PARA «LA GENERACION»

Cuando se habla de La Generacin se suele estar refiriendo a la camada de gente que vivi su juventud, en general entre los veinte y treinta aos, en la dcada del 70.

Aos ms o aos menos, todos andamos entre los cincuenta y los sesenta, ahora. Los que andamos. Todos tuvimos alegras y tristezas, xitos y fracasos en lo econmico y en lo humano. Nos casamos y nos descasamos, una o varias veces. Cremos y dejamos de creer en polticos y en ideas. Tuvimos miedo a que nos maten, nos enfermamos y nos repusimos, a veces ms o menos. Tuvimos todo tipo de hijos, biolgicos, adoptados, deseados, imaginarios, ensamblados, etc.

Pero una cosa nos diferencia de otras generaciones. Llevamos el humanismo a las ideas polticas. Nos entusiasmamos con la posibilidad de cambios para mejor y actuamos desde derecha e izquierda y nos deprimimos, con un dolor personalsimo, cuando nos frustramos en ese cometido. Nos toc a los de derecha y a los de izquierda.

Somos apasionados en todo. Quisimos el mejor mundo y no como ahora que se usa aceptar el mundo posible. Quisimos la mejor mujer y luchamos para tenerla, rompiendo nuestra alma y lastimando muchas otras. Quisimos saber si podamos sin un hombre al lado (o encima) y nos reventamos para demostrarlo.

Nunca aprendimos a ponernos correctamente el preservativo porque nuestro ideal era el amor libre. Lo que fuera que nos coartara esa idea deba ser visto en terapia.

Hicimos psicoanlisis, gestalt, maratones y psicodrama. Vimos y vemos pelculas europeas y algunas argentinas. Nos quedamos con Suis Gneris y los Beatles y entendemos poco de rock pesado. Nos fascin Silvio Rodrguez aunque fusemos furibundos anticubanos.

Veamos a Cristo ms como un compaero que como un padre. No consideramos que se ofendera demasiado si incursionbamos en el orientalismo o algn tipo de duda agnstica, siempre que lo hicisemos honestamente y con amor a nosotros mismos y al prjimo.

Vimos morir gente en las guerras sucias de estados prepotentes contra gente inerme. Ac y en Viet Nam. Gente amiga y cercana vivi esa pesadilla y muri o se fue del pas.

Muchos estamos cansados, pero seguimos luchando. No slo porque el mundo es cada vez menos seguro para los prximamente viejos, si no porque somos luchadores para mejorar. Nosotros, los de La Generacin no aceptamos las cosas as noms. Somos hijos del victorianismo tardo de nuestros padres y nos rebelamos. Usamos la imaginacin.

A los compaeros, suerte.

A nuestros padres, hicieron un buen trabajo porque criaron personas ntegras.

A nuestros hijos, los alentamos a saber que se debe luchar y no aceptar.

Como remate: me encantan las manifestaciones antiglobalizacin.

Una chica con flores besando un polica ingls antimotines.

Qu grande! No est todo perdido.

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