1.1. MODOS DE PRODUCCIÓN PRECAPITALISTAS (1525 – 1660)

1.1. MODOS DE PRODUCCIÓN PRECAPITALISTAS (1525 – 1660) Noviembre 11, 2010 Reconoceremos 3 fases de la conquista: La lucha armada, un medio para llegar al sometimiento económico, siendo la evangelización y la creación del gobierno un tercer momento de consolidación.

La conquista económica es equivalente al despojo de las fuentes de riqueza de los indios: apropiación de las tierras y sometimiento o esclavitud.[1] Esta creó inicialmente un estado de esclavización y tributación de los pueblos conquistados mediante dos instituciones, coloniales: La Encomienda y el Repartimiento , como lo señala Flores Macal2 y Cardenal, en un periodo inicial que no sobrepasa 20 años (entre 1536 y 1542) la distribución de tierras y población era una practica virtualmente esclavista3.

Luego se configuraron “las nuevas leyes”(1542) y los llamados “defensores de indios”, se crearon para defender los intereses de la corona “sacarlos (a los indios) de la mano de conquistadores y convertirlos en tributarios del rey”. Llevó la lucha entre conquistadores, colonos y sus descendientes con la corona española, a colocar al indígena en un plano intermedio de la servidumbre, se libraron de quedar como esclavos pero no pasaron a ser trabajadores libres4.

Se crearon dos nuevas instituciones: La Nueva Encomienda, que era “una concesión, librada por el rey a favor de un español con merito de conquista y colonización, consistente en percibir los tributos de un conglomerado indígena…”. Y El Nuevo Repartimiento de indios, que era un “sistema que obligaba a los nativos a trabajar por temporadas en las haciendas, retornando con estricta regularidad a sus pueblos para trabajar en su propio sustento y en la producción de tributos”[5].

Para los planes de las nuevas leyes era imprescindible controlar a los indios: “los indígenas no podía pasar efectivamente a vasallos tributarios del rey, ni esté podía ceder parte de los tributos (Nueva Encomienda), ni sería posible suministrar a las haciendas periódicamente mano de obra indígena (Nuevo Repartimiento), mientras no hubiere centros de población perfectamente establecidos y controlados por autoridad”. A toda ésta labor se le llamó, “Reducción de Indios”[6] o pueblos de indios.
“El pueblo de indios: era una concentración de fuerza de trabajo, controlada por los grupos dominantes disponible en tres formas diferentes: 1) gratuita forzosa; 2) semi-gratuita forzosa; y 3) asalariada muy barata. La ultima sin posibilidad de desplazar las otras dos formas.”

El resultado de las nuevas leyes en el caso “salvadoreño” fue el vasallaje tributario de los indios y la reducción (cotos poblacionales indígenas) que surgieron como formas de explotación-dominación7.

La apropiación de los medios de producción, fundamentalmente la tierra y la fuerza de trabajo social indígena fue el problema concreto de la sociedad colonial.
El problema de la tierra tiene sus raíces en la organización económica de la colonia, siguiendo a Martínez Peláez, señala cinco principios que normarán la política agraria de aquel periodo histórico:
1) El señorío, de la corona española con derecho de conquista sobre todas las tierras de las provincias conquistadas en su nombre.
2) La tierra como aliciente, factor condicionante del latifundio en las colonias. Consistía en que el rey ofrecía y cedía una riqueza que no había poseído antes de momento de cederla el ceder tierra e indios fue el principal aliciente empleado.
3) La tierra como fuente de ingresos para las cajas reales, bajo el procedimiento de la “composición de tierra”, un procedimiento normalizado para apropiarse de la tierra.
4) La preservación de las tierras de los indios, donde pudieran ser controlados, trabajar para sustentarse, para tributar, y para estar en condiciones de ir a trabajar para otros. Un principio básico de la política agraria colonial.[8]
5) El bloqueo agrario de los mestizos: la política de negación de tierras a los mestizos pobres, en constante aumento demográfico fue un factor que estimulo el crecimiento del latifundio.

El latifundio y las tierras comunales9, eran las que realmente formaba el cuadro del agro colonial. A pesar que existió la propiedad rústica mediana y pequeña de indios ricos y ladinos, estas son fenómenos poco generalizados.

La tierra sin indios no valía nada, el gran valor de los indios como creadores de valor, aconsejaba la adquisición de grandes extensiones de tierra.[10] La ideología de los criollos, “el criollismo” reproducían prejuicios acerca de estos, la realidad histórica era otra11: el indio estaba obligado a acudir al trabajo de las haciendas y labores coloniales bajo la presión del sistema de repartimientos; el indio tenía que trabajar también para producir tributo al rey; y después de trabajar para los hacendados y para el rey- o los encomenderos-, el indio tenía que trabajar para sostenerse asimismo y a su familia. El indio es el trabajador de la tierra.

El problema de las epidemias, de las pestes de la viruela y de sarampión causó estragos en los pueblos de indios12. La implantación colonial provocó una verdadera catástrofe demográfica: se estima que la población de “El Salvador” desciende de 130,000 a 60,000 habitantes en éste brevísimo periodo, y no pocos núcleos desaparecen.

