Estrella Roja No. 3. Elementos de la Estrategia Revolucionaria Político-Militar de las FPL (enero de 1976)

ESTRELLA ROJA 3
Órgano ideológico de las Fuerzas Populares de Liberación –FPL-“Farabundo Martí.”
¡Revolución o muerte! ¡El pueblo armado vencerá!
ELEMENTOS DE LA ESTRATEGIA REVOLUCIONARIA POLITICO-MILITAR DE LAS FPL
ESTRELLA. ROJA” publica el presente material sobre elementos estratégicos de la FPL. Para su divulgación entre el pueblo fue sintetizado por la compañera EVA, querida dirigente de las FPL que cayó combatiendo a la par de los compañeros FRANCISCO Y ANTONIO que libraron heroica batalla contra fuerzas de la tiranía militar el 10 y 11 de octubre del presente año, dando su vida por la causa del pueblo. En la elaboración de este documento participó en forma amplía el compañero FRANCISCO y otros compañeros.
INDICE
Introducción
La estrategia revolucionaria en las condiciones concretas de El Salvador
Algunos rasgos básicos de nuestra formación social
¿Cuál es el carácter y el contenido de la revolución en El Salvador?
¿Cuál es el nuevo Estado que surge con el triunfo de la revolución?
Rasgos fundamentales que deberá asumir el Estado en nuestro país después de la toma del poder por parte del pueblo
¿Cuáles son las tareas específicas del gobierno popular revolucionario?
La estrategia revolucionaria
La estrategia contra revolucionaria
La estrategia de guerra revolucionaria prolongada del pueblo
Los instrumentos organizativos (políticos y militares) necesarios para impulsar la guerra revolucionaria del pueblo
A manera de resumen
¿Qué tareas debemos impulsar en esta etapa para hacer avanzar la revolución?
Los héroes del pueblo: Eva, Chico y Toño
Material de consulta: La revolución popular y el Gobierno Popular Revolucionario. Contenido y carácter de la revolución (Publicado en la edicion No 39 (año IV) de El Rebelde, correspondiente al mes de enero de 1976)

INTRODUCCIÓN
Para poder comprender el surgimiento y el actual desarrollo alcanzado por la estrategia revolucionaria en El Salvador, se hace necesario partir aunque sea brevemente de algunos antecedentes históricos en la lucha de clases desarrollada en las últimas dos décadas, tanto para ver los cambios operados en la política del Imperialismo, como en el movimiento revolucionario latinoamericano y en particular en El Salvador.
I. A manera de marco general
Uno de los rasgos básicos que caracterizan la situación presente en América Latina, es la profunda agudización de la lucha de clases, generada por las contradicciones antagónicas existentes en el actual sistema capitalista dependiente, que se han visto agravadas en los últimos años; todo esto, en el marco de la crisis general del capitalismo decadente a nivel mundial.
Esta lucha de clases, en los países dependientes latinoamericanos, ha conducido en las últimas dos décadas, a la confrontación directa entre el imperialismo aliado a las burguesías criollas de cada país contra la clase obrera, el campesinado y el resto de sectores populares; lucha que se concretiza en el desarrollo de la contra revolución y de la revolución
Un hecho histórico que marca el paso a una nueva etapa en el desarrollo de la lucha de clases en el continente, es el triunfo victorioso de la Revolución Cubana a fines de la década de 1950. El ejemplo del pueblo de Cuba va a ejercer profunda influencia en el desarrollo posterior del movimiento revolucionario, así como también en la política del imperialismo yanqui y las oligarquías criollas, que se ven en la necesidad de replantearse, los primeros (los revolucionarios), nuevas formas de lucha contra los opresores, fundamentalmente en cuanto a la utilización de la lucha armada. Y los explotadores, la necesidad de adecuar la forma global de dominación a las nuevas condiciones históricas de la lucha de clases.
Concretamente, ¿qué transformaciones se han operado en América Latina después de la Revolución Cubana? (A nivel de la lucha de clases).

1. En la política del Imperialismo.
Para los EE.UU. y las dictaduras títeres latinoamericanas, la toma del poder por parte de las fuerzas revolucionarias cubanas, fue un golpe inesperado, nunca pensaron que el régimen de Fidel Castro llegara más allá de ser un gobierno burgués de corte populista, y menos aún que realizara una política de profundos cambios en la estructura económica. Sin embargo, el Imperialismo asimiló rápidamente la lección.
Ya desde la década de 1940, después de la Segunda Guerra en que salió fortalecido el bloque socialista, los EE.UU., se hablan lanzado a una gran ofensiva a nivel mundial, dirigida fundamentalmente en el plano militar, desarrollando una compleja industria bélica y ampliando la carrera armamentista a todas partes del hemisferio. Pero, en ese entonces, los principios en que se basaba esta ofensiva era impedir la consolidación del bloque socialista y la defensa ante el “peligro” de invasión de éste a otros países, que no era otra cosa que la defensa de los monopolios y de las empresas transnacionales yanquis que defienden intereses en todo el mundo capitalista.
Pero, para 1960, el imperialismo tiene que enfrentarse en América Latina, a un nuevo enemigo, a un peligro más inmediato y concreto, anunciado con la Revolución Cubana y que presagiaba con prender en todo el continente los brotes de insurrección popular que se estaban gestando en lo interno de cada país. Esto obliga al Imperialismo yanqui (durante la administración Kennedy) a revisar y adecuar su estrategia y su táctica a las nuevas condiciones de auge del movimiento popular en el continente. A partir de los años 60, los EE.UU. apoyado en las oligarquías criollas latinoamericanas comienza a implementar una nueva estrategia: la estrategia de guerra contra el pueblo, que va dirigida a tratar de detener o impedir el desarrollo y generalización del movimiento revolucionario, dirigida a aplastar cualquier intento insurreccional de los pueblos. Es ilustrativo recordar una frase de Robert Kennedy en aquellos años, referente al futuro de América Latina: “La revolución latinoamericana, es inevitable, lo que podemos hacer nosotros es cambiarle su curso.” Esta nueva política es anunciada en la reunión de presidentes latinoamericanos, realizada en Punta del Este (Uruguay) en 1961.
La estrategia de guerra de contra insurgencia, que encierra un contenido económico, político y militar, contemplaba desde su creación 3 aspectos básicos:
(a) El Desarrollismo, en el plano económico-social, con el objetivo de promover una política económica de “ayuda externa” a los países dependientes; por una parte crear a través de diversas formas, una imagen favorable a los regímenes títeres, con el fin de atraer el apoyo de las masas y neutralizar la influencia de las organizaciones revolucionarias, y por otra parte, buscarle una nueva vía de penetración a los capitales imperialistas.*

  • Al mismo tiempo en que se iniciaba un proceso de pseudo industrialización con el fin de utilizar la mano de obra barata de los obreros latinoamericanos

b) En el plano MILITAR: el impulso de la acción anti-guerrillera y de acción represiva hacia la población, dirigida fundamentalmente a impedir el surgimiento y consolidación de las organizaciones revolucionarías para contener el desarrollo de la lucha armada popular y los intentos de insurrección de las masas.
c) en el plano IDEOLOGICO, se complementa adecuando la educación a las nuevas necesidades económicas y políticas, ejerciendo un control más estricto sobre la prensa y los medios de difusión a nivel Latinoamericano , dando los primeros pasos en la guerra psicológica, con el fin de sembrar el desconcierto, la confusión y el terror en el ánimo del pueblo.
Esta política plantea al imperialismo y a las oligarquías locales, la necesidad de efectuar algunos cambios en las viejas estructuras estatales, a modernizar los ejércitos títeres y a las fuerzas represivas, a adiestrarlos en nuevas técnicas antiguerrilleras y represivas contra el pueblo, a modernizar sus aparatos de inteligencia y de control, a transformar las viejas instituciones públicas y crear nuevas, todos estos cambios enfilados hacia el mismo fin: desarrollar la contra revolución.

2. En el Movimiento Popular Latinoamericano
La revolución cubana vino a incidir como un factor externo favorable sobre las condiciones objetivas y subjetivas propias de cada país, despertando la disposición, y combatividad de las masas y la sensibilidad de los revolucionarios latinoamericanos.
La revolución cubana rompió con una serie de esquemas dogmáticos sostenidos durante muchas décadas por las dirigencias tradicionales, enconchadas en el seno de la gran mayoría de los partidos comunistas latinoamericanos, que habían dejado muy atrás las posiciones marxistas leninistas acerca de la revolución socialista del pueblo, habiendo caído en una política conciliadora y colaboracionista con las burguesías locales.
La mayoría de estos partidos, consideraban que la alternativa socialista del pueblo, era una posibilidad demasiado lejana, que no correspondía de acuerdo a las condiciones existentes orientar su estrategia y su táctica hacia la toma del Poder por parte del pueblo.
Planteando como primer paso necesario, desarrollar ciertas “etapas previas” de organización, e incorporación de todos los sectores del pueblo a la lucha revolucionaria a través de formas exclusivamente pacíficas y que era posible en esta etapa establecer alianzas con sectores de la burguesía “nacional” y “progresista”, que tuviera contradicciones con el imperialismo y con las oligarquías terratenientes locales.
Todo esto, sustentado en la tesis errónea de que nuestros países eran semifeudales y que existía una burguesa nacional que “todavía” podía jugar un papel revolucionario en la implantación de regímenes democrático burgueses que permitieran desarrollar aceleradamente el capitalismo sobre la base de una burguesía nacional y con él, a la clase obrera, como etapa previa para iniciar la lucha revolucionaria hacia el socialismo.
La realidad se encargó de desenmascarar estas posiciones conciliadoras y reformistas.
El cuestionamiento de las viejas tesis tradicionales no se hizo esperar y no se quedó en el plano de la discusión ideológica. Durante los años posteriores al triunfo cubano se van creando las condiciones que permiten el surgimiento de la lucha armada popular en casi todos los países, aparecen nuevas organizaciones revolucionarias con el anhelo de alcanzar la liberación de sus pueblos y que intentan llevar a la práctica sus planteamientos estratégicos.

Sin embargo, muchos de estos primeros intentos fracasan, al no corresponder los planteamientos estratégicos y tácticos a las nuevas condiciones existentes en América Latina. Muchos de estos fracasos fueron determinados por los siguientes factores:
1. La falta de un verdadero análisis marxista de las sociedades latinoamericanas, y en consecuencia la no existencia de un sistema estratégico táctico coherente e integral acorde con la realidad.
2. La no superación de las concepciones elitistas e inmediatistas de origen pequeño burgués condujo a menospreciar las diferentes formas de lucha del pueblo, fundamentalmente a la lucha política de masas, en especial, a despreciar el papel de la clase obrera como fuerza dirigente de la revolución. A considerar la lucha armada como una lucha de la vanguardia y no como una lucha del pueblo, considerando la participación de éste como de simple apoyo a la guerrilla y no como su principal componente.
3. La visión subjetiva y unilateral de la guerra revolucionaria llevó a muchas organizaciones a desviaciones de tipo militarista.
4. El intentar aplicar mecánica y dogmáticamente la experiencia cubana.
5. La inmadurez política de las organizaciones revolucionarias, que se reflejaba en la no superación de influencias populistas y golpistas, que condujo en algunos casos a subestimar las fuerzas del imperialismo y a creer erróneamente en la posibilidad de una lucha rápida que precipitara la insurrección general sin estar maduras las condiciones.
6. La intensificación de la acción contra revolucionaria del enemigo en todos los planos, que logró en muchos casos cercar política y militarmente a la guerrilla, aislándola del pueblo.
A pesar de ello, estas derrotas transitorias en el movimiento revolucionario latinoamericano, han aportado una rica experiencia para la elaboración de una nueva estrategia revolucionaria marxista acorde a las nuevas circunstancias históricas.
Es precisó ver esos diez primeros años (1960-70) de la lucha popular, como parte del concepto de maduración política y desarrollo gradual que ha ido alcanzando el movimiento revolucionario latinoamericano en su conjunto, y no como un fenómeno aislado, inconexo con ( o bien desconectado de) la situación presente. Algunas organizaciones de vanguardia activas en la actualidad han aprendido la lección arrojada por esos primeros años, que han sido el precio de inmediatismo, de la visión subjetiva y unilateral de proceso revolucionario, y no pocas veces de la concepción elitista y vanguardista de la guerra, así como de la subestimación del imperialismo yanqui, que aun considerando la crisis profunda en que se encuentra, tiene fuerzas todavía muy poderosas y en la actualidad ha vuelto sus ojos con más ferocidad hacia la América-Latina, profundizando la contra revolución en todos los planos.
3. En El Salvador
En nuestro país, después de la masacre de 1932, ( en la que perdieron la vida más de 30.000 obreros y campesinos, así como valiosos dirigentes revolucionarios, entre ellos Farabundo Martí, Luna y Zapata),dejó de considerarse en los lineamientos estratégicos de las organizaciones de izquierda, concretamente en el Partido Comunista de El Salvador, el objetivo estratégico de la TOMA DEL PODER POR PARTE DEL PUEBLO, por considerar que las fuerzas de los enemigos de clase eran demasiado poderosas y no estiman adecuadamente el potencial revolucionario del pueblo. Evaluaban que el pueblo era demasiado débil, que aún no estaba organizado, sin conciencia ni disposición, y como tal el objetivo de la toma del poder era aún muy remoto.
Durante las décadas posteriores al 32, el PCS cayó en posiciones conservadoras y claudicantes con respecto a la burguesía. Aun cuando consideraban la necesidad de un proceso de fortalecimiento y de desarrollo que fuera permitiendo el cambio gradual de la correlación de fuerzas, lo consideraban mecánicamente, sir proyección hacía la toma del poder, dividiendo el proceso en etapas desligadas unas de otras, planteando el período de acumulación pacífica de fuerzas y luego la utilización de la violencia en el último momento. Convirtiendo en esa forma, a la lucha reivindicativa de las masas en una práctica política estrecha, inmediatista y sin proyección estratégica revolucionaria, presa de la influencia burguesa.

