Palabras de Salvador Sanchez Ceren en XXVIII Convención de FMLN

Salvador Sánchez Cerén: Palabras Acto de Juramentación de candidatos a Alcaldes, Alcaldesas, Diputados y Diputadas FMLN. XXVIII Convención FMLN

Un fuerte abrazo a todos los hermanos y hermanas militantes que vienen desde el interior del país, ¡este partido los quiere, los ama!

Quiero saludar a todos nuestros candidatos y candidatas a diputados, diputadas, alcaldes y alcaldesas.

Antes de proceder a la juramentación quiero compartir con ustedes, con todos y todas, algunas reflexiones de lo que implica en este momento histórico, esta responsabilidad que tenemos no solo con el Partido, sino esa responsabilidad que tiene el FMLN con el pueblo salvadoreño. No debemos permitir que regrese ARENA, no debemos permitir regresar al pasado, esa es la gran tarea histórica que tenemos por delante.

Estas reflexiones que comparto con ustedes son producto de esa larga lucha del pueblo salvadoreño, son producto de ese sacrificio y de la vida de miles y miles de salvadoreños y salvadoreñas que han creído en este país, que este país puede alcanzar bienestar para la familia, para el niño, para la niña; son producto de más de 80 años de luchas.

Compañeros delegados y delegadas de esta vigésima octava convención nacional ordinaria, permítame compartir con ustedes mis consideraciones de lo que significa para mí esta juramentación.

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional FMLN, en su trigésimo primer aniversario, es parte de la historia de nuestro pueblo trabajador, es el conductor de cambios y transformaciones en El Salvador en la construcción de una nueva sociedad que proporcione bienestar a nuestra población.

Desde el año de 1930 a 1980 lideró cincuenta años de resistencia y lucha contra la dictadura militar, resistencia histórica conducida por el Partido Comunista de El Salvador.

Dirigentes nacidos del pueblo emprendieron una larga lucha de resistencia contra la dictadura y por la democracia.

Solicito que rindamos homenaje a todos ellos y ellas, que les brindemos un fuerte aplauso porque le dieron continuidad a la lucha del pueblo salvadoreño.

Especialmente nuestro reconocimiento a Agustín Farabundo Martí y a nuestro recordado y querido dirigente Schafik Jorge Hándal.

En 1970 surgieron las organizaciones políticos militares y las organizaciones revolucionarias de masas, que le impregnaron un giro fundamental a la lucha del pueblo salvadoreño, éste pueblo pasó a la ofensiva estratégica y la dictadura militar a la defensiva estratégica.

Desde 1980 hasta 1992 se desplegó la Guerra Revolucionaria, se abrieron nuevos frentes de lucha, se continuó con la lucha organizada del pueblo, se abrió el frente diplomático e internacional, y concluyó con la firma de los Acuerdos de Paz, que pusieron fin a la dictadura militar y se inició el período histórico de de la Revolución Democrática en El Salvador.

A partir de 1992, se desplegó la lucha político electoral por la democracia, perfeccionarla y como liderarla fue su objetivo y se trabajó por su consolidación, impulsando una estrategia con cambios graduales con miras a realizar las transformaciones revolucionarias, cuyo propósito estratégico es la construcción de una nueva sociedad, que tiene como fin la felicidad y el bienestar de los ciudadanos y ciudadanas y de la familia salvadoreña.

En el año 2009 el pueblo salvadoreño dio la victoria electoral al FMLN ganamos la presidencia del país, en alianza con sectores sociales y fuerzas democráticas de El Salvador.

En estos dos años podemos afirmar que se inició una nueva etapa caracterizada por mas democracia que se ha fortalecido, con un mayor mejoramiento de las instituciones, que pusieron en marcha gradual las soluciones de los problemas históricos de la población, como la marginación, la desigualdad, el combate a la pobreza, mejorando los servicios de salud, educación, gobernando y administrando de forma transparente y honesta los recursos del pueblo.

Desde 1994 nos convertirnos en la segunda fuerza política del país, logramos un proceso sostenido de victorias municipales y legislativas. El ejercicio del poder municipal y legislativo nos permitió acumular experiencia político – electoral y capacidad para gobernar, el FMLN fortaleció su unidad, su cohesión con el pueblo salvadoreño, sus ideales y principios, convertidos en soluciones a sus problemas, fueron la fuerza capaz de penetrar en la conciencia y corazón del pueblo, toda esta fuerza popular política, electoral, lograda a partir del sacrificio, la conducción inteligente, ejemplar, honesta y de identidad con los más necesitados permitió unir a la base del partido con sectores empresariales, intelectuales golpeados por las políticas de ARENA.

