Recordando a Marcos Cativo (Gustavo)

La familia Cativo tiene una larga historia en las luchas populares de El Salvador. Desde el Comité de Reorganización Obrera Sindical, CROS, a principios de los años 50 del S XX ya aparecía el legendario luchador social y político Luis Felipe Cativo, actuando en el movimiento sindical. En marzo de 1957 tomó parte en el Primer Congreso Nacional Sindical,
el cual fue concebido un año antes por el gobierno de Osorio. Sin embargo, debido a contradicciones existentes entre los coroneles Osorio-Lemus, el mismo fue postergado hasta el mes de Marzo de 1957.

El Congreso Sindical era parte de los planes del imperialismo norteamericano, ejecutado por la Organización Regional Interamericana de
Trabajadores, ORIT, con sede en la ciudad de México. Esta regional sindical contaba con el apoyo de seudo dirigentes sindicales Rafael Rodríguez, el Chele Saravia, René Barrios Amaya, Aníbal Somoza y otros agentes a sueldo.

La convocatoria la hicieron abierta a todas las corrientes sindicales porque los agentes a sueldo le habían asegurado que tenían bajo control la conducción del Congreso y el régimen de José María Lemus estaba interesado en vender una imagen de gobierno democrático. Además, quería demostrarle al mismo Osorio que él si podía realizar el
Congreso sin riesgo de ser desviado. La convocatoria anunciaba que la inauguración del mismo sería realizada por señor Presidente de la República.

Luis Felipe Cativo figuraba entre los Delegados independientes. Entre los nombres de otros Delegados independientes figuraban Antonio Velasco Iglesias, Hipólito Calles, Miguel Ángel Cea y Carlos Marín. También tomaron parte Julio César Castro Belloso, Salvador Cayetano
Carpio y Jorge Quijano. Los dirigentes a sueldo de la ORIT financiada por la CIA, la AFLCIO y el Departamento de Estado de los EE UU fueron denunciados, desenmascarados por los congresistas y expulsados del evento casi a continuación del discurso del Dictador, procediendo inmediatamente a elegir una comisión que asumiera la conducción del
Congreso y convocara para los próximos meses la Asamblea Nacional de constitución de una Central Sindical.

El Congreso fue convocado para los días 25 y 26 de Agosto de 1957. En este evento fue creada la Confederación General de Trabajadores Salvadoreños y uno de los Dirigentes de ella fue precisamente Luis Felipe Cativo.

MARCOS CATIVO SIGUE LOS PASOS COMO ACTIVISTA SINDICAL

La participación de Marcos Cativo al movimiento sindical tiene lugar en 1967, año histórico
de luchas sociales y políticas. En ese año tuvieron lugar varias huelgas y paros laborales de
las y los trabajadores de la Industria del Pan, Tren de Aseo, Cines y Teatros, Transporte,
entre otros. Entre 1966 y 1967 se realizaron importantes jornadas de lucha política
electoral. Primero con candidaturas para alcaldías Municipales y Diputados, que fue muy
intensa en agitación, propaganda y represión por parte de la Dictadura Militar. La segunda,
la de 1967, la presidencial, se destacó con la fórmula de los Doctores Fabio Castillo
Figueroa y Ángel Góchez Castro. La primera terminó con más de 350 presos políticos como
parte de la represión desatada en contra de las y los activistas del PAR, y la segunda,
además de finalizar con más de 500 presos y un compañero desaparecido, Soto Crespo, el
número de votos obtenidos colocó al PAR NUEVANEA en tercer lugar después con cerca
de 90.000 votos, después del PDC que obtuvo 125.000. Esos resultados electorales
pusieron a flote las inclinaciones de la gente a favor de los cambios, la debilidad del
régimen militar en el dominio de su cacareada democracia.
Muchos sindicatos perdieron el miedo y se incorporaron a la lucha política pese a las
amenazas del gobierno de aplicarles el Código Electoral y ponerlos fuera de la ley.
