencia represiva no fuese la que se vaya a abrir. Bien yo creo que tenemos un gobierno con excesos autoritarios y donde se pone al ejército en primera línea y bajo las órdenes del presidente, esos riesgos existen y había que tomárselos muy en serio.

Creo que el movimiento social y sobre todo los actores políticos deben entrar prontamente a un estado de reflexión, digo actores políticos, porque no se trata del FMLN en particular, se trata de las universidades, el mundo sindical, iglesias, un sinnúmero de instituciones que en otro momento fueron un cuerpo progresista importante, que funcionaron como actores políticos, direccionando a la población.

Yo creo que si no entramos a una fase donde se recupere la izquierda, y sobre todo se restituya, ya que estamos en una fase donde la izquierda luce prácticamente desaparecida del mapa, hay que restituirla, hay que reconstituirla, porque es obvio que hay que fortalecerla, hay que acceder a los nuevos pensamientos revolucionarios, y hay que reestructurarse, pero no de la misma manera.

Yo creo que el punto central para la izquierda está en saberle apostar a su restitución, a su reconstitución, y a partir de esto abrir un nuevo ciclo revolucionario en el país y de esto es de lo que se trata.

Pregunta: será posible restituir a esa izquierda política y social a partir de la reestructuración del FMLN?

Respuesta: Con las características que en estos momentos tiene el FMLN no me parece que eso sea posible. En primer lugar, porque las tendencias que ahí se pueden prever o percibir, son tendencias que no tienen una vocación propiamente revolucionaria. En segundo lugar, el Frente ha tenido una base muy quieta, una base que no está realmente fundamentada en formación política sino más en criterios emocionales, hay gente muy apasionada en la base, muy apasionada por el Frente, con su militancia, lo quieren mucho, pero esto es sobre la base que ahí murió mi papa, ahí murió mi hermano, ahí quedo mi vida, quedo mi juventud, y no ha habido la debida actualización política de las bases.

El debate en el Frente, si vos te fijas, no pasa exactamente por ser un debate de tendencias políticas, sino que pasa por un debate sobre una serie de componendas y de negociaciones de tres o cuatro grupos de poder que hay al interior del FMLN. Y yo no veo que haya condiciones para que eso se rompa, ahora sí creo que en la izquierda no vinculada al FMLN, que es un sector bastante amplio, que están en la academia, que están en algunos sectores del movimiento social,  que están en algunas personalidades que han tenido relevancia en la vida política del país, creo que ahí está la clave, pero esto  implica salirse de ese esquema donde:  yo quiero ser analista, yo quiero ser figura de los medios y entrar al objetivo concreto de construir proyectos políticos de izquierda.

Pregunta: en qué medida lo que ustedes proyectan no va ser una copia del pasado?

Respuesta: Realmente nosotros hablamos de la necesidad de recrear, rehacer, restituir, los actores de tipo político y reconstruir el movimiento social. Sí, yo creo que en América latina en los últimos años, incluso en los Estados Unidos, hemos visto grandes reacciones populares, yo creo que hay que analizarlos bien porque hay que ver donde terminan esas grandes reacciones populares.

Por ejemplo, la que acabamos de ver en los Estados Unidos, ante el acoso de la población negra hubo todo un cataclismo, sin embargo eso no modifica la viabilidad de los Estados Unidos. Al final fortalece también los procesos electorales y en particular el acumulado de votos, con el que el Partido Demócrata terminó esta vez ganando las elecciones.

Vimos algo semejante en Puerto Rico, que la misma izquierda puertorriqueña al final terminó reconociendo que no tuvieron la capacidad de direccionarlo a algo más profundo. Estamos viendo luchas parecidas en Republica Dominicana. Aquí mismo, en Guatemala y Honduras, hemos visto grandes reacciones de la población pero al final ¿dónde terminan?

Creo que en todo el continente hay un problema bastante serio en la direccionalidad de la lucha. Creo que las condiciones objetivas abren espacios para nuevos procesos de reacumulación populares. El asunto es hacia dónde vas a llevar esa posible reacumulación  que las realidades nos están abriendo y que es obvio pues, están ahí.

Vaya ¿cómo surge el proceso venezolano? Es a partir de una reacción popular pero que tiene en un momento determinado la dirección de Hugo Chávez, y de su aparato político. Eso es lo que lleva la lucha venezolana a un rumbo diferente al que han andado las luchas recientes en todo el continente.

Nosotros creemos que en el país para la reacción popular posiblemente existen las condiciones, lo que hay que construir es en términos de la direccionalidad, por ejemplo:  para no hablar de partidos, imagínate o pensemos en el rol político de la Universidad Nacional de El Salvador jugó en el derrocamiento de Martínez, en el rol que jugó la Universidad en la construcción del sentimiento de oposición que cerró los años sesenta y abrió los años setenta,  nosotros creemos que ahí es donde necesitamos hacer una reparación, de los actores políticos.

Hoy por hoy, digamolo, la mayoría del movimiento social tiene como instrumento de conducción o de dirección básicamente a ONGs, y las ONGs han hecho un papel muy bueno, son quizás la cara visible de la resistencia en el país, pero creo que tenemos que ser sinceros e insistir en el sentido que sus direccionalidades son limitadas, sus finalidades son muy específicas, y terminan dándonos movimientos sociales muy fraccionados.

Un ejemplo, yo quisiera ver en el país montado un movimiento de mujeres amplio, pero cuando uno entra al pequeño movimiento de mujeres, uno encuentra un excesivo fraccionamiento, y es lo que encontramos en las esferas sindicales, y en los sectores de empleados públicos. Solo al asomarse a la Alcaldía Municipal de San Salvador, donde ahí hubo por años un solo sindicato, hoy hay más de 12 sindicatos, eso es terrible, de esa manera es difícil construir la direccionalidad de un movimiento popular.

A eso hay que darle cohesión. Si nadie se echa bajo su responsabilidad los procesos de concientización, los proceso de politización y de organización popular esto puede tener reacciones espontaneas. En el país está bastante demostrado que esa población que se concentra como vendedores públicos, como vendedores ambulantes en las grandes plazas de todo el territorio es capaz de reacciones espontaneas, pero no es capaz de generar procesos  organizativos y no está en ellos ese punto.

El problema es que no hay los suficientes actores políticos con las suficientes cosas claves para ir generando tres cuestiones: concientización, organización y politización. Es eso lo que le va dar direccionalidad. No nos olvidemos que a base del gran movimiento popular de los años setenta y de la radicalidad  política de los años setenta tiene que ver con proyecciones como la teología de la liberación, la organización del magisterio, el surgimiento del sindicalismo revolucionario, y de instituciones honestas y relevantes muy cerca del pueblo como la UES y luego en un momento la UCA.

Ese panorama está bastante desdibujado y no es que queramos volver al pasado, porque yo creo que a veces hay un equívoco en esa dirección, no. Por eso nosotros necesitamos partir de tener una comprensión más clara, firme y científica de cual es la formación social del país, que no solo pasa por una nueva estratificación, sino pasa también por una nueva subjetividad, por una nueva realidad económica, una nueva realidad psíquica y una gama de fenómenos sociales que generan diversas identidades de tipo cultural.