Todo esto obedecía a la concepción tradicional y metafísica de entender el proceso revolucionario como una serie sucesiva de etapas, sin conexión unas con otras, vistas en forma lineal, según la cual hasta haber llenado completamente las tareas de cada etapa había que pensar en desarrollar nuevas tareas
“Las dirigencias tradicionales entienden la acumulación de fuerzas como un proceso ligado exclusivamente a la acción pacifica de la lucha de masas: desarrollar las luchas reivindicativas de las masas y su participación en las elecciones (cuando era permitido por el régimen) por objetivos inmediatos exclusivamente.”
“No teniendo una clara perspectiva de la toma del poder político, la lucha de masas por medios exclusivamente pacíficos no está ligada a claros objetivos revolucionarios y se pone al servicio de los intereses concretos de otras clases, concretamente, de la burguesía llamada progresista”.
“Se consideraba que la burguesía “progresista” podría llegar al poder con ayuda de las fuerzas conscientes del pueblo; estableciendo, luego, un régimen democrático que reemplazara a la tiranía militar “pro oligárquica y pro imperialista”, y que realizara las reformas democrático burguesas necesarias para debilitar el poder económico y político de la oligarquía terrateniente. De tal manera, la lucha de masas no estaba ligada conscientemente a un objetivo realmente revolucionario; sino que buscaba el cambio del régimen de tiranía militar por un gobierno burgués que estableciera un mayor margen democrático, que permitiera condiciones legales favorables al desarrollo orgánico y a la lucha abierta de las fuerzas democráticas, incluyendo a los sectores de izquierda. Este esfuerzo se concretó muy claramente en las luchas políticas de 1944 y continuó presidiendo la estrategia política de las izquierdas en la época siguiente.” (Tomado de “Materiales Básicos de las FPL.”)
Sin embargo, después de la revolución cubana, muchas tesis erróneas establecidas como dogmas en el PCS, fueron negadas por la realidad, lo cual condujo al desarrollo de la lucha ideológica en el seno de la izquierda para abrirle paso y desarrollo a una nueva estrategia adecuada a la realidad de nuestro país en la presente época histórica.
Se comprendió la necesidad de incluir en su planteamiento estratégico, un elemento fundamental: la orientación hacia LA TOMA DEL PODER POR PARTE DEL PUEBLO; de adoptarlo como objetivo estratégico de las fuerzas revolucionarias. Y en segundo lugar, se planteó la necesidad de resolver el problema de las FORMAS de lucha, de los MEDIOS BASICOS que harían posible alcanzar el objetivo de la toma del poder.
Sobre la base del estudio de la situación del país, sometido durante muchos años a una criminal tiranía militar, que cada día profundiza métodos de represión y dominación política, se llegó a concluir que dadas las condiciones existentes en el país en los últimos años, y la tendencia futura a que conducían los acontecimientos, EL PODER POLITICO SOLO PODIA SER CONQUISTADO POR EL PUEBLO A TRAVES DE LA LUCHA ARMADA.
“Estos dos elementos representaban un avance significativo en los planteamientos estratégicos revolucionarlos. Sin embargo,fueron únicamente de palabra, porque en la práctica se mantuvo invariable la concepción sobre los medios básicos a través de los cuales se debe acumular fuerzas.”(M.B de las F.)
Si bien es cierto que se reconoció la lucha armada como el medio decisivo para la toma del poder, al mismo tiempo se adoptó la concepción errónea de que éste no es un medio que favorezca el desarrollo de las fuerzas para la revolución, todo lo contrario, era considerado como dañina, porque según los oportunistas la lucha armada impedía la incorporación de las grandes masas a la lucha reivindicativa, ponía en peligro las libertades democráticas del pueblo, provocaba la represión política del régimen y en fin, conducía a la destrucción del movimiento popular. En consecuencia, durante este largo período había que emplear exclusivamente medios pacíficos y evitar las acciones armadas dado que se argumentaba que no existían las condiciones necesarias para ésta. De tal manera, la lucha armada quedaba relegada como forma de lucha necesaria solamente durante el período de los combates decisivos para la toma del poder por medio de la insurrección armada popular.
En resumen, la lucha armada se consideraba válida durante un período estratégico posterior al llamado período de la acumulación de fuerzas, y para realizar dicho proceso se consideraba necesario cumplir una serie de tareas básicas, consideradas como “pasos previos” sin los cuales era imposible e inadecuado dar inicio a la lucha armada (a desarrollarse en el transcurso de una situación revolucionaria) en el país.
Según esta concepción, como premisas para el inicio y desarrollo de la lucha armada eran necesarios:
1. Organizar a la clase obrera de la ciudad y el campo.
2. Crear el campo sindical
3. Organizar al campesinado
4. Crear la alianza obrero-campesina, base de la alianza de las fuerzas progresistas.
5. Organizar a los diferentes sectores populares.
Y durante este largo proceso de organización y de movilización y de toma de conciencia del pueblo se consideraba completamente perjudicial la lucha armada.
La revolución cubana vino a demostrar que muchas de las tesis fundamentales de la estrategia tradicional no corresponden a la situación histórica presente, que eran dogmáticas y que lejos de contribuir al desarrollo del proceso revolucionario latinoamericano y centroamericano, se habían ido convirtiendo en una retranca para el mismo.
Concretamente quedó demostrado:
1. “Que para iniciar: la lucha armada, no es preciso que todas las condiciones objetivas y subjetivas revolucionarias (propias de una situación revolucionaria) estén terminadas. Que es necesario que existan algunas condiciones objetivas suficientes y un grado necesario de condiciones subjetivas (especialmente la existencia de una seria organización revolucionaria, un grado aceptable de conciencia y disposición a la lucha”).
2. “Que la lucha armada, ligada a la diversidad de formas de lucha, especialmente a la lucha política de masas acelera la creación y desarrollo de la organización, conciencia revolucionaría de grandes sectores del pueblo, y es mucho más eficaz que la sola lucha política de las masas, realizada por medios exclusivamente pacíficos.
3. “Que la lucha armada es un elemento básico para el desarrollo de las fuerzas, que permite más aceleradamente cambiar la correlación de fuerzas militares y políticas necesarias para el triunfo de la revolución”. (Materiales Básicos de las F.P.L”.)
Sin embargo, pese a que la realidad estaba contrastando con los planteamientos estratégicos dogmáticos de las organizaciones tradicionales, estas permanecieron invariables, encerrándose en sus viejos esquemas que en la actualidad los ha conducido a convertirse en un apéndice de la burguesía y en un profundo oportunismo de derecha que entorpece el desarrollo de la lucha revolucionaria del pueblo.
La lucha ideológica y política librada en el seno del PCS y del Movimiento sindical durante más de diez años, condujo inevitablemente al rompimiento por parte de los elementos más avanzados y consecuentes con los intereses del proletariado y de la revolución. Esta ruptura se produjo meses después de la guerra con Honduras y de las elecciones (1969-70) en que el PCS apoyo descaradamente la política de agresión de la burguesía salvadoreña capitaneada por Sánchez Hernández, haciendo llamados al pueblo a que se alistara para dar su contribución a la guerra fratricida.
Este rompimiento significa un acontecimiento histórico que va a incidir profundamente en el nuevo rumbo que adopta el movimiento revolucionario en El Salvador.
En 1970 comienzan a gestarse en nuestro país las organizaciones clandestinas político-militares (FPL y ERP) y con ellas el surgimiento de la lucha armada popular (la guerrilla rev.) en el territorio nacional, lo cual marca un salto de calidad en el desarrollo del proceso revolucionario en El Salvador y Centro América.
En el transcurso de los últimos 6 años se ha ido mostrando en la práctica la validez e invalidez de los planteamientos estratégicos y tácticos de cada una de estas dos organizaciones y han significado un paso adelante en cuanto al desarrollo teórico y práctico de los planteamientos estratégicos en El Salvador y en cuanto a la maduración política y capacidad de conducción alcanzada por las organizaciones revolucionarias y concretamente por las F.P.L.
Es en este marco que se tratará de hacer una exposición general sobre la estrategia revolucionaria en El Salvador (la cual ha adquirido el carácter de estrategia de guerra prolongada del pueblo) tal como se encuentra desarrollada hasta el momento actual.

ESTRATEGIA REVOLUCIONARIA EN LAS CONDICIONES CONCRETAS DE EL SALVADOR
I. Aspectos que debe contener la estrategia revolucionaria.
La estrategia revolucionaria consiste en definir y proyectar, sobre la base de un análisis marxista de la sociedad (formación social) en su conjunto y del marco mundial, lo siguiente:
1. El contenido de la revolución; que viene dado fundamentalmente, por las relaciones de producción dominantes en la sociedad y el grado de desarrollo de las fuerzas productivas.
2. El carácter de clase de la revolución, esto es, cual es la clase que dirige y hegemoniza el proceso revolucionario, y en consecuencia, a que intereses fundamentales de clase responde, en última instancia, la revolución.
3. A partir de los dos elementos anteriores, determinar los objetivos estratégicos últimos de la lucha revolucionaria; es decir, a nivel económico cual será la nueva organización de la producción, y a nivel político que tipo de estado surgirá con el triunfo de la revolución y que forma adoptara en su primera etapa.
4. Las fuerzas sociales en pugna y las condiciones en que se encuentran. Es decir, partiendo del análisis de las clases sociales y de sus intereses respectivos, definir:
a) Las fuerzas contrarrevolucionarias en su conjunto; distinguir entre ellas al enemigo fundamental de la revolución (aquel que hegemoniza y dirige a las fuerzas contrarrevolucionarias en su conjunto), al enemigo principal (aquella clase, sector de clase o alianza de sectores de clases, que constituye en un período concreto el obstáculo mayor para el avance de la revolución), al enemigo inmediato en cada momento, y las distintas fuerzas sociales que les brinda o pueden brindar, en determinadas circunstancias, su apoyo.
b) La alianza fundamental y las secundarias en el seno de las fuerzas contrarrevolucionarias, las contradicciones que se dan entre ellas y la estrategia global con que se enfrentan a la revolución (estrategia global contrarrevolucionaria).
c) Las fuerzas revolucionarias o fuerzas matrices de la revolución. Distinguir entre ellas la clase más revolucionaria, quien dirige y hegemoniza el proceso; señalar la alianza fundamental y las secundarias; y los aliados probables que, bajo determinadas circunstancias pueden brindar su apoyo a las fuerzas revolucionarias.
d) Los grados de conciencia de clase, de organización y disposición a la lucha de los dos polos contendientes.
e) Las contradicciones que se dan en el seno de las fuerzas revolucionarias y los caminos adecuados para resolverlas.
5. La correlación de fuerzas interna y a nivel, regional, entre las fuerzas revolucionarias y contrarrevolucionarias.
6. La correlación de fuerzas a nivel mundial. Las fuerzas mundiales que favorecen el desarrollo y triunfo de la lucha revolucionaria de los pueblos en general, y las fuerzas mundiales que se oponen. Las relaciones que existen en el interior de cada uno de estos bloques. La correlación existente entre estos dos bloques mundiales y su incidencia directa o indirecta en la situación concreta de nuestro país.
7. Las formas y métodos de lucha, fundamental y secundarios, su interdependencia, su combinación y coordinación, a través de todo el proceso revolucionario.
8. La manera en que las condiciones concretas (geográficas, históricas, demográficas, culturales, topográficas, etc.) en que se desarrolla el proceso revolucionario, condicionan la forma de aplicación de los distintos métodos de lucha.
9. Los instrumentos organizativos adecuados y necesarios para impulsar las distintas formas y medios de lucha, y para hacer efectiva la conducción, coordinación y combinación entre ellos a lo largo del proceso revolucionario. La Vanguardia Revolucionaria, expresión de la clase más avanzada y su papel en la conducción del proceso revolucionario.
Estos aspectos son, en líneas generales, los elementos estratégicos revolucionarios.

