El Salvador: dejamos los fusiles, ahora la batalla la libramos con organizacin y educacin!

EL SALVADOR: EL FMLN CONTINA LUCHANDO POR TIERRA, TRABAJO Y DIGNIDAD

“Dejamos los fusiles, ahora la batalla la libramos con organizacin y educacin”Una vez perdida la guerra, para el Frente Farabundo Mart para la Liberacin Nacional (FMLN) comenz otro proceso de lucha, comenz un largo y duro camino quiz tan difcil de librar como la lucha armada: alcanzar las condiciones materiales para una vida digna. En pleno avance del neoliberalismo, en El Salvador hay mujeres, hombres y nios que siguen pensando que otra forma de vida es posible, y que se le puede hacer frente.Por Laura Tugentman (desde El Salvador)

Cuando pensamos en movimientos revolucionarios que siguen luchando por la construccin de otro mundo posible, se nos vienen a nuestras mentes Cuba y el ejemplo de su revolucin cotidiana, permanente; el Movimiento Sin Tierra de Brasil y la construccin de poderes alternativos y de reivindicacin de su lucha; el pueblo venezolano y su revolucin bolivariana. Pero en diversos rincones de Latinoamrica se fueron sembrando semillas de resistencia que buscaron y buscan alternativas a este sistema imperante. En los lugares ms remotos de nuestra Amrica Latina las voces de los explotados, de los excluidos, no se han silenciado.Y ya no son experiencias aisladas, todas comparten una misma utopa, una misma esperanza, una misma conviccin, una apuesta en la lucha y en la organizacin, porque la Latinoamrica libre que todos soamos, s es posible.San Salvador, ciudad transitada por vehculos a toda marcha, ruido, smog, 1.600.000 transentes que circulan por sus calles rodeadas por cerros y volcanes, una capital centroamericana.

A slo 42 Km. de la ciudad, imponente por su altura y su belleza, se observa el cerro Guazapa, bastin fundamental de lucha y resistencia de la guerrilla durante los 12 aos de guerra que ha vivido este pas. [1] Un dardo en el corazn del enemigoDurante la guerra el Frente Farabundo Mart para la Liberacin Nacional (FMLN) se organiza en cuatro frentes de batalla, por su ubicacin geogrfica (punto intermedio de los municipios ms importantes de El Salvador) el cerro Guazapa se convierte en punto tctico y estratgico de control militar. Al ejrcito se le haca muy difcil ingresar al cerro, por eso fue considerado un centro fundamental de operaciones de la guerrilla. Dejamos los fusiles, pero no la fuerza para lucharLuego de los acuerdos de paz comienza la desmovilizacin de todos los combatientes. Tienen que dejar el cerro, el cual haban habitado (trasladndose a lo largo del mismo segn necesidades tcticas) durante 12 aos. Ah comienza otro proceso de lucha, comienza un largo y duro camino quiz tan difcil de librar como la lucha armada: alcanzar las condiciones materiales para una vida digna.

