Recordando a la Tropa Loca…

Recordando a la Tropa Loca…

Y si me acompañás después podemos ir a tomar shuco con pan francés acabadito de salir del horno. Sé de un lugar allá por “Las Tres V”, y si ya no existe conozco otro sitio cerca del “Mesón la Fosa”, abajito de La Polícia Nacional, más allá de donde estuvo “La Tropa Loca”, conocida socialmente por “Las Aguas Cristalinas”.

Fijate que este volado de “La Tropa Loca” para mi tiene su historia: resulta que yo trabajaba de auxiliar de un Juzgado de Paz de la capirucha y un día fuimos para hacer una inspección a la tal “Tropa Loca” que quedaba arribita de donde estaban en ese entonces ( principios de los años setenta) “Las Conchas Julia”, esto es en la bajada de la Policía Nacional yendo para Candelaria a la vuelta del Nuevo Liceo Centroamericano.

Bueno, pues en “La Tropa…” hubo un desmadre sabatino con heridos, pijiados, ojos morados, puntas, armas de fuego, monte y otras hierbas aromaticas, Cocacolas con Revonal, guaro, patchuli, una docena de presos y un cristiano que por poco se lo cepillan y lo tuvieron que llevar al Rosales. Resultado del bochinche prohibieron “La Tropa Loca”, y la venta de bebidas alcoholicas y Cocacolas con las susodichas pastillas, mientras se averiguaba todo aquello.

Unos días después regresamos para nuevas diligencias, y el encargado (porque dicen que era de la múcura segundo frente de un militar) nos recibió muy amable y nos invitó a unas bebidas de cremasoda, pero que si queríamos nos mandaba a traer unas conchitas con cerveza para mientras platicábamos y realizábamos la nueva inspección.

Lo simpático de la nota fue que al ir bajando las escaleras, nos topamos con un rotulo que decía “Club Social Las Aguas Cristalinas”, conocido socialmente como “La Tropa Loca”, porque se prohibió el nombre y lo abrieron de nuevo con otro nombre, pero para que los visitantes se sintieran en su cancha, se les aseguraba que era el mismo sitio con otro nombre.

Total la mara (entonces la mara, no eran los mareros de hoy) siempre decía La Tropa Loca. Aquí viene lo delicado: Una pregunta Reverendo ¿ Y vos, antes de tu reencarnación como ferviente cristiano, conociste ese celestial lugar de San Salvador, que desde su entrada en horas del medio día, cuando hace calor, anunciaba con su aroma los bacanales nocturnos y cultos a la diosa Venus que los feligreses de la parroquia realizaban en el lugar, en la penumbra creada por “La Luz Negra” de esos lugares?

Resultado de esos ires y venires al lugar, terminé de novio con la Zuleyma, una flor de esos jardines. Todavía llevo una herida en el pecho que no logro curar y me la recuerda. Una noche de baile su amiga Silvia me dijo que bailaramos. Fui y después de la canción Zuleyma me araño la cara, nos discutimos, y por orgullo me fui del lugar. No regrese (error de enamorado) pero cuanto sufrí.

Ya no la volví a ver y nunca la busque ni la he buscado en mis regresos por miedo (como dice la canción) Volver… Tengo miedo del pasado que poblado de recuerdos encadena mi sufrir, volver….ja, ja, ja… el último parrafo es pura literatura para que te rias un poco.

Va pué Maese, ya no sigo agitando su alma de cristiano devoto con mundanas zanganadas.

Víctor Delgado

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