Nosotros estamos hablando de hacer un esfuerzo por conocer a nuestro pueblo y sobre esa base estructurar la nueva alternativa política. No se trata de repetir…De esta situación vamos a salir, históricamente está abierto el proceso…”concluyó Julio Flores.

Finalmente, Juan José Dalton, entrevistador  y director de Contrapunto, agradece y reitera la continuación de estas pláticas.

Soy de San Juan Nonualco, del pueblo de Anastasio Aquino…Entrevista a Alfonso Martínez

SAN SALVADOR, 23 de marzo de 2021 (SIEP) “Soy de un pueblo del departamento de La Paz, de San Juan Nonualco, uno de los pueblos que se levantaron junto con Anastasio Aquino para cambiar sus condiciones de vida…” nos comenta Alfonso Martínez, de 84 años, destacado militante comunista y líder sindical salvadoreño.

Añade que “mi papá fue un agricultor y me mamá de dedicaba a los oficios domésticos de la casa. Mi papá se llamaba José y mi mamá Josefa. Se acostumbraba en ese entonces los nombres iguales, el José debía buscar una Josefa.

Mis papas eran muy religiosos y siempre me llevaba los domingos  a misa, para decirte que hasta la primera comunión hice.  Cuando estaba en misa escuchando al cura me desesperaba de estar encerrado, quería que terminara para ir a jugar pelota con mis amigos.

Fuimos tres hermanos,  dos mujeres, Leonor y Maura,  y yo de varón. En realidad fíjate que fuimos siete hermanos, pero se murieron cuatro. Me acuerdo que tenía como unos seis años cuando se murió el último, de nombre Aníbal, él murió de una infección estomacal, pero en aquel tiempo mis papas pensaron que era porque le habían hecho “ojo”,  así era que se entendía…”este fregado hace ojo”.

Fíjate que por esa época, yo también me enfermé, pero por suerte me llevaron a Zacatecoluca a pasar consulta, aunque creían que lo que tenía también  era “ojo”, al verme el doctor le dijo a mis papas que había que quitarme las claras de huevo que me habían puesto en las articulaciones,  y ya con las medicinas que me  recetó me cure y hasta recupere la voz, que creo que por debilidad había perdido.

Yo era un niño alegre, hasta jodión con mis amigos. Me acuerdo que con mis amigos íbamos a bañarnos al salir de la escuela al río Amayo. Habían varias pozas, una era la poza del Mango, otra la poza del Amate, y la poza del Vagón, que era muy respetable por lo profunda. Este río quedaba en las faldas del volcán Chinchontepec. Nos subíamos a una gran roca y desde ahí nos tirábamos al río.

El siguiente año, cuando cumplí los siete,  estudie primaria en una escuela de varones de mi pueblo, la Irineo de León, pero ya para esa época le ayudaba  a mi papá en las labores del campo. Porque éramos una familia muy pobre.

Fíjate que íbamos a trabajar a una milpa en la Hacienda Escuintla de la familia Dueñas, de Miguel Dueñas, al sur de Zacatecoluca. Ellos contaban con cerca de  21 haciendas en los alrededores. Mi papá era semicolono, trabajaba como aserrador.

Mi primer encuentro con la Policía de Hacienda

En la hacienda Escuintla íbamos a entresacar el elote más grande, ya con los granos de maíz más fuertes. Una vez que íbamos para la milpa, en medio del camino, nos salieron una patrulla de policías de hacienda y nos hicieron parada a nosotros y a otras familias que nos acompañaban. Nos obligaron a ir a hacer hoyos para detener a una plaga de un chapulín que le llamaban “saltón.”

Mi papá les pidió permiso para irnos a enseñar a mi mamá ya  mi donde quedaba la milpa nuestra. Pero un policía le respondió: vos crees que somos majes, que te vamos a dejar ir para que no regreses  y seguidamente le metió una gran pechada que lo aventó al suelo. Entonces tuvimos que irnos solo y mi papá se quedó trabajando, humillado por la violencia del policía.

En el camino el cuerpo me ardía de indignación, de rabia,  y te puedo decir que ese hecho me marcó para toda la vida, de una persona que odia los abusos de la autoridad, me hizo sentir odio contra ellos, contra los cuerpos de seguridad, y lo que significaban como expresión de la dictadura militar, que  me comprometí a combatir.

Me fugue de la escuela

La escuela me gustaba mucho, el aprender cosas nuevas y el compartir con mis amigos. Pero un día y todo por cuestiones de rivalidades amorosas, por una novia, me pelee con un compañero, nos dimos de golpes y nos castigaron a los dos. El director nos puso como castigo el cargar un pupitre. Pasado un tiempo sentía los brazos adormecidos y decidí bajar el pupitre, y abandonar la escuela, me fugue.

Me fui para la casa y habla y le explique la situación a mi mamá y que ya no quería asistir a la escuela. Cuando mi papá llegó a  la casa, porque él mañaneaba a trabajar,  mi mamá habló con él. Entonces él me dijo enojado: Usted no se preocupe, ya le voy a comprar una Cuma y unos caites para que me acompañe a trabajar al campo.

La decisión de ser sastre

Pero mi mamá se opuso y habló claramente con él: mi Alfonsito no puede quedarse a trabajador del campo, tiene mejor que aprender un oficio. Mi papá entonces dijo: que sea albañil y mi mamá rápidamente le respondió: cómo vas a creer que mi hijo va andar todo lodoso de los pies…Y ahí intervino mi hermana mayor, que estaba aprendiendo para ser costurera: mejor que aprenda para sastre. Y decisión tomada: Alfonsito sería sastre. Es por eso que ya a los 13,14 años ya era sastre.

Mi familia logró colocarme como aprendiz en el taller de Efraín Mejía, era el taller más grande del pueblo, tanto que  hasta se hacían trajes, sacos. Éramos entre 4 y5 aprendices. Al llegar hacíamos el aseo del taller,  y después nos íbamos con un cántaro e el lomo a traer agua a un manantial. A veces, como éramos fregados, erramos jodidos, fijarte que en vez de ir  traer agua recién nacida al manantial, la llevábamos del río Ashinca, pero con el cuidado que ese día nosotros no tomábamos agua.

Para esa época en los talleres de sastrería se trabajaba por temporadas. Se ponía bueno el trabajo para los estrenos de diciembre, para los uniformes del inicio de clases en febrero,  y para las fiestas patronales de mi pueblo en honor de San Juan Bautista que van del 28 de abril al 3 de mayo.

Me acuerdo que cuando se estaba creando el Seguro Social (ISSS) anduvieron visitando para que uno como trabajador se afiliara y entonces el patrón nos advirtió que si llegaban a visitarnos al taller, dijéramos que nosotros no devengábamos, que solo éramos aprendices, porque él no podía asumir el gasto de seguro social para nosotros.

Pero para ese momento yo ya ganaba un colón por pantalón, o sea un colón por día, que era lo que me llevaba la hechura del pantalón, con el corte (la tela) que me había traído el cliente, que era así como se acostumbraba. Éramos trabajadores artesanos. Claro, el patrón cobraba tres colones por la hechura del pantalón, él se quedaba con dos y me daba uno, la famosa plusvalía.