Son las manos que apretaron un fusil2, son los ojos que observaron la sangre derramada de un compaero, son los pies que caminaron cansados por lugares de los ms inhspitos, son los cuerpos que no claudicaron…son hombres y mujeres que no callan.Los ex combatientes comienzan a reinsertarse nuevamente en la “vida civil”, la sensacin de desamparo, vaco, desproteccin comienza a brotar en ellos. Gran parte de los que lucharon en esas tierras deciden repoblarlas: ocupar las tierras que los acogieron y protegieron durante tanto tiempo. Los organismos sociales colaboran en la repoblacin buscando a las familias de los ex combatientes y as comienzan a organizarse. Estas tierras son nuestras y las vamos a defenderLa repoblacin de la CiudadelaLos acuerdos de paz no contemplaron en su totalidad el tema de vivienda de los ex combatientes, son ellos quienes por sus propios medios comienzan a ver la forma de legalizar algo que de hecho les pertenece. “Si mis hijos dejaron aqu su sangre, aqu me voy a quedar”.El 16 de noviembre de 1992 se concreta la primera repoblada, se concentraron todos en una comunidad y desde all se fueron distribuyendo hacia las otras (hoy en da son 13 comunidades organizadas a lo largo del cerro). La primera en fundarse es la comunidad Guillermo Ungo (donde esta construida la escuela), luego se organiza otra para los lisiados de guerra (El sitio nuevo) y la ltima en fundarse es La Monseor Romero, en 1994.El primer objetivo fue legalizar las tierras y lograr la personera jurdica (as podan gestionar y administrar diversos proyectos y recibir apoyo econmico de diversos organismos), pero junto con esa lucha comenzaron a organizarse.“Necesitbamos ser dueos de las tierras, al no poseer el titulo de propiedad no podes hacer nada, cualquier proyecto que empieces corres el riesgo que el propietario te eche”Con la lucha y la movilizacin lograron que se aprobara un programa de vivienda que les otorg el titulo a cada campesino, pero hubo otras en las que fue necesaria la ayuda de organismos internacionales para ser compradas (con los aos cada campesino pudo tenerla a su nombre) y conseguir la personera jurdica. Las tierras que fueron vendidas no son de las ms productivas, esto trae dificultades, cada campesino tiene su vivienda y una pequea parcela para producir, al no ser de muy buena calidad solamente pueden cultivar la milpa (maz) y frijoles.

Los propietarios todava mantienen las mejores tierras y las producen.“Se necesita la educacin del pueblo y la organizacin, con paso lento pero seguro”Era fundamental la capacitacin de todos los compaeros, fueron 12 aos de guerra…”Haba muchos que no saban leer ni escribir, que haban perdido la costumbre de trabajar, haba que capacitarlos”. Comienzan los programas de reinsercin que consistan en dar capacitacin a todos los integrantes de la comunidad para que cada uno pueda desarrollar sus propios proyectos productivos. Con gran esfuerzo logran que se les otorgue crditos para insumos y as poder producir. Los comienzos de la organizacinSe forma la primera directiva de la comunidad. En cada comunidad se distribuyen en diversas reas de trabajo o comits: de salud, de gestiones y proyectos econmicos, de jvenes, de genero, pastoral y de vigilancia (las 13 comunidades de la zona comparten una bodega con materiales tiles para los proyectos, cada comunidad le corresponde asegurar la vigilancia cada determinado tiempo). Estos comits eligen a un coordinador para representarlos en la asamblea de la comunidad.

A su vez, cada comunidad elige a un representante para que forme la directiva intercomunal (son 13 comunidades constituidas por 501 familias). En las primeras asambleas se discutieron las necesidades de las comunidades y se hizo un listado de prioridades: lo primero fue organizar y lograr que se oficialice la escuela y construir un centro de salud mental, asesorado por especialistas (esto lo aport el FMLN). “Tenamos un sueo, que nuestros hijos puedan estudiar en la tierra conquistada”La escuela Guillermo Manuel Ungo comienza siendo un centro de alfabetizacin y capacitacin en algn oficio para los que haban peleado durante la guerra. Los educadores eran ex combatientes que saban leer (muchos tenan aprobado hasta 2do o 3er grado) y haba otros que antes de enfilarse en el ejrcito haban sido maestros.Uno de los primeros maestros fue Don Fito, l comienza a presentar los papeles al Ministerio de Educacin y consigue que la escuela se oficialice y as se le designa un monto de dinero para contratar a los maestros. Al poco tiempo nombran a Don Fito director de la escuela.Don Fito, se podra decir, es el alma mater de la escuela, una persona sencilla, tranquila en su caminar y en su hablar, carga en su espalda una larga historia de lucha: de joven era zapatero y por las noches estudiaba, logr terminar el bachillerato y recibir el ttulo de maestro, luego particip en la guerrilla y pele durante 10 aos. Es una persona emblemtica y muy respetada en toda la comunidad.

