SELECCION PERIODISTICA

SELECCION PERIODISTICA

Por Raúl Padilla Vela

LUIS RAMON VILLEDA P

MANUE1 OVIDIO PAREDES

DIMAS PAULINO REVELO

PAVEL RAYMUNDO 0LIVA

PABLO VALLE S.

PABLO FERNANDEZ

Québec, P. Q. Canadá

San Salvador, El Salvador, Centroamérica

Diciembre de 2008

CONTENIDO

Índice general
Presentación
Historia
4. Política

5. Ciencias

6. Educación

7. Economía

8. De mujeres

9. De poetas y escritores

10. De jóvenes y estudiantes

11. Deportes

12. Temas varios

PRESENTACION

Este libro ha sido preparado con algunos trabajos

periodísticos que se publicaron en diversos órganos de

difusión del pensamiento entre los años 1956 y 1995, la

mayoría de ellos en El Salvador y los últimos, en la ciudad de

Québec, Provincia de Québec, Canadá.

La libertad de expresión en El Salvador ha sido

sistemáticamente reprimida desde el año 1931, por la

dictadura militar que tanto dolor ha causado al pueblo

cuzcatleco y la censura autoimpuesta por los propietarios y/o

los directores de periódicos, contándose en este sentido

honrosas excepciones. Otro factor importante para el

mantenimiento de la falta de la libertad de expresión ha sido

la intervención de los Estados Unidos en los asuntos internos

de nuestro país. Pese a todo, la verdad se ha deslizado por

canales clandestinos o aprovechando al máximo las rendijas

de la tolerancia que siempre quedan abiertas, pese a la

vigilancia de las mentes carcelarias de los opresores.

Los artículos están agrupados en las siguientes secciones

tituladas : 1) Historia. 2) Política. 3) Ciencias. 4) Educación 5)

Economía 6) De Mujeres 7 ) De Poetas y Escritores 8) de

Jóvenes y Estudiantes 9) Deportes y 10) Temas Varios. Un

total de cerca de centenar y medio de artículos que se

presentan tal como fueron publicados en su oportunidad.

Estas secciones corresponden a mis principales ocupaciones

y obedecieron a una necesidad política, debido a mi

militancia en las filas democráticas, revolucionarias y

defensoras de los intereses del pueblo salvadoreño y, en

especial, en el Partido Comunista de El Salvador (PCS).

También se refleja en los artículos la naturaleza de mi

trabajo, pues soy profesor desde que tuve los 18 años. Mis

primeros artículos fueron publicados en Opinión Estudiantil,

cuando fui elegido miembro de su plana de redacción a fines

del año 1952, recién había pasado la represión del 26 de

septiembre de ese mismo año y que llevara la persecución, la

cárcel, la tortura o el exilio a los integrantes de la anterior

plana de redacción.

Luego pasé a escribir en El Diario de Hoy, dirigido por don

Napoleón Viera Altamirano. El me permitió escribir en la

página editorial de su periódico, y lo hice desde 1956 hasta

1964. Esta colaboración terminó al solicitarle la publicación

de un artículo en defensa del dirigente comunista Miguel Mármol, que había sido secuestrado por la Guardia Nacional. Ahora puedo decir que hasta ese momento mis relaciones con don Napoleón fueron cordiales a pesar de que estábamos diametralmente opuestos en el campo ideológico y político. Esto explica que en el Diario de Hoy aparecieran artículos donde se preconizaban las reformas agraria y urbana, la reforma educativa, se defendiera a los estudiantes universitarios y hasta se publicó parcialmente el himno de la Federación Mundial de la Juventud Democrática, de tendencia comunista. Don Napo todavía era un poco tolerante…

Después escribí artículos para periódicos como El Tiempo, El Universitario, Abril y Mayo (Órgano del Partido Revolucionario Abril y Mayo, PRAM), La Verdad (Órgano del Partido Comunista de El Salvador PCS), Voz Obrera ( Órgano informativo de la Federación Unitaria Sindical de El Salvador, FUSS), Tribuna Libre y Diario El Mundo. Este último periódico, dirigido muy acertadamente por el periodista Cristóbal Iglesias fue el único que mantuvo una conducta digna de encomio durante la etapa bélica de la guerra en El Salvador, entre los años 1980 y 1992.

También colaboré en revistas como Gallo Gris ( dirigida por el poeta Oswaldo Escobar Velado) y Vida Universitaria (dirigida por Italo López Vallecillos)

Hice incursiones por el periodismo radial y en forma muy especial trabajé en un noticiero transmitido por la radiodifusora YSEB, en compañía de Raúl Castellanos Figueroa y el escritor Manlio Argueta . En la ciudad de Québec he trabajado en un programa cultural radial y es por eso que incluyo algunos artículos escritos para dicho programa que se transmite por la radio CKIA Radio Basse-Ville.

Muchos artículos aparecieron responsabilizados por seudónimos y anagramas. Entre los seudónimos utilizados están el ingenuo Kikiriki, el de Pablo Valle S. (Diario de Hoy) y Pablo Fernández Mora ( Revista de la Universidad), los anagramas más conocidos que utilicé fueron : Luís Ramón Villeda P, Manuel Ovidio Paredes, Pavel Raymundo Oliva y Dimas Paulino Revelo correspondientes a mi nombre completo: Raúl Edmundo Padilla Vela. Los tres primeros anagramas los utilicé principalmente en Diario El Mundo, mientras que el cuarto en el periódico Voz Obrera de la Federación Unitaria Sindical de El Salvador (FUSS).

El 23 de julio de 1983 luí secuestrado por un grupo “ de hombres vestidos de civil fuertemente armados”, en la intersección de la Avenida Cuscatlan y cuarta calle poniente, es decir frente a la esquina suroriental del Palacio Nacional. Los secuestradores eran agentes de la policía nacional y en uno de los interrogatorios me dijeron que me escondía en los anagramas para atacar al gobierno. Es cierto que aprovechaba el menor resquicio para atacar al sistema que encabezaba el gobierno , pero no era para esconderme, por esa razón, al salir de la cárcel publiqué un pequeño folleto sobre la dictadura del General Maximiliano Hernández Martínez. Muchas amenazas a muerte recibí de parte de la brigada que llevaba el nombre del dictador, pero yo seguí mi trabajo en la forma más normal que pude. Fue muy arriesgado escribir en los periódicos para reforzar las reivindicaciones de las fuerzas democráticas y populares como el de poner alto al terror estatal, la apertura de la universidad, las negociaciones por la paz, el respeto a las libertades democráticas. Esto hice sin dejar mi trabajo abierto en el frente sindical.

