Las relaciones del PCS con el UDN… Entrevista con Domingo Santacruz (IX) (segunda versión, aumentada y corregida)

Las relaciones del PCS con el UDN… Entrevista con Domingo Santacruz (IX) (segunda versión, aumentada y corregida)

Acto de creación de CRM el 11 de enero de 1980

SAN SALVADOR, 5 de septiembre de 2009 (SIEP) “El UDN fue la segunda experiencia que realizamos como PCS de buscar un referente legal que nos cobijara como partido político abierto, la primera experiencia la tuvimos con el PAR…”nos comparte Domingo Santacruz; nombrado primer Embajador de El Salvador en Cuba.

Añade que “en el año 66 cuando ya había desaparecido el FUAR, y a la vez ya había surgido un año antes la FUSS y ANDES 21 de Junio; cuando también habíamos recuperado varios sindicatos que la CGS se había llevado antes de la CGTS, surgió la necesidad para el PCS de contar con un referente político legal para incursionar en el terreno político electoral. En este campo nuestra experiencia era mínima, prácticamente se reducía a la participación que algunos militantes tuvieron de manera fugaz en 1944 con el Partido Unión Democrática del Dr. Arturo Romero y luego a principios de los años cincuenta y sesenta, con el PAR. Durante varios años el PCS intentó legalizar un partido político abierto, como el PRAM en 1959-60 y 1964-65, después de la reforma constitucional de 1963. Prácticamente sólo la derecha tenía el camino libre para aprovechar el espacio electoral. Fue bien conocida la historia fraudulenta de la dictadura militar y de la derecha en controlar el gobierno mediante la utilización de partidos oficiales. Así sucedió con el partido Pro-Patria de Maximiliano Martínez en los años 30 y 40, con el PRUD en los años 50, hasta que crearon el PCN en 1961. El PAR fue el único partido legal que se mantuvo en oposición por 18 años hasta que le cancelaron la legalidad en 1967. El Partido Demócrata Cristiano, irrumpe a la vida legal en el año 1960, logrando importante arraigo en sectores populares lo que le permitió presencia a nivel de Alcaldías y en la Asamblea legislativa…”

“Por ello, la dirección del PCS se planteo la interrogante: ¿debemos seguir insistiendo en la creación y legalización de un partido abierto, pese a los intentos desde 1959 de tratar de legalizar al PRAM, impedido por el Directorio Militar surgido del golpe del 25 de enero de 1961?

Los debates al interior de la Dirección del PCS no daban señales claras a favor de caminar por esta vía. En cambio, mientras la Democracia Cristiana, mediante su planteamiento de “revolución de los pobres” o “la revolución verde”, apoyado por la Iglesia Católica, fue ganando terreno en importantes sectores populares, especialmente en la juventud universitaria y las capas medias bajas en general. No obstante la presencia de sectores de derecha en el seno de la democracia cristiana, la dictadura militar buscaba la manera, sin lograrlo, de impedir su desarrollo. Poco a poco se fue consolidando y ganando terreno, al grado de ganar importantes Alcaldías, incluida la de San Salvador desde 1963 en adelante.

Un importante sector de la juventud DC fue avanzando a posiciones de izquierda, ejerciendo cierta presión a las posiciones derechistas, lo que fue configurando al interior de la DC la coexistencia de sectores de derecha y de izquierda. Es bien conocida la experiencia de los grupos socialcristianos radicalizados, dando lugar al nacimiento en 1966-69 del movimiento armado Acción Revolucionaria Salvadoreña, ARS, y en 1970 al otro movimiento conocido como El Grupo, que finaliza con el secuestro y asesinato del empresario Ernesto Regalado Dueñas, en febrero de 1971.