El da o la hora en que uno pasa por la escuela, l esta all “siempre hay ms cosas para hacer aqu dentro”, se le oye decir con su voz muy baja y su dificultad para pronunciar a causa de la ausencia de sus dientes delanteros.La escuela que hoy se ve es un poco el resultado de sus sueos transformados en accin, con trabajo y perseverancia… piensa, mira hacia el horizonte y dice: “Tenamos un sueo, que nuestros hijos puedan estudiar en nuestras tierras y as construimos el primer ciclo, luego el segundo, el tercero y hoy ya tenemos el bachillerato”.[3] Hoy la escuela alberga a 469 alumnos.Y los proyectos siguen, ya presentaron un plan para construir una Universidad (estn recibiendo asesoramiento de diversos profesionales de la Universidad Nacional del Salvador).Don Fito piensa que sera bueno desarrollar la carrera de Agronoma, Profesorado y Computacin. Los jvenes de la comunidad necesitan generar proyectos, capacitarse… estas tierras necesitan crecer ms, esta comunidad necesita de sus jvenes. Muchos emigran hacia la ciudad (o hacia los Estados Unidos) en busca de empleo. El problema de la falta de empleo dentro de la comunidad y como consecuencia la falta de dinero, es su amenaza constante.“En estas comunidades no hay trabajo, cada uno cultiva lo poco que puede, y con eso come; pero hay otras necesidades que nos cuesta cubrir”.

Mejorar la calidad de vida. En el listado de prioridades realizado en las primeras asambleas, el tema de mejorar la calidad de vida cotidiana fue una de las mayores preocupaciones. Lograron obtener un sistema de electricidad para todas las comunidades. Hoy en da estn llevando adelante un proyecto para tener agua corriente en cada casa.Ellos slo obtienen los recursos econmicos por parte del gobierno, los recursos humanos lo aporta cada integrante de la comunidad… aportando sus manos, sus herramientas y su trabajo diarioUn integrante por parcela de vivienda tiene que realizar la tarea que se le asigna. La directiva intercomunal se rene, organiza y distribuye las tareas. A cada miembro de la comunidad se le asigna aproximadamente 55 tareas (cada tarea consta de 4metros de poceado, colocacin de caos y “terrado”).Hombres, mujeres y nios da tras da, con sus picos y sus palas, bajo el sol ardiente o bajo la lluvia tropical, realizan la tarea… con la conviccin de que con el trabajo colectivo van a alcanzar la meta planteada, porque entre todos pueden, porque es para todos… y porque tambin ellos “merecen tener una condicin de vida mas digna”.[4]

Se pueden seguir haciendo cosas, aunque no tengamos el poderEl 21 de marzo del 2004 se efectuaron las elecciones presidenciales, se abra un alo de esperanza para el pueblo salvadoreo: el FMLN estaba jugando un gran papel y hacindole frente al Partido Arena [5] “Volvi a triunfar el sistema capitalista y junto a esto se agudiza la explotacin, la miseria y la exclusin del pueblo, pero eso no afloj nuestro trabajo, continuamos con la misma conviccin, trabajaremos duramente…sea el sistema que sea”.En pleno avance del neoliberalismo hay mujeres, hombres y nios que siguen pensando que otra forma de vida es posible, y que se le puede hacer frente.En el cerro Guazapa se respira lucha, trabajo… porque desde cada rincn del mundo en donde se mantengan las utopas se seguirn construyendo poderes alternativos, desde estas comunidades se le hace frente al sistema… y es una lucha que contina… con fuerza y conviccin en la organizacin y en la educacin como pilares fundamentales para ganar esta batalla.Y al alejarme por esos caminos cubiertos de rboles y matorrales escucho el grito de una voz tierna y alegre de un “cipote“:[6]- Sal Don Fito.- Sal Ernesto.

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