Tengo conciencia clara de la deficiencia de mis artículos, pero fueron escritos siempre con la mejor buena voluntad de contribuir en algo a la función educativa que debe tener todo periódico que aspire a ser serio. Es una pequeña colección de artículos casi tomados al azar, antes de su ordenamiento. Sólo resta decir que jamás escribí con el propósito de ganar dinero. Dos veces recibí dinero por mis trabajos escritos: una de parte de don Napoleón Viera Altamirano que me pagó cinco colones por un artículo y otra, de parte del Departamento de Extensión Cultural de la Universidad Nacional, cuando estaba a cargo del escritor Roberto Cea. ¡Ah!, también cuando la Editorial Universitaria publicó el folleto titulado “El Fascismo en un país dependiente. La Dictadura del General Maximiliano Hernández Martínez”, en septiembre de 1987, me dieron diez ejemplares como pago. A propósito, seis meses después un escuadrón de la muerte intentó enviarme al cielo, pero vine a parar en la ciudad de Québec, donde sigo manteniendo los ideales por los que he luchado junto con muchos queridos camaradas, desde hace mucho tiempo, sin llevarlos al mercado.

HISTORIA

ENERO Y SUS FECHAS MAS IMPORTANTES EN LA HISTORIA PATRIA

24 DE ENERO DE 1814

AQUINO LO DIJO ASI, TAN FEO EL INDIO PERO VENI

22 DE ENERO DE 1932

25 DE ENERO DE 1961

ABRIL EN LA HISTORIA

COMO VIO UN CIPOTE DE DOCE AÑOS LA INSURRECCION DEL DOS DE ABRIL DE 1944

MAYO Y SUS FECHAS MAS IMPORTANTES EN LA HISTORIA PATRIA

LO QUE LAS BALAS NO PUDIERON HACER LO HIZO EL PUEBLO UNIDO

ALOO…212615…¡AQUI OCTUBRE!

EL HISTORICO DICIEMBRE ALEGRE…¡FELIZ AÑO NUEVO!

¿ESTAMOS EN GUERRA CON EL JAPON?

8 DE DICIEMBRE DE 1944

12 DE DICIMEBRE DE 1944

14 DE DICIEMBRE DE 1948

GENERAL FRANCISCO MALESPIN, LO NECESITAMOS URGENTEMENTE

UNA HISTORICA LECCION DE GERARDO BARRIOS

LA REVOLUCION DE LOS 44

EDITORIAL FIESTAS PATRIAS EN QUEBEC

ENERO Y SUS FECHAS MAS IMPORTANTES EN LA HISTORIA PATRIA

Diario El Mundo. 29-XII-82.Manuel Ovidio Paredes.

En el mes de enero se hacen muchas promesas, de esas que no se cumplen. “Nuevo año, nueva vida”, dicen los que se han portado mal. Es el mes de los Reyes Magos, de las romerías a Esquipulas y el de la fiesta del Calvario. En enero los escolares se matriculan para reiniciar sus labores y también es el de los cambios políticos. En 1980, por ejemplo hubo un cambio completo de gabinete y el veintidós se registró la manifestación política más grande de todos los tiempos en nuestro país. Pero también hay otras fechas que recordar, de manera especial, como el 24 de enero de 1814; el 22 de enero de 1932, el 25 de enero de 1961 y el enero de 1833, cuando se inició el movimiento del nonualco Anastasio Aquino. A estas fechas me referiré especialmente. Otras fechas a recordar del mes de enero son las siguientes:

1 de enero de 1787.- Nace el prócer de nuestra independencia Manuel José Arce.

4 de enero de 1811.- Edicto de los gobiernos civil y eclesiástico, en el cual se prohíbe la circulación de literatura subversiva en las provincias de Centroamérica. literatura subversiva era la que difundía las ideas independentistas de América.

5 de enero de 1822.- Al hacer el escrutinio de la consulta que se hacía a los ayuntamientos centroamericanos para adherirse o no a México, sólo San Salvador y San Vicente dijeron ¡ NO!.

14 de enero de 1823.- Soldados salvadoreños y mejicanos entablan un fiero combate entre El Guayabal y Guazapa.

Enero de 1833.- Se inicia la gesta de Anastasio Aquino.

27 de enero de 1842.- El Congreso Legislativo instalado en la ciudad de San Vicente decreta amnistía para todos los exilados políticos y prohíbe las persecuciones sin límite que perpetraba el gobierno del licenciado Juan Lindo y luego convoca para la elección de presidente y vicepresidente de la República.

12 de enero de 1857.- Junta Patriótica, reunida en Cojutepeque y encabezada por el general Trinidad Cabañas propone al gobierno de don Rafael Campo la unión de los partidos políticos, la formación de un ejército para luchar contra los filibusteros yankis en Nicaragua y el establecimiento de un gobierno de conciliación.

11 de enero de 1858.- El señor Antonio José de Irrisarri, Ministro Plenipotenciario de El Salvador, Guatemala y Nicaragua, protesta ante el Secretario de Estados Unidos de Norteamérica, por la impunidad de que gozan los bandidos que han llegado desde los puertos yanquis para dedicarse al pillaje, al incendio, la desolación y todos los horrores que han escandalizado al mundo entero, mientras que los pueblos centroamericanos debían fiar su seguridad en las relaciones amistosas que conservan con el gobierno norteamericano.

28 de enero de 1860.- La Cámara de Diputados y Senadores declaran legal y popularmente electo Presidente de la República para el período 1860-1865 al capitán general Gerardo Barrios, vicepresidente Lic. José Félix Quiroz y designado a la presidencia a los señores José María Peralta y Mariano Payés.

8 de enero de 1876. Nace el escritor sonsonateco Francisco Herrera Velado, autor de “Fugitivas, Mentiras y Verdades”, “La Torre del Recuerdo” y “Agua de Coco.”