El nivel de desarrollo de las fuerzas productivas se reflejaba en las técnicas que se pusieron en manos de los indios, que giraban entorno a la azada, el machete y el hacha y en menor proporción el uso del arado, con esa capacidad productiva, la explotación asalariada hubiera arrojado ganancias insignificantes, que no estimulaban ni consolidaban la colonización; el salario hubiera coexistido artificialmente junto a una capacidad productiva que correspondía a etapas de desarrollo económico anteriores al capitalismo más incipiente.

Los mestizos no formaron clases, sino capas13— en cuyo seno maduraba eventualmente una clase social14-. En el campo se formaron núcleos rurales de gente mestiza y/o ladina15, con gran importancia numérica que revelaba una capa media de mestizos pobres, trabajadores, segunda fuerza productora explotada después de los indios.[16]

El mestizaje configuro tres capas medias urbanas: la plebe, los artesanos y la capa media alta urbana. La plebe, hacía referencia exclusivamente su nivel de pobreza y a cierta conducta general que aparecía como propia de la gente, masa pobre de la ciudad. Los artesanos, a pesar de ser un sector de trabajadores definidos – e importantes- por rasgos comunes a todos los oficios17 mostraban una falta de cohesión y unida. La gran mayoría de los trabajadores artesanales pertenecen a la plebe, es decir a la gente pobre o paupérrima de la ciudad. Un grupo reducido de artesanos acomodados integraba, junto a un grupo de proveedores no artesanales una capa media urbana de abastecedores acomodados. Las capas medias urbanas, caracterizada como pequeños propietarios explotadores de obreros y empleados de comercio, se incorporaron a la clase media alta, embrión débil de la pequeña burguesía.[18].

Gradualmente en la reproducción del esquema colonial, se van borrando los matices étnicos dentro del gran conjunto, pero comienza a ser evidentes las diferencias de orden económico y social, tanto en el campo como en la ciudad.

El modo de producción colonial se afinco en la apropiación de la tierra y el sometimiento de la fuerza de trabajo social indígena y ladina, que se reprodujo, mediante un modelo de monocultivo de exportación dependiente19. El modelo integrado por el Cacao y el Bálsamo que desde el siglo XIII hasta el XVI (± 300 años) fueron los monocultivos iniciales.
El Cacao fue el primer producto agrícola de exportación, origen también de la primera gran crisis.

En “El Salvador”, las plantaciones de los Izalcos, entre 1540 y 1550 fueron reconocidas como las más ricas de la audiencia de Guatemala, y cobro mayor importancia con el proceso de conquista y cierre de las plantaciones principales20. Se cultivaba Cacao periféricamente en otras partes como Santa Ana, San Miguel, y el Valle del Jiboa.

La explotación del cacao de los Izalcos se llevó a cabo bajo el régimen de la Nueva Encomienda. Fue tan intensa la explotación que en 1556, la mayoría de los habitantes nativos habían muerto. Se necesitaba más fuerza de trabajo, y debieron traer indígenas de otras regiones. Otro rasgo fue que los encomenderos y sus descendientes se enriquecieron extorsionando a los indígenas con el pretexto del tributo. Se impone la lógica que en la época de decadencia, esta afectaba en primacía a la población indígena. En el caso de El Bálsamo, la demanda se difundió después de la conquista, pues se uso como ungüento, medicamento y cosmético, era común en Nueva España y Europa, lo mismo que el Cacao, los mercaderes españoles obtenían el Bálsamo de los indígenas mediante la Nueva Encomienda.