1. ALGUNOS RASGOS BASICOS DE NUESTRA FORMACION SOCIAL
El Salvador es un país capitalista dependiente. La mayor parte de su producción se realiza para el intercambio y bajo métodos capitalistas de producción. Los principales medios de produccion se encuentran en manos de un pequeño grupo de capitalistas que explota a la gran mayoría de la población que solo posee su fuerza de trabajo (o que tiene en propiedad medios tan escasos que no le alcanzan para subsistir: el semi-proletario agrícola) que la vende a cambio de un salario. Nos encontramos aquí pues, ante las dos clases fundamentales que conforman nuestra sociedad: la clase obrera y la burguesía.
El resto de la producción, aquella que no se realiza con métodos capitalistas es una parte menor. Esta pequeña parte se produce con otras formas de producción entre las que nos encontramos por ejemplo (básicamente), con la pequeña producción campesina. Estas formas de producción no capitalistas en nuestra sociedad se encuentran dominadas por las formas capitalistas de producción, que en la práctica las van eliminando gradualmente o las convierten en sus apéndices.
La producción capitalista presupone que la mayoría de la población se encuentra desposeída de medios de producción, de manera que tengan que vivir trabajando para los capitalistas a cambio de un salario. El primer medio de producción del que se despojó al pueblo fue la tierra; la gran mayoría de estas y las mejores le fueron arrebatadas al pueblo, surgiendo así los terratenientes. Esta es la otra clase que, junto a la burguesía conforman el sector dominante de nuestra sociedad, qua se enfrenta al resto del pueblo, fundamentalmente a LA CLASE OBRERA, INDUSTRIAL Y AGRICOLA Y AL CAMPESINADO POBRE.
Además de las mencionadas, existen en nuestra sociedad otras clases y capas sociales, que representan una parte menor de la población. Entre los más importantes de estas, se encuentran los otros sectores del campesinado; entre los que debemos distinguir a los ricos y medios, así como también a las capas medias que se encuentran formadas principalmente por aquellos sectores como estudiantes, maestros, empleados y profesionales, que no participan directamente en la producción.
Al analizar la propiedad capitalista en nuestro país, encontramos que los medios de producción no se encuentran exclusivamente en manos de burgueses salvadoreños, es mas ni siquiera podemos encontrar una buena parte de ellos que se encuentra únicamente en manos de salvadoreños pues a través de un largo proceso, unas veces directamente por medio de las inversiones, y otras indirectamente por medio de préstamos, asesoría técnica, dominación de los mercados mundiales e internos, concesión de marcas para la fabricación de mercancías, etc., la burguesa imperialista, fundamentalmente del imperialismo yanqui, se ha apropiado de la gran mayoría de los medios de producción y aquellos que no son de su propiedad, se encuentran bajo su control. Se ha establecido así, una alianza entre el capital imperialista y la burguesía criolla, en la cual el dominio lo ejercen los imperialistas, que son quienes realmente controlan la economía del país en su conjunto.
Por consiguiente, El Salvador es un país capitalista que se encuentra bajo el dominio económico y político del imperialismo, por lo que decimos que se trata de una sociedad capitalista dependiente.
Nuestra burguesía criolla se encuentra a su vez dividida en un sector oligarca y otro no oligarca. El sector oligarca es dominante dentro de la burguesía, que se caracteriza por ser a su vez burgués y terrateniente, y como burgueses, miembros de este sector, participan en todas las ramas de la economía (agricultura, industria, comercio, banca y finanzas); y el sector no oligarca es aquel que no participa en todas las ramas de la economía. Ambos sectores son aliados incondicionales de la burguesía imperialista y dependen de esta para su sobrevivencia.
Nos encontramos pues, en una sociedad donde existen dos grandes bloques de clases que poseen intereses totalmente opuestos y que se enfrentan entre sí en una lucha incesante para la defensa de los mismos. Estos bloques son:
i) los explotadores, formados por la alianza de la burguesía imperialista con la burguesía criolla y los terratenientes y
ii) los explotados, formado por la clase obrera (de la ciudad y el campo), los campesinos (especialmente los pobres) y todo el resto del pueblo explotado y oprimido.
Ahora bien, como hacen los explotadores para mantener sometido y oprimido el pueblo? Esto lo consiguen valiéndose del Estado.
El Estado no es más que la organización de las clases dominantes para ejercer su dictadura sobre el pueblo. Las clases dominantes en una sociedad son aquellas que tienen en sus manos los medios de producción; en nuestro caso, las clases dominantes son la burguesía imperialista aliada a la burguesía criolla y los terratenientes.
Por lo tanto en El Salvador, el estado es de tipo burgués, porque representa los intereses de esta clase en su lucha contra el pueblo. Este Estado se sostiene fundamentalmente por medio del aparato militar, formado por sus organismos armados: cuerpos represivos, ejercito, etc.; así también, sirve a su sostenimiento el aparato administrativo, constituido por todas las instituciones civiles (ministerios, asamblea legislativa, alcaldías, etc.) líneas de burócratas que se encargan de administrar los asuntos públicos en beneficio y defensa de los intereses de los explotadores.
En nuestro país, los organismos armados del Estado burgués, han jugado durante los últimos 45 años un papel especial en el mantenimiento de la dominación de los explotadores. Durante todo este tiempo el ejército títere se ha encargado de administrar el poder estatal de los ricos, a través de una sucesión de tiranías militares; papel que ha desempeñado servilmente, reprimiendo abierta y descaradamente las luchas populares en contra de los explotados.
En la actualidad, esta forma de dominación ha sufrido algunos cambios, sobre todo en lo que se refiere a la injerencia del Estado en el área económica y en cuanto a los mecanismos de represión contra el pueblo, para lo que la denominamos tiranía militar fascistoide.
Este cambio en la forma de dominación, tiene a su vez origen en la necesidad que tienen el imperialismo y la burguesía criolla de impulsar la estrategia contrarrevolucionaria de guerra contra insurgencia. En toda América Latina, el Imperialismo y. sus aliados criollos, impulsan esa estrategia como medio para intentar detener el movimiento revolucionario de los pueblos, para lo cual necesitan amoldar la forma del estado a las necesidades de la guerra contra el pueblo en cada país
Como conclusión, pues, definimos nuestra formación social como una sociedad capitalista dependiente, cuyo estado burgués toma la forma de Tiranía militar fascistoide. Los dos grandes bloques de clases que se enfrentan en ella son: la alianza de la burguesía imperialista con la burguesía criolla y con los terratenientes y par otro lado, la clase obrera, el campesinado (en especial el pobre) y todo el resto del pueblo explotado y oprimido.
II. Cuál es el carácter y el contenido de la Revolución en El Salvador?
La lucha de clases que se desarrolla entre los dos bloques mencionados, en el seno de la sociedad, solamente puede resolverse con el triunfo de los explotados sobre los explotadores. Y este triunfo solo es posible destruyendo el instrumento que protege a las clases dominantes y que a su vez, les sirve para ejercer su presión sobre el pueblo, es decir, sólo es posible destruyendo el Estado de los explotadores, destruyendo el Estado burgués. En esto consiste, la revolución que se está gestando en nuestro país.
La contradicción que opone al pueblo contra sus enemigos de Clase, es irreconciliable y única. La clase obrera y el resto del pueblo oprimido no pueden derrotar a la burguesía criolla (oligarca no), si no derrotan al imperialismo, ni al imperialismo si no derrotan a la burguesía criolla que le sirve de vehículo para su dominación. Por ello es necesario que el pueblo se enfrente y destruya al instrumento de que se valen para ejercer su dominio: El Estado burgués.
Esta es la primera premisa básica para poder realizar los cambios profundos que la sociedad necesita. “La liberación de la clase oprimida no solo es imposible sin una revolución violenta, sino también sin la destrucción del aparato del poder estatal, creado por la clase dominante.” (Lenin).
Y en nuestras condiciones, es preciso destruir el aparato estatal burgués, liquidar el poder del Imperialismo aliado a la burguesía criolla, para abrirle paso al desarrollo de las fuerzas productivas y de toda la sociedad en su conjunto. Por esta razón en nuestras condiciones concretas, la revolución del pueblo, en su conjunto. Por esta razón, en nuestras condiciones concretas, la revolución del pueblo, CONTIENE en todo su proceso TAREAS ANTICAPITALISTAS Y ANTIMPERIALISTAS.
Entonces, pues, el contenido de la revolución está determinado por la tareas que esta realiza, lo cual a su vez viene dado por el periodo histórico en que se encuentra la sociedad (modo de producción) y por el grado de desarrollo alcanzado; por consiguiente, este contenido es en nuestro país, ANTICAPITALISTA Y ANTIIMPERIALISTA, es decir, SOCIALISTA y, en su proceso: en marcha HACIA EL SOCIALISMO.
Por otra parte esta revolución que tiene por objetivo establecer una nueva organización social del trabajo, cuya base sea la propiedad social de los medios de producción y de establecer una estructura política que permita desarrollar lo anterior, solamente puede ser conducida por la CLASE OBRERA, tanto por su papel fundamental en su producción y el grado de organización, educación y disciplina que su función le impone, como por el hecho de ser la única clase totalmente desposeída de propiedad privada sobre los medios de producción; solo la clase obrera, reúne las condiciones necesarias para establecer un nuevo orden social cuyo basamento sean las relaciones socialistas de producción.
Por tanto, en nuestro país, la revolución tiene un carácter de clase PROLETARIA y en consecuencia, POPULAR; porque los objetivos que persigue expresan los intereses fundamentales de la clase obrera y del pueblo; y es esta clase la llamada a ser la fuerza dirigente de la revolución ante y después de la toma del poder.
Consecuente con lo anterior, los objetivos fundamentales de la revolución en El Salvador, en su fase, inicial, son los siguientes:
1. Derrocar el poder de la burguesía (en todos los campos).
2. la toma del poder por la clase obrera y sus aliados
3. la expulsión del imperialismo yanqui
4. medidas iniciales para la construcción del socialismo.
III. Cuál es el nuevo estado que surge con el triunfo de la revolución.
Hemos visto que la revolución en El Salvador tiene un contenido y carácter anticapitalista y antiimperialista es decir, que tiene un carácter de clase proletario y popular. Hemos visto también que esta revolución consiste en la destrucción del Estado burgués y no solamente en un cambio de gobierno, porque únicamente eso resolvera la contradicción fundamental que oponen a los explotados contra los explotadores.
Ahora es necesario que nos detengamos un poco a ver cuál es el nuevo estado que con el triunfo de la revolución (aplastamiento del estado burgués) surgirá en nuestra sociedad.
Decimos que se trata de una revolución Proletaria y popular, es decir, dirigida por la clase obrera, aliada estrechamente con el campesinado pobre en especial, y con todo el resto del pueblo. Es el proletariado la única clase que puede conducir al triunfo de la revolución en nuestro país. Esta clase, “la sepulturera del capitalismo”, como la llamara Marx, instaura un nuevo estado, apoyándose en una férrea alianza con el campesinado y con el resto del pueblo oprimido, al que le imprime el sello de sus propios intereses de clase.
Al definir la dictadura del proletariado, Lenin dice: `La dictadura del proletariado es una forma especial de alianza de clase entre el proletariado, vanguardia de los trabajadores, y las numerosas capas trabajadoras no proletarias (pequeña burguesía, pequeños patronos, campesinos, intelectuales, etc.) o la mayoría de ellas, alianza dirigida contra el capital, alianza cuyo objetivo es el derrocamiento completo del capital, el aplastamiento completo de la resistencia de la burguesía y de sus tentativas de restauración y la consolidación definitiva del socialismo. Es una alianza de tipo especial, que se forma en condiciones especiales, precisamente en las condiciones de una furiosa guerra civil; es una alianza de los partidarios resueltos del socialismo con sus aliados vacilantes, y a veces con los “neutrales” (en cuyo caso, de pacto de lucha, la alianza se convierte en pacto de neutralidad); es una alianza entre clases diferentes desde el punto de vista económico, político, social y espiritual.
Por consiguiente, el nuevo estado que surgira con el triunfo de la revolución es de TIPO PROLETARIO, es decir representante e instrumento de esta clase para la defensa de sus intereses y los del resto del pueblo, en contra de todo tipo de explotadores.
Este tipo de estado no puede considerarse “puro” o en sentido estricto, desde sus inicios, sino que este adopta distintas formas, dependiendo de las condiciones concretas en las que se da el triunfo de la revolución, pero todas estas formas de Estado, tienen en común el hecho de quien ejerce la hegemonía es la clase obrera.
Concretamente, que cambios profundos experimentará el Estado en nuestro país, después de la toma del Poder por la clase obrera y sus aliados?: “… el carácter de clase del Estado pasa a ser cualitativamente diferente: …se transforma en la Dictadura de la clase obrera, del campesinado pobre y de los sectores populares revolucionarios aliados a los mismos”.
“En su forma más estricta podemos decir apropiadamente que es una de las modalidades de la dictadura del proletariado.”
“En su forma más general podemos caracterizarla apropiadamente como la Dictadura Popular Revolucionaria bajo la hegemonía de la clase obrera”. (E1 Rebelde, No. 39).
En resumen, el estado proletariado solo puede surgir si se destruye el aparato armado y administrativo burgués. El estado proletario adquiere diversas modalidades que corresponden al grado de desarrollo alcanzado en las tareas de construcción, instauración y consolidación del socialismo. El Estado proletario es el armamento popular y el control obrero campesino sobre la producción y las demás ramas de la economía, es la legislación del pueblo. La dictadura del proletariado significa la alianza de la clase obrera con los campesinos en primer lugar, y con el resto de trabajadores en segundo lugar, esta alianza, se caracteriza porque es el proletariado quien tiene la hegemonía. La dictadura del proletariado es el instrumento del cual se valen los trabajadores para transformar la economía del país, imprimir el terror a la burguesía y aplastar todos los intentos contrarrevolucionarios.
RASGOS FUNDAMENTALES QUE DEBERA ASUMIR EL ESTADO EN NUESTRO PAIS DESPUES DE LA TOMA DEL PODER POR PARTE DEL PUEBLO.
El problema de la forma o modalidad concreta que adopta el Estado proletario, tiene que plantearse siempre partiendo de las características propias del país en que se da la revolución, que determinan cuales son los aspectos políticos fundamentales que deberá poseer para asegurar efectivamente, el triunfo.
No obstante, dos son las características fundamentales que diferencian cualquier forma de estado proletario de todas las formas de estado burgués:
1- Quien ejerce la hegemonía es el proletariado
2- Los aparatos militares y administrativos el estado burgués son destruidos en su conjunto y sustituidos por otros nuevos.
Si no cumple estas dos características, no puede siquiera hablarse del triunfo de la revolución. Sin estas dos cualidades, no puede asegurarse, el triunfo efectivo del pueblo. La primera de estas características significa que la revolución ha de ser dirigida por el proletariado (en alianza, con el campesinado y el resto del pueblo) es decir que los objetivos perseguidos son la construcción del socialismo y el aplastamiento de la contrarrevolución.
La segunda, es condición previa y necesaria para poder lograr los objetivos mencionados.
Ahora bien ya hemos visto que en nuestro país las revolución es imposible sin la participación del campesinado (en especial el campesino pobre) en primer lugar, y del resto del pueblo en segundo lugar, por tanto la Dictadura del proletariado deber asumir en principio la modalidad de DICTADURA POPULAR REVOLUCIONARIA BAJO LA HEGEMONIA DE LA CLASE OBRERA, que tendrá que ejercerse a través de un GOBIERNO POPULAR REVOLUCIONARIO DE OBREROS Y CAMPESINOS.
Decíamos que la destrucción de los aparatos militares y administrativos del Estado burgués, es condición previa para el verdadero triunfo revolucionario. Que significa concretamente esto en nuestro país? Como se destruirán estos aparatos?
A) En primer lugar, sustituyendo todos los organismos armados burgueses (guardia, policía, patrullas cantonales, ejercito etc.) por otros nuevos cuya conciencia se haya forjado en la lucha por el triunfo de la revolución y que esté al servicio de los intereses del pueblo. Se trata del pueblo en armas que se defiende en sí mismo organizado en su propio ejército. Solamente así puede garantizarse la total desarticulación de los organismos armados burgueses que han sido organizados y educados para la defensa de los explotadores.
B) En segundo lugar llevando adelante todas las medidas necesarias que garanticen que el pueblo dirigido por la clase obrera, tome en sus manos todos los aspectos administrativos de la sociedad. Alguna de estas medidas son por ejemplo:
1. Derogación de toda la legislación burguesa y creación de nuevas leyes que representen los intereses de los explotados en contra de sus enemigos.
2. Sustitución de todos los instrumentos legislativos, ejecutivos y judiciales del Estado burgués (asamblea legislativa, Corte Suprema de Justicia, Ministerios, etc.), por órganos populares.
3. Sustitución de todos los órganos locales y regionales del poder burgués (gobernación, alcaldías, etc.) por los órganos del poder popular constituidos por el pueblo en cada localidad o región.
4. Creación en todos los centros de trabajo (fábricas, haciendas, comercios, etc.) de los organismos adecuados a través de los cuales puedan los obreros y los campesinos realizar el control efectivo y directo de la producción y demás ramas de la economía.
Estos son los rasgos fundamentales que deberá tener la dictadura POPULAR REVOLUCIONARIA en nuestro país para garantizar efectivamente el triunfo definitivo de la revolución y permitir que el pueblo bajo la dirección de la clase obrera se encamine hacia la construcción del socialismo.
CUALES SON LAS TAREAS ESPECIFICAS DEL GOBIERNO POPULAR REVOLU CIONARIO?
Hemos visto ya cuales son las condiciones previas para que el pueblo pueda realmente dedicarse a dar los pasos necesarios que le encaminen hacia la construcción del socialismo.
“Ahora bien, es necesario tener clara la naturaleza del GOBIERNO POPULAR REVOLUCIONARIO, que en función de sus grandes tareas históricas tienen que llevar a la práctica una serie de medidas popular revolucionarias que le permitan llevar a cabo lo más pronto y eficazmente posible sus grandes finalidades históricas”.
“Por las transformaciones revolucionarias que le corresponde realizar, la PEVOLUCION POPULAR NO ES TODAVIA LA REVOLUCION SOCIALISTA, (en su contenido más integral) pero es su etapa previa y necesaria. Podemos decir, que aunque la Revolución Popular no es la plena Revolución Socialista es su ETAPA INTRODUCTORIA Y FUNDAMENTAL. Es la etapa revolucionaria que tiene que construir las bases políticas, económicas, ideológicas, culturales para, sobre esa base, pasar al Socialismo. Mientras más eficaz, profunda y prontamente se realice estas tareas previas, más eficaz y rápidamente será la transición al Socialismo.”
“Las confusiones en este terreno vital son gravemente perjudiciales para la realización de las tareas revolucionarias en esta etapa importante del tránsito al socialismo. Pues, no se debe confundir la etapa de la construcción de las bases para pasar al Socialismo con la etapa de la plena construcción socialista”.
“Por eso, al mismo tiempo que se debe tener clara la ligazón dialéctica y continuidad histórica entre la revolución Popular y la Revolución Socialista; debe tenerse completa claridad sobre las características específicas de cada una de estas dos fases revolucionarias para poder cumplir con toda eficiencia y prontitud sus tareas específicas”. (Rebelde 39, año 4)
Acerca de las medidas que deberá tomar el pueblo a través de su gobierno Popular Revolucionarlo. Sabido es que en el capitalismo no se produce para llenar las necesidades del pueblo sino para satisfacer las necesidades del mercado, o sea para las personas que puedan pagar los artículos, por ello es que las fábricas y todos los demás centros productivos se construyen pensando no en las verdaderas necesidades del pueblo, sino solamente en la cantidad de productos que es posible vender.
El pueblo hereda estas fábricas y centros productivos del capitalismo, por lo que no puede de la noche a la mañana producir todo lo necesario para satisfacer sus necesidades, para ello tiene que desarrollar la producción, incrementar la productividad, etc., en una palabra tiene que desarrollar las fuerzas productivas.
Con este objetivo, debe tomar una serie de medidas que creen las bases económicas, técnicas y culturales que al mismo tiempo que impulsen la construcción socialista, contribuyen a la consolidación del triunfo revolucionario.
Las medidas económicas que se tomen, serán la base fundamental para lograr aquel objetivo. Estas medidas deberán buscar por una parte destruir la base económica en que se apoyan el imperialismo aliado a la burguesa criolla (la propiedad privada sobre los medios de producción) y elevar al máximo las fuerzas productivas de la sociedad, con el objeto de crear las condiciones para poder llenar todas las necesidades del pueblo. (PARA PODER VER LAS TAREAS FUNDAMENTALES, consultar Rebelde No. 39, año 4)