5 de enero de 1885.- Firmado el contrato entre el Ministerio de Fomento y los señores Adán Mora, Mauricio Duke y F. Camacho, para establecer el llamado Banco Particular de El Salvador, que se convirtió en Banco Salvadoreño en 1891.

19 de enero de 1921 .- Se firma el Pacto Provisional de San José de Costa Rica que dio la base para la formación de la República Tripartita de Honduras, Guatemala y El Salvador Esta república duró hasta el 14 de enero de 1922.

11 de enero de 1925.- Las rocas incandescentes del Izalco llegan hasta las faldas occidentales con retumbos de cinco a diez minutos de intervalo.

24 DE ENERO DE 1814

Diario El Mundo. 24,25,26 -I-83.Manuel Ovidio Paredes.

El movimiento independentista de esta fecha tuvo sus propias características que exigen un minuciosos estudio. Entre estas características se destacan las siguientes: a) fue el movimiento con mayor participación popular, como lo demuestran las concentraciones de hombres en los diferentes lugares de la ciudad, 150 hombres en la parroquia (Iglesia del Rosario), 150 hombres detrás de la parroquia,

1000 hombres frente al convento San Francisco, 1000 hombres en la Plaza Santo Domingo (Hoy Parque Barrios) y muchos hombres en La Merced y el puente que unía Candelaria con San Jacinto. Estos hombres se preparaban para entrar a la lucha armada planeada para la noche del 24 de enero. b) La menor participación de los grandes productores de añil en la conspiración. Arce era diputado a Cortes y solo participó según Gavidia, indirectamente. c) La menor participación del clero católico. Delgado era diputado a Cortes y el presbítero Manuel Aguilar no participó directamente. d) La parte conspirativa fue mejor organizada, tal como lo reflejan los procesos de infidencia y las declaraciones del intendente José Maria Peinado, e) La represión de parte de los españoles fue mas violenta como lo testifica la muerte de varios independentistas la noche del 24 de enero, el sospechoso suicidio del doctor Santiago José Celis y el exilio de Pedro Pablo Castillo. f) El planteamiento de la independencia se hacía directamente g) El nivel político e ideológico fue mas elevado cualitativamente y en el centro de la lucha se plantearon

reivindicaciones concretas como las siguientes: 1) respeto a la voluntad popular expresada en los resultados de las elecciones de diciembre de 1813. 2) Libertad para los reos políticos y en primer lugar la de los alcaldes de los barrios de San Salvador. 3) Alto a los abusos de poder de los cuerpos militares de la capital y en especial el de los “Voluntarios de Fernando VII o simplemente ‘voluntarios”.

Según el Plano Político y Económico de la Provincia de San Salvador, de 1807, pasado al intendente Don Antonio Gutiérrez Ulloa, el Partido de San Salvador comprendía 24 pueblos, 20 reducciones, 20 haciendas y 40 ranchos, además de la ciudad de San Salvador. Siete años después la población había crecido muy poco, de modo tal que no es exagerado calcular que San Salvador , la ciudad, tendría a los sumo unos 15 000 habitantes en 1814. El principal jefe político de la ciudad era el alcalde del Ayuntamiento Juan Manuel Rodríguez. Su segundo era el patriota Pedro Pablo Castillo. Además estaban los alcaldes de los barrios, Simeón Antonio Miranda, alcalde del barrio Concepción, Alberto Berdugo, alcalde de San Esteban, José Obispo Campos, Domingo Ramos y Francisco Campos, eran los alcaldes del barrio Los Remedios, José Cleto Zelada y Victoriano Moto, en Candelaria y José Manuel Funes y Andrés García en el barrio San José. Todos habían sido electos por el voto popular y en contra de la voluntad del Intendente José Maria Peinado Los salvadoreños también habían derrotado a la imposición oficial del candidato Presbítero Miguel Barroeta, dándole sus votos a Manuel José Arce en diciembre de 1813. Peinado repitió dos veces las elecciones y otras tantas fue derrotado.

Los alcaldes encabezados por Juan Manuel Rodríguez y Pedro Pablo Castillo eran del partido independentista. Peinado se apoyaba en los monárquicos y en cuatro cuarteles. Bandera, Dragones, Caballería y el de los “Voluntarios’. En San Salvador circulaban panfletos y aparecían carteles con leyendas de contenido revolucionario como el siguiente que comenta el revés de 1811.:

No llores San Salvador,

La pena que actual padeces

Que momentáneos reveses

Se han de sufrir con valor;

Llore el Gobernador,

Llore todo chapetón;

Llore y gima el Escuadrón;

El Voluntario, el realista

Y llore el chapetonista

Su próxima destrucción.

( Historia Moderna de El Salvador. Francisco Gavidia, página 247, segunda edición)

El servicio de inteligencia de ese entonces había detectado que los patriotas preparaban la insurrección . José María Peinado trataba de sofocarla. La noche del domingo 23 de enero de l814 hizo representar en su casa la comedia “Más Vale Tarde que Nunca’ e invitó a presenciarla a los alcaldes de los barrios. Cuando terminó la función y apoyado en los “Voluntarios”, obligó a los alcaldes a permanecer en sus puestos mientras los amenazaba con reprimirlos si llevaban a cabo sus planes.

Cuando por fin dejó ir a sus “invitados” los hizo perseguir por sus agentes policíacos. Al día siguiente Domingo Ramos y otros fueron capturados. Juan Manuel Rodríguez convocó a cabildo abierto a las 7 y 30 de la noche cuando el pueblo ya se manifestaba por las calles desde las cinco de la tarde. Era el lunes 24 de enero de 1824.

Dice don Francisco Gavidia, en su obra antes mencionada: “La manifestación había sido imponente: pero las armas estaban en los cuarteles, Los Voluntarios con su ferocidad conocida imprimieron nuevo carácter a los sucesos. .A las doce de la noche la patrulla de “Voluntarios”, mandada por el ayudante Benito Martínez, se dirigió al convento San Francisco. Los Independientes gritaron : ¿ Quién vive?. Contestaron en la patrulla: ¡Voluntarios!, Al punto estallaron los gritos

¡Guerra!. Martínez gritó: i Conténganse! Pero los del grupo, ya en revolución declarada, armados de arma blanca, se lanzaron sobre la escolta. El patriota Faustino Amaya llego hasta coger la bayoneta del sargento Paredes. Entonces los voluntarios hicieron fuego sobre el grupo de San Francisco quedando muertos y heridos muchos independientes de todas clases sociales entre ellos un cuñado de Don Manuel José Arce, el ilustre Domingo Antonio de Lara, poeta y matemático.