El PAR como se sabe, fue declarado fuera de la ley por ser una amenaza al orden
constitucional de derecho. Con ese acto, el gobierno del PCN, violando la Constitución de la
República, inició el proceso de invalidación de las elecciones como expresión de un régimen
democrático.
Muchos sindicalistas, estudiantes universitarios, profesionales e intelectuales de
pensamiento progresista se sumaron a la batalla política con la consigan: CINCO GRANDES
PROBLEMAS, CINCO GRANDES SOLUCIONES, poniendo el problema de la tenencia de
tierra, es decir, la Reforma Agraria Profunda e Integral, en primer orden.
Las masas trabajadoras sacaron conclusiones importantes: no basta organizarse y contar
con un sindicato o asociación; era necesario movilizarse y exigir sus derechos laborales, sus
derechos sociales, económicos y políticos.
Pues al calor de estas luchas políticas y sociales encontramos a Marcos Cativo como uno
de los activistas que habían llegado al nivel de conciencia de clase y decidirse a luchar por
sus reivindicaciones socioeconómicas y también políticas, las cuales se fueron extendiendo
en apoyo solidario a los trabajadores en paros y huelgas laborales justas de los años 1967-
68.
Junto con otros compañeros sindicalistas marcharon muchas veces en protesta contra el
gobierno y sus políticas represivas, denunciando las brutales represiones contra los
trabajadores del Magisterio nacional en 1968 y luego 1971. Marcos Cativo fue uno de los
compañeros que marchó en solidaridad con las y los maestros organizados en ANDES 21
de JUNIO durante la huelga general de 1968. Soportó con coraje la captura y luego el
brutal y cobarde asesinato de los dirigentes sindicales Oscar Gilberto Martínez Carranza y
Saúl Santiago Contreras por el único delito de haber marchado en solidaridad de las y los
maestros en huelga.
EN LA CÉLULAPRIMERO DE MAYO”
Estas primeras acciones realizadas en el marco de las luchas reivindicativas económicosociales
dejaron huellas profundas en la conciencia de clase de Marcos Cativo. Esa corta
práctica en el uso de sus derechos políticos y sociales, enseñaron a Marcos que no era
suficiente organizarse y luchar solo en sindicatos. El asesinato de los compañeros
sindicalistas Oscar Gilberto Martínez Carranza y Saúl Santiago Contreras y la desaparición y
asesinato de Soto Crespo, le indicaron que era necesario dar un paso a una escala superior
de organización, ingresar al Partido Comunista de El Salvador. Pensó que era necesario
estudiar y conocer mas a fondo sus derechos, conocer mas la realidad nacional; que era
necesario conocer el tipo de régimen y sistema político en el país.
El sindicato y las luchas sindicales le ayudó mucho a Gustavo (ese era su nombre de
militante revolucionario) a la necesidad de entender las diferencias sociales en una
sociedad de clases, los intereses de las y los trabajadores y los intereses de las clases
dominantes explotadoras; le enseñó a organizarse para exigir sus derechos laborales. Todo
eso le fue de mucha utilidad y entendió que debía continuar luchando por desarrollar y
ampliar la lucha en el plano económico. Pero también entendió que no es suficiente esa
forma de lucha para resolver los problemas fundamentales de las y los trabajadores, y del
pueblo en general.
Por eso decidió en 1970 organizarse como militante del PCS. Ingresó y fue juramentado en
la Célula “Primero de Febrero”, nominada con la fecha histórica del fusilamiento de
Farabundo Martí, Alfonso Luna y Mario Zapata, por orden del dictador genocida Maximiliano
Hernández Martínez en 1932. Ese nombre del organismo de base era una señal de que
llegaba al partido donde se le rinde homenaje a los héroes y mártires y sobre todo, se
siguen sus pasos, su ejemplo en las luchas a favor del pueblo salvadoreño.