Iniciamos con el PAR

Al final de los debates internos la dirección del PCS se inclinó por iniciar una participación política en el campo electoral mediante la utilización de un partido “prestado”, un partido legal de cobertura democrática amplia, donde pudiéramos participar los comunistas junto con otros sectores de pensamiento plural, para desde allí proyectar su línea política. La Comisión Política delegó a Schafik y a Salvador Cayetano Carpio para hablar con el Coronel José Ascencio Menéndez, conocido como “Cabro Loco”, que era el fundador y al mismo tiempo el presidente de dicho partido. El Coronel aceptó la reunión en su residencia privada, cerca del Mirador de Los Planes de Renderos. En realidad, no era la primera vez que se encontraban en contactos para coordinar esfuerzos en la lucha contra la dictadura. En 1951-52 hubo cierto acercamiento y colaboración. En 1960 el PAR había ganado la Alcaldía de San Salvador con apoyo del PCS. El Secretario General en ese tiempo era nuestro compañero José Celestino Castro. El Coronel estaba bastante enfermo y un tanto frustrado por el trato hostil que le daban algunos de sus colegas militares de derecha. Se quejaba que era víctima de hostigamientos. Se programaron otros encuentros con él y con otros dirigentes inactivos de ese partido político. Recuerdo que a una segunda reunión, se sumó Rafael Aguiñada por parte de la dirección del PCS, yo mismo tomé parte en una de ellas cuando sólo era miembro de la Dirección Departamental de San Salvador en 1966, donde se discutieron pormenores sobre los procedimientos para las convocatorias de Asambleas, candidaturas a cargos directivos y luego el despliegue de cuadros a nivel nacional para la reactivación del PAR.

Schafik y Raúl Castellanos nos informaron sobre algunas designaciones de cuadros para ocupar cargos en las estructuras del PAR. Recuerdo algunos nombres de compañeros ubicados: Rafael Aguiñada y Carlos “Ratón” Hidalgo en San Salvador; Raúl Vargas y Alfonso Martínez fueron enviados a San Miguel, Daniel Castaneda a Ahuachapán, y luego a Sonsonate; otros compañeros fueron designados para atender Usulután, La Paz, Santa Ana y otros lugares, todos con la misión de construir la organización y la participación de la militancia del PCS y del movimiento social vinculado a éste, en las tareas para formar el Partido y convertirlo en instrumento abierto. En ese mismo año llevamos al Dr. Napoleón Rodríguez como candidato a Alcalde por San Salvador, en esa misma terna estaban Rafael Aguiñada Carranza, Carlos Hidalgo, el Dr. Roberto Bracamonte y otras personas. Fue una buena campaña política, con muchas enseñanzas sobre los límites hasta donde la dictadura podía permitir. El número de votos no fueron muchos, quizás unos 30.000, pero si la presentación de su Programa de Cambios: Cinco Grandes Problemas, Cinco Grandes Soluciones. El fraude fue bien evidente, la represión policial estuvo presente durante toda la campaña. La participación del movimiento social fue bastante activa, tanto el sindical y gremial como el estudiantado y la intelectualidad progresista, la campaña finalizó con más de 300 presos políticos sin ningún juicio, con la acusación de realizar campaña subversiva a favor del PAR.

No se habían enfriado los motores de la campaña electoral de Alcaldes y Diputados de 1966, cuando, por decisión del PCS se orienta la participación en la campaña electoral presidencial con las candidaturas del Dr. Fabio Castillo Figueroa como candidato a la Presidencia y del Dr. Ángel Góchez Castro, a la Vice Presidencia, para las elecciones de Febrero de 1967. Fue una intensa campaña política electoral con un Programa de Gobierno de cambios estructurales, poniendo en el centro la solución de la tenencia de la tierra en pocas manos. El Programa contemplaba las reformas de la Banca, del Comercio Exterior y la democratización del Sistema Electoral, entre otros temas, lo que generó gran entusiasmo en los sectores sociales aliados que se fajaron en la lucha por ganarle apoyo en el pueblo. La campaña fue mucho más intensa y productiva que la anterior, no solo en votos, que alcanzó cerca de 90.000, sino en organización y desarrollo de la conciencia política a favor de los cambios. Los niveles de movilización en todo el país puso de manifiesto la disposición del pueblo salvadoreño en desafiar a la dictadura por sacarla del poder. Muchos de sus activistas sufrieron la represión una vez más. Esta vez fueron más de 500 los presos políticos que tuvo que soportar el PCS y sus amigos y amigas.