La estrategia revolucionaria
Hemos visto que la victoria de la clase obrera y sus aliados solamente es posible mediante el triunfo de la revolución, es decir, mediante la destrucción del estado burgués y sus instrumentos (el aparato militar y el aparato administrativo) y su sustitución por otro Estado de nuevo tipo: la DICTADURA POPULAR REVOLUCIONARIA (que es una de las modalidades de la Dictadura del Proletariado).
Para lograr este objetivo, el proletariado y todo el pueblo oprimido llevan a cabo una larga lucha a través, de la cual se preparan y desarrollan sus fuerzas al mismo tiempo que debilitan constantemente las del enemigo. La forma y el contenido que adquiere esta lucha (estrategia) depente fundamentalmente de las condiciones concretas en la que se realiza y de las necesidades que de ella se derivan.
Esto es, en primer lugar, de las condiciones propias de cada país, es decir: de la estructura económica y del grado de desarrollo de esta, de la estructura de clases y de la forma como ejercen su dominación las clases dominantes.
En segundo lugar, de las condiciones externas, esto es, básicamente, de la correlación existente a nivel mundial. Tomando como base estas condiciones, decíamos que, la estrategia revolucionaria debe comprender básicamente el análisis de:
a) Las fuerzas propias (las fuerzas motrices de la revolución)
b) La fuerzas del enemigo
c) La estrategia del enemigo, las formas de lucha que implementa en cada etapa y su grado de desarrollo.
d) Las condiciones mundiales que favorecen o retrasan el avance revolucionario.
Del análisis de estos cuatro elementos se deduce la estrategia global del pueblo, LA FORMA FUNDAMENTAL DE LUCHA, las formas secundarias y la forma principal en cada momento.
Toda estrategia tiene pues, un contenido de clase. La Estrategia Revolucionaria es aquella que permite a las clases explotadas, desarrollar todas las formas de lucha posible y el método fundamental que verdaderamente conduzcan hacia su objetivo de tomar el poder,
1. Las fuerzas motrices de la revolución
En primer lugar es necesario identificar cuáles son las fuerzas matrices de la revolución y cuáles son las características de esas fuerzas: En nuestro país, como hemos visto, las fuerzas motrices de la revolución está formada por la clase obrera (industrial y agrícola), el campesinado (en especial el pobre) y el resto del pueblo oprimido: las llamadas capas medias y la pequeña burguesía. Las características de estas fuerzas son:
La clase obrera:
Es este fuerza dirigente de la revolución; por el hecho de ser la clase que carece de toda propiedad, que solamente posee su fuerza de trabajo, es la única que puede dirigir el proceso de expropiar los explotadores, para poner todos los medios de producción al servicio del pueblo; por ello es la clase que representa los intereses comunes generales y fundamentales de todos los explotados. El proletariado (consciente y activo) es la fuerza más firme de la revolución, aquella que aun en los momentos más difíciles se caracteriza por ser la más consecuente, la menos vacilante.
La clase obrera en nuestro para estar compuesta por alrededor de 800.000 asalariados, de los cuales aproximadamente 250.000.son obreros industriales y el resto jornaleros (obreros agrícolas). De ellos solamente alrededor de un 30% se encuentra organizado en el sector industrial y en el sector agrícola ni siquiera el 10%. Por otra parte, estos sectores organizados se hallan en su mayoría bajo el .dominio ideológico del imperialismo y una pequeña parte en menos del revisionismo de derecha. Los sectores totalmente desorganizados se encuentran todavía a un nivel ideológico y una disposición revolucionaria, más bajos.
El campesinado
Es este el aliado más importante de la revolución; es el aliado fundamental del proletariado, sin el cual no es posible el triunfo. En esta clase distinguimos a los campesinos ricos, que son también, en la gran mayoría explotadores; los campesinos medios que vacilan constantemente entre los intereses de los explotados y de los explotadores, y el campesino pobre, que por el hecho mismo de ser semiproletario, es decir, que vende su fuerza de trabajo a los capitalistas durante determinadas épocas del año, es el aliado más firme, más valioso, el más consecuente que tienen la clase obrera. Los intereses del campesinado, sobre todo aquellos los del campesinado pobre, solamente pueden llenarse en sus aspectos más esenciales, con el triunfo de la revolución.
El campesinado actualmente se encuentra en nuestro país todavía desorganizado en su mayoría, sobre todo el pobre. No obstante, día a día avanza hacia una toma de posición consecuente revolucionaria, puesto que ya existe un núcleo inicial de trabajadores organizados en el campo que se han incorporado a la estrategia de guerra revolucionaria prolongada del pueblo.
El resto del pueblo oprimido
a) Las capas medias: constituidas por todos aquellos sectores que no participan directamente de la producción, como son los estudiantes, los maestros, los empleados de bajo nivel, etc. Por sus características de clase, Lenin las clasifica entre las capas pequeño burguesas.
Estas capas medias, sobre todo los maestros, estudiantes, han jugado en nuestro país un papel valioso en el desarrollo del proceso revolucionario y constituyen aliados importantes del proletariado.
Las capas medias se encuentran en nuestro país bastantes desorganizados, a excepción de los maestros y los estudiantes. Sin embargo, comparadas con el resto del pueblo, puede decirse que tienen un relativo alto grado de organización
b) La pequeña burguesía. Sector de clase constituida por todos los pequeños propietarios que trabajan directamente en la producción, o en la circulación (Pequeños comerciantes), y los empinados de alto nivel y los profesionales (los ingenieros de las fábricas por ejemplo).
Estos dos últimos, aun cuando no sean propietarios, participan de los beneficios de la explotación través de los altos sueldos que devengan por servir fielmente a los capitalistas, sin embargo; en casos excepcionales, pueden colocarse al lado de las luchas populares. La pequeña burguesía es el aliado más vacilante que posee el proletariado, su situación de pequeño propietario o de participantes en los beneficios de la explotación entorpece en ella la capacidad de definirse consecuentemente a favor de la revolución mientras que por otra parte, la presión que sobre ella ejercen los capitalistas, la empujan a colocarse constantemente en el curso de los procesos revolucionarios entre los intereses de los explotados y los intereses de los enemigos el pueblo, y solamente los sectores más avanzados llegan a colocarse efectivamente al lado de los obreros y los campesinos pobres.
Este sector es el más desorganizado, los sectores organizados (asociaciones de pequeños comerciantes, asociaciones de profesionales) se encuentran agrupados alrededor de objetivos totalmente reaccionarios, por lo que su conciencia revolucionaria y su disposición son prácticamente nulas.
Estas son las características propias de las fuerzas revolucionarias en nuestro país. Como vemos se encuentran en un alto grado de desorganización y de dispersión tanto a nivel orgánico coma ideológico, lo que hace que su conciencia y disposición revolucionaria sea todavía baja.
2. Las fuerzas de la contrarrevolución.
En segundo lugar, vemos las fuerzas que se oponen a la revolución y sus características;
a) la burguesía imperialista (yanqui): el enemigo fundamental de nuestro pueblo, con clara conciencia de clase y medios económicos y militares a su disposición para combatir a nuestro pueblo y a todos los pueblos del mundo.
b) la burguesía criolla: aliado incondicional de burguesía imperialista, y consecuentemente, enemigo irreconciliable de nuestro pueblo. Sus intereses fundamentales coinciden plenamente con los de los imperialistas, puesto que la derrota de estos implicaría su desaparición. En esta clase, el sector dominante es la oligarquía burgués-terrateniente.
c) Los terratenientes:
Aliados a la burguesía criolla a través de la oligarquía burgués terrateniente, aliada al imperialismo. En sus diferencias con la burguesía criolla agrícola, predominan no obstante el interés común fundamental que posee con todos los explotadores de mantener la propiedad privada sobre los medios de producción.
d) El ejército títere: Fuerza militar sirviente de los explotadores, armada, entrenada y dirigida por los imperialistas. Su historia demuestra que siempre ha sabido cumplir su papel de instrumento servil de los enemigos del pueblo. Distinguimos de aquí la tropa, que está formada por los hijos más humildes del pueblo (en su mayoría campesinos y jornaleros) que son obligados por la fuerza a prestar sus servicios en el ejercito de los ricos.
¿En qué condiciones se encuentran actualmente estas fuerzas? Con un alto grado de organización, con una clara conciencia de clase, con todo el aparato militar y administrativo del Estado a su servicio; con todo el poderío económico y militar del imperialismo a sus espaldas y con un alto nivel interno de consolidación mantenido a pesar de las diferencias que los oponen, aun cuando no cuentan con el respaldo del pueblo sino todo lo contrario se ha acrecentado el descontento y el repudio popular hacia el régimen.
Esta situación demuestra por consiguiente que en nuestro país, en el momento actual, el estado de la correlación de fuerzas, favorece al enemigo en casi todos los aspectos por lo que un objetivo estratégico de las fuerzas revolucionarias es invertir esa correlación para colocarla a su favor.
3. La estrategia contra revolucionaria: En tercer lugar, es necesario identificar cual es la estrategia global del enemigo, como se desarrolla en cada etapa, cuáles son sus características, y que formas de lucha desarrolla en cada momento.
En nuestro país, el imperialismo aliado a la burguesía criolla, vienen desarrollando la estrategia global de guerra contra el pueblo desde hace varios años. Esta estrategia global comprende varias estrategias parciales que el enemigo va poniendo en práctica a medida que se desarrolla la guerra.
En El Salvador, las clases dominantes han desarrollado y superado ya una primera etapa de esa estrategia global contrarrevolucionaria, la llamada guerra preventiva. En el momento actual se encuentran desarrollando una segunda etapa que consiste en la guerra especial. Este incluye medidas de guerra psicológica (sembrar el terror entre el pueblo, causar confusión por medio de volantes anónimos etc.) medidas militares (represión abierta contra todo intento de lucha del pueblo, la acción antiguerrillera, rastrillo, detenciones, masacres, etc.) medidas políticas (cambios en la forma de dominación que sirven para dejarles libres las manos a los explotadores y sus títeres en contra del pueblo, etc.) creación de organizaciones reaccionarias en el seno del pueblo, etc. Medidas económicas (que sirven de pantalla para encubrir el carácter antipopular del estado y sus aparatos) todo ello con el fin de contener el avance de las fuerzas revolucionarias.
Partiendo de esto, podemos esperar que en la medida en que se desarrolle la guerra del pueblo, el Imperialismo ira buscando nuevas formas para tratar de detenerla, hasta llegar a la intervención armada directa en su afán de contener al pueblo.
Los enemigos del pueblo van desarrollando toda esta estrategia global de guerra contra revolucionaria, pasando de una etapa a otra, como respuesta a los avances revolucionarios de las fuerzas populares, por eso es que Marx dice: “la revolución avanza por el hecho de que crea una contrarrevolución fuerte y unida, es decir, obliga al enemigo a recurrir a medios de defensa cada vez más extremos y elabora, por lo mismo, medios de ataque cada vez más potentes.” (Marx: La lucha de clases en Francia)
Así pues, el desarrollo de la estrategia enemiga, interactúa dialécticamente en el desarrollo de la estrategia revolucionaria y a la inversa: la revolución obliga al enemigo a tomar medidas cada vez más extrenas, lo que a su vez obliga a la revoluci6n a elaborar “medios de ataque cada vez más potentes” con lo que avanza constantemente hacia la victoria.
4. La situación mundial
En cuarto lugar, es preciso sopesar cual es el marco internacional en el que se da la lucha.
La situación mundial, de manera general, es favorable al desarrollo de la lucha revolucionaria de los pueblos.
En el campo socialista mundial se desarrolla de manera creciente en lo económico, técnico, militar, científico, etc. prestando una valiosa ayuda a los pueblos del mundo que luchan en contra la explotación y opresión de las clases dominantes locales e imperialista, no obstante, las contradicciones que se presentan actualmente.
Las victorias de los pueblos de Indochina (Viet-nam, Laos y Camboya) sobre el imperialismo y de los países africanos como Mozambique, Guineo Bissau y Angola, marcan el paso de batalla de la revolución mundial.
El internacionalismo proletario entre los países que construyen el socialismo y aquellos que todavía lucían contra la dominación del capital, cobra cada vez más impulso; pueblos como el de Cuba socialista no vacilan en dar su apoyo e incluso su vida en la lucha junto con los pueblos oprimidos.
América Latina vive actualmente un poderoso resurgir del movimiento revolucionario, el cual a pesar de algunas derrotas transitorias va dando pasos hacia un mayor desarrollo y consolidación; cada vez son mayores los contingentes de hombres y mujeres del pueblo que emprenden el camino de la lucha armada, que es el elemento eje de la guerra del pueblo.
Vivimos en una época de revolución a nivel mundial, la guerra revolucionaria es el camino que están emprendiendo los pueblos del mundo y no existe poder capaz de detener esta marcha hacia el triunfo del socialismo. El proceso revolucionario de los pueblos ya es irreversible.
VII. La estrategia de guerra revolucionaria prolongada del pueblo
El análisis de los elementos mencionados constituye la base esencial y necesaria para elaborar la estrategia revolucionaria global del pueblo.
Para derrotar a los enemigos del pueblo, es necesario hacerlo no solamente en el plano ideológico y político, sino fundamentalmente, en el plano militar. Para eso es necesario que las fuerzas populares forjen su propio aparato militar capaz de infringirle derrotas al ejército de los ricos que es el instrumento básico con el cual mantienen su dominio y opresión sobre el pueblo.
Es condición del triunfo de toda revolución, derrotar militarmente al enemigo, aplastar el aparato militar de su Estado.
Ahora bien, en nuestro país, la situación en que se encuentran las fuerzas populares, nos señala que la fuerza popular armada no puede nacer de la noche a la mañana. Es necesario formarla, construirla: incorporar al pueblo a todos las formas de lucha, elevarle sus niveles de conciencia, organización y disposición revolucionarias, prepararle para que cada vez mayores contingentes pasen a engrosar las filas de esta fuerza popular armada, adiestrarlo en el arte militar, etc.
Por ello, las fuerzas revolucionarias requieren de cierto tiempo a través del cual va incorporándose gradualmente el pueblo a la lucha en todos sus aspectos sobre la base de su conciencia y disposición revolucionarias.
Por consiguiente, la forma de lucha fundamental determinada por las condiciones de nuestro país es la lucha armada, y todas las demás formas de lucha deben orientarse hacia ella.
Por esa razón la lucha armada en nuestro país es método de lucha que se mantiene a través de todo el proceso hasta la victoria. La fuerza popular armada se conforma por el pueblo armado y organizado en sus propias fuerzas armadas regulares o irregulares, en su propio ejército, que será capaz de derrotar al ejército de los enemigos, y no puede aparecer instantáneamente, sino que las condiciones concretas le imponen que se vaya formando gradualmente, a través de la incorporación del pueblo en la lucha en todo sus aspectos y especialmente a la lucha militar.
Por consiguiente, la estrategia revolucionaria que corresponde a las condiciones concretas de nuestro país es la ESTRATEGIA DE GUERRA POPULAR PROLONGADA, como estrategia global que oponen los explotados a la estrategia global de la guerra contra el pueblo que desarrollan los explotadores.
Y el método de lucha fundamental de la estrategia revolucionaria de Guerra Popular Prolongada, solamente lo puede desempeñar la lucha armada; éste elemento es el que fundamentalmente le da el carácter de GUERRA a la lucha revolucionaria.
Ahora bien, desarrollar la lucha armada, plantea la necesidad de aplicar y combinar adecuadamente todas las formas de lucha posibles y válidas en cada momento y situación concreta, de manera que permita debilitar al enemigo en todos los campos, así como ir creando y desarrollando las condiciones subjetivas de conciencia, organización y disposición revolucionaria del pueblo.
Esta estrategia de GUERRA REVOLUCIONARIA PROLONGADA DEL PUEBLO, consiste pues, en la correcta combinación de la lucha violenta con la pacífica, legal e ilegal, de masas y de guerrillas, económica y política, armada y no armada, en que va incorporándose el pueblo a la lucha, fortaleciendo sus fuerzas, ganando terreno, desgastando las fuerzas del enemigo, modificando gradualmente la correlación de fuerzas, creando sus instrumentos políticos y organizativos necesarios para derrotar finalmente al enemigo, tiendo como elemento fundamental la lucha armada de masas. Esta es la única estrategia capaz a la formación, gradual pero firme, de un aparato militar del pueblo (el pueblo armado) bajo la dirección de su vanguardia proletaria, capaz de derrocar el imperialismo aliado a la burguesía criolla, para permitir que el pueblo encabezado por la clase obrera tome el poder y de inicio a las tareas de transformación de la sociedad hacía la construcción del socialismo como primera fase de la sociedad comunista.
Esta guerra de carácter prolongado sólo puede ser posible con la incorporación de las inmensas mayorías del pueblo a la lucha. Organizar, foguear, y dirigir al pueblo en las tareas de la guerra es el principio fundamental de nuestra estrategia; debemos tener presente que la revolución sólo puede ser obra de las masas dirigidas por su vanguardia.
La victoria del pueblo sobre sus enemigos será el fruto de la correcta aplicación de la estrategia de GUERRA PROLONGADA DEL PUEBLO.
Al contemplar el marco general latinoamericano, vemos la necesidad de aplicar una estrategia de carácter continental, que permita enfrentar al enemigo común, dispersarlo, confundirlo y destruir sus fuerzas. Los pueblos centroamericanos tienen la posibilidad de enlazar dialécticamente su accionar debido a las condiciones geográficas, históricas, económicas, políticas, culturales y militares que les unen, en donde la lucha armada debe desarrollarse a partir de la forma guerrillera rural, urbana y sub-urbana. Unos países tendrán la posibilidad de liberarse del dominio burgués antes que otros, esto será de acuerdo a la correlación de fuerzas existentes en cada momento en cada país centroamericano; para ello, los pueblos de Centroamérica deberán unir estrechamente su lucha revolucionaria a nivel centroamericano.