Gustavo estudiaba con empeño la realidad nacional e internacional. A esas alturas del
proceso de evolución como luchador social se enfrentaba a una crisis socioeconómica muy
aguda; el desempleo y la inseguridad social se profundizaba, muchos trabajadores fueron
lanzados al ejército de desocupados, y no se veía en el horizonte ninguna medida
gubernamental que pudiera atenuar, al contrario, lo único que ofrecía era el garrote, el
incremento de la escalada fascista. La población salvadoreña expulsada de Honduras
agravó la crisis amenazando un estallido social en cualquier momento.
Al romperse el Mercado Común Centroamericano muchos de los productos manufactureros
elaborados en el país se quedaron estancados en las bodegas.
Nuevamente aparecieron las exigencias del pueblo salvadoreño y en especial de las masas
campesinas, de luchar por una Reforma Agraria. El gobierno de turno y las clases
dominantes estaban frente a la pared: o realizaban reformas estructurales profundas
capaces de amortiguar la presión social y de paso abrirle espacio al desarrollo
socioeconómico del país o atenerse a las consecuencias de un conflicto político de grandes
envergaduras con el pueblo y sus fuerzas organizadas.
Las masas trabajadoras incrementaban su fuerza organizada. En el año 1969 había surgido
una nueva federación de sindicatos independientes, la Federación Salvadoreña de
Trabajadores de la Industria del Alimento, Vestido, Textil, Similares y Conexos de El
Salvador, FESTIAVTSCES. Varios sindicatos descontentos con los dirigentes patronales de la
Confederación General de Sindicatos, CGS, agrupados en FENASTRAS, se retiran de la
influencia patronal a una posición independiente. Este desprendimiento es aprovechado por
el Partido Comunista para iniciar el proceso de creación de la Central Única de Trabajadores
Salvadoreños, CUTS, que fructificara años mas tarde.
En el marco de esta situación socio-política y económica del país y ante la necesidad de
redefinir y reorientar lineamientos estratégicos revolucionarios, y reorganizar su dirección el
PCS celebra en este año 1970, su VI Congreso.
Eran momentos de lucha muy intensos, que exigían a cada luchador o luchadora social
mayores niveles de compromiso para lograr los cambios que el país necesitaba y avanzar
hacia la causa de la revolución política, hacia la toma del Poder.
El PCS había entrado a la lucha política electoral desde 1966, cuyos resultados políticos,
organizativos, de movilización, de toma de conciencia, eran muy positivos. En ese año 1970
el PCS desarrollaba su lucha política abierta a través del Partido Revolucionario Nueve de
Mayo, PR, al frente del cual esta Schafik J. Hándal. En esos días el PCS inicia el proceso de
acercamiento con el PDC y el MNR para la construcción de un Pacto Político, es decir, una
alianza política para enfrentar al Partido de la Dictadura Militar, al PCN, en las elecciones de
1972.
Contando con el apoyo de la sus compañeros de Célula, Gustavo se metió con mucho
entusiasmo a la lucha política para construir el movimiento político electoral necesario para
realizar el objetivo de derrotar a la dictadura militar. Todos ellos eran en el seno del
pueblo salvadoreño. Sus compañeros de Célula eran veteranos luchadores revolucionarios:
Raúl Vargas, conocido como “El Bachi”, Delfino Pérez, Benjamín Sandoval, Leticia Mejìa (su
esposa) y uno más de apellido Guzman. Las Células del PCS en esos tiempos no se
caracterizaban por ser numerosas.
BECADO A LA ESCUELA DE CUADROS DEL PCUS, URSS.
