¿Es posible en El Salvador sellar una alianza estratégica con el imperialismo?

¡Que suave honor el andar del brazo,

brazo con brazo, del tío Sam!

Nicolás Guillen

Durante esta semana el canciller de la republica ha sostenido reuniones en Washington para preparar la vista del presidente Barack Obama a nuestro país, así como fortalecer lo que él califica en sus declaraciones como sellar una “alianza estratégica” con los Estados Unidos, en las áreas de seguridad regional, combate a la pobreza, comercio, migración y energía.

Frente a tales declaraciones y su múltiples significados una reflexión inicial sería la de clarificar la naturaleza de la relación A nivel internacional, hay relaciones entre aliados, pero hay también relaciones entre mandatorios y súbditos. El súbdito obedece instrucciones del superior, mientras que el aliado busca acuerdos con base a intereses comunes. ¿Qué somos nosotros?

Las lecciones de la historia

Históricamente, hemos sido y seguimos siendo un país dependiente, colonial. Desde tiempos inmemoriales nuestro destino como país ha estado sujeto a la voluntad de la potencia invasora o dominante. Tribus aztecas sometiendo y desplazando a los mayas y lencas; arcabuceros españoles masacrando a indígenas pipiles; filibusteros mexicanos de Iturbide, corsarios ingleses invadiendo nuestras costas, luego asesores militares estadounidenses garantizando el TLC, la ILEA y la Base Militar de Comalapa. Nos impusieron el idioma, la religión, la economía y el sistema político.

En relación con los Estados Unidos, en 1824 nuestros próceres intentaron anexarnos al “Norte revuelto y brutal.” (Martí). Luego ante el golpe del General Martínez de diciembre de 1931, optaron inicialmente por negarle el reconocimiento, y a partir del estallido de la Guerra Mundial en 1941, los Estados Unidos se establecieron como la potencia dominante. Han sido setenta años de dominación imperial aún vigente. Desde entonces, los Estados Unidos han respaldado a los diversos dictadores militares que han ensangrentado nuestra patria, desde Martínez hasta Romero en 1979.

Posteriormente ante el surgimiento de una poderosa insurgencia armada unificada en el FMLN, los Estados Unidos proporcionaron una colosal ayuda militar de contrainsurgencia para evitar el descalabro de regímenes títeres como lo fueron los de Magaña y Duarte, en los años ochenta del siglo pasado, e incluso estuvieron a punto de intervenir militarmente alegando el presidente Reagan que este era su “patio trasero.” Duarte llegó al colmo hasta de besar la bandera estadounidense, en un triste gesto de sumisión colonial.

Luego de doce años de guerra, los Estados Unidos se vieron obligados a permitir la firma de un acuerdo de paz, que modificó el sistema político pero a la vez fortaleció a la elite económica y le permitió transformarse en elite financiera. Y de nuevo, durante veinte años, de 1989 al 2009, los Estados Unidos dieron su respaldo a cuatro gobiernos de ARENA, que obedientemente impusieron un modelo neoliberal que ha hundido al país en su más grave crisis, porque desmontó diversos mecanismos históricos de compensación social y destruyó el eje agrícola, propiciando así una nueva fase de acumulación basada en la exportación esta vez de “mano de obra barata” hacia Estados Unidos. Hoy una tercera parte de nuestra población vive en el Norte y esto es un factor importantísimo y quizás determinante de nuestra realidad.

Hubo un presidente de ARENA que incluso para complacer a su “amigo en la Casa Blanca”, envió tropas a Irak.

Los contenidos de la “alianza”

El canciller ha mencionado cinco temas que atraviesan las relaciones con el vecino del Norte. El primero es el de la seguridad regional. Y efectivamente existe una clara amenaza desde la delincuencia y el crimen organizado. Pero también existe una estrategia orientada por una parte, a domesticar a los movimientos sociales y por la otra, a criminalizarlos y reprimirlos. La política represiva del régimen hondureño hacia el FNRP es ilustrativa de este esfuerzo imperial o imperialista. Otra es Haití. ¿Enviaremos tropas? Otra es México ¿es un estado fallido?

Otro tema es el vinculado a combatir la pobreza. Y muchos pensaran que deberíamos estar agradecidos por la ayuda que se recibe del MCC, o Corporación de la Cuenta del Milenio. Y hasta deberíamos ya estar pensando en preparar la solicitud para un segundo desembolso en el 2012. La historia nos enseña que este tipo de ayuda, similar a la de la Alianza para el Progreso de los años sesenta, únicamente sirve para perpetuar los sistemas de dominación. Únicamente avanzaremos mediante un cambio estructural que nos haga más productivos y menos dependientes.

También esta el tema del comercio. Es el tema central. Los Estados Unidos necesitan garantizar la continuidad del modelo neoliberal y del sistema capitalista. Esta es la esencia del asunto: ganancias para sus empresas. Y si no veamos Irak. Y para esto es que impusieron el TLC, la ILEA, la Base Militar de Comalapa, la dolarización, la construcción de carreteras en el norte del país, la ampliación del aeropuerto, etc. Somos un país que gira en la orbita comercial del Norte. Y nos aconsejan que cuidado con vincularse al ALBA, aunque este ofrezca mejores condiciones de intercambio comercial.

Esta el tema de la migración. La elite económica expulsó a una tercera parte de nuestra población para obtener remesas y enriquecerse aún más y los Estados Unidos lo permitieron. Mientras no se modifique el modelo neoliberal la gente seguirá yéndose a buscar empleo al Norte.