El régimen militar ilegaliza al PAR casi inmediatamente después de las elecciones. De nada sirvieron los esfuerzos por apelar ante los tribunales, demostrando las arbitrariedades de la Dictadura y de sus maniobras fraudulentas para mantener en el gobierno a un PCN sostenido con los recursos del Estado.
Las siglas del PAR en los diferentes locales de ciudades y pueblos del país. La gente estaba clara de que la lucha política no solo podía desarrollarse en el plano legal, la militancia del PCS estaba acostumbrada a enfrentarse al régimen con todas las formas de lucha hasta ese momento experimentadas. Durante décadas nuestro partido se abrió paso en la lucha por la defensa de los derechos políticos de las masas trabajadoras, los derechos a organizarse, los derechos a actuar de hecho cuando la dictadura cerraba los espacios legales. Pero las condiciones políticas del país avanzaban a un deterioro acelerado. En esos años estallan varios paros y huelgas laborales, decretándose y manteniéndolos pese a las amenazas y decretos de ilegalidad por el Ministerio de Trabajo. Los panificadores, las y los maestros, los trabajadores del Tren de Aseo, Cines Particulares, etc. fueron algunas manifestaciones del descontento acumulado de los trabajadores contra los malos salarios y tratos injustos de la patronal.
Los amigos del Partido Movimiento Nacional Revolucionario, MNR, deciden iniciar el proceso de legalización de su partido. El PCS aceptó colaborar para reunirles las 3000 firmas exigidas por el Consejo Central de Elecciones. En la Dirección del Partido, luego de un debate, se decide por la creación de un instrumento político abierto propio, de donde surge la idea del Partido Revolucionario Nueve de Mayo, conocido como “el PR” bajo la dirección de Schafik y otros compañeros y compañeras que lo acompañaron. Al estallar la guerra con Honduras en julio de 1969, se plantea en nuestro partido la idea de construir una amplia alianza de fuerzas políticas y sociales del país, y de inmediato la CP encomienda a Schafik dar los primero pasos con el PR y negociar con el PDC y el MNR la creación de la Unión Nacional Opositora.

Schafik se reúne con Abraham Rodríguez, con Rodolfo Rey Prendes y José Napoleón Duarte del PDC y con el entonces dirigente máximo del MNR, Rodrigo Velásquez Gamero, que había concluido el proceso de legalización…pero surge el rechazo de la dirigencia Democracia Cristiana a la propuesta de una alianza abierta con el PCS por medio del PR, que no estaba legalizado…

Con el UDN

En esa situación, identificamos al partido Unión Democrática Nacionalista, UDN, que se encontraba en una situación similar a la del PAR, con cabeza pero sin cuerpo. Ese Partido fue creado por el Dr. Francisco Lima, que había sido vicepresidente de Julio Adalberto Rivera en 1962 pero que había terminado distanciado de este, debido a sus posiciones de rechazo a la Reforma Agraria, y a otras reformas, especialmente sobre el Comercio exterior y la denuncia del monopolio que existía sobre la exportación del café…todo esto lo fue apartando de Rivera y aunque siguió en el gobierno, mientras estaba apartado, del oficialismo, dio pasos para la creación del UDN.

