El Salvador: las readecuaciones postelectorales

El Salvador: las readecuaciones postelectorales
Por Roberto Pineda 20 de abril de 2012

Este mes de abril de 2012 ha sido un mes de obligadas readecuaciones de las diversas fuerzas políticas y sociales, luego de los resultados electorales del 11 de marzo, que establecieron un nuevo e interesante panorama político, mayormente favorable para la derecha salvadoreña y sus aliados internacionales.

La formulación de respuestas estratégicas ante la nueva situación ha estado acompañada de la necesidad de resolver críticos asuntos pendientes, vinculados para el FMLN a la necesidad de aprovechar la actual correlación de fuerzas en el parlamento para provocar hechos consumados favorables, y para ARENA de evitar situaciones que lo amarren y le dificulten su marcha futura hacia la restauración oligárquica.

Lo estratégico, tanto para ARENA como para el FMLN, es la definición del concepto, programa, candidato y alianzas para las elecciones presidenciales de 2014. Lo táctico es la elección de nueva directiva de Asamblea Legislativa, elección de cinco magistrados de la CSJ y del Fiscal. A continuación presentamos una aproximación a estas readecuaciones tanto de las dos principales fuerzas políticas, así como del sector empresarial y del movimiento social y popular.

El FMLN: en fase de negación

El FMLN se encuentra transitando el lógico proceso de pérdida y duelo que comprende diversas etapas. Primero esta la sorpresa, luego la negación, hasta llegar a la aceptación y su superación. A veces da la impresión que todavía se encuentra en la etapa de negación, atribuyéndole a factores externos, la causa principal de la derrota del 11 de marzo. Esto es normal. Pero si se prolonga demasiado bloqueara la posibilidad de realizar una lectura objetiva de la situación y sus correspondientes medidas correctivas.

Es claro que existen situaciones preocupantes: en algunos municipios que se perdieron no se escucharon las variadas y constantes voces de alarma por prácticas inadecuadas; no se realizaron esfuerzos por construir alianzas políticas; el estado de ánimo de la militancia fue pasivo, la campaña y defensa del voto fue débil; un amplio sector de la base social se abstuvo, y la propuesta política no era clara. Todo esto debe de llamar a la reflexión.

El arte de la política consiste en atraer fuerzas, evitar o neutralizar situaciones de vulnerabilidad y aislar a los enemigos. Los resultados electorales del 11 de marzo no deben ser ni sobredimensionados ni subestimados sino ubicados en su justo término. Pareciera ser que las evaluaciones internas se orientan a reducir su impacto y considerarlos como arañazos cuando son heridas.

También seria un craso error plantear que significan el fin de la agrupación. Ni lo uno ni lo otro, pero si son heridas que van a necesitar que cicatricen. Ya en el pasado el FMLN enfrento situaciones similares y logró remontarlas con una mescla de audacia, firmeza y organización.

EL FMLN ha perdido municipios que se consideraban simbólicos. Las expectativas no se cumplieron como se esperaban. Es un golpe, una herida recibida que debe de ser curada para poder cicatrizar. Y la negación ayuda a suavizar el dolor de la derrota. Y la curación radica en la lucha popular. El FMLN es un instrumento, no es un fin en si mismo. Pero si no hay lucha, y lo que prevalece es el ensimismamiento, existe el peligro real que el enemigo se busque dentro de las propias filas. Y se termina ahogándose en el espejo de sus propios fantasmas. Existe asimismo la tentación del aislamiento.

Pero por otra parte, también existe el peligro que prevalezca la tesis que aquí no ha pasado nada, que parece estar sucediendo. Y la evaluación se convierta en un breve rito rodeado de formalidad pero no se tomen las medidas pertinentes para dar una respuesta en un enérgico espíritu de contraofensiva estratégica, que recupere la iniciativa política, hoy en manos de la derecha.