Por lo que hace a Faustino Amaya, recibió la descarga de lleno y cayó muerto lo mismo que otro de los independientes cuyo nombre no consta en los partes oficiales. El pueblo sin armas rugió en vano toda la noche, teniendo delante sus muertos. El golpe había sido tan traidor que no hubo un solo herido en los cuarteles. La efervescencia fue tan grande como imposible organizar la revolución” Hasta aquí lo dicho por el maestro Gavidia.

Después vino la parte de las negociaciones del parlamentarismo. Manuel José Arce intervino y con el esfuerzo conjunto de Juan Manuel Rodríguez y respaldados por la persistente presión de las masas populares de la ciudad de San Salvador se logró la libertad de todos los alcaldes. El pueblo estuvo asediando los cuarteles desde la noche del 24 de enero hasta el día 27 cuando el comandante José Rossi desalojó a los revolucionarios de las alturas de La Vega y a quienes causó muchos heridos. Piedras y cuchillos contra fusiles no contiene, Las fuerzas de la reacción triunfaron. Luego vino lo acostumbrado: persecución, cateos, detenciones, cárcel, juicios amañados., etc. También vinieron los actos solemnes de misas de acción de gracias dirigidos por los curas Francisco Xavier Fuentes y el presbítero Montalvo.

En los famosos juicios de infidencia se mencionan como

dirigentes de este acto revolucionario entre otros a Pedro

Pablo Castillo, Juan Manuel Rodríguez, doctor Santiago José

Celis, Manuel Aguilar, Manuel José Arce, Miguel Delgado.

Gregorio Melara, José Obispo Campos. José Cleto Zelada,

Victoriano Moto, José Manuel Funes, Andrés García, Antonio

Gruyo, Eusebio Mena, Rafael Zepeda, Francisco Amaya, Vicente Clara, Félix González, Clemente Mixco, Bernardo Torres, Luís Calero, Jacinto Grande, Jacinto Chulo, Santiago Rosales. Estos son los héroes de nuestra nacionalidad. Esta es la gente que ha escrito una de las paginas mas gloriosas de nuestra historia. Hoy existen muchos monumentos y centros escolares que llevan el nombre de expresidentes de los Estados Unidos y hasta existe una que se llama Carolina Kennedy. Aquí he mencionado el nombre de héroes que muchos no conocen. Son nuestros , honremos su memoria. ¡¡Loor a los héroes del 24 de enero de 1814!!

AQUINO LO DIJO ASI, TANFEO EL INDIO PERO VENI!!

Diario El Mundo. 21-II y 7-III- 83. Manuel Ovidio Paredes

Enero de 1833 fue muy turbulento en la historia de nuestro país. Estuvo precedido por una serie de insurrecciones populares y campesinas como la del 24 de octubre en San Salvador, 26 y 28 de octubre en Zacatecoluca; el 10 de noviembre en Izalco, insurrección encabezada por el presbítero Pablo Sagastume, secundado por Felipe Vega y Serapio Rivas; el 24 de noviembre en San Miguel y las insurrecciones de Tejutla y Chalatenango, encabezada por el presbítero Felipe Vides. Todas en el año 1832.

Anastasio Aquino era un trabajador del campo, ocupado en la producción del añil. Era un desposeído y sin lugar a dudas, un hombre inteligente. Físicamente este nonualco fue descrito por el escritor José Antonio Cevallos así: “ de una estatura de tamaño regular, algo obeso, cabeza redonda y con prominencias por los lados auriculares; sus ojos y frente pequeños, labios delgados, barba corta, nariz remachada, pómulos salientes, color de hoja seca, carirredondo y con una cicatriz arriba del carrillo derecho”.

Fue un trabajador que se rebelaba contra las injusticias. Los indios eran maltratados y en la estructura social de la época eran los más explotados. Se les llevaba a la fuerza a la guerra y el servicio militar era obligatorio solo para ellos. Anastasio también era valiente. Arengó a sus hermanos de sangre y raza. Los hizo soldados a quienes llamaba “mis valientes muchachos y compañeros de armas” Entonces no habían escritorios desde donde se dirigían las guerras El indio peleó. Las tropas del gobierno lo atacaron.

Los nonualcos no estaban solos Muchos ciudadanos de los barrios del Calvario y La Vega de San Salvador se incorporaron a sus filas También habían soldados que llegaban del entonces pueblo San Jacinto. Así se recogieron los nombres de Manuel María Colindres, Norberto Barraza, Francisco Castro, “Peche” Indalecio “Los Chupinas’“Zarampaña”“Chele Español” y otros. Junto con Aquino estaba su hermano Blas. Pelearon viril y valientemente derrotando a las tropas dirigidas por los capitanes José Antonio Villacorta y Felipe Urribal (Italiano) que a su vez estaban bajo el mando del licenciado Juan José Guzmán.

La derrota llevo miedo insuperable a San Salvador y entonces hubo cambio de gobierno. El poder pasó de don Mariano Prado a don Joaquín de San Martín El coronel Máximo Menéndez no aceptó el cambio y se insubordino. Hubo desórdenes en San Salvador. Esto sucedió el 8 de febrero de 1833. De enero a esta fecha la insurrección se había extendido a Zacatecoluca, Santiago Nonualco (el centro) San Vicente, Cojutepeque San Pedro Perulapan, San Martín, Soyapango Ilopango, San Juan Nonualco Apastepeque, Tepetitan.

En este ultimo lugar los insurrectos dieron un decreto, el único conocido en el que se refleja el espíritu justiciero de Aquino y sus seguidores. He aquí su contenido.