Iniciamos pláticas con Chico Lima, con Mario Rodríguez Inclán, con un odontólogo de apellido Yanelli, con Alvaro Magaña que eran los dirigentes del partido. Se les hizo la propuesta de una alianza política dentro de su partido. Las pláticas fueron positivas, varios de sus antiguos afiliados y dirigentes se incorporaron a la lucha preparatoria para reestructurar al partido. Se formalizó la relación, convenimos los procedimientos y todo ello facilitó el cambio de las siglas en los locales del PR. Así surge la relación del PCS con el UDN, que se mantuvo hasta la firma de los Acuerdos de Paz.
Este segundo proceso de búsqueda de un instrumento político legal realizado en 1969 no fue acompañado por (Salvador Cayetano) Carpio, al contrario, se opuso…No obstante esto, la dirección del PCS decidió aprovechar el marco electoral para ejercer trabajo de orientación política y estimular la organización y la participación activa de los sectores populares.

Como ya he dicho en otros momentos, en febrero del 71 apareció en el escenario político salvadoreño, la Unión Nacional Opositora, UNO, mediante un pacto político electoral para enfrentar a la derecha en las elecciones de febrero de 1972. Se formaliza la alianza política entre el PDC, el MNR y la UDN. La noticia entusiasmó a mucha gente pero también preocupó a la derecha del PCN que no encontraba un buen asidero para impedir una derrota segura, pues el regreso de más de 200.000 salvadoreños de Honduras y la guerra misma habían generado una grave crisis social, económica y política en el país.
Varios hechos políticos se dieron en aquellos momentos, que ponían a flote los graves problemas señalados: El secuestro del empresario Ernesto Regalado Dueñas a principios de 1971, el 18 de febrero aparece asesinado; la derecha le paso la factura al PDC y por tanto a la UNO con la captura de Jorge Cáceres Prendes y otros dirigentes de la JDC, acusados del secuestro y asesinato de Regalado Dueñas, cuyo juicio mantuvo por casi tres años en Chalatenango…

Como UDN organizamos la primera Escuela Política, ante la acusación publica de ser fachada del PCS, dado que los antiguos locales del PAR y del PR en el interior del país, solo fueron repintados con nuevos colores y el cambio de siglas…contábamos con 67 locales abiertos.

En 1971 realizamos la Primera Convención Nacional, se eligió la directiva suprema, se elige a Carlos Humberto Rivera como secretario general y al Doctor Manuel de Paz como Presidente; Mario R. Inclán y su esposa Dalila también quedaron en la directiva suprema.
A propósito de los hechos hay que destacar el secuestro y desaparecimiento del Carlos H. Rivera a finales de Agosto de 1971, el cual fue perpetrado por agentes de la temible Guardia Nacional. Recuerdo bien el caso porque su familia anduvo dando vueltas por todos los cuerpos de seguridad, hasta con el Presidente de la República sin lograr una sola respuesta. Yo le había prestado una cámara fotográfica marca “FES” con lente especial de largo alcance, también estuve pagando las letras de un camioncito que había sacado de Lotes López, el cual tuvo que devolverse porque no teníamos capacidad de pago. Muchos de nuestros compañeros y compañeras militantes o activistas del UDN fueron objeto de persecución permanente durante varios años. El Presidente Manuel de Paz fue secuestrado y desaparecido en 1980; un año después del asesinato de Monseñor Romero, fue secuestrado y desaparecido el dirigente Pedro Napoleón Martínez, directivo de ese partido. Napoleón fue buscado por varios meses hasta encontrarlo por los cuerpos de seguridad porque habiendo identificado al asesino, era una amenaza como testigo del asesinato de Monseñor Oscar A. Romero. En marzo de 1981 es capturado y desaparecido. Además, siendo amigo del periodista Jorge Pinto, de El Independiente y de Napoleón Gonzáles, de La Crónica del Pueblo, y estos habían publicado detalles de testigos visuales de quien disparó a Monseñor Romero, y que le vio el rostro, todo ello llevó a Napoleón a la mira de la dictadura militar.