VIII Los Instrumentos organizativos (políticos y militares) necesarios para impulsar la Guerra Revolucionaria del Pueblo.
La aplicación y desarrollo de la guerra revolucionaria del pueblo en las condiciones de El Salvador, requiere de determinadas formas organizativas, en donde las fundamentales son:
A. El Partido REVOLUCIONARIO (la Vanguardia), esto es, la organización que representa fielmente los intereses del proletariado, formado por los mejores representantes de ésta clase y de los demás sectores del pueblo, ligado indisolublemente al proletariado y a las masas en general, con alto grado de conciencia y disciplina; que por su trabajo paciente y perseverante y la correcta aplicación de su línea político militar se haya ganado el respeto del pueblo y su reconocimiento como vanguardia, convirtiéndose en alumno y maestro, “en instrumento y jefe del pueblo”.
“Seguramente dice Lenin hoy casi todo el mundo ve ya que los bolcheviques no se hubieran mantenido en el poder, no digo dos años y medio, sino ni siquiera dos meses y medio sin la disciplina rigurosísima, verdaderamente férrea, de nuestro partido, sin el apoyo total e incondicional prestado a él por toda la masa de la clase obrera, es decir, por todo lo que ella tiene de consciente, honrado, abnegado, influyente y capaz de conducir tras de sí o de arrastrar a las capas atrasadas.” (Lenin)
En esta cita, Lenin se refiere a la importancia que tiene la disciplina férrea en el seno de un partido revolucionario, así como su necesidad de ligarse estrechamente con las masas, fundamentalmente con las masas obreras, como condición indispensable para que se convierta en real vanguardia del pueblo.
La función histórica, fundamental, de todo partido revolucionario, es la de dirigir firmemente, sin vacilación, la lucha de las masas proletarias y no proletarias hacia la toma del poder, la destrucción del viejo régimen, y la construcción del nuevo andamiaje político y económico que permita el paso al socialismo y al comunismo.
La clase obrera necesita de una cabeza, de un instrumento político revolucionario, capaz de dirigir a su clase y sus aliados, de coordinar y unificar sus luchas en torno a sus intereses fundamentales. A través de su vanguardia revolucionaria, la clase obrera irradia y ejerce su hegemonía sobre todos los sectores del pueblo.
B. La Fuerzas Armadas Populares, que constituye el con-junto de la organización armada del pueblo. Distinguimos entre el aparato militar profesional: el ejército guerrillero; y los organismos armados de las masas: los grupos de choque y auto defensa popular. (Las milicias populares). Ambos elementos combinados dialécticamente, los grupos armados populares interrelacionando su accionar con el del ejército guerrillero popular, y el conjunto bajo la dirección de la vanguardia
C. El Frente de Masas, integrado por la unidad de las organizaciones populares de masas revolucionarias, que combativamente luchan por las reivindicaciones políticas, económicas, culturales, sociales, etc., en el marco de la estrategia revolucionaria político-militar. O sea, que a través de la lucha por reivindicaciones inmediatas, elevan el grado de organización, conciencia y disposición revolucionaria de las masas, para incorporarlas a planos superiores de la lucha revolucionaria.
D. El Frente Revolucionario; o sea, la Alianza Popular Revolucionaria que es la expresión orgánica concreta de la alianza de los diferentes sectores del pueblo, bajo la firme conducción del partido revolucionario de vanguardia de la clase obrera, que tiene como su base la alianza obrero campesina y que responde en su conjunto a la hegemonía proletaria. La Alianza Popular Revolucionaria estará integrada por: el Partido revolucionario de vanguardia del proletariado, las Fuerzas Armadas Populares de Liberación (guerrilla urbana y suburbana, Ejército Popular de Liberación y las Milicias Populares), y el frente de masas; es decir, que es la expresión de la amplia unidad revolucionaria del pueblo, bajo la dirección del partido de vanguardia y bajo la hegemonía de la clase obrera. La alianza Popular Revolucionaria será el basamento de las victorias decisivas del pueblo para el triunfo de la Revolución Popular hacia el Socialismo, para la construcción de sus bases, que permitan al pueblo pasar a la construcción desplegada de la sociedad socialista, condición necesaria para llegar al Comunismo, meta superior de la humanidad.