Me traslado a la capital

Como te explicaba había temporadas largas en las que no había trabajo y por esta razón, como otros jóvenes,  empecé a buscar nuevos horizontes…hubo un compañero nuestro, Francisco Marin López, que se vino para San Salvador, venía recomendado. El punto de llegada era el taller de Francisco Antonio Cativo, un sastre originario de Zacatecoluca, que llevaba ya su tiempo en San Salvador. 

Este era hermano del Chele Cativo, de Luis Felipe,  dirigente sindical del Partido y de la CGTS. Y hermano también de Magdalena y de Marta Cativo, la mamá de Marcos Cativo, mecánico de obra de banco, comunista también que fue capturado y desaparecido por los escuadrones de la muerte a principios de los años ochenta.

Como al año de haberse ido se comunicó para invitarnos a tres de nosotros para seguir sus pasos. Mi madre sintió mucho mi venida, se quedo llorando esa vez que fue a despedirme al bus que salía a las 4 de la mañana. Te estoy hablando del año 1957.

Ya antes, una vez, con mi papá había salido del pueblo, habíamos venido a Santa Tecla, al Hospital San Rafael de Santa Tecla, que aunque era público estaba bajo una fuerte influencia de la familia Dueñas, ya que como venía recomendada por ellos, está la pusieron en una sección especial, ella estaba padeciendo de hipertensión, de lo mismo que padezco yo. Fíjate que soy bastante sensible, desde joven, quizás por la hipertensión, si veo llorar lloró…

En San Salvador los tres, uno de estos cheros se llamaba Rolando Carranza,  nos instalamos en una pieza de mesón al final de la segunda Calle Oriente, ahí por la plaza  Zurita, dos cuadras al oriente y cerca de la famosa Avenida, ya te imaginas como era de alegre por ahí, Las cinqueras tocando a todo volumen y las muchachas ofreciéndose por un rato de placer. Para nosotros, pueblerinos fue toda una revelación. 

Con el Sindicato Nacional de Sastres, SNS

Cativo desde la primera semana que llegamos a trabajar a su taller nos llevaba a las reuniones del Sindicato Nacional de Sastres, del cual era directivo.  Fue así como ese año de 1957 tuve el honor de participar en la asamblea de constitución de la Confederación General de Trabajadores Salvadoreños, CGTS, acto que se realizó allá en el local de la Unión de trabajadores Ferrocarrileros, la UTF, que quedaba por el Parque Centenario.

El secretario general del SNS era uno de apellido Villacorta, y Raúl Farfán, militante comunista por cierto originario también de san Juan Nonualco, era de la directiva. Yo me hice miembro, me afilié al sindicato, y al poco tiempo ingrese a la directiva, como secretario de organización.  Me acuerdo que Pío, o sea Daniel Castaneda, también llegaba a las reuniones del sindicato como un miembro mas, y después me entere que se trataba del mero secretario general del Partido Comunista.

En la directiva del sindicato estaba también otro dirigente comunista, Carlos Marin, y fue precisamente él quien primero me hablo del PCS, me paso una copia de los estatutos para que los estudiara, y después los estudiamos juntos y me preguntaba: y vos que decís de esto? Que opinás? Fíjate que –no lo vas a creer- pero Marín también era originario de San Juan Nonualco, pero vivió mucho tiempo en la costa.  Tuvo un solo hijo, y vivía allá por la terminal de oriente. Era callado, reflexivo, de hablar pausado, delgado, de piel cobriza, pero de mucha firmeza y disciplina.

Me acuerdo una vez que hablamos sobre la mención en los estatutos de esa época que luchábamos por la dictadura del proletariado, y Marín me decía: y vos que opinas de esto?  Marín trabajaba en el taller de cativo y también por su cuenta, tenía una máquina de coser en su casa, allá por Santa Anita. 

Otro compañero de esa época era Salvador Carrillo, también sastre, era muy cercano a Miguelito Mármol. Tenía una gran confianza con él, tanto que lo visitaba donde la hermana de Migue, que tenía una tiendita allá por el calvario. Carrillo era una persona de mucha confianza del partido, muchas veces servía como correo de documentos delicados.

De esta época viene mi graduación como tirapiedras en las marchas que realizábamos contra la Embajada americana que entonces quedaba en el centro, ahí por donde está hoy la Universidad Tecnológica,, en una esquina de la calle Arce.  Una vez en la lucha contra Lemus, habíamos realizado un minimitin frente al edificio del Telegrafo,  y ya nos íbamos cuando llegó Adalberto Vaquerano, -hermano de Arnoldo-que después fue dirigente de ANDES 21 de Junio y que –no te vayas a reír- también es de San Juan Nonualco

Nos dice Adalberto que vienen los cuilios y que nos metamos  a la Universidad que quedaba en esa cuadra.  Por suerte no le hicimos caso, y nos fuimos por otra dirección, porque después nos enteramos que los militares  se metieron a la U y reprimieron, hasta al mismo rector y otras autoridades universitarias golpearon. ..

CEM reproduce artículo de Boletín (julio de 1962) del Secretariado Organizador de la Conferencia Sindical Latinoamericana de Trabajadores.

SAN SALVADOR, 23 de marzo de 2021 (SIEP)  “La recuperación permanente de nuestra memoria histórica como movimiento popular es una responsabilidad que tenemos como izquierda…” señaló Roberto Pineda, Coordinador del Centro de Estudios Marxistas “Sarbelio Navarrete.”

Agregó que “en este espíritu reproducimos este artículo que recoge las declaraciones del militante comunista y dirigente sindical Luis Felipe Cativo, dirigente de la Confederación de Trabajadores de El Salvador, CGTS  y miembro del Secretariado Organizador de la Conferencia Sindical de Trabajadores de América Latina.”

DECLARACIONES DEL DIRIGENTE SALVADOREÑO LUIS FELIPE CATIVO

CON  gran entusiasmo los trabajadores salvadoreños trabajan para participar en la Conferencia Latinoamericana de Trabajadores. Todos los días salen comisiones a pedir ayuda económica a los mercados. Es en los mercados donde está la mujer del Pueblo y son ellas quienes en gran medida sostienen los movimientos populares.

 Así pues la mujer del Mercado ayudará en gran parte para el envío de una buena delegación salvadoreña a la Conferencia de Trabajadores de Latinoamérica a celebrarse en Santiago de Chile, nos dice Luis Felipe Cativo.

SE TRABAJA CON GRAN ENTUSIASMO

A pesar de la persecución desatada por el gobierno reaccionario y pro imperialista, en contra de dirigentes sindicales y personalidades democráticas, la Conferencia Sindical Latinoamericana de Trabajadores está calando la conciencia de los trabajadores salvadoreños. Se ha lanzado la emisión de 2,000 bonos de 1 colón y 12,000 bonos de 25 centavos de Colón.