La confianza de pueblo nos permitió ganar la presidencia del país, derrotar y terminar con 20 años de gobiernos del partido ARENA, y pasamos a convertirnos en la primera fuerza política del país e iniciamos la acumulación de experiencia de cómo gobernar desde el ejecutivo, lo que ha permitido demostrarle al pueblo salvadoreño nuestra capacidad de gobernar, desarrollada desde 1994.

Es de suma importancia para nuestros candidatos a alcaldes y alcaldesas, para nuestros diputados y diputadas, recordar y hacer compromiso consciente, hoy que serán juramentados, deben poner su liderazgo en función del pueblo, aplicar sus capacidades para construir alianzas, entendimientos, evidenciar sus valores de solidaridad, humanismo, justicia, honestidad y su capacidad de sacrificio por el pueblo.

Yo les pido a aquellos candidatos y candidatas que tienen alguna duda de que el proceso de cambio se ha iniciado que reflexionen, la victoria electoral va a depender de si tenemos la capacidad de demostrarle al pueblo que la continuidad del cambio solo es posible con el FMLN, esta es la clave para depositar la llama de la esperanza en nuestro pueblo.

De eso dependerá movilizar a toda la base del partido, ganar al pueblo salvadoreño, concientizarlo sobre la necesidad de continuar el cambio y transformaciones iniciadas a partir del 1 de junio de 2009. Debemos llevar la esperanza de que el cambio sólo es posible con el FMLN.

Mantener las alcaldías ganadas y a ganar aquellas gobernadas por la derecha, nuevas cabeceras departamentales y reconquistar la capital San Salvador esa es nuestra apuesta estratégica, y ese es el compromiso que ustedes han asumido aquí delante de todas las bases del partido y delante del pueblo salvadoreño.

Mantener la actual mayoría de diputados en la asamblea legislativa y ganar nuevos diputados, son metas posibles y la garantía de la victoria electoral del 2014.

El 2014 debe ser la continuidad del cambio y las transformaciones, y eso solo es posible con el triunfo del FMLN.

El liderazgo, óigase bien, el liderazgo que hoy formalmente les entregan las bases del partido, lo deben poner en función de ser agentes de cohesión y unidad del partido, esto es de importancia estratégica, trabajar por la unidad y cohesión, no significa anular la crítica del pueblo; entender la importancia de la permanente autocritica al interior del partido, pues nuestro partido perdería su capacidad de ser un sujeto cambiante a partir de las demandas del pueblo, perderíamos nuestro dinamismo interno, esto es la garantía para liderar las ideas y planteamientos que surgen de las principales necesidades del pueblo por alcanzar su bienestar y consolidar la democracia salvadoreña.

La cohesión y unidad del partido significa fortalecer nuestra formación política e ideológica, para desarrollar nuestra conciencia, practicar la crítica y la autocrítica, elevar la capacidad de adecuar nuestros principios a la realidad, todo ello es determinante para que nuestras ideas penetren en la conciencia del pueblo y nos convirtamos en un partido con capacidad de seguir conduciendo al pueblo.

Los valores de la ética y la moral son fortalezas del partido que el pueblo ve a través de sus militantes y dirigentes, y sus candidatos, por ello la superación personal de nuestras debilidades como seres humanos, nos permiten una mejor comunicación con el pueblo y ser respetados y queridos por el pueblo.

Nuestro partido se debe al pueblo salvadoreño, la campaña que se avecina nos permitirá una comunicación más sistemática con él y esto fortalecerá la unidad y cohesión del partido.

Yo quiero felicitar a todo el partido, su base, militancia, dirigencia, a nuestra Comisión Política y a nuestro Secretario General Medardo González por conducir con mucha sabiduría la etapa previa a la Convención que ha dado como resultado la elección de los candidatos a alcaldes y diputados, que este día se juramentarán.

Es de reconocer la capacidad de nuestra dirección de escuchar a las bases y tomar decisiones que pudieron incomodar a algunos dirigentes en un primer momento y también reconocer la capacidad para cambiar decisiones donde se ameritaba, y sostener aquellas decisiones que era necesario mantener, por ello los felicito y pido un fuerte aplauso para esta Dirección que ha conducido de forma sabia este proceso.