IX. A manera de resumen:
En la actualidad, el vasto territorio latinoamericano, la última reserva estratégica del imperialismo yanqui, se transforma en un enorme campo de batalla entre las fuerzas del pueblo y las del imperialismo junto a la burguesía criolla. Los pueblos de Latinoamérica se aprestan a la batalla final contra sus explotadores y el camino es el de la guerra revolucionaria. Brindándoles su apoyo se encuentra la clase obrera y los pueblos de los países socialistas. La correlación mundial de fuerzas favorece la lucha de los pueblos latinoamericanos.
En El Salvador el proceso revolucionario actualmente se caracteriza por desarrollarse dentro de un cerco estratégico: económico, político y militar, trazado por el imperialismo yanqui y las burguesías criollas. A pesar de esta situación de desventaja para la lucha revolucionaria, estratégicamente el enemigo se ha colocado en una situación defensiva y en consecuencia nuestra tarea consiste en desarrollar una estrategia ofensiva, que avanzando de lo simple a lo complejo, permita incorporar al pueblo a nuevos escalones superiores de la guerra revolucionaria combinando acertadamente la ofensiva táctica con la defensa activa, tomando la iniciativa y generalizando la guerra en todos sus aspectos y en todo el territorio. El método fundamental de lucha es el armado combinado con los demás medios de lucha de las masas que impulsen la estrategia revolucionaria.
X. Que tareas debemos impulsar en esta etapa para hacer avanzar la revolución?
A. En trabajo Político de las masas: – Debemos iniciar la incorporación de la clase obrera al proceso Revolucionario. – Consolidar, y ampliar las organizaciones de masas con línea revolucionaria.
– Forjar y consolidar la alianza obrero-campesina.
– Estructurar y consolidar la unidad revolucionaria de las organizaciones populares combativas.
– Desarrollar nuevos escalones en la ofensiva del movimiento de masas, intensificando la lucha reivindicativa política y económica e implementando diferentes formas de lucha. – Generalizar el movimiento de masas a nivel nacional – Profundizar la lucha político ideológico contra las corrientes reaccionarias, revisionistas y aventureras. – Impulsar la lucha del pueblo contra los planes concretos de la tiranía fascistoide a nivel económico, social, ideológico y político. – Restarle base social al enemigo.
B. En el aspecto militar:
– Desarrollar la guerrilla urbana y sub-urbana y su creciente operatividad militar. – Desarrollar los métodos y medios necesarios para organizar el armamento de las masas (milicia populares).
C. – Fortalecer la vanguardia proletaria – Debilitar, confundir y dispersar las fuerzas para-militares del enemigo. – Desenmascarar ante las masas a las organizaciones Contrarrevolucionarias. – Desarrollar la guerra psicológica.
La estrategia político militar revolucionaria de Guerra Prolongada del Pueblo, cuyos lineamientos generales hemos esbozado en este material, representa el poderoso instrumento revolucionario integral que guía en cada momento las acciones tácticas de las Fuerzas Populares de Liberación FPL Farabundo Martí, y que le permiten, no sólo prever acertadamente el desarrollo del proceso, sino orientar al pueblo en su diaria y esforzada lucha hacía la Liberación Popular y el Socialismo.
¡REVOLUCION O MUERTE – EL PUEBLO ARMADO VENCERA
Junio de 1976.
En la noche del 10 de octubre de 1976 entraron en desigual combate contra muy superiores fuerzas de la tiranía militar, hasta las 7 de la mañana del día 11, cuando su valiosa sangre de héroes revolucionarios se sumó a la de los otros heroicos combatientes de las FPL caídos en la cruenta Guerra Prolongada del pueblo por la liberación y el Socialismo. La heroína EVA era miembro del Consejo Revolucionario y del Comando Central de las FPL. Los héroes del pueblo ANTONIO y FRANCISCO desempeñaban importantes cargos de dirección revolucionaria. Ellos estarán siempre presentes en nuestra organización y en nuestro pueblo. Sus ideas siguen y seguirán ayudando en las luchas del pueblo hasta la victoria final. Con su ejemplo y con sus ideas inmortales nos muestran que los verdaderos comunistas, aún después de dar su sangre y su vida por la causa del proletariado, continúan SIRVIENDO A SU PUEBLO.

MATERIAL DE CONSULTA
ESTRELLA ROJA” REPRODUCE A CONTINUACION EL DOCUMENTO TITULADO “ LA REVOLUCION POPULAR Y EL GOBIERNO POPULAR REVOLUCIONARIO CONTENIDO Y CARACTER DE LA REVOLUCION “, PUBLICADO EN LA EDICION NUMERO 39 AÑO IV DE “EL REBELDE”, CORRESPONDIENTE AL MES DE ENERO DE 1976.
ESTE DOCUMENTO ES INDISPENSABLE, YA QUE CONTIENE LA FUNDAMENTACION MARXISTA APROPIADA A LAS CONDICIONES HISTORICAS Y CONCRETAS DE NUESTRO PAIS EN EL MARCO CENTROAMERICANO DE LA PROYECCION ESTRATEGICA REVOLUCIONARIA DE LAS F.P.L.
POR ELLO, EN EL ANTERIOR MATERIAL SOBRE ELEMENTOS ESTRATEGICOS, INSERTO EN ESTA MISMA EDICION, SE HACE REPETIDAS REMISIONES AL MISMO.

LA REVOLUCION POPULAR Y EL GOBIERNO POPULAR REVOLUCIONARIO CONTENIDO Y CARACTER DE LA REVOLUCION.
El contenido y el carácter de toda revolución lo determinan las tareas históricas revolucionarias que está llamada a realizar y las fuerzas sociales revolucionarias que la llevarán consecuentemente hasta su total realización.
CUALES SON LAS TAREAS HISTORICAS FUNDAMENTALES QUE LA REVOLUCION Y EL PUEBLO TIENE FRENTE ASI
Esto no es un problema que está sujeto a la simple voluntad de los hombres, sino que está determinado por el carácter de las fuerzas productivas, por las contradicciones entre éstas y las relaciones de producción y por el grado de agudización de las contradicciones irreconciliables de clase que tal situación ha generado. Tal contradicción antagónica sólo puede resolverse por un salto revolucionario que pone en correspondencia a las nuevas relaciones de producción revolucionarias con el carácter de las fuerzas productivas. Para ello es preciso que las fuerzas sociales que impulsan las transformaciones revolucionarias destruyan el poderío militar de las fuerzas reaccionarias, arrebaten el, poder político y económico de manos de éstas, le den un nuevo carácter de clase al Estado, y lleven a cabo consecuentemente los cambios revolucionarios radicales necesarios en la base económica y en la superestructura política (ejecutiva, legislativa, judicial, administrativa, fiscal, jurídica, educacional, etc.,etc.)
Esta es una ley general de las revoluciones sociales. Sin embargo, tales enunciados básicos deben ser interpretados en correspondencia con la situación concreta de la lucha de clases en un país determinado y en un momento determinado.