“Anastasio Aquino, Comandante General de las armas libertadoras de Santiago Nonualco En este día he acordado imponer las penas a los delitos que se cometan y son los siguientes:

1.- El que matare pagara una vida con otra

2,- El que hiera se le cortará la mano

3.- El que atropellase a las autoridades civiles y jefes militares . será castigado con diez años de obras Públicas

4 – Los que atropellasen a las mujeres casadas o recogidas serán castigados con arreglo a las leyes

5 – El que robare tendrá la pena de cortarle la mano por primera vez.

6-Los que anduvieran a las nueve de la noche en adelante, serán castigados con un año de obras publicas

7. Los que fabriquen licores fuertes, sufrirán la multa de cinco pesos

por primera vez, y por segunda la de diez.

Dado en Tepetitan a 16 de febrero de mil ochocientos treinta y tres

Anastasio Aquino.”

La lucha prosiguió. Los nonualcos estaban en desventaja militar. Unos pocos fusiles, dos cañones y muchas lanzas de güiscoyol. ¡Güiscoyoles contra fusiles! Pero hubo mucho coraje a pesar de estar también en desventaja numérica. Los presbíteros Juan Bautista Navarro y Crisanto Salazar intervinieron a nombre del gobierno del Vice-Jefe de Estado, señor Joaquín de San Martín para ‘negociar” la situación. Mas esta labor la llevó a cabo solo el padre Navarro en los días 17 y 18 de febrero.

El gobierno nombró al capitán mayor Cruz Cuellar y al teniente coronel José Antonio Parada para que con 400 ó 500 hombres atacaran a los nonualcos, por el sector de Olocuilta. El coronel Juan José López mandó otra columna de doscientos hombres, con la recomendación de aumentarlos mediante el reclutamiento y organización de hombres para el combate, tarea para la cual fue designado Felipe Urribal, el italiano que Aquino derrotó en Zacatecoluca. La columna de Cuellar y Parada fue ampliamente derrotada y puesta en desbandada, refugiándose en Talpa y Olocuilta. Esta batalla se dio en un lugar conocido con el nombre de “Las Vueltas del Loco”. Allí peleó la infantería y la caballería.

El ejército de López llego a contar con más de cinco mil combatientes. Cifras muy considerables para esos tiempos. Los primeros combates con Aquino y sus huestes se dan en las cercanías de San Juan Nonualco. Fue a las orillas del río Güisculapa que se dio la principal pelea. Empezó a las once de la mañana del 28 de febrero de 1833. El grito del jefe “ Cien arriba y cien abajo y adentro valientes santiagueños!”‘ se oyó vibrante. La batalla duró mas o menos dos horas Y la victoria correspondió a las tropas del coronel Juan José Guzmán Los nonualcos se retiraron hacia el cerro del Tacuazín.

Aquino tuvo la oportunidad de rehacer sus fuerzas cuando el coronel colombiano Narciso Benítez al mando de sus tropas y con sede en San Miguel se sublevó contra el gobierno de San Martín. Este mandó entonces al coronel López a que sometiera a Benítez. Era el 13 de marzo de 1833. Benítez huyó hacia el norte. El gobierno aprovechó para desatar una campaña propagandística a fin de persuadir a los nonualcos para que entregaran a su caudillo A mediados del mes de Abril, Aquino traicionado, fue apresado siendo enviado el 23 a la ciudad de Zacatecoluca. Luego se le envía a San Vicente donde es sometido , en el mes de mayo, a consejo de guerra, siendo ajusticiado el 24 de julio de 1833. Antonio Cevallos, en su obra “Recuerdos Salvadoreños”, relata que: “Su cabeza fue separada de su cuerpo y colocada en una jaula de hierro en la cuesta de Monteros.”

El gesto bravío de los nonualcos tiene que ser reconocido por todos, cualquiera que sea su posición política. El gesto de Aquino fue valiente. El mismo Cevallos reproduce unos versos que algún poeta contemporáneo de Prado, San Martín, López, Navarro, el Peche Indalecio, Zarampaña y Anastasio Aquino escribiera en torno a esta insurrección:

El indio Anastasio Aquino

le mando decir a Prado

que no peleara jamás

contra el pueblo de Santiago

Aquino lo dijo así,

tan feo el indio, pero veni.

También le mando decir

que los indios mandarían,

porque este país era de ellos

como el mismo lo sabia

Aquino lo dijo así

tan feo el indio pero vení.

Mucha razón tuvo el escritor Salvador Calderón Ramírez, cuando en su trabajo “Aquino, Morgan y Paterson”, concluye que : “Muchos años después los ancianos de la tribu. temblorosos de años y emoción, referían, aromada la narración con fragancias de leyenda, las proezas y aventuras del héroe, muerto en el patíbulo y resucitado en el corazón de su pueblo’.

22 DE ENERO DE 1932.

Diario El Mundo. I-83. Manuel Ovidio Paredes.

Esta es una de las fechas más trágicas de la historia de El Salvador. Una crisis mundial azotaba a la mayor parte del mundo y en nuestro país se sufría con mayor intensidad y por supuesto que lo peor era para los más desposeídos. Antes de abordar lo acontecido ese día, transcribiré los titulares de algunas noticias aparecidas en los periódicos de la época, concretamente en ‘Diario El Salvador’ y que reflejaron algo de la realidad.

Martes 12 de Enero; “Diario El Salvador” pide la ilegalización del Partido Comunista. Se suprimen varias escuelas entre las que están la Técnico Práctico y la de Complementación. Campesinos piden aumento de salarios. Se anuncia lotificación de hacienda Santa Rosa. Delegados del Partido Comunista al tribunal electoral Humberto Bernal Acosta, Br. Fernando Santa María y Br. Rafael Helena Rosales.

Miércoles 13 de enero. Alberto Bobach, arrendatario del Teatro Apolo, expulsado del país por encontrársele propaganda subversiva.

Suspendidos los trabajos públicos conservándose únicamente los de mantenimiento. Casi 100 profesores cesantes.

Viernes 18 de Enero. Los comunistas demandan trabajo y salarios. Guardias Nacionales y elementos de guerra para establecer el orden en la hacienda San Isidro de doña Concha v. de Regalado.

Sábado 16 de Enero, Monseñor Alfonso Belloso y Sánchez se dirige a los capitalistas para que den una solución cristiana al problema de los salarios de los trabajadores y mejoren las condiciones de vida en el espíritu de1a encíclica de Pió IX.

