CARTA DE ACJ A JUVENTUD SALVADOREÑA AGOSTO 12, 2011

CARTA DE ACJ A JUVENTUD SALVADOREÑA AGOSTO 12, 2011

La conmemoración del Día Internacional de la Juventud nos permite realizar algunas reflexiones sobre la actual situación de la juventud salvadoreña y sus desafíos. Y a la vez reiterar el compromiso que como Asociación Cristiana de Jóvenes asumimos hace 21 años, que es el de dedicar nuestros esfuerzos a luchar por los derechos de la juventud a través de su organización, concientización y movilización.

Nuestra Asociación surge el 21 de noviembre de 1990, en el marco de la primera conmemoración del asesinato cometido contra los sacerdotes jesuitas de la UCA, y como una iniciativa de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de ACJs, CLACJ y de su entonces secretario general, el argentino Norberto Rodríguez.

Desde entonces hemos acumulado una vasta experiencia en el trabajo juvenil, que va desde esfuerzos a favor de una solución política al conflicto armado, y pasa por talleres de pintura, música, idiomas; lucha por el cumplimiento de los Acuerdos de Paz de 1992, desarrollo de campamentos juveniles, plataforma ecuménica con la CJE, equipos deportivos, intercambios internacionales.

Así como la lucha por la igualdad y equidad de género, en contra de las minas, defensoría del medio ambiente, liderato juvenil, organización del Consejo Nacional de la Juventud, observación electoral, gestión de riesgos, albergues y construcción de viviendas para damnificados por el huracán Mitch de 1998 y los terremotos del 2001, hasta las jornadas juveniles Monseñor Romero.

En la actualidad, el grueso de nuestro pensamiento y actividades esta orientado en la temática de Salud Sexual y Salud Reproductiva, así como a implementar campañas juveniles a nivel nacional sobre prevención de Infecciones de Trasmisión Sexual y prevención del VIH. Es desde este espacio que continuamos nuestra contribución como una institución comprometida con las luchas populares y juveniles por la paz, la democracia y la justicia social.

Nuestra Asociación es heredera de una larga tradición de luchas populares y juveniles, entre las que sobresalen las jornadas contra la dictadura militar originadas por la masacre de estudiantes del 30 de julio de 1975; los esfuerzos por construir un ejército popular revolucionario que lograron terminar con la dictadura militar en 1992; y últimamente el esfuerzo electoral que permitió derrotar a la derecha en marzo de 2009 y abrir las puertas para un gobierno democrático.

Asimismo somos una organización que nace como parte de un esfuerzo internacional. Y nuestra visión sigue siendo universal. Y en ese enfoque saludamos las gloriosas jornadas que en estos momentos realizan los estudiantes chilenos en defensa de la educación pública; la lucha por la democracia de los jóvenes y estudiantes de los países árabes, y la lucha por una vida y un empleo digno de los jóvenes europeos.

Los desafíos del momento

La situación de la juventud salvadoreña es muy difícil. Durante veinte años la derecha logró desmontar los mecanismos estatales de protección social así como destruir el tejido productivo de la nación. Los resultados son evidentes. Delincuencia, falta de oportunidades de empleo y educación, y alto costo de la vida. Y la juventud es una de las victimas principales del modelo neoliberal que fue implementado. Desmontar ese modelo nefasto es hoy uno de los principales desafíos y para eso se necesita recuperar la organización y movilización juvenil. O sea fortalecer la lucha en el marco hoy de un nuevo gobierno, al cual hay que exigirle que cumpla con sus promesas. Como ACJ identificamos en nuestra realidad cuatro grandes desafíos para la juventud salvadoreña:

A. La lucha por la inclusión social. Este sistema capitalista nos excluye e invisibiliza. Es un país mayoritariamente joven y se les niega la educación, la salud, la recreación y el empleo. Es un sistema que expulsa a nuestros jóvenes a buscar oportunidades a otros países. Y al hacerlo destruye la familia. Y lo más grave es que la derecha ha logrado romper los lazos de solidaridad entre la juventud y establecer una criminal cultura de odio, que impone el asesinato de unos jóvenes por otros. Esta es una de las peores expresiones de opresión existentes. La lucha por la inclusión social es la lucha por el derecho a una vida sin temor.

B La lucha por la participación política. En el pasado la dictadura militar consideraba a los jóvenes como sus enemigos. En la actualidad, el sistema político considera a los jóvenes como votantes o como activistas de los partidos políticos para sus campañas electorales. Debemos de luchar por que se les considere como ciudadanos. Como personas que deben participar en la toma de las decisiones fundamentales que afectan a nuestra nación. Y para esto se necesita una nueva Constitución. Luchar por una Asamblea Constituyente en la que la juventud tenga voz y voto.

C. La lucha por la identidad cultural juvenil. La juventud es sometida a una permanente y sistemática política de asimilación cultural por medio de variados mecanismos, tales como espectáculos musicales, religiosos, cinematográficos y deportivos. El propósito es mantenerla entretenida y evitar que piense y actúe. Debemos de desplegar iniciativas orientadas a recuperar la riqueza y variedad de nuestra identidad cultural juvenil.

D. La lucha por la democracia económica. El poder oligárquico nos condena al desempleo y al consumismo porque ha construido una economía que esta basada en el comercio y los servicios, y ha destruido el aparato productivo nacional. Debemos de luchar por recuperar la matriz productiva de nuestro país y de esta forma contar con una sociedad que brinde oportunidades de educación y empleo para su juventud.

Estos son nuestros desafíos: seguridad, participación política, soberanía cultural y país productivo. Como ACJ hacemos un llamado a otros espacios juveniles, para aglutinar fuerzas y esfuerzos, ideas y proyectos, alrededor de estos temas que son banderas de lucha, que simbolizan los anhelos de la juventud salvadoreña.

ASOCIACION CRISTIANA DE JOVENES DE EL SALVADOR

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