Esta ha sido la dinámica histórica dentro del FMLN. En 1981 ante el fracaso de la ofensiva militar en las ciudades se crearon las bases guerrilleras rurales. En 1989 el fracaso militar de la ofensiva se convirtió en la victoria diplomática de la agenda de Caracas de 1990. De la experiencia frustrante de 1999 surgió la poderosa y extraordinaria campaña presidencial de Schafik Handal que conmovió a la sociedad e hizo entrar en pánico a la oligarquía y al imperio.

Hoy no puede ser diferente. De los fracasos surgen las victorias. Y la dirección del FMLN cuenta con la experiencia y la militancia para seguir avanzando. La elección del candidato presidencial debe unificar y fortalecer hacia adentro, pero a la vez ampliar y atraer nuevas fuerzas hacia afuera, en un proceso abierto, transparente y participativo. La forma como se realice influirá fuertemente en el resultado.

Y no puede ser un proceso precipitado, debe llevar su tiempo, su propio tiempo, no el tiempo que pretende establecerle la derecha. Un paso previo a estas decisiones es definir con claridad si se sigue en el mismo barco del gobierno o se le abandona. La gente no va comprender que se critique al presidente Funes y se le siga acompañando en su gobierno. Si el FMLN no toma este paso, con el aplauso de la derecha y el imperio, el presidente Funes con toda seguridad y quizás hasta alegría, si lo tomara. Y ya lo esta advirtiendo…

La dirección del FMLN enfrenta el desafío de construir un concepto de campaña política y seleccionar un candidato que despierte el ánimo de la militancia y provoque una respuesta popular positiva, como sucedió en la experiencia del candidato Mauricio Funes. Nace la esperanza, el cambio viene… logró sintetizar los anhelos de la mayoría de la población ante 20 años de gobiernos de ARENA. Y la victoria fue lograda.

Lo correcto, lo seguro, lo conocido, a veces en política y en la vida, entra en choque con lo diferente, lo novedoso, lo audaz, lo espectacular, que impresiona y canaliza los intereses y necesidades de la población votante. Al final el terreno de lucha es el electoral y tiene sus propias leyes, que hay que conocer y dominar. Y una de estas leyes, la más elemental, es contar con un candidato ganador, que rebase las fronteras partidarias. Así pasó durante el aprendizaje del arte de la guerra popular, que también tiene sus propias leyes.

También el FMLN no debería de ceder ante la avalancha mediática alrededor de la elección de magistrados y fiscal. El problema fundamental de toda revolución es el problema del poder. Y tanto la CSJ como la Fiscalía forman parte del aparato jurídico político que debe ser conquistado. Cederlo a la derecha seria una torpeza imperdonable. Y en política los errores se pagan y con altos intereses.

Pero por otra parte, el FMLN debe de ser cuidadoso en lanzarse a la aventura de sustituir a los cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional de la CSJ, ya que de hacerlo, estaría alienando a extensos e importantes sectores de las capas medias urbanas, que confían y tienen respeto por el trabajo que han realizado estos magistrados. Y seguramente ampliaría la brecha entre FMLN y sectores medios.

Un presidente sonriente a mitad del camino

El presidente Funes logró sortear con mucha inteligencia el evento electoral. Y los resultados le favorecen. Su margen de maniobra con respecto al FMLN se ha ensanchado. Y su margen de maniobra con respecto a ARENA también se ve fortalecido. Sus principales padrinos han de estar felices y confiados que lo que falta por caminar será por un sendero seguro e iluminado. Y si lo camina solo pues mucho mejor.
Y lo más seguro es que su paso por la política no sea efímero. Ha construido pilares sólidos que le permitirán seguir influyendo luego de abandonar casa presidencial. Y esto debe de tomarse en cuenta en la construcción de la visión y la estrategia de futuro.

Una derecha que ansía regresar al gobierno

El principal vehículo político electoral de la derecha, ARENA, fue admirablemente reparado, con un ajuste mayor, y al final, alcanzó mayor velocidad y llegó primero a la meta el 11 de marzo. Esto es un hecho pero lo es también que el camino hacia casa presidencial no esta asegurado, hay que ganárselo. Y hay varios problemas que obstaculizan este objetivo supremo de la derecha.