Martes 19 de Enero, El sábado 16 salió por vez primera “Criterio” publicación de un grupo de jóvenes católicos. Al costado norte del Parque Centenario fue disuelta una reunión de comunistas Cerrado el local del Partido Comunista. Agustín Verdugo, redactor de ‘Diario de El Salvador” preso por predicador comunista.

Jueves 21 de Enero Declarado el estado de Sitio en 6 departamentos a partir del pasado 19 de enero. Farabundo Martí capturado con dos sacos que contenían 100 bombas explosivas, un mimeógrafo y una máquina de escribir. Un asalto al cuartel de caballería fue frustrado. Ahuachapan, Santa Ana, San Salvador, Sonsonate, la Libertad y

Chalatenango en Estado de Sitio. Masferrer sale con rumbo a Honduras. Suprimida una delegación médica.

Estas ultimas noticias corresponden al día anterior De lo sucedido ese viernes, en que también hizo erupción el volcán de Agua de la vecina Guatemala y ensombreció todo el territorio cuzcatleco con sus cenizas, se ha hablado mucho. Escritores extranjeros y nacionales han hecho sus relatos e investigaciones Antes de referirme a la fecha trágica, doy una lista de estas obras en las que hay exposiciones desde diferentes puntos de vista. Solo doy el nombre del autor y el de la obra. Esto puede ser muy útil a los que gustan de estudiar la vida de nuestro querido pueblo He aquí el listado:

1) Robert Alexander. Communism in Latin-American. 2) F D Parker; The Central American Republics. 3) Everett A. Wilson; The Crisis of National Integration in El Salvador,1919-1935 4) Alejandro Dagoberto Marroquín “Estudio sobre los años treinta en El Salvador”. 5) Rodolfo Buezo Sangre de Hermanos. 6) Jorge Schlessinger. Revolución Comunista. (Guatemala 1946). 7) Francisco Machón Vilanova; Ola Roja 8) Jorge Arias Gómez; Biografía de Agustín Farabundo Martí. 9) José Tomas Calderón. Población, Tierra y trabajo. 10) Joaquín Méndez; Los Sucesos Comunistas en El Salvador” 11) David Alejandro Luna; Un heroico y trágico suceso de nuestra historia. 12) David Alejandro Luna; Algunas facetas esenciales en la vida de Agustín Farabundo Martí. 13) Coronel Julio César Calderón; Memorial Histórico; lo que no se dijo en la rebelión comunista en Ahuachapan, Sonsonate y Santa Ana 14) Alfredo Schlessinger; La Verdad sobre el Comunismo. 15) The uprising in El Salvador 16) Charles A. Thomson ; The Caribean situation Nicaragua and El Salvador. l) Darwin Fiskell y Claribel Alegría Cenizas de Izalco 18) Andrew Jones Ogilvia. The Communist Revolt of El Salvador 19) Thomas P Andersen . Matanza; El Salvador’ s Communist Revolt of 1932. 20) Charles W Andersen’ The army as Reformer. 21) Roque Dalton; Miguel Mármol Los sucesos de 1932 en El Salvador 22) M. Ibarra. Cafetos en Flor, Por supuesto que son mucho más los que han escrito. Por ahora suficiente.

Repito que la situación en El Salvador era hartamente explosiva y quien hace una referencia muy clara de esto es el mayor del ejercito norteamericano A. R. Harris. El Partido Comunista de El Salvador reclamaba por el fraude en las elecciones y por la persecución y atropellos de que eran objeto sus militantes. La crisis era aguda. El gobierno recién ascendido al poder no tenía ninguna base popular. Los comunistas hablaron de la insurrección y Martínez se preparó. Los comunistas vacilantes trataron de detener esa insurrección y por eso una comisión del partido integrada por Clemente Abel Estrada, Alfonso Luna, Mario Zapata, Rubén Darío Fernández y Joaquín Rivas trató de entrevistarse con el general Martínez, pero éste pretextando un dolor de muelas, no los recibió. En su lugar habló el general Joaquín Valdez. Alfonso Luna, muy molesto por la forma despectiva de ver el gran problema nacional, le dijo: “Los campesinos ganarán con sus machetes los derechos que ustedes ahora les niegan’ y Valdez le respondió” Ustedes tienen machetes y nosotros tenemos ametralladoras’. Machetes contra ametralladoras no contiene.

En la dirección del Partido Comunista las opiniones eran encontradas. Martí, Luna y Zapata fueron capturados el 19 de enero. Los planes de la insurrección eran conocidos por el gobierno. Unos decían que no debía de detenerse. Otros que se pospusiera. Otros que fuera suspendida indefinidamente. Nadie, quizá, dio o repitiera las sabias palabras de que “con la insurrección no se juega..” Se acordó la insurrección : todo estallaría a las doce de la noche del jueves 21 de enero de 1932. La hora cero.

A esa hora miles de campesinos armados con machetes, cumas y una que otra arma de fuego arremetieron contra las posiciones militares gubernamentales. Tres días fueron de pelea. Relativamente el número de muertos fue muy poco. Varias poblaciones del occidente del país fueron escenario de actos insurreccionales: Colón, Izalco, Juayúa, Salcoatitán, Tacuba, Sonsonate, Sonzacate, Apaneca, Ahuachapan, Ataco entre ellas.

Una insurrección mal preparada fácilmente es derrotada. La improvisación, la vacilación, la desproporcionada correlación de fuerzas en favor del gobierno, la despolitización de las masas y otros factores explican el fracaso de los insurrectos. Repito que en los días de pelea los muertos fueron muy pocos en uno y otro bando Después vino el gobierno con sus fuerzas expedicionarias y su organización paramilitar “Guardia Cívica” y los muertos fueron muchos. El general José Tomás Calderón dijo en un telegrama del 29 de enero que las fuerzas bajo su mando habían liquidado 4800 bolcheviques. La cantidad exacta de salvadoreños muertos en esa desgraciada jornada no se ha establecido ni se podrá establecer con exactitud, Unos dicen que fueron 20 mil, otros 25 mil y otros 30 mil. Todo esto duró más o menos una semana Después vino la consolidación del gobierno.