Todos los sindicatos acordaron dar una cuota mínima de 25 colones. Se ha elaborado lista de personalidades democráticas, amigas de los trabajadores para solicitarle su colaboración económica. En el aspecto de divulgar la convocatoria a esta Conferencia Latinoamericana se reprodujo la convocatoria para ser distribuida en el seno de las organizaciones sindicales y se resolvió asimismo lanzar al pueblo un manifiesto firmado por todos los sindicatos miembros del Comité Nacional Pro Conferencia Latinoamericana de Trabajadores.

SUBALIMENTACION DEL TRABAJADOR

La lucha de la clase trabajadora y de su organización más representativa, la Confederación General de Trabajadores Salvadoreños, está empeñada en una lucha por la subsistencia. El pueblo salvadoreño es uino de los más desnutridos del mundo. Aquí van algunos  ejemplos escalofriantes: el pueblo salvadoreño consume:  2 ½ libra de carne al año, per cápita; 13 litros de leche al año per cápita. A esto hay que agregar que el 80% del ganado salvadoreño está tuberculoso. Se consume medio huevo a la semana por habitante. Cada día aumentan los precios de los artículos de primera necesidad y los salarios están prácticamente congelados desde 1948.

SE RECLAMA LA SOLIDARIDAD LATINOAMERICANA

Estas últimas semanas ha recrudecido la persecución al movimiento democrático y especialmente al movimiento sindical. A raíz de las demostraciones de repudio popular  en contra de la entronización del   Gobierno pro imperialista, que el día 1 de julio tomó posesión de su cargo. Las organizaciones democráticas y populares convocaron al pueblo a una gran concentración en la Plaza Libertad y después de ella salió el pueblo en manifestación, y al pasar frente a  la embajada de los EE.UU, el pueblo justamente indignado lanzo una enorme pedriza, que no dejó cristal bueno.

Además se lanzaron a las paredes botellas y potes de tinta  de diversos colores, pues en esos mismos instantes el imperialismo imponía a pueblo salvadoreño, el más impopular de los gobiernos militares que viene padeciendo el país desde hace treinta años. Desde entonces no pasa una noche sin que un hogar sea allanado y robado por las fuerzas de “seguridad.” Las capturas se realizan a cada momento, las casas están vigiladas y la represión cunde en todas partes.

Sin embargo, el pueblo con su clase obrera al frente lucha decididamente en contra de esta represión, y métodos policiales. Es por ello que al Confederación General de Trabajadores Salvadoreños, pide la inmediata solidaridad,  especialmente con los siguientes compañeros: el campesino Pedro Cárcamo, y para el bachiller, Carlos Efraín Villar Rosales.

De estos dos compañeros no se sabe nada, solo que fueron capturados por la siniestra Guardia Nacional. Los compañeros obreros Oscar Valladares, y Jorge A. García, y le bachiller Ernesto Ramírez Guatemala, están presos. Para el compañero Jorge Alberto López, secretario de organización de la CGTS, hay orden de captura. Ellos son acusados de daños a la embajada yanqui.

LUIS FELIPE CATIVO. ( aparece foto en boletín) Dirigente de la Confederación de Trabajadores de El Salvador y miembro del Secretariado Organizador de la Conferencia Sindical de Trabajadores de América Latina.

Concluye en Nicaragua 1er. Congreso Centroamericano y del Caribe de Pensamiento Crítico

MANAGUA, 5 de diciembre de 2020 (SIEP) Concluyó esta tarde el 1er. Congreso Centroamericano y del Caribe de Pensamiento Crítico “José Martí, Augusto Cesar Sandino, Agustín Farabundo Martí” que sesionó virtualmente durante tres días, con el lema: “Unidos por las luchas emancipadoras.”

“Estamos convocando para octubre del 2021 aquí en Nicaragua para el próximo encuentro…para continuar con este esfuerzo antioligarquico y antiimperialista” indicó Bolívar Téllez, docente universitario nicaragüense y uno de los organizadores del encuentro.

El encuentro reunió a académicos y luchadores sociales de Cuba, Venezuela, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, e inició cola presentación del historiador nicaragüense Rafael Casanova Fuertes, que trato sobre “Las clases populares  en las luchas por la liberación nacional y social 1821 a 1979.”

Este día participó el salvadoreño Guillermo Campos, con la ponencia: “Cultura e ideología como fuentes de transformación y cambio”; el nicaragüense Jorge Dimitrov sobre “El ideario martiano”, el hondureño Marbín Peréz, sobre “El pensamiento político de Morazán”, y el salvadoreño Roberto Pineda, sobre “Cristianismo y marxismo en El Salvador”, la cual puede ser leída en su página: www.ecumenico.org

Publican El viaje a Moscú, primera novela de Roberto Pineda

SAN SALVADOR, 1 de diciembre de 2020 (SIEP). “Siempre quise escribir una novela y finalmente pude realizar mi sueño…” expresó Roberto Pineda, de 61 años, autor de la novela El viaje a Moscú, recientemente publicada por la editorial de izquierda Ediciones Prometeo Liberado.

“Me forme literariamente leyendo novelas, de adolescente devore al Quijote, y al Maestro Homero, a los Miserables de Víctor Hugo, a las aventuras de Rocambole, a los clásicos del boom latinoamericano, en particular Los cien años de soledad y La ciudad y los perros…”

El viaje a Moscú trata sobre las aventuras de un joven abogado, Víctor Regalado, que acepta la misión de viajar a Moscú para llevar un mensaje secreto al jefe ruso de la revolución mundial que se encontraba en el país que había derrocado al zar y construía el socialismo.  El viaje lo conduce  inicialmente a Honduras, luego a La Habana del dictador Machado, a Nueva Orleans, Madrid, Barcelona, Paris, Berlín y finalmente a Leningrado y a Moscú.

Paralelamente a este relato, se desarrolla la persecución inicial que realiza el cabo Judas Flores Pérez, que luego se convierte en una labor de espionaje contra los movimientos subversivos en municipios del departamento de Sonsonate. La cacería inicia en Izalco, y luego se traslada hacia  Nahuizalco, Juayúa, Acajutla, Sonzacate , Armenia y concluye con el ataque de los insurgentes indígenas contra el cuartel de Sonsonate el 22 de enero de 1932.  

El libro puede  adquirirse en las librerías  de la UCA.

Presentan en Centro de Estudios de El Salvador libro de Edito Genovés sobre movimiento obrero

SAN SALVADOR, 25 de noviembre de 2020 (SIEP)  “Me siento agradecido profundamente por su presencia” expresó emocionado Edito Genovés, de 88 años, militante comunista, en la presentación esta tarde de su libro  Mi vida en el movimiento obrero salvadoreño.  Comentaron su libro el joven sindicalista Rodrigo Cerritos   y el escritor Roberto Pineda.

“Es para nosotros un gran honor y  como Secretaría de Formación Política del FMLN presentar este libro de Edito y reunir esta tarde a varias generaciones de revolucionarios que hemos luchado  y seguimos luchando por la transformación de nuestro país…” indicó Ricardo Ayala.

Por su parte, Cerritos mencionó que “es para mí un gran privilegio comentar este libro que constituye un legado de un luchador social para las nuevas generaciones de sindicalistas, de alguien que supo vincular la lucha sindical a un proyecto de transformación de la sociedad salvadoreña.”