Y el último tema es el vinculado a energía renovable. Y esta vinculado a la crisis energética que atraviesan los países del mundo, dependientes de los hidrocarburos. Los Estados Unidos están impulsando estrategias orientadas a la producción de etanol, de caña de azúcar, como fuente alternativa. Y esto de nuevo nos conducirá a abandonar la producción de alimentos. Uno propone, pero el imperio dispone…

Una nueva realidad salvadoreña

A partir de la victorial electoral del FMLN de marzo de 2009 se modifica la realidad salvadoreña. Hay un nuevo escenario y nuevos actores. Y entiendo que se va tratar de cambiar el guión de la película. Es significativo que los Estados Unidos que ven esta película con sus sofisticados satélites, desde la poderosa embajada de Santa Elena, fueron muy beligerantes y acompañaron a Saca en contra de Handal en las elecciones presidenciales de l 2004, pero cambiaron discurso y actitudes frente a Ávila y Funes. Se volvieron de la noche a la mañana, “neutrales” y respetuosos de la “voluntad popular,” guardaron sus espadas y adoptaron la sabia política de “wait and see.”

Y no se equivocaron. A 18 meses de este gobierno democrático, diferente, electo con el respaldo de la mayoría ciudadana y comprometido con la realización de cambios, es claro a todas luces que –y esto lo reafirman las declaraciones del canciller- existe una continuidad en la política exterior así como existe una continuidad en la política económica de signo neoliberal. Y esta continuidad es del agrado del país del Norte, que le teme al ALBA. Y por eso la califican de “seria” y “responsable.” Es una política exterior que ve hacia el norte, un poco hacia el oeste pero evita ver hacia el sur, o hacia el oriente. Y puede ya registrar en su corta historia diplomática, el papel jugado para insertar a un régimen golpista como el de Lobo en los foros internacionales.

La visita de Obama

El representante principal de la primera potencia mundial visita nuestras tierras, luego de ir a Brasil y a Chile. Es además el presidente de una nación donde vive la tercera parte de nuestra población. Para algunos es la visita del siglo y ya preparan las carrozas y los disfraces. Para otros es una visita funesta. Es la visita del gobernante que mantiene el bloqueo sobre Cuba, agrede a Venezuela y ha sembrado de bases militares al continente, afectando incluso a la “pacifica” Costa Rica.

¿Quien es Obama? La elección de Obama fue el resultado de la derrota de sectores neo conservadores, republicanos, guerreristas, que hoy se aglutinan en el Partido del Te. Asimismo fue producto de una amplia coalición de fuerzas populares, en especial de sindicatos, mujeres y minorías étnicas. No fue fácil derrotar a la derecha que durante casi treinta años había desmontado importantes conquistas sociales. Pero se logró. El mismo hecho de su origen étnico afroamericano fue un histórico avance.

Esto explica el despiadado y permanente ataque hacia Obama desde la poderosa derecha mediática. Y la derecha se ha reagrupado y logró importantes éxitos en las elecciones de noviembre pasado así como ha logrado derrotar iniciativas legislativas vinculadas a temáticas de la salud y los derechos de las minorías étnicas. En este sentido Obama es diferente. El enfoque, el estilo, es diferente, y esto en política cuenta y en política del imperio, pesa mucho más.

Pero a la vez no podemos ser ingenuos. Obama forma parte de la maquinaria política del establishment imperial y responde ante estos intereses globales, estratégicos. Y su visión es la de reconstruir la deteriorada imagen internacional del imperio, afectada por sus posiciones guerreristas. Obama es el representante de un imperio en crisis. Y su política internacional responde a la defensa de sus intereses estratégicos. Obama esta debilitado políticamente. La derecha ha bloqueado su proyecto de reformas. Incluso su segundo mandato no esta asegurado. Hay que saber quien es el que nos visita.

Otro punto importante es la Comunidad Salvadoreña en el Exterior, nuestra diáspora. El núcleo principal de esta comunidad forma parte ya de la clase obrera multirracial y multinacional estadounidense, de sus sectores organizados, y también indocumentados. A nuestra comunidad le corresponde convertirse en una importante fuerza democrática dentro de los Estados Unidos que luche por sus propias reivindicaciones y además acompañe desde allá la lucha de nuestro pueblo por la democracia y el socialismo. Esto ya esta sucediendo. Somos una misma Patria en territorios diferentes.

Y finalmente unas palabras sobre la izquierda salvadoreña, que desde su nacimiento a mediados de los años veinte del siglo pasado se ha caracterizado por un alto nivel de firmeza en los principios acompañada de flexibilidad táctica. Esto es lo que permitido ir avanzando hasta derrotar las estrategias de los sectores dominantes y estar hoy en el gobierno.

Es una izquierda con una larga tradición de apoyo a las luchas reivindicativas de los trabajadores, a las luchas por la democracia y el socialismo, y a la solidaridad con los pueblos que luchan contra el imperialismo. Farabundo Martí estuvo en Las Segovias nicaragüenses combatiendo al lado de Sandino contra las tropas intervencionistas del gobierno USA. Hoy es otro momento. Estamos en el gobierno.

¿Recibiremos a Obama con los puños en alto como recibimos en 2002 a Bush hijo? ¿Somos súbditos o socios? ¿Protestamos o aplaudimos?

Roberto Pineda

San Salvador, 6 de febrero de 2011

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