Uno, la definición del candidato presidencial es un asunto complicado para ARENA así como lo es para el FMLN. Resulta que el candidato más popular es hoy por hoy el candidato más cuestionado por la dirección. Cristiani, como presidente del partido, no concibe presenciar que se le imponga la nominación presidencial a Quijano. Y tiene sus propios candidatos. Y en el fondo de su corazoncito quisiera ser él.

Dos, sabe Cristiani que próximamente se enfrentara a lo interno con una fracción legislativa que no le será obediente y esto le preocupa porque también conoce que es principalmente en los pasillos legislativos que se complican y se resuelven la mayoría de situaciones del país.

Tres, la existencia de GANA es uno de los mayores dolores de cabeza de la derecha ya que este partido le rompe los esquemas y cálculos trazados, que eran los de ganar San Salvador y obtener quizás uno o dos diputados. La realidad rebasó las expectativas, y GANA no desapareció, pero si ARENA conquisto parte sustancial del área metropolitana y más diputados que el FMLN. Pero GANA no desapareció.

Una de las líneas maestras de la estrategia electoral de ARENA hacia el 2014 es la de promover la ruptura del matrimonio entre el Presidente Funes y el FMLN. Va depender de la madurez de ambas partes el prevenir que esto suceda, pero no es inevitable. El éxito coronó los esfuerzos de una campaña fríamente calculada “somos gente de trabajo a tu servicio” fue repetido religiosamente por los candidatos areneros y esto les dio unidad, sentido de cuerpo e impactó positivamente en la mente y corazones de los votantes.

Una empresa privada beligerante

La derecha empresarial aglutinada en la ANEP ha avanzado significativamente en la construcción de una amplia coalición social que le permita enfrentar a este gobierno o enrumbarlo hacia sus fines. La criatura se llama Alianza por la Democracia e incluye sectores del movimiento sindical y social que han sido atraídos hacia la defensa de una agenda de la derecha. Y hacen lucha de calle. Su presencia en este engendro refleja nuestra incapacidad como izquierda para afianzar relaciones. Hay muchos sectores en esa alianza que pueden ser recuperados si existe claridad y apertura.

Por otra parte, mientras las tropas de ARENA parecen estar gozando de un merecido descanso luego de penetrar y conquistar territorios rebeldes, parece ser que le corresponde en este nuevo momento político a las tropas de la ANEP FUSADES y de sus nuevos aliados de la “sociedad civil” encabezar la ofensiva contra la izquierda política, contra el FMLN, para intentar obtener desde las calles la segunda victoria sobre este partido, que consistiría en lograr evitar que sea esta asamblea legislativa, con esta correlación de fuerzas, la que elija magistrados de la CSJ y fiscal. Y para esto realizan una millonaria campaña mediática y de calle.

Movimiento social debilitado

La huelga de la fabrica LIDO del 19 de marzo al 13 de abril, y su fracaso es paradigmática ya que nos reitera dolorosamente el bajo nivel en que se encuentra nuestro movimiento social y popular , ya que hemos retrocedido a niveles de los años cuarenta en términos de solidaridad sindical y esto es preocupante, es una huelga que posiblemente fracasó debido a la falta de apoyo popular. Y esto señala una grave debilidad en la conducción estratégica de nuestra lucha. La lucha social aparece invisibilizada, estigmatizada o relegada a un papel marginal. Y los resultados del 11 de marzo no son ajenos a esta situación. Fue también triste el papel desempeñado por el Ministerio de Trabajo.

Perspectivas

El escenario legislativo y político en general hacia futuro ya esta decidido. La meta es 2014. La derecha va torpedear todo esfuerzo orientado a la continuidad del proceso iniciado en marzo de 2009. Y es una derecha hábil y con muchos recursos. El FMLN tiene grandes desafíos y fuertes responsabilidades con nuestro pueblo. Se necesita de un viraje que coloque en el centro del debate el problema del poder. Renovarse no puede ser sinónimo de suicidarse. Un candidato seguro puede ser un candidato perdedor. Se necesita apelar a la firmeza de nuestros principios y a la imaginación subversiva que sigue palpitando en nuestros corazones rebeldes…

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