Pineda hizo memoria de principios de los años setenta del siglo pasado, cuando conoció a Edito,   en el local de la FUSS en la avenida Cuscatlán  al que llamaban 630  y como la juventud acompañaba las huelgas y luchas populares. Saludo la presencia entre los asistentes de Adán Chicas, también  militante comunista y dirigente histórico del movimiento obrero.

Publican libro de Edito Genovés sobre movimiento obrero salvadoreño

SAN SALVADOR; 29 de octubre de 2020 (SIEP). “Tengo la confianza que mi libro servirá para motivar a las luchas populares por el pan y el trabajo a la actual y a las generaciones venideras de luchadores sociales…” indicó el dirigente obrero Edito Genovés.

Mi vida en el movimiento obrero salvadoreño es una valiosa contribución que el santaneco Edito Genovés,  de 88 años, dirigente obrero comunista ,  realiza sobre los avatares de la organización sindical en El Salvador, sobre su triunfos y derrotas  y su terca  esperanza en una sociedad democrática y socialista.

Han sido largos años de batallar en las calles por conquistar mejores condiciones de vida para la clase obrera salvadoreña, encabezando la lucha por el derecho del pueblo salvadoreño a una sociedad donde predomine la justicia y el bienestar de las mayorías populares.

Esta obra ha sido posible   gracias a la edición realizada inicialmente por Alfredo Díaz Barrera y posteriormente por Jorge Moran, de Ediciones Prometeo Liberado, así como por el apoyo solidario de Sindicato de Metapan, Veteranos de Guerra del FMLN viviendo en Los Ángeles, USA y el Centro de Estudios Marxistas “Sarbelio Navarrete.”

Estamos seguros que el deseo de Edito que esta obra sirva para alimentar en nuevas generaciones de sindicalistas y de luchadores sociales, el fuego de la organización y la lucha social,  a partir de la recuperación  de la memoria histórica del movimiento obrera salvadoreño, será cumplido. 

El Mozote: entre la impunidad y la justicia. Conversatorio con Wilfredo Medrano

SAN SALVADOR, 21 de octubre de 2020 (SIEP) “Para nosotros el caso de El Mozote sienta un precedente histórico para que haya justicia para todas las víctimas en El Salvador…” indico Wilfredo Medrano, representante legal de las víctimas de la masacre en El Mozote y miembro de Tutela Legal “María Julia Hernández” en conversatorio realizado en la Escuela de Derechos Humanos de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, PDDH.

La masacre de El Mozote fue cometida por el Batallón Atlacatl, bajo el mando del Coronel Domingo Monterrosa,  los días 10,11 y 12 de diciembre de 1981, en los cantones de El Mozote, La Joya y Los Toriles, del norte de Morazán, y sus víctimas, entre hombres, mujeres y niños, alcanzan el millar de personas, convirtiéndose en el principal acto de violencia contra población civil ejecutado por agentes gubernamentales.

El gobierno de esa época negó la masacre, pero esta fue denunciada por el periodista Raymond Bonner del New York Times en enero de 1982.  Y el reconocimiento de la masacre aparece en el Informe de la Comisión de la Verdad de 1992. Desde entonces se han realizado múltiples esfuerzos por esclarecer la verdad y castigar a los culpables.

Explica Medrano que “voy a compartirles acerca del estado jurídico del proceso, obstáculos y acciones de la defensa para entorpecer los casos y la intervención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con su sentencia de 2012.”

“Debo decirles que este es un caso inédito en nuestro país, realmente histórico, ya que se ha logrado sentar en el banquillo de los acusados a 18 altos jefes militares tanto del Alto Mando de las Fuerzas Armadas –como el exministro de Defensa, José Guillermo García- como de las jefaturas de la cadena de mando del Batallón Atlacatl.”

Los militares en su arrogancia han desafiado permanentemente al Juez del caso, el Juez de Instrucción de San Francisco Gotera,  Jorge Guzmán, ya que cuentan con 24 defensores particulares, y solo el Coronel Rafael Bustillo se vale de un defensor público de San Francisco Gotera. La defensa de los militares rechazan los hechos, y el juez Guzmán les ha garantizado sus derecho a un debido proceso.

Se les acusa los militares de nueve delitos, entre estos el de asesinato, robo, terrorismo, etc., y en el transcurso del proceso se les ha acumulado  nuevos delitos, como el de desplazamiento forzado de personas, desaparición forzada y doble subsunción, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.

Frente a esto, los defensores interpusieron un recurso de apelación bajo la clara estrategia de dilatar indebidamente el proceso. Por cierto, entre los defensores se encuentra el Bufete del exfiscal Girón Flores, que defiende a tres generales.

Pero la Cámara favoreció al juez, ante lo cual la defensa de los militares promovió un antejuicio contra el mismo juez Guzmán Urquilla, alegando violación del principio del derecho internacional Pero no les funcionó esta maniobra porque la Corte en Pleno reconoció el  esfuerzo del Juez Guzmán y le dio su aval.  El juez argumentó que los Convenios de Ginebra regulan este tipo de casos y El Salvador es parte de este convenio. Les repito, la Corte en Pleno avaló la actuación del juez.

Considero que el Juez Guzmán se ha ido formando en este proceso, capacitándose, al principio les voy a  confesar que yo tenía mis dudas sobre su actuación. Me preocupó al inicio al intimar a los abogados defensores lo sentí temeroso. Pero después fue cambiando, incluso en su léxico, se fue transformando, fue creciendo…en el mismo proceso. Por ejemplo, el juez tiene facultades para puntos de aclaración, y lo hace adecuadamente. Todos estos cambios enriquecieron la participación de las víctimas en los interrogatorios.

Contamos con 45 testigos de cargo y también declararon dos testigos exmiembros del Batallón Atlacatl, que están bajo régimen de protección, llamados Sol y Luna.  De los sobrevivientes se han tratado de llevar testigos de los 6 cantones, entre estos dos mujeres que fueron violadas, a una la violaron 5 soldados y a otra 14.  Esto es duro porque se revictimiza a la persona, pero es importante.

Una de las víctimas declaro que tenía ocho meses de embarazo cuando fue violada  y que no se lo contó a su esposo por temor a que él la dejara, y el año pasado declaró y dice que antes de declarar le contó a su esposo, y que sí oía noticias que no se preocupara, que todo eso sucedió hace casi cuarenta años y no se lo dijo en el momento por temor a que la dejara…han sido muchas las entrevistas, esa es una deuda que tiene el Estado con todas estas personas. No se les ha dado atención psicosocial a esas mujeres,  a esas familias. Han sido dos de muchas, las que han tenido la valentía de declarar acerca de que fueron violadas.

Repito, son 44 testigos de cargo, y 2 exsoldados del Batallón Atlcatl, estamos en la búsqueda de autores mediatos y separar a autores materiales, a través de los exsoldados hemos logrado ubicar a un capitán que estuvo al mando, de un grupo de 10 soldados que sacaban  familias de sus casas y otro grupo los mataba. Ellos mientras tanto afirman que cuidaban a su capitán. Identifica que había compañías en el lugar. La defensa objetaba y trataba de bloquear a este testigo. Cuanto tiempo estuvieron? Por cinco días. Identificamos a un coronel que les enviaba alimentación. Estamos tratando de ubicar a guías y cargadores de mochilas, para que nos ayuden a ubicar a los cadáveres.