CUALES SON LOS RASGOS CONCRETOS BASICOS DEL PAIS EN ESTE PERIODO.
En diversos documentos las FPL los han expuesto y analizado detenidamente, por lo cual en esta ocasión los enunciaremos brevemente.
El Salvador es un país: a) de desarrollo capitalista; b) dependiente del imperialismo yanqui, que emplea las modalidades apropiadas a sus nuevos tipos de coloniaje; e) con gran atraso en todas las ramas fundamentales económico sociales; c) Con relativo desarrollo de la población proletaria urbana y rural que, junto con el campesinado pobre forman la abrumadora mayoría de la población; d) Con extremada polarización de clases que determina que la tierra y las riquezas se encuentran concentradas en manos de unas pocas familias que forman la oligarquía burgués terrateniente aliada del imperialismo yanqui, mientras la enorme mayoría que forma la población trabajadora se debate en la más espantosa miseria, el hambre, la desocupación y la desnutrición; e) Para mantenerse en el Poder las clases dominantes aliadas al imperialismo han instaurado desde hace varios decenios la tiranía militar que se encamina aceleradamente hacia la situación de tiranía militar fascistoide en el marco de la guerra contrarrevolucionaria(de contra insurgencia) dirigida por el imperialismo yanqui; f) los sectores más avanzados han iniciado la Guerra Prolongada del pueblo a la que se incorporan crecientes sectores del mismo.
Las agudas contradicciones de clase en nuestro país, así como la contradicción entre el carácter de las fuerzas productivas y las relaciones de producción han llegado a tal grado de antagonismo, que no pueden resolverse en el marco del modo de producción capitalista y de dependencia del imperialismo, y sólo puede ponerse fin a la aguda crisis en la estructura y superestructura social a través de una verdadera y profunda revolución.
QUE TAREAS HISTORICAS FUNDAMENTALES TIENE FRENTE ASI ESTA REVOLUCION
. 1) Poner fin definitivamente a la dependencia (política-militar-económica-social) del país respecto del imperialismo yanqui.
2) Liquidar definitivamente el Poder político, económico, social de la oligarquía burgués terrateniente, aliada al imperialismo.
3) Sentar las bases económicas, políticas, culturales, técnicas y sociales para pasar a la construcción del Socialismo.
Es obvio que tales tareas históricas revolucionarias sólo pueden ser impulsadas y llevadas hasta su consecuente y decidida realización por las clases sociales revolucionarias y sus sectores aliados.
CUALES SON ESTAS CLASES Y SECTORES?
1) La clase obrera industrial y agrícola, que por ser la clase más avanzada históricamente, la que está ligada vitalmente al paso al Socialismo, es la única clase capaz de dirigir este proceso revolucionario.
2) El campesinado pobre y medio, y fundamentalmente el campesinado pobre.
3) Los sectores avanzados de la pequeña burguesía:
a) Capas medias: estudiantes avanzados, maestros, intelectuales y profesionales avanzados, empleados públicos y privados, etc. b) los pequeños y medianos productores y comerciantes.
Tal revolución, por su profundidad y amplitud no podría llevarla a cabo la clase obrera sola, ni sólo en alianza con el campesinado pobre, sino que necesitan aglutinar en torno a ellas, a las extensas masas de las capas medias y de los pequeños productores y comerciantes: es decir, necesita crear una amplia y sólida Alianza Popular Revolucionaria que esté bajo la firme hegemonía de la clase obrera, y cuya base y núcleo fundamental lo constituye una firme alianza obrero campesina.
Sólo a través de la Alianza Popular Revolucionaria, bajo la hegemonía del proletariado y teniendo como la base la alianza obrero campesina podrá garantizarse que la Revolución Popular sea lo suficientemente profunda y consecuente para que sus medidas conduzcan efectivamente a la formación de la base material, política, ideológica, cultural necesarias para realizar el paso al Socialismo.
CUALQUIERA OTRA CLASE O SECTOR QUE NO SEA LA CLASE OBRERA, ESTA INCAPACITADA PARA DIRIGIR EL PROCESO REVOLUCIONARIO HASTA LA CONSTRUCCION DEL SOCIALISMO.
La burguesía, a través de todos los medios a su alcance, tratará de influir y tomar la hegemonía, para detener el proceso hacia el Socialismo y para prolongar y profundizar la explosión capitalista sobre las grandes mayorías trabajadoras.
Los sectores de la pequeña burguesía radicalizada, dadas sus características e intereses de clase, tratarán de influir e incluso hegemonizar el curso revolucionario para entrar en entendimiento con sectores de la burguesía y frenar el proceso revolucionario hacia el Socialismo en aras de los intereses burgueses.
Por eso, el proletariado necesita construir firme y amplia alianza con el campesinado pobre (como base de la alianza Popular Revolucionaria) única fuerza social capaz de garantizar la hegemonía proletaria y de hacer avanzar todo el curso de la Revolución Popular en sus tres aspectos: terminar con la dependencia respecto del imperialismo; liquidar el Poder de la oligarquía burgués terrateniente aliada al imperialismo; y tomar firmemente el curso hacia el Socialismo.
Por consiguiente: las tareas históricas de la Revolución Popular sólo puede llevarlas consecuentemente a su realización un GOBIERNO POPULAR REVOLUCIONARIO BAJO LA HEGEMONIA DE LA CLASE OBRERA EN FIRME ALIANZA CON EL CAMPESINADO POBRE, DENTRO DE UNA SOLIDA ALIANZA POPULAR REVOLUCIONARIA.