Recuerdo que en la primera directiva suprema del UDN quedaron, además de los mencionados, Pedro Santacruz, Secretario de Organización, Rosario Luna, Emilio Mendoza, Jorge Mendoza Santos, Alfredo Acosta, y otros, todos del PCS.
La lucha electoral de 1972 culminó con la victoria sobre el Partido PCN. Nadie puso en duda ese importante triunfo político DE LA FÓRMULA PRESIDENCIAL DE José Napoleón Duarte y de Guillermo Manuel Ungo, pero la Dictadura se negó a reconocerlo al tiempo que arregla uno de los fraudes electorales más escandalosos de la historia de la lucha electoral del país.
En 1973, por ejemplo, recuerdo el asalto policial contra el local central del UDN, habiendo capturado a más de 20 compañeros, entre los cuales figuraban: Mario Aguiñada Carranza, Antonio Sandoval, Lito Sandoval, Antonioi Morán, Manuel Castro, Oscar Rolando Orellana, Carlos G. Ruiz, Julio César Salazar, Julio Enrique Farfán, Guillermo Ramirios y otros, a quienes recuerdo con los apellidos Villalta,, Ruiz, Clímaco, y otros como, Quiles, El Pelón, el bolito, el profe García de Uluazapa. Todos o muchos de ellos fueron torturados y expulsados a Guatemala.
En 1977, después de haber realizado varias campañas de denuncia y desenmascaramiento de la farsa electoral de la dictadura, de nuevo el PCS aceptó la propuesta de una segunda batalla electoral con la UNO, con la fórmula del Coronel Ernesto Claramount Rosseville y Antonio Morales Erhlich. Como se sabe, de nuevo se repite la historia: el PCN fue ampliamente derrotado por la UNO y la dictadura impone al candidato oficial, al General Carlos Humberto Romero.
La visión estratégica: combinar la lucha electoral. Se trataba de combinar la línea electoral con la movilización y línea organizativa sindical, gremial, comunal, territorial…y popular en general. Con esta orientación poco a poco fueron surgiendo comités municipales en varias ciudades del país.

Esta orientación política no contó con el apoyo de Salvador Cayetano Carpio, quien le restó importancia, no las compartió, se opuso a ella. No logró entender la necesidad de establecer el vínculo entre las formas electorales, la lucha por el Programa, y la participación del movimiento sindical en ellas, como forma de elevación de su conciencia política. En realidad, al no estar él al frente de ese esfuerzo, el no ser él el lider de ese movimiento, no tenía validez. Así fue su conducta y posición en los tiempos del FUAR, que prefirió liquidarlo para sacar a Schafik del liderazgo y reorientar su trabajo hacia la reconstrucción del movimiento sindical con él como su máximo dirigente.

El trabajo político de masas dentro de la vía electoral en aquellos momentos con mucha represión del enemigo, nos fue obligando a organizar la respuesta con Auto Defensa, de carácter preventiva, pasiva, que consistía entre otras cosas, en buscar información sobre los movimientos del enemigo en las actividades publicas que realizábamos…y aunque la derecha sabía que el PCS estaba utilizando a la UDN, evaluaban el desgaste causado con la ilegalización del PAR y no estaban seguros en repetir la experiencia con un UDN fortalecido y en alianza con otras fuerzas.

Pero como quedó demostrado, decidieron enfrentar el crecimiento del descontento y la organización popular impulsando la escalada fascista, con secuestros asesinatos, masacres como la de tres calles, la Cayetana, etc.

La segunda huelga de ANDES se desarrolló en este marco del despliegue de la escalada fascista, la cual fue muy tensa, con mucha represión. Esta opción del enemigo puso de manifiesto la decisión de implementar la estrategia de guerra de contra insurgencia por parte del enemigo, lo que exigía un cambio o un viraje o reajustes en la línea, la cual, estaba a punto de llegar a su tope.
En esta coyuntura surge otro fenómeno político: la disputa, el afán de arrebatarle la hegemonía al PCS en el movimiento popular, en ANDES, en AGEUS…surgieron las acusaciones que el UDN era electorero…

