El Salvador: era de fusiones y adquisiciones

La globalización es libre movimiento de bienes y servicios, así como movilidad de capitales. Los capitales se mueven buscando seguridad, mayor rentabilidad, expandir mercados, economías de escala, diversificar el riesgo, entre otras. Centroamérica y El Salvador entraron en la globalidad y han presenciado fusiones y adquisiciones de industrias importantes a manos de jugadores regionales y globales.

Destaca CESSA, adquirida por uno de los mayores del mundo en cemento. La Constancia, el mayor fabricante de cerveza, gaseosas y agua, fue adquirida por AMBEV, consorcio sudafricano con presencia mundial. Ambas industrias se están concentrando mundialmente. TELECOM, adquirida por franceses y salvadoreños en la privatización, fue comprada por un gigante mexicano. En la telefonía celular, se ve cada vez más inversión extranjera. Telemóvil y Digicel fueron adquiridas en su totalidad por internacionales.

Capital mexicano adquirió la segunda emisora de televisión del país. La industria de supermercados presenció la fusión de los dos más grandes de Centroamérica, Paiz y Más por Menos, con Ahold, el gigante holandés. Esa alianza compró La Despensa de Don Juan, una de las dos mayores cadenas locales de supermercados. Ahold salió del mercado y su inversión fue reemplazada por el gigante Wal-Mart.

En el sector bancario, Scotiabank de Canadá hizo una incursión modesta hace varios años comprando Ahorromet. Recientemente, compró el Banco de Comercio.

Banistmo, con dos intentos fallidos, se hizo presente en el país al tomar control del Banco Salvadoreño. Meses después, Banistmo fue adquirido por el HSBC, uno de los tres bancos más grandes del mundo.

Los dos grandes consorcios nicaragüenses regionales de tarjetas de crédito, BAC y UNO, fueron adquiridos recientemente por G.E. Capital y Citigroup, respectivamente.

Hemos presenciado igualmente la incursión de capital salvadoreño al extranjero, en fusiones y alianzas. Las más notables han sido las de Banco Cuscatlán, que con una serie de fusiones y adquisiciones ha logrado fuerte presencia regional. El Grupo Q, en venta y financiamiento de automóviles, alcanzó presencia regional. El Grupo Poma ha realizado inversiones en alianza con empresarios locales en Costa Rica, Panamá, Honduras y República Dominicana.

Una pregunta, si bien lógica, un tanto inocente, es si esta ola de adquisiciones promueve una fuga de capitales. La inversión nueva genera inversión y ahorro, la inversión en el extranjero puede generar mayor rentabilidad.

La verdadera respuesta es que el capital es como el agua, va por el camino más fácil. No hay fuga de capitales, sino atracción de los mismos en los países que son previsibles, y que no teman cambios súbitos en las reglas del juego. No hay fugas en donde la izquierda es más como Chile y menos como Chávez. No hay fugas en donde los costos y riesgos de la violencia delincuencial son menores.

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