CON TAL COMPOSICION CLASISTA Y BAJO LA HEGEMONIA PROLETARIA, ¿QUE CAMBIO RADICAL EXPERIMENTA EL ESTADO?
Sencillamente, que el carácter de clase del Estado pasa a ser cualitativamente diferente en vez de seguir siendo la dictadura de la burguesía en alianza con el imperialismo sobre las amplias masas trabajadoras y explotadas, se transforma en la Dictadura de la clase obrera, del campesinado pobre y de los sectores populares revolucionarios aliados de los mismos.
En su forma más estricta podemos decir apropiadamente que es una de las modalidades de la dictadura del proletariado.
En su forma más general podemos caracterizarla apropiadamente como la Dictadura Popular Revolucionaria bajo la hegemonía de la clase obrera.
Ahora bien, es necesario tener clara la naturaleza del GOBIERNO POPULAR REVOLUCIONARIO, que en función de sus grandes tareas históricas tiene que llevar a la práctica una serie de medidas populares revolucionarias que le permitan llevar a cabo lo más pronto y eficazmente posible sus grandes finalidades históricas.
Por las transformaciones revolucionarias que le corresponde realizar, la REVOLUCION POPULAR. NO ES TODAVIA LA REVOLUCION SOCIALISTA, pero es su etapa previa y necesaria. Podemos decir, que aunque la Revolución Popular no es la plena Revolución Socialista es su ETAPA INTRODUCTORIA Y FUNDAMENTADORA. Es la etapa revolucionada que tiene que construir las bases políticas, económicas, ideológicas, técnicas, culturales para, sobre esa base, pasar al Socialismo. Mientras más eficaz y prontamente se realicen estas tareas previas, más eficaz y rápidamente será la transición al Socialismo.
Las confusiones en este terreno vital son gravemente perjudiciales para la realización de las tareas revolucionarias de esta etapa importante del tránsito al socialismo. Pues así como no se debe confundir el SOCIALISMO con el COMUNISMO; aunque el Socialismo es la primera etapa del Comunismo, tampoco se debe confundir la etapa de la construcción de las bases para pasar al Socialismo con la etapa de la plena construcción socialista.
Confundir la etapa socialista con la etapa del Comunismo es confundir las grandes y difíciles tareas que el Socialismo tiene que realizar para que se pueda pasar a la construcción y disfrute desplegado de la Sociedad Comunista, etapa superior de convivencia social.
Asimismo, querer saltar sobre las tareas históricas complejas y grandiosas que corresponde realizar a la revolución Popular y al Gobierno Popular Revolucionario, confundiéndolas con la construcción desplegada del Socialismo, perjudica la realización de las tareas necesarias para construir las bases de éste.
Por eso, al mismo tiempo que se debe tener clara la ligazón dialéctica y continuidad histórica entre la Revolución Popular y la Revolución Socialista, así como entre el Gobierno Popular Revolucionario y el Gobierno Socialista; debe tenerse completa claridad sobre las características específicas de cada una de estas dos fases revolucionarias para poder cumplir con toda eficiencia y prontitud sus tareas específicas.
¿CUALES SON LAS TAREAS ESPECIFICAS DE LA REVOLUCION POPULAR Y DEL GOBIERNO POPULAR REVOLUCIONARIO?
1. Para realizar plenamente la tarea histórica de terminar definitivamente con la dependencia respecto del imperialismo yanqui, será necesario:
a) La expropiación y nacionalización de todas las empresas imperialistas o de capital mixto, instaladas en el país y de todos los capitales yanquis que funcionan en el mismo (esto se refiere a la industria, el comercio, la banca, la agricultura, etc.)
b) La cesación de todas las obligaciones financieras o de cualquier naturaleza que el país tenga con instituciones estatales o particulares imperialistas.
c) la inmediata expulsión de todas las misiones e instituciones que obedecen a la política de penetración y dominación del imperialismo (políticas, militares, económicas, culturales, etc,etc.)
c) La aplicación de una política exterior independiente y la ruptura con todos los compromisos internacionales contraídos por los gobiernos títeres en función de los intereses del imperialismo.
d) La movilización combativa antiimperialista de todo el pueblo para frustrar todas las, tentativas y maniobras del imperialismo (sus agresiones políticas, económicas, militares, etc.) por detener el proceso revolucionario hacia el Socialismo.
2) Para realizar la tarea de terminar definitivamente con el poder político, económico y social de las clases dominantes internas aliadas del imperialismo, será necesario:
a) Liquidar el monopolio burgués terrateniente sobre la tierra, y poner está en manos del Estado Popular y del campesinado pobre y medio.
b) La expropiación y nacionalización de todos los bienes de la oligarquía burgués terrateniente aliada del imperialismo, en la industria (manufacturera, transportes, construcción, puertos, etc.), en la agricultura y ganadería (café, caña de azúcar, cereales, pesquería, ganadería, etc.); en el comercio interior y exterior, en la banca y finanzas, en los medios de difusión, etc.
c) Liquidar todas las organizaciones e instituciones (políticas, militares, paramilitares, económicas y sociales) creadas por la oligarquía burguesa terrateniente aliada al imperialismo para sostener su dominación sobre el pueblo.
3) Con estas medidas, el Estado Popular Revolucionarlo:
a) Concentrará en manos del pueblo los medios fundamentales de producción necesarios para sentar las bases que permitan pasar a la construcción del Socialismo, de una manera más pronta y eficaz. Mientras más profundas y radicales sean las medidas revolucionarias indicadas (las que naturalmente deberán estar sujetas a un programa concreto en cada uno de los renglones básicos, de planificación ampliación, profundización, detalle y concreción práctica).
b) Elevar el nivel de vida general de la población trabajadora, mediante el desarrollo de la agricultura y de la industria, la atención técnica y financiera a los pequeños productores, la creación de fuentes de trabajo para todos los trabajadores, el fortalecimiento de las finanzas populares, de las exportaciones y relaciones comerciales con todos los países sobre la base del respeto a la soberanía y a la independencia; el prodigioso impulso a la educación popular, al arte, a la ciencia, la técnica y la cultura; a la vivienda y al bienestar y progreso en todos los terrenos.
c) La organización masiva del pueblo en todos los niveles y escalones de la actividad social para incorporarlo rápidamente al desarrollo y defensa del proceso revolucionario y para el fortalecimiento en amplitud y profundidad de los órganos del Poder Popular. El disfrute de la amplia democracia revolucionaria para las masas populares y de estrictas medidas de control, coerción revolucionaria, reeducación y liquidación de la contra revolución.
ch) La intensa educación ideológica y elevación del nivel de conciencia política de las masas, de su iniciativa revolucionaria creadora; la intensa labor de persuasión revolucionaria para la reeducación hacia el Socialismo de amplias masas de pequeños y medianos productores de la ciudad y del campo, del pequeño y mediano comercio y demás sectores pequeño ligados a la propiedad privada así como de los sectores menos avanzados de las capas medias para comprender la necesidad de pasar a la etapa de construcción del Socialismo y colaborar con el proletariado y campesinado pobre en ese paso histórico.
Para que la Revolución Popular pueda triunfar y abrirle paso a estas transformaciones revolucionarias es preciso que la Alianza Popular Revolucionaria bajo la hegemonía de la clase obrera y teniendo como base la alianza obrero campesina, destruya a las fuerzas militares reaccionarias que están al servicio del imperialismo yanqui y de sus aliados burgués-terratenientes y tome el Poder Político en sus manos. En tales condiciones debe proceder a la disolución de los órganos de gobierno reaccionario (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), de la maquinaria estatal reaccionaria (jurídica, administrativa, educativa, local, etc.) y de todos los órganos de poder y represión de los explotadores y que los sustituya revolucionariamente por el GOBIERNO POPULAR REVOLUCIONARIO bajo la hegemonía proletaria, por el Ejército Popular de Liberación, las masas armadas revolucionarias y demás órganos de Poder Popular; que cree todas las leyes revolucionarias e instituciones estatales revolucionarias (políticas, económicas y sociales) que impulsen la Revolución Popular hacia el Socialismo.
Lo que en el lenguaje de los clásicos del marxismo se conoce por la DESTRUCCION DEL VIEJO APARATO ESTATAL BURGUES Y LA CONSTRUCCION DEL APARATO ESTATAL REVOLUCIONARIO, y que en este caso significa, ni más ni menos, que la construcción de las bases materiales, políticas, culturales, técnicas y científicas para el paso a la construcción del Socialismo.
De tal manera, correspondiendo a una nueva base revolucionaria, se crea la superestructura revolucionaria, los que corresponden a los intereses fundamentales de la clase obrera, el campesinado y los sectores avanzados de la pequeña burguesía, aplastando la resistencia tenaz de las fuerzas contra revolucionarias internas y externas.
Tales son las tareas históricas y las medidas concretas globales (que no incluye su programa en detalle), que la Revolución Popular hacia el Socialismo tiene que realizar a través del Gobierno Popular Revolucionario hegemonizado por la clase obrera en estrecha alianza con el campesinado pobre, apoyados en una amplia Alianza Popular Revolucionaria.
Este proceso sólo puede realizarlo el proletariado y sus aliados encabezados, organizados y dirigidos por la organización revolucionaria político militar del proletariado, marxista- leninista que en la práctica se constituya en la vanguardia revolucionaria de la clase obrera.
Y es obvio que el imperialismo y sus aliados no van a entregar el poder político, económico y social más que por la fuerza de las armas del pueblo. El imperialismo y sus aliados se aferrarán al Poder con todas sus fuerzas y poderío y no están dispuestos a entregarlo ni por la “vía del voto”, ni por reformas parlamentarias, ni por la vía “legal” o constitucional. Sólo a través de una dura y prolongada lucha político militar, a través de la estrategia de GUERRA PROLONGADA DEL PUEBLO podrán el proletariado y sus aliados derrumbar definitivamente el poderío de las clase burguesas terratenientes aliadas al imperialismo yanqui y construir los cimientos de una nueva sociedad: hacer triunfar LA REVOLÚCION POPULAR HACIA EL SOCIALISMO.
Tal es el contenido y el carácter de la Revolución Popular hacia el Socialismo y del Gobierno Popular Revolucionario con hegemonía del proletariado en alianza con el campesinado y apoyado firmemente en la Alianza Popular Revolucionaria.
Ahora bien, decir que en esta etapa el Gobierno Revolucionario estará limitado en su base social a los obreros y campesinos pobres (y no basados en una amplia Alianza Popular Revolucionaria bajo la hegemonía del proletariado) es reducir las fuerzas motrices de esta etapa de la Revolución y propiciar que grandes masas pequeño burguesas (de pequeños y medianos productores y capas medias) pasen a ser reservas de la oligarquía burgués terrateniente aliadas al imperialismo en vez de constituirse en parte de la Alianza Popular Revolucionaria; que se conviertan en enemigos de la Revolución Popular, en vez de ser una fuerza impulsora de la misma.
Y hay razones estratégicas de clase para no permitir este desplazamiento de estas extensas capas sociales al campo de la reacción (cuyo peso conjunto obstaculizaría gravemente el desarrollo del proceso hacia el triunfo de la revolución) pues si bien es cierto que algunas de estas capas están ligadas a la propiedad privada sobre los medios de producción (no fundamentales), son capas explotadas por el gran capital y el imperialismo y la historia de las revoluciones hacia el Socialismo en este siglo ha mostrado que por sus propios intereses económico sociales son capaces a través de la persuasión revolucionaria aliada a la clase obrera de elevar su conciencia política hasta la comprensión de la necesidad histórica del tránsito a la colectivización socialista.
Por ello, la Alianza Popular Revolucionaria, bajo la hegemonía del Proletariado en firme Alianza con el campesinado pobre es la base del Gobierno Popular Revolucionario con Hegemonía proletaria.
Tal es la estrategia de las FPL sobre el carácter y contenido de la presente etapa de la Revolución; la etapa de la Revolución Popular hacia el Socialismo, y las tareas y composición clasista del Gobierno Popular Revolucionario con hegemonía proletaria, basado en una amplia alianza Popular Revolucionaría que tiene como base la alianza obrero campesina, Revolución que sólo podrá llevarse a su triunfo definitivo a través de la estrategia político militar de la Guerra Prolongada del Pueblo.
III.- Ahora bien, frente a este consecuente enfoque estratégico, han surgido en sectores populares diversas variantes que en esta ocasión debido a la extensión del tema sólo hemos de señalar en sus perfiles más acusados.
1) La aspiración de un sector de la burguesía industrial-financiera hegemonizante en el PDC y en la UNO, de atajar el proceso revolucionario con un reemplazo burgués (“progresista”) de los actuales equipos de la tiranía militar por otro equipo militar que prolongue la dictadura burguesa bajo un cariz “democrático” o “populista”, que permita confundir al pueblo, mientras las fuerzas militares reaccionarias descargan sus golpes sobre las fuerzas político-militares avanzadas (guardando las distancias es posible ver ciertas similitudes entre esta aspiración de esos sectores burgueses mencionados y la actuación del gobierno burgués peronista de Argentina o de Méndez Montenegro en Guatemala; aunque a estas alturas los ejemplos de esta corriente burguesa abundan no solo en Latinoamérica sino en otros continentes, durante su duro y difícil proceso de liberación).
Este sería un gobierno eminentemente anti-socialista, que trataría de prolongar la dominación capitalista y muy pronto se convertiría en un gobierno activamente contrarrevolucionario, antipopular y fascistoide.
Esta corriente burguesa se aferra a abrirse paso hacia el Poder por medio de las elecciones, el parlamentarismo, la “constitucionalidad” y, en última instancia, el golpe de estado militar sólo o acompañado de insurrección popular dirigida por la burguesía. Trata de atraerse el beneplácito del imperialismo yanqui, especialmente del Partido Demócrata norteamericano, lo que motiva los repetidos viajes de Duarte y de otros personeros del PDC a la metrópoli yanqui.
2) La corriente del oportunismo-revisionista de derecha que encabeza el PCS y que se ha convertido en puente de los intereses de esos sectores de la burguesía en el seno de algunas masas populares.
Esta corriente, al hablar del carácter anti oligárquico y anti imperialista de la revolución, le da el contenido de clase democrático burgués, es decir, que este proceso debe ser hegemonizado y encabezado por sectores de la burguesía. Concibe una alianza popular dirigida por la burguesía y en la cual la clase obrera, el campesinado y la pequeña burguesía tienen que ayudar a esos sectores burgueses a tomar mayores posiciones de poder político y económico para prolongar la dominación capitalista bajo el barniz “democrático”- burgués, o sea, bajo la promesa de permitir un margen más amplio para la existencia y funcionamiento de las organizaciones de masas que apoyen la política burguesa.
Bajo esa concepción está concebida la alianza electorera UNO y los esfuerzos por crear un “amplio frente antifascista y popular” que una a la UNO con los sindicatos y con otras organizaciones de masas bajo la batuta de los sectores burgueses que respiran a través del PDC.
Es la concepción burguesa el reformismo burgués adornado con una fraseología marxista.
Esta pérfida corriente, embota la conciencia revolucionaria de las masas populares, retrasa su incorporación a la lucha revolucionaria y pone a sectores de masas al servicio de la estrategia fundamental de sectores de la burguesía.
3) Similares características y contenido, no obstante sus aparentes diferencias de forma y presentación, tiene la concepción sobre un Gobierno Popular Democrático, enunciado por la corriente socialista de derecha de la recién formada organización Liga para la Liberación. Cada vez los planteamientos estratégicos y la actividad práctica se hermanan más con los planteamientos de los oportunistas y revisionistas de derecha.
4) Especial mención (y de hecho nos veremos obligados a presentar más detalladamente nuestro análisis sobre esta posición) merece la concepción de turno del “Ejército Revolucionario del Pueblo” (ERP) sobre el llamado “Gobierno Provisional Revolucionario”.
Aunque es puesto en un estilo intencionadamente radical, representa una vergonzosa concesión a la oligarquía burgués terrateniente y al imperialismo yanqui.
El programa de realizaciones “revolucionarias” de este Gobierno Provisional se queda aún más pálido y corto que el programa democrático burgués de la oportunistas de derecha, e incluso atrás de los lineamientos que el PCS trazaba a finales de la década del 40 respecto a un posible gobierno democrático burgués (denominado también Gobierno Provisional Revolucionario”)
Con un programa de tal naturaleza no sólo no se sienta el curso del desarrollo hacia el Socialismo, sino que en algunos de sus aspectos básicos, se retrocede al tipo de reformas burguesas desarrollistas del agrado del imperialismo yanqui.
El hecho de que una organización armada lo proclame no le quita el carácter de una evidente capitulación a los intereses de sectores “democráticos” reformistas de la burguesía y del ejército reaccionario. No representa un paso hacia el Socialismo, sino un paso hacia la consolidación de la dictadura capitalista.
Es el precio del inmediatismo, del aventurerismo y del abandono del carácter prolongado de la Guerra del Pueblo.
5) Por último, está el confuso planteamiento que en este terreno formulan los compañeros de la Resistencia Nacional. En determinados momentos se refieren a un gobierno Popular Democrático basado en una amplia alianza popular democrática con muchas similitudes al planteamiento del PCS.
Y en otras formulaciones, le denominan como el Gobierno Revolucionario de Obreros y Campesinos. Sin embargo, es de desear que se clarifiquen los lineamientos estratégicos y que terminen las vacilaciones ideológicas en esa organización.
Al exponer sus lineamientos revolucionarios para la presente etapa ante la clase obrera, campesinado y demás sectores revolucionarios, las “FUERZAS POPULARES DE LIBERACION FPL FARABUNDO MARTI” hace un llamamiento revolucionario a las mismas, para impulsar con toda energía las tareas político militar de la GUERRA PROLONGADA DEL PUEBLO en el momento presente:
Impulsar más enérgicamente la guerrilla popular; construir los organismos armados revolucionarios en el seno de las masas.
Impulsar la organización y la lucha combativa de las masas populares por sus reivindicaciones inmediatas políticos económicos-sociales como medio para su incorporación múltiple a la lucha revolucionaria.
Crear la firme alianza obrero campesina y sobre esa base, los primeros escalones de la Alianza Popular Revolucionaria.
Impulsar firmemente la lucha ideológica contra todas las desviaciones que entorpezcan la marcha del pueblo hacia su incorporación revolucionaria.
Y fortalecer la vanguardia revolucionaría del proletariado, la organización político militar, marxista leninista, para convertirla en la fuerza capaz de dirigir a la clase obrera y sus aliados hacia el triunfo de la Revolución Popular hacia el Socialismo.
En ese sentido las FPL intensificarán su propio fortalecimiento interno, su capacidad combativa múltiple, y su más estrecha ligazón con los amplios sectores del pueblo.
¡REVOLUCION O MUERTE! ¡EL PUEBLO ARMADO VENCERA!
Enero de 1976.

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