Por nuestra parte, estas coyunturas fueron aprovechadas para realizar movilizaciones, esfuerzo organizativo, educativo, política de comunicaciones con programas de radio, fue un importante momento de aprendizaje…la victoria electoral de la UNO en 1972 posibilitó el desarrollo de la organización popular pero a la vez expresó la frustración por no poder evitar el fraude, no pudimos defender el triunfo popular…

Si bien la UNO fue una escuela positiva de denuncia del fraude, a la par se fueron desarrollando las organizaciones revolucionarias de masas y entramos a la fase previa de preparación del Ejercito Político de Masas, con quien arribamos a 1980, cuando ya la vía electoral estaba colapsada, y hubo que apoyar la estrategia de la Guerra Popular Revolucionaria, hubo que ceder espacios a otros instrumentos de lucha como la Coordinadora Revolucionaria de Masas y el Frente Democrático Revolucionario. Y luego el FMLN.

Y allí es que se inserta el UDN y luego se guarda, se congela, hasta que surgieran otros momentos en que fuera necesaria su aparición, como sucedió…

La DC traicionó al pueblo salvadoreño

En los años 80 la DC, que antes había acompañado al movimiento popular, aparece como aliada de las Fuerzas Armadas títeres de la estrategia norteamericana, como el instrumento político de la Estrategia de Contra-Insurgencia…orientado a facilitar la intervención de los EE UU bajo el argumento de la defensa de un gobierno democrático.
En 1984 (José Napoleón) Duarte logra su objetivo personal de ser presidente y “defensor de la democracia. No lo logró que la oligarquía lo aceptara como el salvador del sistema Su esfuerzo por disputarnos las masas se contradecía con las medidas represivas en contra de estas y esto era una contradicción inevitable derivada de su misma estrategia. Esto conduce a que la DC pierda la mayoría en la Asamblea legislativa en 1988 y pierda la presidencia en 1989 ante el partido ARENA, representante de la oligarquía.

Entonces entran al escenario político los dueños del país y ARENA y el Gobierno de Cristiani se vuelven un referente real para negociar el fin del conflicto armado. Ese mismo año 89 el FMLN en el camino en busca de la paz presenta una iniciativa para participar en las elecciones y reconocer a las Fuerzas Armadas si estas se postergaban por seis meses y se depuraban las Fuerzas Armadas. Esta propuesta fue rechazada pero comprendimos que el escenario político había cambiado y que se abría la negociación…

Discutimos y acordamos con nuestros aliados interiorizar a parte del FDR, que regresaran al país, para ampliar el escenario político interno, para derrotar los planes políticos del enemigo, y abrir condiciones en el terreno internacional….sabíamos que incluso Roberto DAubuisson había modificado su actitud de rechazo a la negociación, aunque no todos lo estaban acompañando, en especial sectores conservadores dentro de las Fuerzas armadas que como respuesta a estas iniciativas impulsaron al Operación Fénix y el Plan Unidos para Reconstruir… que al final fueron un fracaso.

El UDN INGRESA DE NUEVO AL PAIS

Estábamos en un momento crucial en donde íbamos a poner a prueba las declaraciones del enemigo que nos invitaban a participar en el proceso político electoral de 1989. En ese marco se decide el ingreso al país del UDN. En la Comisión Política del PCS se venía discutiendo la necesidad de resolver la dualidad innecesaria existente, entre el UDN que había jugado un importante papel como expresión abierta del PCS. A esas alturas el actor principal era el FMLN y el FDR. No había razón de mantener un UDN que se negaba a ceder un espacio político abierto. El final de ese episodio lo íbamos a decidir en el terreno. Así, sin tener todavía la fórmula de cómo resolver el transito, entran al país los líderes del MPSC, del MNR y del UDN.

Ya en el interior, surge la Mesa Política Inter-Partidaria con la participación de todos los partidos políticos. Aquí vuelve a aparecer el UDN que ganaba un espacio propio, creyendo que al final el mismo PCS lo respaldaría, incluso el FMLN. Al menos eran cálculos aunque no duro mucho porque no era una fuerza independiente…dependía de decisiones políticas, que no podían dejarse a la deriva.

