La lucha es de un pueblo y hay que seguir…

La lucha es de un pueblo y hay que seguir…
Entrevista con Ricardo Monge

SAN SALVADOR; 8 de abril de 2006 (SIEP) “La lucha es de un pueblo y hay que seguir, aunque por eso el enemigo lo ubique, lo señale, lo difame, lo encarcele y hasta lo mate…” dijo el dirigente sindical del STISSS, Ricardo Monge, en entrevista en el programa Fe y Esperanza, que trasmite los martes y viernes Radio Maya Visión.

“Mi mamà fue una persona entregada a la obra de Dios, y eso nos permitió desde pequeños a mi, a mis hermanos y hermanas andar por el camino correcto, el de las luchas populares. Ella nos llevaba desde bien chiquitos a las actividades allá en Tacachico, íbamos a Aguilares, a El Paisnal.”

“Y esta actitud de mi mamà, que se llamaba María Cristina Meléndez y que después fue desaparecida por el régimen, nos marcó profundamente a toda mi familia… menos a mi papá. Eso permitió que conociera siendo un niño la lucha por la tierra de las comunidades campesinas de Suchitoto, el trabajo concientizador de los padres Alas, luego el trabajo organizativo del padre Rutilio Grande, un gran mártir de este pueblo, como Monseñor Romero.”

“En aquellos tiempos había una gran movilización campesina, la lucha por la tierra estaba caldeada, había mucho esfuerzo organizativo, de ese trabajo es que nace la Unión de Trabajadores del Campo, la UTC, y se une con FECCAS. Mis hermanos y hermanas se entregaron a este esfuerzo, venimos de una familia humilde, campesina, con fuertes principios cristianos de liberación. Todas esas luchas marcaron nuestras vidas para siempre.”

“Cuando estudiaba el Plan Básico en Tacachico, me organice en la Asociaciòn de Estudiantes de Secundaria, AES, era la década de los setentas, ya tengo cuarenta y cuatro años cumplidos, soy del 61. Me acuerdo que para el 30 de julio de 1975, nosotros como AES íbamos a la cabeza de la marcha, la que fue reprimida y éramos unos cipotes, tenía catorce años, y ya estaba organizado. Esa vez para salvarme me metí al sótano del seguro Social, imagínense como es la vida, quien me iba a decir que años después mi vida estaría vinculada al Seguro Social, a las luchas de sus trabajadores.”

“Ya he platicado con compañeros que ya están jubilados, retirados del Seguro Social y me cuentan como vieron llegar ese 30 de julio del 75, por la tarde, a los estudiantes corriendo a refugiarse y como ellos les abrieron las puertas y los ayudaron. Para esa época ya el STISSS era fuerte y se sumó a las protestas que vinieron después, hubieron muchas marchas, bueno, uno de esos estudiantes era el que les habla.”

“Quisiera rescatar para la memoria histórica el sacrificio y el testimonio de lucha de dos mártires del STISSS, de los doctores Numa Pompilio Vásquez y Salvador Paz Villalta, ambos fueron asesinados por la dictadura militar que existía en aquel tiempo. Murieron en los años ochenta.”

“Los años setentas fueron años de grandes luchas populares. Me acuerdo que participamos en la campaña presidencial del año 1972 con la Unión Nacional Opositora, la UNO. La UNO estaba integrada por tres partidos, el PDC, el MNR y la UDN. Yo pertenecía al UDN”

“Llevábamos como candidato al Ing. José Napoleón Duarte. Nos hicieron un gran fraude. Y quedo el coronel Molina del PCN. En el 77 volvimos a participar con la UNO, con la candidatura del Coronel Ernesto Claramount y nos volvieron a hacer fraude. En protesta nos tomamos la Plaza Libertad y desde allí manteníamos una concentración permanente. Una semana duramos, a la semana nos reprimieron. Llegòla Guardia Nacional antes no llegaba la UMO, llegaba la GN, con corvos y balas.”

“Mi papá era un obrero pero no comprendía la situación y siempre habían discusiones en la casa, nos regañaba por andar metidos en cosas políticas, nos aconsejaba que nos saliéramos de eso, en el fondo era un afán de protegernos. Mi mamà si estaba clara, siempre estuvo clara de la situación.”

“Luego nos fuimos a vivir a Cojutepeque, estudie bachillerato en el Walter Deininger. Me acuerdo de la grandiosa manifestación del 22 de enero de 1980. Venimos desde allá. Un mar de gente. Miles de gente marchando. La marcha de la unidad de la izquierda. Todos nos uníamos luego de años de discusiones y peleas. Era grandioso. Como ustedes dicen como la entrada de Jesús a Jerusalén.”
“En mi familia la represión del régimen militar nos golpeo fuerte. Dos hermanos y mi madre. A un hermano mayor, colaborador de la izquierda, de nombre Ernesto Monge Meléndez, lo capturaron los escuadrones de San Pedro Perulapan en 1986. Lo desaparecieron. Luego lo encontramos en un pozo junto con otros cadáveres de personas asesinadas. Mi familia ha sido una familia consecuente. Luego desaparecieron a mi mamà, la buscamos y buscamos y nunca se encontró su cadáver.”

“Y en el 87 los escuadrones secuestran a mi hermano menor, de nombre Walter Monge Meléndez, fue capturado y luego desaparecido…Celia Medrano, que para entonces trabajaba en la Comisión de Derechos Humanos No Gubernamental nos ayudó mucho a buscarlo pero no lo encontramos… Buscaban nuestra eliminación física, nos ametrallaron una vez la casa.”

“Tuve que salir del país, estuve en el exilio. Primero en Guatemala, luego en la ciudad de México y por último en Estados Unidos, trabajando en la solidaridad con nuestro pueblo. Conocí al padre Luis Olivares, de la Placita en Los Ángeles. Visite muchos estado en la organización del Movimiento Santuario…y así hemos caminado y seguimos caminando, la lucha es de un pueblo y hay que seguir…”

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