Las otras historias prohibidas del pulgarcito

LAS OTRAS HISTORIAS PROHIBIDAS DE PULGARCITO*

Por Chepe Alvarenga

Eran las tres de la tarde cuando llegue a El Salvador, del aeropuerto a la capital hay unos 50 kilómetros, me estaban esperando unos amigos Salvadoreños y la verdad es que tuve suerte ya que si hubiese llegado sin tener a alguien para recibirme, me hubiese sido prácticamente imposible llegar a la capital sin ningún altercado. No sabían a que iba y cual era mi objetivo, sin embargo la gente que conoce esta realidad comprenderá lo que quiere decir con las peripecias que se lleva uno que viaja sin tener algún contacto antes de entrar al pulgarcito de América, como se le conoce a El Salvador.

Fuimos en coche hasta la capital, de entrada me llamó la atención el verde abundante que tiene su paisaje, el calor que hace, la brisa me ayudó a mitigarlo, viajamos en la paila del pick up junto con el equipaje. Al llegar a Zacamil, un barrio de la capital, donde viven mis amigos, tras de una reconfortable ducha y cambio de ropa, salimos a conocer un poco el ambiente, me llevaron a comer pupusas, uno de sus platos típicos, tortillas de maíz rellenas de queso, chicharrón, frijoles…

En esos primeros días la gente se me mostraba amable y cordial, pero percibía un halo de tristeza, problemas económicos y sociales siguen mas o menos igual, como si las cosas no hubiesen mejorado desde los años setenta, hubo gente que me comento … “que de nada ha servido el sacrificio de tanta gente para estar como estamos” , “los “Acuerdos de Paz” no han servido para nada”, “estamos peor que en la guerra”…, aunque también hablé con gente que se sentía esperanzada y de verdad pensaba que ahora en el país había “Paz y Democracia”.
La verdad es que a ciencia cierta no se lo que me atrajo de este pequeño país, siempre seguí y apoye en mi tierra a través de grupos de solidaridad internacionalista la lucha de este pueblo, y con la firma de los “Acuerdos de Paz”, quise ver y acompañar a este pueblo en los cambios y las mejoras por las que tanto habían luchado y parecían que habían conseguido.

Así viajé por el país visitando comunidades, repoblaciones, hablando con gentes que eran del Frente, con estudiantes, obreros, leía todo lo que caía en mis manos y no paraba de tomar notas, era apasionante lo vivido por estas gentes, su lucha, sacrificios, tesón…pero un día quedé con un estudiante en la “U” . En la conversación con el compañero me sobrecogieron los testimonios y mi visión del proceso comenzó a cambiar.

Me comentó su visión de lo que estaba pasando en El Salvador, el me dijo que en esta historia no se ha dicho todo. Me sorprendió, por que yo creía estar bastante bien informado con todo lo relacionado a El Salvador, pero me di cuenta que no era así.

Descubrí, que en la guerra hubo un antes y un después. En el exterior supimos de lo acontecido al interior de las FPL en el 83, estos hechos trascendieron internacionalmente porque asesinaron a sus dos máximos dirigentes, hay diferentes versiones respecto a los asesinatos aunque a los que trabajamos con la solidaridad conocimos más que otra la versión oficial del FMLN.

Quedé impactado y sobrecogido cuando supe que después de los asesinatos de Marcial y Ana María, hubo gentes que no se creyeron la versión oficial y continuaron en el trabajo político siguiendo la línea que se intento abortar con el asesinato Marcial, el fundador de la FPL, y que estos fueron perseguidos y asesinados por parte de las FPL y del FMLN.

Contactar con esta gente que sufrió una doble persecución, la del gobierno y la de sus antiguos compañeros, aún en estos tiempos de paz, me fue difícil aunque al final conseguí una cita y lo hablado en esa entrevista es lo que quisiera compartir con aquellos que se acerquen a este texto tan diferente de lo que quería escribir cuando llegué a estas tierras. Al conocer esta historia me doy cuenta que fuimos engañados todos los que de alguna forma somos sensibles a la lucha del pueblo salvadoreño por su liberación y admiramos su sacrificio, el sacrificio de un pueblo que no ha conseguido para él nada. Estos testimonios son “las otras historias prohibidas de pulgarcito”.

  • Esta entrevista, realizada en las Navidades de 1993, es un extracto del libro en preparación “Las otras historias prohibidas de Pulgarcito”

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