El coronel Belloso Morales de la Unidad 1 y el Mayor Noé Pineda, Jefe de Archivo nos dijeron que había información en el Estado Mayor, que todas las unidades tienen archivos, pero es en el Estado Mayor que se encuentran los de todos los Batallones de Reacción Inmediata, los BIRIS, en tres cajas y estantes, y es por esto que las inspecciones al Estado Mayor no son antojadizas, sino surgen de las declaraciones de estos dos oficiales. Fijense que el nombre clave de esta operación militar de El Mozote era Operación Rescate.

Hablan los generales

En determinado momento del proceso los generales decidieron hablar. El General Flores Lima aseguró que ellos cuando estaban ejerciendo el mando mantenían una comunicación fluida con el presidente Ingeniero José Napoleón Duarte, y protestó porque su nombre no aparece en la causa. El coronel Abdul Gutiérrez, por su parte, habló de forma prepotente,  alegó que ellos habían defendido la patria ante la agresión comunista y que volverían a hacerlo.

El Coronel Guillermo García reclamó que porque solo estaban ellos en el juicio y no se encontraban los exmiembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno  y al finalizar gritó: el ejército vivirá mientras viva la república!  El coronel Bustillo por su parte, acusó a las víctimas de ser parientes de los guerrilleros, que esos niños eran todos niños guerrilleros  y que él era el único militar de los ahí presentes,  que no había sido señalado en el Informe de la Comisión de la Verdad, por lo que era inocente y al hablar levantaba un libro con el texto de los Acuerdos de Paz de 1992.

El en su declaración indagatoria reconoció la masacre, alegando que había sido una “locura del coronel Monterrosa.” Indicó que se dio cuenta de la masacre cuatro días después de ocurrida, y le prestaron un helicóptero para ir a las montañas de Morazán, y luego respondió locuras.  Al indagar acerca de archivos militares respondió: vayan a la Fuerza Armada, no me pregunten a mí.

Y se pasaba preguntando quien estaba pagando por la acusación. Informó que la tropa no llegó en helicópteros sino en camiones del MOP lo que es falso ya que la gente vio helicópteros trasladando a soldados y disparando a los ranchos. Bustillo ha sido el único que ha declarado.  Existe prueba abundante de la masacre, hay incluso peritaje militar  de un especialista peruano contratado por la acusación particular.

Y hoy sabemos que todo destacamento militar es réplica del estado Mayor, integrado por cinco unidades: inteligencia, operativo (define accionar) logística, civiles (asistencia militar  desplazados, robarse los niños huérfanos, etc.). Y que los planes militares son estandarizados. En el peritaje documental contamos con una especialista estadounidense. Explica que los Boinas Verdes adiestraban al ejército, y siempre le preguntaban al Coronel Monterrosa porque no habían prisioneros, y el respondía que las bases militares eran muy pequeñas. En realidad, era porque los asesinaban.

Otros peritajes fueron los de los forenses del equipo argentino. Ellos escanearon primeramente el convento. Concluyeron que 136 niños fueron ejecutados en su interior por 23 tiradores adultos  y también afuera niños fueron ejecutados. Se le practicaron pruebas de ADN a 400 osamentas en cantones. Hubo también peritaje de antropólogos culturales, para reconstruir el tejido social de ese momento. Por su parte, la Fiscalía realizo un peritaje con antropólogos salvadoreños. Y también hubo peritaje archivístico, para realizar la diligencia en el Archivo General de la Nación. 

Sobre los archivos, cuando le preguntamos al Coronel Morales el nos señaló las Actas de Expurgo, que son los procedimientos que realizan las instituciones, en el caso de las Fuerzas Armadas nombran a un técnico para expurgo, junto a otros dos, son comisiones de tres personas. En los destacamentos militares las actas dicen: por el valor histórico y legal que estos documentos no sean destruidos sino trasladadas al Estado Mayor Conjunto, incluyendo los planes militares  de cada batallón del 81 al 89. Pero cuando el juez requiere esa información a inicios de este año, le dicen que no existe.

La próxima semana, Tutela Legal junto con Cejil le pedirán a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, medidas provisionales para ordenarle al Estado salvadoreño que protejan estos archivos. Mientras nosotros seguimos trabajando, todo esto queda en el proceso, y está con nosotros la Fiscalía, y presenciamos actos de desobediencia al juez, actos arbitrarios, etc.

Los dilemas

Son estas ya las últimas diligencias que van quedando pendientes, y ya el Juez tiene que decidir porque código penal se va juzgar, el de 1973 o el actual.  Hay ya suficiente prueba para llevarlo a plenario. En el caso que sea el del 73 se iría  a jurado y esta es una institución débil y va  a ser complicado máxime en un pueblito, donde toda la gente se conoce. En el jurado se convoca a diez y a cinco suplentes. Los jurados se pueden recusar, y sabemos que existe el temor. En el caso de jurado la sentencia es inapelable.

Si es con el código actual los jueces van a volver a valorar la prueba, y hay testigos que ya murieron. Y se re victimizará a la gente, necesitaremos hacer de nuevo peritajes, es por esto que estamos a la expectativa de  lo que el juez decida. Para mí lo ideal fuera que un tribunal técnico de sentencia decidiera, esa sería mi opción. Aquí la sentencia se puede someter a revisión o recurso. Finalmente comentar que el caso del Mozote es el más completo, el más documentado: hay participantes y cuerpo del delito. En otras masacres no hay cuerpo del delito, no ha habido exhumaciones.

En términos del cumplimiento de la sentencia de 2012 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el Mozote todavía hay por parte del Estado salvadoreño tareas pendientes: en el caso de la ley de amnistía se da por cumplido, pero en otros casos no, como los de los desplazamientos, el proyecto habitacional, desarrollo agrícola, reparaciones económicas, investigación de funcionarios, y otras. Hay que señalar que el gobierno ha mejorado escuelas, pero todavía falta mucho por hacer.

Como viejos amigos! Ricardo Olmos, Agosto 2020

El tiempo corría como los más veloces maratonistas de la época. No era para menos pues los días estaban llenos de mucha actividad política revolucionaria. Particularmente,  luego del golpe militar del 15 de octubre de 2009 y el ascenso de nuevos gobiernos locales en la conducción de la actividad política administrativa de los municipios, decisión que adoptó el PCS ante el vacío del poder generado.

Aunque la lucha ideológica en torno a las vías de ascenso al poder durante toda la década había sido intenso, las realidades sociales, políticas y la naturaleza de la acumulación de los frentes guerrilleros en algunos casos, planteaban con las incursiones realizadas por los comandos de diferentes fuerzas guerrilleras urbanas, la confirmación que una nueva época se preveía y la lucha revolucionaria entraría en el corto plazo a su máximo nivel.