Las cualidades de luchador político en aquellas intensas jornadas de organización,
movilización y concienciación pronto salieron a flote en Marcos Cativo. En poco tiempo
había demostrado que su inserción a la lucha política daba resultados. Pero esa corta
práctica también demostró que Marcos debía prepararse para profundizar los estudios de
las ciencias sociales y políticas, estudiar los elementos básicos de la teoría leninista de la
revolución, así como la estrategia y la táctica revolucionarias. Fue una buena decisión de la
Dirección del Partido en seleccionar a Gustavo para enviarlo a la Unión Soviética en
aquellos momentos. Estábamos seguros que Gustavo aprovecharía muy bien esa
oportunidad. A su regreso, un año después, Gustavo se incorpora inmediatamente a las
tareas partidarias, realizando actividades de educación y formación política e ideológica en
compañeros y compañeras de recién ingreso, pero también con simpatizantes, amigos del
Partido y en el movimiento sindical.
EN EL COMITÉ DEPARTAMENTAL DE SAN SALVADOR
Después del fraude electoral descarado perpetrado por el PCN en las elecciones
presidenciales de marzo de 1972, el descontento popular se elevó tremendamente.
Recordemos que Unión Nacional Opositora, UNO, había ganado la elecciones con su
fórmula presidencial de José Napoleón Duarte y Guillermo Manuel Ungo.
El PCS había realizado una extraordinaria actividad organizativa, divulgativa, de
propaganda, de agitación política casi en todo el país. Fueron miles de activistas que
desarrollaron una experiencia de lucha en un terreno, el electoral, donde no teníamos
muchas fortalezas. En el marco de esta intensa actividad política se pudo demostrar las
grandes virtudes de una de las formas fundamentales de lucha de clases: la lucha política.
En ese breve período de enfrentamiento de los intereses antagónicos de clase, en donde la
lucha económica y también la lucha ideológica quedaron subordinadas a la gran avalancha
de la lucha política, aprendimos, como PCS que no era suficiente haber desplegado y
desarrollado la lucha en el plano electoral. Pero sobre todo, aprendimos que las masas
populares son las que deben dar la pauta para demostrar la vigencia de la vía electoral o
su agotamiento para acceder al poder.
Como parte de las medidas y para realizar en mejores condiciones las nuevas tareas y
exigencias políticas que el PCS tenía planteadas, fue necesario convocar la Asamblea
Departamental de San Salvador con el propósito de trasladar las orientaciones del Comité
Central y Comisión Política, analizar la situación particular del Partido de su jurisdicción y
realizar los cambios en la Dirección departamental.
En esta Asamblea fue electo el compañero Gustavo para integrar el nuevo Equipo de
Dirección: el Comité Departamental de San Salvador. Este evento se realizó a principios de
1974, quedando los siguientes compañeros y compañeras: Domingo Santacruz, “Nelson”,
Secretario General Departamental; Berta Deras de Aguiñada, Secretaria de Asuntos
Femeninos; Julio César Salazar Monroy, “Willi”, Secretario de Educación y Formación
Política e ideológica; Marcos Cativo, “Gustavo”, Organización; Delfino Pérez, Secretario de
Propaganda; Carlos “El Chile” y Benjamín Sandoval, Finanzas.
El PCS en el Departamento procedió a realizar los balances de trabajo correspondientes en
todos los Municipios, Sindicatos y Gremios, Universidad, Profesionales, etc., para medir el
nivel de disposición y posibilidades de trabajo político organizativo y de movilización en las
condiciones de la escalada fascista de la Dictadura. Marcos Cativo tomó parte en estas
actividades. Él mantuvo una labor organizativa y muchos encuentros con trabajadores y
estudiantes, con militantes del Partido, para construir y desarrollar el Partido, analizar con
ellos los asuntos pendientes de las jornadas electorales pasadas y sacar las lecciones
políticas pertinentes de cara a las futuras. De hecho, este tipo de actividades se
combinaban con encuentros de coordinación con Sacerdotes, Directivas Comunales,
Juventud, Mujeres, así como con los organismos de apoyo del PCS para impulsar el trabajo
político del UDN, el Movimiento Sindical y universitario. En 1975, por ejemplo, Gustavo y el
resto de dirigentes del Comité Departamental participan en actividades de apoyo en la
creación de la Asociación de Mujeres Progresistas de El Salvador, AMPES.