En determinado momento empiezan a producirse roces en el FMLN debido a la línea del PCS-FMLN y la línea del UDN…era claro que no podía haber un vehículo con una quinta rueda…

Esto originó muchas discusiones internas; simultáneamente apareció en el panorama la guerra urbana, y empiezan también a actuar en el escenario interno otras fuerzas como las Iglesias, tanto católicas como protestante históricas, el movimiento social…la guerra adquirió un plano político y arrinconó las posibilidades contra-insurgentes…al no lograr como ellos decían quitarle el agua al pez, entonces fracasó la estrategia contra-insurgente.

Y la Ofensiva del 89 puso en evidencia la debilidad del régimen, y particularmente de las Fuerzas Armadas. Y dejo en claro que la vía de la solución negociada era la única realmente existente….y entonces el trabajo político paso a primer plano…

En aquel momento valorábamos en la dirección del PCS que el UDN pedía jugar un papel clave en la fase de transición. Pero la Dirección del PCS estaba por crear condiciones para la inserción, y llegado el momento disolverlo y crear un instrumento legal donde el UDN se vaciara. No nos imaginábamos que había surgido oposición interna en ese instrumento, oposición a cederle el papel al FMLN como el único instrumento.

Para resolver el problema la CP del PCS convoca al comité ejecutivo del UDN para reuniones en México. Los debates duraron dos días. Pudimos percibir que el UDN se encontraba en un periodo de indefinición, incluso identificamos situaciones de ambiciones personales de varios compañeros; que creyeron que el UDN podría convertirse en una fuerza nacional relevante, eran unos cuatro o cinco compañeros…

Al final acordamos en México una transición que no llevara a la ruptura sino a fortalecer la principal tendencia que en el FMLN, orientada a evitar distracciones en disputas internas. Estábamos en una situación internacional en el que la URSS enfrentaba serios problemas, estaba la Perestroika, y la tendencia renovadora al interior del Movimiento Comunista Internacional. Y ya se escuchaban opiniones, incluso al interior del FMLN que la bandera del socialismo no era ya la que debía encabezar nuestra lucha.

En 1990 la derrota electoral de los amigos sandinistas en Nicaragua vino a envalentonar a la derecha salvadoreña, en un ambiente de victoria mundial del capitalismo, en el que muchos partidos comunistas corrieron a cambiarse de nombre, o desmovilizarse. La solidaridad internacional con nuestra lucha entra en crisis, y en esta situación según esas voces, mantener la guerra era absurdo o significaba arriesgarse a una segura derrota.

Luego se dan los Acuerdo de Nueva York, y el reencuentro con los Estados Unidos, Abraham mismo fue a buscar a Schafik a su habitación a las 12 de la noche y le dijo: “Schafik, con a firma de este acuerdo termina también la fase de confrontación entre nosotros, dejamos de ser enemigos para dar inicio a una cooperación…”

Al regresar el FMLN al país el 31 de enero de 1992, una de las tareas a resolver para la dirección del PCS era la situación del UDN. Los principales dirigentes no lograron entender el rumbo cediendo paso a una línea propia de protagonismo, al margen de las orientaciones del PCS.

Una separación amistosa

En la práctica se percibe en el UDN un discurso diferente al del FMLN. Era urgente resolver. Y lo hicimos. Se logró acuerdo político para dejar en libertad a los que quisieran continuar en el UDN, pero lo harían ya no como militantes del PCS. Al UDN se le deja la Fundación Cuscatlán, los equipos y mobiliario, y tres meses de salario para su dirección. Fue un pacto de separación amistosa, democrática. Luego el UDN junto con el MPSC, y el MNR dieron origen a la Convergencia Democrática. Y así terminó la relación del UDN con el PCS, semanas después de la firma de los Acuerdos de Paz.

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