Ya para esa época, los viejos militantes del PCS conocían de la actividad de Iván en la ciudad de Chalchuapa, pues se había desempeñado como dirigente estudiantil a lo largo de los cinco últimos años habiendo abarcado su rol desde del municipio de Ahuachapán, Turín Atiquizaya etc. con los municipios más cercanos a Chalchuapa y desde Metapán, Texistepeque, Santa Ana, etc. y ya para esa época de diciembre de 1999 como profesor destacado en el cantón El Coco y por las tardes con su actividad como estudiante universitario en el Centro Multidisciplinario de Occidente.

Esos roles le permitieron desarrollarse de manera rápida. La relación temprana entre camaradas con uno de sus mejores compañeros, integrantes de la misma célula con Lázaro Arias y Edmundo Nazario  fueron elementos claves para el desarrollo político precoz. De manera frecuente en su moto llevando en ancas a su “alma gemela”, compañero “Lachi” que fuera capturado, torturado y asesinado por los Escuadrones de la Muerte el 29 de mayo de 1979.

Al igual que Lachi se había formado una especie de una generación de nuevos compañeros profesores en Ciudad Normal “Alberto Masferrer” habiendo fundado para ese entonces el periódico “Horizonte” en la Ciudad Normal desarrollando amplias gestas de trabajo político. Y ya para finales, del año 1978 así como de diciembre del año 1980 en los Congresos de Andes 21 de Junio, un buen grupo de jóvenes había sido parte de la delegación del Departamento de Santa Ana que había marcado la urgente necesidad histórica de la unidad revolucionaria de la izquierda política y militar como asunto estratégico.

En el Congreso de 1978 fue una de las últimas oportunidades de escuchar al “Choco” Guerrero y a Lázaro Arias, conocer las capacidades teóricas y políticas de esos dirigentes de la izquierda política del PCS pues al día de hoy hacen falta camaradas con ese talante en el movimiento social y político salvadoreño.

El 24 de diciembre de ese mismo año de 1979 a eso de las 7:30 p.m. sin razón más que estar reunidos y para echarse unos tragos, y así aprovechar la platicadita sobre algunos temas compartimentados el “Seco” Julio Castro, Manuel Vallecillos, Oscarito Contreras, sin tener cita alguna, Santiago, el “Chinito” Jorge Aguilar sacó la botella de “Carta Vieja”, la puso en una mesita de centro de la pequeña habitación del mesón en donde vivía Vallecillos, ahí por la entrada al “callejón de los gatos”.

El más expresivo de todos era el “Seco” Julio que junto con el “Chinito” eran además los más vinculados con la dirección del partido a nivel local, departamental y nacional. Esa tarde fue una escuela sin reglas y como viejos amigos pues primó el diálogo y la reflexión crítica poniendo atención a esos “viejos” luchadores sociales que venían desde los años 60 desarrollando las diferentes, modalidades de trabajo político. Fue un encuentro inolvidable!

Ya para los primeros meses del año 1980 Iván, había sido elegido Secretario Municipal de Andes 21 de junio, en una coyuntura en la que los asesinatos de maestros era la constante y que marcó ese año; pues a lo largo del conflicto más de 240 maestros fueron vilmente asesinados.  

Al calor de los primeros tragos, el conversatorio se puso más interesante sobre qué pensábamos y si era preferible la renuncia de los gobiernos locales, el desarrollo de nuestras fuerzas político militares en el municipio, etc. Por cierto, para esa época, se tenía como Alcalde municipal interino, en la ciudad de Chalchuapa como representante del Partido a Michel Calderón, uno de los militantes más prestigiosos en la ciudad que fue también, posteriormente vilmente asesinado, solo por pensar diferente al régimen militar establecido.

Renunciar a los gobiernos locales fue como la condición para pasar a otras formas de lucha de manera unificada con las otras fuerzas políticas y militares de la izquierda. Con ello se enviaba el mejor mensaje político y construir condiciones para consolidar la unificación y de paso se enviaba un mensaje a la población de no representar a ningún gobierno represivo, tal como lo decían los hermanos revolucionarios de las otras organizaciones político militares. De esa manera el proceso de la unificación fue expedito lo que efectivamente se concretaba con la marcha histórica del 22 de enero de 1980.

La noche y la buena plática fueron dominando el ambiente, y ya para las nueve de la noche por cuestiones mínimas de seguridad Iván y Santiago fueron a dejar Oscarito a su respectiva vivienda, y luego el resto salió y se confundió con la noche.

Ya en el año 1979, para muchos comenzaron las labores de autodefensa armada y cualquier mitin, en cualquier parte del territorio, era clave la seguridad del personal que conducción política. Las labores de movilización y de denuncia nacional e internacional fueron vitales. Las modalidades de trabajo con las masas fueron modificándose, y pasaron a niveles de autodefensa, y nadie mostraba más que la disposición por continuar y desarrollar la lucha política, por otros medios. Fue así que ya para el 10 de enero de 1981, los políticos designados y aquellos que ya gozaban con instrucción militar fuera del país definían los teatros probables de guerra que se avecinaban en la ciudad de Chalchuapa.

Iván  con la experiencia acumulada y Santiago fueron los encargados de la conducción política de la ciudad para las gestas del 11 de enero de 1981. Desde hacía meses se tenían compas con pequeños campamentos móviles en el sur de la ciudad, principalmente desde San Juan Chiquito hasta Santa Rosa Senca. Por el lado norte de la ciudad, principalmente, por la calle del Arado hasta la finca de Don Miguel Portillo, a unos diez kilómetros de distancia, y que había sido lugar de prácticas constantes y de acumulación de compañeros que venían ya con instrucción militar.

Había comunicación con compañeros del Municipio de Cara Sucia y del Municipio de Atiquizaya que luego se les dio la instrucción de participar en esa gesta del 10 de enero de 1981 en el municipio de Santa Ana. Y otros que estaban ya en la ciudad en algunas casas de compas del Partido en el barrio Santa Cruz y las Ánimas, principalmente.

El 10 de enero de 1981 con la “ofensiva final” fue otra de las experiencias que se guardan en la memoria histórica siendo un proceso de acumulación, pues muchos “compas” acompañaron el proceso que se emprendió con la guerra civil, pudiendo a lo largo de los años estar en diferentes actividades de naturaleza político militar.

El “seco” Julio, seis años después, fue capturado y casi al mismo tiempo fue también capturado Santiago que fueron posteriormente liberados. El “seco” Julio tuvo que atender los problemas de salud fuera del país dadas las consecuencias de las constantes torturas infligidas por el enemigo, de las cuales no se pudo completamente recuperar habiendo dejado el ejemplo de su trabajo político revolucionario. Por su lado, Vallecillos fue capturado en el departamento de la Unión cuando realizaba trabajo logístico y ya nunca más apareció.

La lucha en efecto continuó y los resultados de la guerra motivaron para que luego con la ofensiva final “hasta el tope” de 1989 dio el marco general para los acuerdos de la finalización de la dictadura político militar fuera derrotada para dar paso al proceso democrático que vive el país.

Mis primeras experiencias en la política salvadoreña José Ernesto Larín

Hace unos días, me recordaba cómo me inicié en la política salvadoreña así que tuve que desempolvar el baúl de los recuerdos (el subconsciente) y remontarme al año de 1967.

