UN 30 DE JULIO DE 1975.

UN 30 DE JULIO DE 1975.
ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS UN EJEMPLO INMORTAL DE LUCHA.
El 30 de Julio de 1975 constituye para los Universitarios una fecha importante debido a la magnitud de los hechos acontecidos, los cuales marcaron la historia de El salvador y de la Universidad misma.

Durante la década de los 70 la represión gubernamental se agudizaba, la formación de frentes políticos –militares de izquierda eran un hecho real en el país.

El Salvador entraba a una etapa de contradicción entre los opresores y oprimidos, que años mas adelante desembocaría en una guerra civil, dejando como resultado más de 75 mil muertos.

La década de los 70 marca una período oscuro para Universidad de El Salvador , la cual ya, el 19 de Julio de 1972 había sufrido su segunda intervención militar por parte del ejercito Salvadoreño; dejando grandes perdidas humana y de recurso material, en un acto seguido el 25 de Julio de 1975 el gobierno en turno atenta contra el Centro Universitario de Occidente (Santa Ana), lo cual generaría el repudio de los Estudiantes de la sede central de la Universidad , por lo que se solidarizan ante la represión consumada por el ejercito y deciden marchar el 30 de Julio de ese mismo año sin tener idea del genocidio planificado por la dictadura militar de la época.

SOBRE LOS HECHOS.

Aprovechando las fiestas Julias, los estudiantes de la Universidad de El Salvador realizaron una manifestación para condenar al régimen de Molina y la intervención militar al campus. Voces de libertad se escucharon en Santa Ana, un 25 de julio de1975.

En horas de la madrugada del 25, tropas de la segunda brigada del ejercito, guardias nacionales y policías de hacienda, penetraron en el recinto Universitario, ejecutando algunas capturas y decomisando los implementos de los preparativos del desfile. El despliegue de tropas fue de tal magnitud, que cercaron las colonias aledañas, aislándolas completamente, sin dejar entrar ni salir a nadie de dicha zona.

La respuesta estudiantil a estos hechos fue la marcha en plena mañana en el centro de la ciudad, manifestación que fue reprimida con brutalidad…

Mientras tanto la solidaridad no se hizo esperar en San salvador y de esta forma el día 28 de Julio, La Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños (AGEUS) junto con la Comunidad Universitaria en general decide realizar una manifestación pacifica en repudio y denuncia por la intervención exigiendo el respeto a la Autonomía Universitaria, el día elegido fue el día miércoles 30 de julio por la tarde.

Para esos días el gobierno y los empresarios se habían preparado para celebrar el concurso de mis universo, en el cual los empresarios habían invertido mucho dinero para promocionar la industria turística en El Salvador, también representaba un caudal en la política exterior para el coronel Molina, Presidente de la República en esos años.

La marcha convocada en el campus central salió a eso de las cuatro de la tarde del portón de la facultad Ciencias y Humanidades, a pesar de todas las amenazas hechas por el gobierno: de no tolerar ningún tipo de manifestación o cualquier intento de salir a las calles.

En las pancartas, carteles y mantas se escribieron únicamente lemas relacionados con el problema Universitario y expresiones en defensa de los derechos y garantías democráticas.

En el trayecto de la 25 av. Norte, no se advirtió ninguna amenaza inminente contra la seguridad de los manifestantes, sin embargo cuando la cabeza del desfile llegó al paso a dos niveles, aledaños al hospital del ISSS (seguro social) aparecieron trepidantes las unidades blindadas llamadas “tanques rayo…” además de las unidades blindadas se situaron a la altura del hospital de maternidad, camiones de fuerza antimotines, pertenecientes a la guardia nacional, policía nacional y policía de hacienda. El despliegue de las fuerzas en las inmediaciones del Hospital Rosales y al lado norte del colegio Asunción, mostraban un escenario espantoso, que perecía destinado a enfrentar a un enemigo poderosamente armado y no a una manifestación pacifica de universitarios.

HORA DE LA MASACRE.

4:20 p.m. del día miércoles 30 de Julio de 1975, la dictadura militar lo marcaría como un momento que quedó grabada en la memoria colectiva de todos los universitarios.

Los que encabezaban la manifestación quisieron ganar la calle que pasa frente a la entrada del ISSS (3 calle Pte.), desviándose hacia la izquierda para tratar de evitar enfrentamientos con las unidades blindadas…sin embargo un contingente de la guardia ya estaba esperándolos atrás del colegio Asunción, obligándolos a retroceder al paso a dos niveles, forzando a fuerza de balas a muchos a lanzarse del puente, en este lugar fueron muchos los estudiantes fracturados, algunos de los cuales fueron rematados a tiros. En el momento en que daban marcha atrás, comenzaron los disparos de fusiles y ametralladoras, a la par del estallido de bombas lacrimógenas descargadas por los cuerpos represivos… la carnicería humana dio comienzo.

…La fría decisión de tirar a matar en la tarde del 30 de Julio, de seguir hasta aniquilar, de lanzar los carros brindados contra la multitud inerte, de machetear salvajemente al que se ponía a su alcance, de dejar sangrar a sus victimas impidiendo con brutalidad cualquier auxilió oportuno que quisieron brindar los médicos y enfermeros del ISSS; refleja la feroz determinación de la dictadura de acabar con la juventud pensante de un país , demuestra la voluntad de mutilar la conciencia de un pueblo.

El fuego cerrado duró pocos minutos, pero suficiente para derramar mucha sangre juvenil…pero no solo fueron balazos, los muchachos y muchachas que quisieron en su desesperada huida saltar los muros del ISSS, recibieron machetazos en la cabeza y otras partes del cuerpo hasta desmembrarlos, quedando en el lugar trágicas señales de la carnicería…

Así aconteció una fecha que caló en lo más profundo del corazón estudiantil, ¡Así murieron muchos compañeros universitarios, murieron para vivir, pues están presentes en cada puño alzado!

Los periódicos de la época hablaban de tres o cinco muertos, pero testigos de aquella tarde triste hablan de centenares de muertos y desaparecidos, la verdad de los hechos fueron ocultados por la prensa nacional, mintiéndole al pueblo del verdadero genocidio cometido por la dictadura militar.

José Domingo Aldana, Carlos Fonseca, Reinaldo Hasbun, Napoleón Orlando Calderón, Sergio Antonio Cabrera, Roberto Miranda… y muchos más muertos y desaparecidos que hoy 33 años después nos convocan a recordar su memoria y su sacrificio inclaudicable de lucha.

Sepan todos, nuestros mártires, que no han muerto por que viven junto a los estudiantes que hoy iniciamos otra etapa para llevar en alto la responsabilidad de construir la teoría y pensamiento que llevará al movimiento estudiantil universitario a su práctica, para luchar por una anhelada trasformación social por la que muchos hombres y mujeres ofrendaron su vida.

Compañeros mártires del 30 de Julio de 1975, hemos jurado continuar su lucha, nuestra lucha, la semilla ahora ha germinado y nos preparamos para construir y como lo expresa un gran hombre:

“nuestra libertad y su sostén cotidiano tiene color de sangre y está lleno de sacrificio”

30 DE JULIO, PROHIBIDO OLVIDAR…

POR QUE EL COLOR DE LA SANGRE JAMÁS SE OLVIDA…

LOS MASACRADOS SERÁN VENGADOS.

POR NUESTROS CAÍDOS JURAMOS VENCER…

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

MOVIMIENTO ESTUDIANTIL UNIVERSITARIO SALVADOREÑO

CIUDAD UNIVERSITARIA, JULIO 2008

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