Uno de los campos de trabajo que absorbía las energías de la Dirección Departamental de
San Salvador, era el trabajo de fortalecimiento y desarrollo del UDN. En este campo, por
acuerdos del VI Congreso y las orientaciones del Comité Central, era necesario participar y
sacarle el jugo posible al campo de la lucha política electoral. Esta línea de trabajo condujo
a una participación con diferentes modalidades, especialmente después del fraude de 1972:
desde boicot, denunciando, llamando a la abstención, hasta la participación con
candidaturas en 1977, con una nueva Fómula Presidencial: el Coronel Ernesto Claramount
Rosville, a la Presidencia y Antonio Morales Erhlich, a la Vice presidencia. Los resultados
como ya se saben, fueron altamente favorables a la UNO, ganando nuevamente las
elecciones presidenciales, pero arrebatadas con otro fraude descarado.
EN LAS FUERZAS ARMADAS DE LIBERACIÓN, FAL.
El robo de los resultados electorales de 1977 por la Dictadura Militar en El Salvador, agotó
objetivamente de cara a las amplias masas populares, las elecciones como vía de acceso al
Poder Político del Estado.
La Dictadura Militar cerró los caminos pacíficos y democráticos para resolver por la Vía
Electoral el problema del Poder.
No había otro remedio que hacer uso de los derechos constitucionales, incluso el derecho a
la insurrección, para recuperar el valor de la constitución misma.
Claro, después de la experiencia reciente de la revolución sandinista y del también reciente
triunfo del pueblo vietnamita que derrotó política y militarmente a las tropas invasoras de
550.000 efectivos, que tuvieron que salir con los pantalones bajos el 30 de abril de 1975,
más otras experiencias de Asia, África, América Latina y El Caribe, existían muchas razones
para sostener la necesidad de pasar a la Vía Armada. Pero el PCS no estaba preparado, ni
con lineamientos, ni técnicamente.
Hubo que asumir la responsabilidad de dar el viraje orgánico e ideológico hacia la lucha
armada. Demoró dos años tomar el camino correcto, venciendo resistencias internas,
bastante aferradas a la vía electoral, pero al final hubo que dar los pasos y se dieron.
La dictadura ayudó bastante para dar el viraje. La escalada fascista de la dictadura militar
había sido aplicada intensamente durante toda la década. La represión adquirió en esos
años un carácter masivo. Realmente, la dictadura le apostó mucho a esa opción represiva
como fórmula de solución de las exigencias generalizadas de las masas populares. Pero a
más represión del enemigo, la respuesta popular fue intensificar y mejorar la organización y
la movilización combativa.
El PCS realiza su VII Congreso en Abril de 1979, ratificando el viraje a la lucha armada.
Después de dos años de retraso, ahora teníamos un mandato del máximo organismo
nacional: el Congreso.
La Comisión Política disuelve la Juventud Comunista para facilitar una sola dirección en la
ejecución de una Estrategia Única.
La Dictadura Militar a través de los supuestos Escuadrones de la Muerte extremó la
represión asesinando al Arzobispo Monseñor Oscar Arnulfo Romero, el 24 de marzo de
1980.
La Comisión Política del Comité Central del PCS toma la decisión de Crear ese mismo día 24
de marzo, su brazo armado: Las Fuerzas Armadas de Liberación.
Gustavo es asignado a ocupar un lugar dentro de las estructuras de la FAL en el Frente
Metropolitano de San Salvador, sub zona de Soyapango, del Frente Central Modesto
Ramírez. Otros compañeros y amigos de él también son designados en esta trinchera de
lucha. Acá lo encontramos junto con Fermín Flores Zaldívar, conocido cariñosamente como
“El Choco”, también a “Candelita”, cuadro dirigente de la Juventud Comunista. En esa
misma línea de trabajo fueron designados otros cuadros valiosos, tales como: Víctor “AES”,
Feliciano, Rafael Aguiñada hijo, entre otros. Gustavo fue capturado el 30 de Abril de
1981, él y todos los demás camaradas mencionados fueron torturados, declarados como
desaparecidos políticos y asesinados por la Dictadura Militar.