Recuerdo que todo comenzó en Usulután, en la última semana del mes de mayo de 1967, donde tuve un encuentro con mi primo Ricardo Martínez quien me hizo la propuesta si quería pertenecer al PCS; yo le contesté que necesitaba pensarlo muy detenidamente, pues ser miembro del Partido Comunista, en ese tiempo, significaba correr el riesgo de ser perseguido, capturado, torturado y expuesto a ser aniquilado por los cuerpos represivos de ese entonces, pues éstos se amparaban en la prohibición que se establecía en la Constitución de 1962, sobre de “no hacer propaganda o difusión de doctrinas anárquicas o contrarias a la Democracia Salvadoreña”.

(En 1962 se redactó una nueva Constitución, que prohibía las doctrinas anárquicas y contrarias a la democracia, prohibición que los gobiernos militares aplicaron en contra del Partido Comunista Salvadoreño y de los movimientos de izquierda).

Antes de aceptar la propuesta de Ricardo, consulté con mi madre y ella me dijo que aceptara pero que tuviera cuidado; luego le dije —El sábado tendré la primera visita de personas de Usulután. — ¿De Usulután? —repitió mi madre…, si, le dije son buenas personas las que vienen. Ella pensaba que «aquella gente» que iba a venir a la casa, debían ser terribles.

Pues pensaba que los comunistas eran malos y sanguinarios. Para esa reunión yo había convocado bastantes compañeros de estudio y amigos.

Llegó el día esperado (Primer sábado del mes de junio de 1967). A las 6:30 de la tarde, se oyó un el ruido de un carro que se acercaba lentamente y se detuvo frente a la casa; de él bajaron 3 personas: mi primo Ricardo, Edmundo y Farid Hándal.

Farid, junto con sus acompañantes, entró lentamente a la casa, se acercó a una silla, la examinó como para convencerse de su solidez, se sentó. Inspeccionó el cuarto con sus ojos y preguntó: —¿Esta casa es de ustedes o la tienen alquilada? Y yo le respondí, no es de mi tío Ismael el papá de Ricardo, —Está bonita y apropiada para estas reuniones —observó él.

Su voz suave y la sencillez de su expresión, devolvieron el valor y la confianza a mi madre. Farid la miraba francamente, con aire benévolo. Mi mamá, según me dijo después de la reunión, tuvo ganas de preguntarle quién era, de dónde venía, si hacía mucho tiempo que me conocía; pero comenzaron a llegar los invitados.

Fue así que se realizó la primera reunión izquierdista, en una casita situada en el barrio Nueva España de la ciudad de Chinameca.

Después se realizaron varias reuniones, en el mismo sitio, donde se hablaba de la realidad política del país. Farid y sus acompañantes nos prestaron varios libros como: – El Hombre Mediocre – de José Ingenieros, – Cursos de Filosofía – de Georges Politzer; -Guerra de Guerrillas- del Che Guevara; El mundo es Ancho y Ajeno, de Ciro alegría; y otros más.

Como siempre, en toda reunión, existen infiltrados que dan informe a las autoridades; y así sucedió, lo bueno es que siempre hay personas informantes que nos avisaron del peligro que estábamos expuestos. Fue así que don Beto Paredes le dijo a mi mamá que había visto a la Guardia Nacional rondando la casa, pues les habían contado, a la benemérita, que veían carros lujosos frente a la casa, de los cuales se bajaban gentes extrañas; por lo que buscamos lugares como El Cerrito, La Lomita, La Viejona, una carpintería pegada al terreno donde había estado la Escuela Severo López en el Barrio Yusique, la cual estaba camino al Agua Caliente; y otros.

Durante 1967 hasta 1969 se realizaron varias actividades como: reparto de periódicos, boletines (que los dejábamos, debajo de las puertas, entre las 11 pm. y la una de la mañana); venta de El Diario del Che, participación activa en las huelgas magisteriales de ANDES y otras actividades más.

En septiembre de 1969, por parte del PCS se nos dijo que íbamos a participar en las elecciones para alcaldes de 1970; y que debíamos buscar el candidato. Este aviso lo recibimos por parte de Cayetano Carpio y su señora, en una reunión que tuvimos en la carpintería que estaba pegada al terreno donde había estado la Escuela Severo López.

Fueron tres reuniones con Cayetano, donde él nos avisó que en la cuarta reunión la tendríamos con Schafik Handal, pero que buscáramos otro lugar, pues reunirnos otra vez en la carpintería de los Villalobos, en el barrio Yusique, a altas horas de la noche seria sospechosa; fue por eso que optamos hacerla en una champa que tenía Toño Fafa, contiguo a la casa de su mamá, frente a la casa de la niña Virginita, medía cuadra al norte de la Iglesia Católica Parroquial.

Llegamos a las 11 pm., como habíamos convenido, esperamos la llegada de Schafik como casi tres horas, como a las dos de la mañana llegó un hombre barbado, sudoroso, dando la impresión que había caminado mucho. Y expreso soy Schafik Handal, hermano de Farid, vengo tan de madrugada pues soy un perseguido político; luego preguntó ¿Quién es Neco?, yo, le dije; luego me preguntó ¿vos sos primo de Ricardo Martínez?, sí, le contesté. Bueno, dijo, ya saben el motivo de esta reunión; si dijimos todos.

Ustedes saben que como PCS hemos establecido un acuerdo con el partido Unión Democrática Nacionalista (UDN) para participar como aliados en las elecciones de diputados y concejos municipales de 1970; por lo tanto esperamos que el PC de Chinameca ya tenga su candidato a Alcalde.

Todos nos quedamos extrañados, pues no teníamos a nadie. Le explicamos a Schafik que si nos daba más tiempo lo seleccionaríamos entre nosotros; entonces Schafik me miró y me dijo ¿y por qué no sos vos Neco o él? SEÑALANDO AL PRIMO (DAVID ARNOLDO GÓMEZ). Yo le dije que estábamos en plática con El Dr. Doroteo Gómez Arias, a quien cariñosamente se le apodaba “Teyo”, por lo tanto en la próxima reunión él estaría con nosotros.

Y ASÍ FUE, LA SEGUNDA VEZ QUE LLEGÓ SCHAFIK, ESTUVO DOROTEO Y ACEPTÓ GUSTOSAMENTE LA CANDIDATURA. FUE LA PRIMERA VEZ QUE EL PC DE CHINAMECA PARTÍCIPÓ EN LAS ELECCIONES PARA ALCALDE CON LA BANDERA DEL UDN (LA DEL CALABACITO) LLEVANDO COMO CANDIDATO AL DOCTOR DOROTEO GÓMEZ ARIAS, UN GRAN DEPORTISTA Y REVOLUCIONARIO.

Después de esas elecciones, poco a poco me fui alejando de las actividades clandestinas, pues mi vida corría peligro, así que me traslade a Usulután a inicios del año de 1971, a ejercer mis labores como docente en El Colegio Centenario gracias a la oportunidad y confianza que me brindo su director Profesor Juan Astul Corleto (de muy grata recordación); después el 2 de marzo de 1974 me traslade a trabajar como docente del Instituto Nacional de Santiago de María (INSAM), ciudad donde resido actualmente.