Set y el 1ro. de mayo

SET Y EL PRIMERO DE MAYO

Reflexión sobre Génesis 4:17-26

El asesinato de Abel por Caín narrado en el libro del Génesis fue un duro revés para los sectores populares pero no marcó la derrota definitiva del proceso de lucha revolucionaria. El tercer hijo de Adán y Eva reivindicó la memoria subversiva de Abel y continuó la resistencia. La lucha continuaba.

Set representa la continuidad del sueño revolucionario iniciado por Abel, aceptado por Dios y rechazado desde entonces por los opresores de todas las épocas y naciones. Set simboliza a las trabajadoras y trabajadores que con banderas rojas marchan por la paz y la justicia, cada 1ro.de mayo por las calles de todo el planeta.

El proyecto revolucionario de Set, de un mundo diferente al de Caín, de un mundo de fraternidad y de cooperación, de una tierra socialista, es luego asumido por Noè, quien aceptó la tarea de construir una barca popular y democrática, para salvar a la humanidad.

El proyecto revolucionario de Noé, de un mundo sin explotados ni explotadores, sin documentados ni indocumentados, es luego asumido por Abraham, quien inició la caminata hacia la liberación, y es el padre de millones de revolucionarios y revolucionarias a lo largo de la historia.

La bandera roja de Abraham es luego recibida por José, la bandera de un mundo de fe y esperanza, y Josè puede descifrar los sueños de un mundo nuevo, y nos enseñò a soñar siempre, a tener fe que es confianza, certeza, seguridad en el triunfo de nuestras ideas de justicia social.

El sueño de justicia de Josè es recibido por Moisés, y Moisés escucha los consejos de Yahvé y construyó en Egipto una organización revolucionaria que desafió al imperio del Faraón, y condujo al pueblo insurrecto hacia la tierra prometida.

El mandamiento de luchar de Moisés fue escuchado por el profeta Samuel, y Samuel se encarga de advertir al pueblo sobre los peligros de nombrar un rey que los iba a esclavizar. El pueblo no necesita reyes porque tiene a Yahvé como Señor. Los reyes son el símbolo de la opresión.

La palabra profética de Samuel, contra los reyes de la tierra, fue alimento de Jesús de Nazaret y en el corazón de Jesús floreció el espíritu de resistencia que lo hizo abrazar a los humildes y denunciar a los poderosos. Jesús se alimento en Samuel, en Isaías, en Jeremías, en Amós, en Miqueas.

Jesús el crucificado se transformó en Jesús el resucitado. Jesús el organizador popular fue recibido por el Padre en los cielos de la justicia y la verdad. Y Jesús se apareció a los que continuaron reuniéndose, a los que continuaron luchando, a los que como Esteban fueron martirizados. Y Jesús se aparece en cada lugar donde nace la lucha, en cada momento cuando surge la resistencia, porque de la lucha brota la esperanza. Y por eso acompañó a Jan Huss, a Martín Lutero, a Francisco y Clara de Assis.

Y este espíritu de lucha que es el espíritu de Set y de Jesús estuve presente también en Estados Unidos, en la ciudad de Chicago en 1886. En ese año los movimientos sindicales decidieron realizar una huelga para exigir una jornada laboral de ocho horas. La huelga fue reprimida. Y los principales organizadores fueron enjuiciados y condenados a la horca. Son mártires del movimiento obrero, que vivirán por siempre en nuestra memoria. Ellos son August Spies, Michael Schwab, Samuel Fielden, Albert R. Parsons, Adolf Fischer, George Engel, Louis Lingg y Oscar Neebe.

El testimonio de lucha de estos mártires proletarios prendió en los corazones de los revolucionarios de todo el planeta y esta llama llego a El Salvador y el 1ro.de mayo de 1925 marcharon los obreros por las calles de San salvador exigiendo la jornada laboral de ocho horas. Era el espíritu rebelde de Set. Los pueblos construyen los lazos históricos de la resistencia frente a los imperios.

Y fueron estos mismos obreros junto con indígenas y estudiantes los que se lanzaron en enero d e 1932 contra los patronos blancos que los explotaban en las haciendas y en las ciudades. Alzaron las banderas rojas, con la hoz y el martillo, en Juayùa y Tacuba, en Nahuizalco y Caluco. Y fueron derrotados y sus lideres colgados de los árboles o fusilados. Los poderosos asustados por la protesta hicieron lo mismo que en Chicago, lo mismo que en Jerusalén con Jesús.

Esta matanza fue un duro golpe para el movimiento revolucionario salvadoreño. Era prohibido hablar del 32. La dictadura militar imponía el silencio. Pero la semilla estaba sembrada y surgieron nuevos líderes y nuevas luchas. Y un 2 de abril de 1944 estalló la insurrección. Fue de nuevo derrotada. Y de nuevo la dictadura devoraba a los patriotas. Y es entonces que surge la huelga general de brazos caídos y de corazones levantados y el tirano es obligado a renunciar. La gente se lanza a las calles a celebrar. A los pocos meses viene otro zarpazo…

Y se instala otro coronel. Pero la lucha continúa. Y la gente se organiza y continúa marchando por las calles cada 1ro. de mayo, con nuevas consignas. Y continuamos marchando, y en los años ochenta los jóvenes se van para la montaña para defender la vida. Son los muchachos y muchachas de la esperanza, herederos de Set, seguidores de Monseñor Romero y de Schafik Handal. Y al final se conquista la paz. Y la gente sigue caminando, luchando, soñando…

El camino ha sido muy largo. Y seguimos caminando. Caminar es el oficio de nuestras vidas. Caminar y resistir. La resistencia frente a la opresión y el espíritu de rebeldía, de lucha por la justicia es nuestra identidad como seguidores de Jesús de Nazaret. Amén.

Rev. Roberto Pineda

Iglesia Luterana Popular de El Salvador

San Salvador, 28 de abril de 2006

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