A Candelita lo capturan junto con su esposa y su hija de escasos meses de nacida. La bebé,
por casualidad, fue devuelta a familiares de la madre, pero ésta y el padre no tuvieron la
suerte de salvarse de ser asesinados después de tormentosas y salvajes torturas.
Rafael Aguiñada hijo
ALGUNOS DATOS PERSONALES
Marcos Cativo nació en la ciudad de San Salvador el día 11 de Octubre de 1946. Hijo mayor
de Marta Cativo. Durante algún tiempo de los años de juventud vivió junto a su madre y
hermanos, en la populosa colonia ferrocarril de la ciudad de San Salvador. A principios de
los años 70 contrae nupcias con Leticia Mejìa, a quien conoció en la Célula “Primero de
Febrero” del PCS. Al momento de su asesinato deja en la orfandad a sus hijos:
Marcos Giovanni de 5 años, Carlos Alberto de un año y otro en proceso de
gestación de 5 meses en el vientre de su esposa, Erick Guillermo, a quién ya
no logró conocer.
La familia de Marcos Cativo “Gustavo” es una de las tantas, miles, que fueron
víctimas de la represión de la Dictadura militar en El Salvador. Desde que se
instauró ese sistema político de la Dictadura Militar el 2 de Diciembre de 1931,
fueron centenares de miles las personas torturadas, encarceladas,
desaparecidas, exiliadas y asesinadas por razones de diferencias políticas.
A su esposa Leticia le tocó la mala suerte de perder a su esposo, criar y
educar a sus tres hijos, y hacerle frente a una frágil economía de subsistencia
familiar. Durante muchos años, Leticia y sus hijos anduvieron deambulando en
busca de seguridad para sobrevivir. Algunas veces solicitando alguna pequeña
ayuda, otras veces inventando pequeños negocios, como lo hacen la mayoría
de las madres jefas de hogar, para salir adelante con sus pequeños.
No obstante las graves dificultades materiales descritas, Leticia nunca ha
perdido las perspectivas revolucionarias ni las posibilidades de que algún día
lleguen los cambios estructurales a favor del pueblo salvadoreño. Nunca ha
dejado de colaborar a favor de la causa de las y los pobres.
Como bien lo dice ella misma: a costa de dolor ella y sus hijos han retomado
la bandera revolucionaria del Camarada Marcos y se encuentran en diversas
trincheras de lucha, esperando la reivindicación de todos nuestros
compañeros caídos”.
Aún le sobrevive su abnegada Madre Marta Cativo, a quien le ha
tocado sufrir la pérdida de dos hijos por la misma causa: el martirio de
Marcos y la caída de su otro hijo Julio César Cativo, en la gran ofensiva
(Hasta el tope) que el FMLN lanzara contra el sistema en noviembre de 1989.
Vayan, pues, estas breves notas como un reconocimiento y tributo a los
mártires a Marcos Cativo, Julio César Pineda Cativo, Fermín Flores Zaldívar
“el choco”; “Candelita” y su esposa, a Lito Aguiñada, a Feliciano, a Víctor
AES y a los miles de luchadores revolucionarios que ofrendaron sus vidas para
hacer de nuestro país un lugar donde podamos algún día construir un mundo
diferente digno de vivir, con justicia social, amor, dignidad.
Marcos Cativo cayó en combate contra la Dictadura militar asesina, pero él
vive y vivirá en el corazón de las actuales y futuras generaciones de
luchadores sociales. El ejemplo de Marcos vivirá siempre en nuestros
corazones. Exclamamos: ¡¡Compañeros caìdos en la lucha …….Hasta la
Victoria Final !!

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