En toda nuestra historia de lucha, el pueblo de forma organizada ha sido el actor principal, y siempre ha estado en nuestro partido presente la capacidad de unir a las fuerzas progresistas de la sociedad. Al inicio de nuestra lucha logramos la alianza FMLN-FDR, aglutinador social y político que nos acompañó, durante la Guerra Revolucionaria, el diálogo y la negociación que hicieron posible los Acuerdos de Paz.

En la lucha político electoral, construimos, entendimientos y alianzas con todas aquellas fuerzas que fueron golpeadas por las políticas económicas areneras, alcanzamos la victoria electoral, llegamos al poder ejecutivo y hoy gobernamos al país.

Hoy debemos unir a todas aquellas fuerzas político- sociales, empresariales que estén dispuestas a continuar con el proceso de cambio iniciado y que no quieren el regreso de ARENA.

Para conducir la construcción de nuevas alianzas debemos despojarnos de toda posición sectárea y dogmática, comprender que junto al FMLN existan otras fuerzas capaces para liderar juntos este proceso de cambio y juntos hacer realidad la continuidad del cambio y la transformación.

Hoy nuestra acción y lucha se desarrolla en nuevos escenarios totalmente diferentes al de los años 1980s. A la coyuntura electoral que hizo posible el triunfo del 2009, ahora es más evidente el fracaso total del neoliberalismo y la profunda crisis del sistema capitalista, pero también debemos asumir muy responsablemente que el cambio y las transformaciones no son palpables y evidentes para algunos sectores de la población y que existe un pujante movimiento de capas medias y sectores populares que alzan su voz en medio de la incertidumbre que muchas veces es aprovechada y liderada, por las fuerzas de la derecha.

Hoy más que nunca, debemos ser acuciosos en nuestro análisis, investigar sus causas, actualizar nuestro conocimiento y la nueva forma de relacionarnos con la población, con la sociedad.

La pasividad y la inercia es mala consejera y vuelve al FMLN y a su fuerza revolucionaria pasiva y pierde su capacidad de liderar y conducir al pueblo en cada coyuntura, en la cual debemos estar juntos al pueblo.

Tener la certeza que los cambios se generan y se producen en el pueblo, que solo estando en él, junto a él, se es capaz de conducir al pueblo y no sólo en la campaña electoral, cuando se gana o se pierde electoralmente, debemos estar más junto al pueblo, ahí se encuentran las respuestas, en todo momento, aún en las coyunturas más difíciles, hoy tenemos motivos para estar con él, para convencerlos y ganarlos a que voten por el FMLN, por ello debemos ganar su mente y su corazón y no despegarnos nunca de él.

Solamente la vinculación al pueblo y nuestro profundo amor a él, así como la capacidad de mantener actualizado nuestros conocimientos, sabiendo además liberarnos de nuestras debilidades ideológicas, serán condiciones para no caer en la tentación del dogmatismo ni de análisis simplistas y superficiales, no debemos perder nuestra convicción y compromisos con nuestros ideales, tenemos que fortalecer nuestra capacidad de ubicarnos conscientemente en cada momento histórico sobre todo en una época tan compleja y tan contradictoria que requiere mucha sabiduría, inteligencia y capacidad de conducción.

No olvidemos que en esta coyuntura la derecha no está en capacidad de liderar ni conducir las transformaciones necesarias para alcanzar el tan anhelado bienestar del pueblo, sus ideas están en crisis y han sido derrotadas a lo largo de nuestra historia. El FMLN se ha mantenido a la ofensiva estratégica desde los años 1980s, por lo tanto, son nuestras ideas de cambio y la transformación las que hacen posible conducir al pueblo en esta coyuntura, que debe ser de continuidad.

Como FMLN estamos en la obligación de deliberarlas, ponerlas en nuestros programas y saberlas difundir y tener la capacidad que el pueblo las convierta en suyas y convencerlos de votar y acompañar al FMLN en su lucha.

Desde el surgimiento del Partido Comunista de El Salvador en 1930, el surgimiento de las organizaciones político militar entre 1972 a 1975 y la decisión de cinco organizaciones revolucionarias en 1980 para formar el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional FMLN.