[1] La falsa superioridad española, nace de la inferioridad tecnológica y cultural en general de los pueblos indios, en los primeros contactos en la lucha armada; el posterior sometimiento económico y conversión del indio—esclavitud y servidumbre— en fuente de riqueza para el nuevo grupo dominante; y de allí la inferioridad general permanente, derivada de las condiciones a que quedaron reducidos los nativos.
[2] Flores Macal, Mario “Origen, desarrollo y crisis de las formas de dominación en El Salvador”. Ed. San José Costa Rica SECASA 1983 Pág. 11 y siguientes.
[3] Eran “exportados desde las regiones mas densas como Sonsonate, Escuintla, Choluteca, estrecho de Rivas y Nicoya con destino a Panamá, Antillas y Nueva España.
[4] En el caso “salvadoreño”, diremos que el 3 de noviembre de 1548 llego a San Salvador una delegación que convoco una audiencia donde debería asistir cuanto tuvieren esclavos, en tal audiencia se dio la libertad a estos a pesar de la protesta de sus dueños y de sus justificaciones. Léase: Flores Macal, Mario Op Cit Pág. 11.
[5] Martínez Peláez, Severo “La Patria del Criollo” Ensayo de interpretación de la Realidad Colonial Guatemalteca. Editorial EDUCA octava edición 1981 Centroamérica. Pagina 93-103
[6] Se aplico la reducción en la diversidad de indios (pipiles y lencas generalmente), se busco erradicar “los pajuiles y xacales”- Eran grupos de indios afuera del control colonial, clandestinos y prófugos de los poblados, que vivían en la montaña o terrenos aislados.-
[7] Flores Macal, Mario Op Cit. Pág. 7 y siguientes.
[8] Permite comprender por qué la sociedad colonial exigía la existencia de tierras en que los indígenas podían trabajar para sustentarse, para tributar, y para estar en condiciones de ir a trabajar en forma casi gratuita a las haciendas y labores y a otras empresas de los grupos dominantes. También incluía el interés económico de la monarquía; para que los indios permanecieran en sus pueblos, y fuera posible controlados para la tributación era indispensable que tuvieran ahí unas tierras suficientes para no ir a buscar a otra parte.
[9] Sobre las tierras de los pueblos de indios es necesario explicarlo un poco más, se puede distinguirse tres tipos de tierras de indios existentes: En primer lugar, aquellas llamadas “ejidos” , “ejidos o pastos” o “montes y pastajes”: era la tierra indispensable y de uso común en los alrededor del pueblo para recolectar madera y otro material de construcción, madera y hojas secas para leña, espacio para exponer al aire y el sol hilos y telas y para soltar animales de propiedad particular. El segundo plano- y de mayor importancia- las tierras comunales, llamadas de muchas maneras: comunes, de comunidad, comunes de sementera, comunes de labranza y sementera. El punto de partida de estas tierras fueron las que la corona les concedió a todos los pueblos en la época en que fueron creados la época de las reducciones. Fue corriente llamar ejidos al conjunto de aquéllas tierras comunales, englobando las de sementera y las que eran los propiamente ejidos.
[10] El valor de una hacienda incluía su derecho a un número determinado indios de repartimiento.; también se compraban labores y haciendas con el objetivo de no cultivarlas para disponer de sus indios de repartimiento en los trabajos de otra empresa agrícola. Martínez Peláez, Severo Op Cit. Paginas 235 –247
[11] 1) los indios son haraganes, no trabajan si no se les obliga; 2) los indios son inclinados al vicio y que aumentan entre ellos las borracheras-escándalo si no se les tiene ocupados con el trabajo obligatorio; 3) los indios no padecen pobreza, viven conformes y tranquilos.
[12] En conjeturas sobre las razones de la desaparición casi completa del cultivo del cacao y en la recolección de bálsamo en El Salvador, plantea que las epidemias de viruela, de sarampión, seguidas de una endemia de malaria y posiblemente de fiebre amarilla en las zonas bajas de la región, fue la causa principal de la disminución vertiginosa de la población. Browing, David. “El Salvador: la tierra y el hombre” Ed. DG. PP MINED. El Salvador 1973. Pág. 119.
[13] Una capa social— diferenciándola de la clase social— es un grupo numeroso de personas que, en una sociedad, presentan un nivel de riqueza o de pobreza semejante, pero que, debido que no desempeñan una función económica común y bien definida en el régimen de producción y de propiedad, tampoco reconoce intereses económicos comunes ni reaccionan con solidaridad que es propia de las clases. Con la salvedad que en situaciones históricas determinadas, son arrastradas estas capas por las clases y puede actuar en una dirección bastante precisa. Martínez Peláez, Severo Op Cit. Páginas 264-347.
[14] las clases sociales, si realmente lo son, se definen por su unidad de función económica y de intereses, que les son esenciales, y no por su ubicación relativa a otros grupos La ubicación relativa puede emplearse como un elemento de definición de las capas como carentes de unidad funcional, y aún allí es insuficiente y requiere el señalamiento de otras características.
[15] Conjunto de personas que no eran indias ni españolas o criollos que incluye mestizos y negros.
[16] Los ladinos rurales aparecen en las haciendas, como “familias de asiento”; eran trabajadores agrícolas libres, desprovisto de tierra de cualquier otro medio de producción, y, en consecuencia, económicamente apresados y explotados, que trabajaban a cambio de usufructo de la tierra ajena que habitaban sin llegar a ser trabajadores asalariados estrictamente .
[17] Talleres pequeños, jerarquías de maestros, oficiales y aprendices, empleo de instrumentos relativamente simples y no otra fuerza que la humana.
[18] La capa media alta no era exclusivamente una capa urbana, se prolongaba y completada en la capa media alta rural, de los pueblos, y estaban presente en donde hubiera propietarios de rango medio no colonial.
[19] La agricultura colonial, estaba compuesta por dos áreas: primero, la agricultura de subsistencia, esta producción material de medios de consumo era la base del trabajo indígena que soportaba la “Economía de exportación” o producción para el comercio, sin colocar los metales preciosos, esta producción era agrícola, por ello la concentración en productos primarios o sea minerales y vegetales básicos. En esta operaba un ciclo basado en un producto principal y otro secundario sujeto a la demanda de la metrópoli o del mercado europeo y luego a las provincias.
[20] Había plantaciones en las dos costas de la audiencia sin embargo la fuente principal de Cacao estuvo en la franja de los suelos volcánicos muy fértiles, a lo largo de la costa del pacifico, desde Tehuantepec hasta las llanuras noroccidentales y de las costas de Nicaragua hasta Nicoya.

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