El 29 de enero se instaló el Consejo de Guerra y a las seis de la mañana del día 31 de enero dio su fallo en el juicio que el gobierno del general Martínez hizo a los cabecillas. Farabundo Martí, Alfonso Luna y Mario Zapata fueron condenados a muerte, Así fue como a las siete de la mañana del primero de febrero de 1932, al costado norte del Cementerio General, fueron fusilados los tres dirigentes al grito incompleto de Martí de “¡Viva el Soco…” Se iba a referir al Socorro Rojo Internacional.

Si, lector amigo, esta fecha: 22 de enero de 1932 es de mucha importancia en la historia general de nuestra querida Patria. Independientemente de nuestra posición política e ideológica debemos de estudiar este proceso que llevó tanto dolor y luto para nuestro pueblo y no perder de vista que la Historia se ha definido como la maestra de la vida.

25 DE ENERO DE 1961

Diario El Mundo. 29-III-83 Manuel Ovidio Paredes.

La Junta de Gobierno que se instaló en el poder político de nuestro país el 26 de octubre de 1960 fue de efímera duración, pues en la madrugada del 25 de enero fue despojada del poder, del que se hizo cargo el Directorio Cívico Militar, que lo integraron primariamente los coroneles Julio Adalberto Rivera y Aníbal Portillo acompañados por los doctores Feliciano Avelar y Antonio Rodríguez Porth (abogados) y Francisco Valiente (Médico).

El gobierno instalado en octubre de 1960 había proclamado un régimen de libertad y planteaba una serie de medidas tendientes a garantizar elecciones libres. En ese gobierno y dicho sea de paso, figuraba como subsecretario de Hacienda el ahora presidente de nuestro país, doctor Alvaro Magaña h. Las entidades políticas más activas eran las que integraban el Frente Nacional de Orientación Cívica, dirigente principal de la lucha contra el régimen de José María Lemus. Sus principales organizaciones componentes eran el Partido Revolucionario Abril y Mayo (PRAM) el Partido Radical Democrático (PRD)), la Asociación General de Trabajadores Salvadoreños (CGTS), el Partido Acción Renovadora ( PAR) Fraternidad de Mujeres Salvadoreñas (FMS), Federación Magisterial Salvadoreña (FMS), Vanguardia de la juventud Salvadoreña (VJS).

Pero este frente estaba muy agrietado y no hubo una verdadera unidad. Se desplomó silenciosamente. En las primeras horas de la mañana las radiodifusoras dieron la noticia Esta vez las tropas del ejército no salieron a la calle. No hubo cañonazos, El golpe fue dado a base de platicas entre los altos jefes militares. Los dirigentes de Acción Estudiantil Universitaria (AEU) y la Asociación de Estudiantes de Derecho (AED) convocaron a una asamblea general de estudiantes y se tomó la decisión de salir en manifestación para protestar por el golpe de Estado. Desde la ciudad universitaria se fue hasta Casa Presidencial. Fue una multitudinaria manifestación . Cuando llegamos a la esquina sur-este de las instalaciones de El Zapote nos detuvieron . Un oficial del ejército se dirigió a la manifestación. Dijo que no era un golpe regresivo y que allí no había nada. Que los dirigentes estaban en el cuartel San Carlos, Los manifestantes nos fuimos de regreso. Íbamos hasta el San Carlos. Al llegar a la esquina formada por la 17 C. O. y Avenida España unos agentes de la Guardia Nacional dispararon contra nosotros, los manifestantes. La desbandada fue rápida. Muchos nos escapamos por el arenal Tutunichapa y fuimos a salir al final de la 24 avenida norte. En tiempo record difícil de superar. Eran las horas del mediodía. La gente se dirigió luego al Parque Libertad y con oradores desconocidos se improvisó un mitin. A ese lugar se llevó el cadáver de un motorista que ya agonizando había escrito con su propia sangre la palabra LIBERTAD, Se llamaba Víctor Manuel López. La herida principal la tenía en el cuello y murió rápidamente. Esto fue un símbolo. Las masas se desbordaron e incendiaron vehículos, rompieron rótulos y puertas de almacenes. Hubo robos, pues los ladrones son grandes oportunistas y en eso se parecen a algunos políticos. Los integrantes de la Junta de Gobierno fueron al exilio.

Junto con ellos algunos miembros del Partido Revolucionario de Unificación Democrática (PRUD), miembros del Frente de Orientación Cívica Nacional y los de siempre, algunos independientes.

En La noche la Ley Marcial y el estado de sitio.

El Directorio Cívico Militar se hizo presente ante el pueblo salvadoreño con una proclama del ejército y anunció su carácter anticomunista. Esto no era necesario pues bastaba saber los nombres de sus integrantes para saber su posición. Las primeras horas de este

nuevo régimen fueron de mucha pena y dolor. Después se caracterizó por su carácter reformista, siendo muy celebre la de la alimentación campesina. Hubo cambios en el Directorio, se incorporó el Coronel Mariano Castro Moran y renunció Rivera. Después renunciaron Rodríguez Porth y Valiente. Por ultimo entregaron la presidencia al provisional doctor Eusebio Cordón, quine gobernó el país a partir del 25 de enero de 1962. Luego en julio, el primero de julio del mismo año, tomó posesión el Coronel julio Adalberto Rivera, y la constitucionalidad se había restaurado.

ABRIL EN LA HISTORIA.

Diario El Mundo. ,-IV-83. Manuel Ovidio Paredes.

El mes de abril tiene características muy especiales para los salvadoreños. Es muy caluroso y en los años en que se celebra la Semana Santa se vuelve solemne. El ultimo mes de la estación seca, del verano decimos impropiamente Quizás el recuerdo mas presente que de él tenemos es la gesta gloriosa de 1944, cuando un grupo de militares bajo la dirección del coronel Tito Tomás Calvo, conjuntamente con un grupo de civiles dirigidos por el doctor Arturo Romero se insurreccionaron contra la dictadura del general Maximiliano Hernández Martínez. Pero hay otras fechas históricas del mes de abril dignas de recordar como son las siguientes:

Abril 17 de 18l4- En el cuartel del Fijo se ahorcó, con un pañuelo, según versión oficial , el líder independentista Licenciado Santiago José Celis.