Durante estos más de treinta y un años de existencia ha sido una cualidad de nuestra dirigencia, base y militancia el mantener la lealtad al partido, a su dirigencia y al pueblo, a 31 años de existencia sigue siendo para nuestro partido una condición fundamental para alcanzar el triunfo electoral.

El FMLN sin duda alguna ha sido el gran gestor de la continuidad de lucha por el bienestar de nuestra patria, esto nos ha permitido un profundo reconocimiento internacional, ganar el respeto de la izquierda en el mundo y principalmente, querido por la mayoría del pueblo pobre y marginado.

No debemos olvidar que todos pertenecemos a este partido que representa al pueblo pobre y excluido, porque este es un partido político pero también es un sujeto social basado en principios y normas, pero principalmente fortalecido por nuestros compromisos de lealtad al FMLN, a su dirigencia, a su Secretario General y por lo tanto al pueblo salvadoreño.

Este partido, llamado FMLN, es un partido de una larga historia, arraigado en la conciencia y el corazón del pueblo, con una profunda capacidad de adecuarse a los cambios históricos de nuestra sociedad, que mantiene sus principios, debe seguir poniendo en alto su legítima aspiración revolucionaria de construir una nueva sociedad que proporcione desarrollo y bienestar a la mayoría del pueblo salvadoreño, sin debilitar sus libertades, sin comprometer nuestra independencia y soberanía que emana del pueblo y respetar su legitimo derecho de aspirar a una vida en libertad, progresos, bienestar y justicia social.

En ningún momento debe olvidarse a nuestros héroes y heroínas, en especial a nuestros combatientes y en general a todos aquellos que murieron levantando en alto la causa de la revolución.

No solo debemos respetarlos, sino también debemos conocerlos, estudiar y dominar su pensamiento en especial de aquellos hombres y mujeres que trascendieron nuestras fronteras y son referentes de la causa revolucionaria a nivel mundial. Por ello rendimos un homenaje con un fuerte aplauso a Agustín Farabundo Martí, a Schafik Jorge Hándal y a Mélida Anaya Montes, comandante Ana María.

Esta juramentación de nuestros candidatos a alcaldes, alcaldesas, diputados y diputadas, a pocas horas de un nuevo aniversario del FMLN, en el segundo año de participación en el gobierno y en el marco de esta nueva etapa histórica caracterizada por la complejidad y a veces contradictoria, pero en un contexto nacional propio, salvadoreño, de cambios, debe significar para nosotros el profundo compromiso en la continuidad por alcanzar el bienestar de nuestro pueblo.

También es un compromiso poner en juego nuestros mejores valores y capacidades, y no fallarle a la confianza de miles y miles de militantes de este partido y su dirección, a comprometernos a realizar una campaña innovadora con modalidades nuevas y creativas, en la comunicación y movilización de nuestros ciudadanos y ciudadanas, salirse del marco tradicional de los procesos electorales que no comprometen al pueblo en mecanismos de participación, base de la construcción del poder popular.

La meta, ya se dijo acá, debe ser alcanzada: mayor número de diputados y gobiernos locales, para ello se requiere de un permanente monitoreo y evaluación de las propuestas y plataformas presentadas que nos permita irlas perfeccionando, y que contribuyan a la concertación con todos las fuerzas políticas y sociales comprometidas con el proceso de cambio y transformaciones.

Estas son mis reflexiones que les quería trasladar, y que muchas de ellas ustedes las practican, muchas de ellas ustedes las hacen realidad, pero yo he tratado de recordarles, recordarles que la movilización del pueblo, que la movilización del partido va a depender del sacrificio de cada uno de nosotros los dirigentes, los candidatos y candidatas, y los hombres y mujeres, que van más allá de nuestro partido, comprometidas con el cambio en este país.

Finalmente permítame proceder a juramentación.

Les pido a los candidatos a alcaldes, alcaldesas, diputados y diputadas, levantar su mano izquierda:

¿Juran bajo vuestra palabra de honor cumplir nuestra constitución y demás leyes de la República, nuestros estatutos y su carta de principios?

¡Si juramos!

Si así lo hicieren que la patria y nuestro partido los premien, sino lo hiciereis que la patria, nuestro partido y el pueblo os lo demanden.”

¡Un fuerte aplauso para todos estos hombres y mujeres que van a luchar una nueva gesta histórica, y vamos a ganar más alcaldes y diputados!

Viva el FMLN

Viva El Salvador

Viva nuestro pueblo trabajador

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