Abril l3 de 1823.- El pueblo de la ciudad de San Vicente, encabezado por el patriota Juan Vicente Villacorta, ataca a las tropas de ocupación mejicanas y guatemaltecas comandadas por el coronel José Luís Ojeda, obligándolos a desocupar la plaza.

Abril 23 de 1824 – La Asamblea Constituyente decreta que todo hombre es libre en la República y que no puede ser esclavo el que ingrese a su territorio, ni ciudadano el que trafique con esclavos

Abril 11 de 1832. El Ministro de Guerra Pedro José Valenzuela pide a la Asamblea Federal que faculte al gobierno para que sin intervención de la Corte Suprema pueda establecer en los Estados tribunales o disponer que los revolucionarios sean juzgados militarmente El Congreso rechazo la solicitud.

Abril 4 de 1840. El General Francisco Morazán ante las derrotas militares sufridas frente al ejercito del General Rafael Carrera interpone su renuncia como presidente de El Salvador y posteriormente se va al exilio.

Abril 5 de 1843. La Asamblea Legislativa emite la ley sobre jornaleros, sirvientes domésticos y oficiales de cualquier arte u oficio que fuesen deudores, desertores del trabajo y que no cumplan su trabajo en el tiempo estipulado.

Abril 19 de 1850.- Se firma en Washington el tratado Clayton-Bulwer, que pone fin a la intervención yanki e inglesa en los asuntos internos de Centro América. En él se afirma que ninguna de las partes contratantes podrá adquirir en Centro América predominio material ni político.

Abril 18 de 1857.- El Capitán General Gerardo Barrios es nombrado jefe del ejercito salvadoreño en Nicaragua para defender a los hermanos centroamericanos de la agresión filibustera yanki.6000 bravos combatientes cuzcatlecos pelearon contra los invasores.

Abril 27 de 1858.- La Asamblea decreta que El Salvador concurrirá en auxilio del pueblo peruano en caso de ser invadido por filibusteros y se hace extensiva la proclama de esa ayuda a cualquier otra republica de Hispanoamérica.

Abril 13 de 1862.- El gobierno de El Salvador da en préstamos a Honduras la suma de 21 600 pesos.

Abril 27 de 1870.- Se inaugura la primera línea telegráfica entre la ciudad de San Salvador y el Puerto de La Libertad, siendo construida por el técnico telegrafista Carlos N. Billings.

12 de Abril de 1871,- El presidente Licenciado Francisco Dueñas se asila en la legación norteamericana ante la acometida de las fuerzas revolucionarias, que al mando del general Santiago González habían propinado serias derrotas a las tropas gubernamentales

2 de Abril de 1885.- En Chalchuapa muere el unionista Justo Rufino Barrios, cuando al mando de tropas guatemaltecas atacaba al ejercito salvadoreño.

6 de Abril de 1889 – Por orden legislativa se faculta al poder ejecutivo para vender por medio de los gobernadores respectivos los terrenos de los extinguidos ejidos y comunidades que quedaren sin titularse conforme a la ley del 11 de marzo de 1882.

24 de Abril de 1894.- Cuarenta y cuatro exilados salvadoreños invaden el territorio nacional y derrotan al gobierno del General Carlos Ezeta Los revolucionarios eran encabezados por los generales Tomás Regalado, Aquilino Duarte, Lisandro Arévalo, Joaquín Pérez, Rafael Mendoza y Luís Gómez.

2 de Abril de 1944. Movimiento insurreccional contra la dictadura del general Maximiliano Hernández Martínez.

COMO VIO UN CIPOTE DE DOCE AÑOS

LA INSURRECCION DEL DOS DE ABRIL DEL 44

Diario El Mundo. 7-IV-83 Manuel Ovidio Paredes.

Era un Domingo de Ramos . Estaba triste , pues mis amigos de la barriada se habían ido a “manguear” al cerro San Jacinto. La Colonia Ferrocarril estaba desolada Ni un cipote con quien jugar y fui a desçansar a un terreno baldío. Eran las tres de la tarde. Me acosté con la cara hacia el cielo contemplando los pirueteros vuelos de los zopilotes y las caprichosas formas de las nubes. De repente el rugir de un avión, luego otro, y otro .. Después eran seis. Los aviones se elevaban y se dejaban caer en “picada” sobre los cuarteles de la policía y la guardia. A veces sobre Casa Presidencial . Un avión era el que hacía las mejores maniobras: la caída de la hoja, “picadas” , caídas en barrena y otras espectaculares evoluciones. Un espectáculo que jamás se volvió a ver. Era el avión piloteado por el aviador Teniente Mario Villacorta. Bombardeaba y tiroteaba sus objetivos con gran precisión. Yo estaba muy emocionado, pero a la vez afligido. Con asombro vi la aflicción en todos los rostros de la gente.

En la radio llamaban al pueblo a incorporarse a la insurrección. Se decía que Martínez había sido derrocado Me voy a la radiodifusora YSP y me encuentro con un grupo de gente que se dirige al Parque Centenario de donde saldría una manifestación bajo la dirección del doctor Salvador Merlos y del doctor Andrés Gonzalo Funes Así decían. Somos unos doscientos individuos. Una bandera azul y blanco es llevada por una mujer. Nos dirigimos hacia el Primer Regimiento de Infantería. En mi mente infantil se había fijado la idea de tomar el fusil. Nos detuvieron y un joven me dijo ¡Bicho mocoso ándate para tu casa! Los disparos se oían por todos lados El tableteo de las ametralladoras me infunde miedo y corro presuroso hasta mi casa. Mi padre no ha llegado y ya son las seis de la tarde. El era telegrafista de Casa Presidencial. La situación se ha definido: con el gobierno está la policía, la guardia, El Zapote y con los insurrectos el primero y segundo regimientos de infantería, la aviación, la caballería y el quinto de Santa Ana. Las demás guarniciones también apoyan al gobierno. La primera noche dormimos en el suelo, no comimos. Mi padre no estaba en casa.

En la mañana del lunes los aviones sobrevolaron San Salvador y el fuego antiaéreo fue nutrido. Por vez primera en mi vida vi como disparan los tanques. También vi los efectos de los obuses disparados desde El Zapote. Entre los mirones hubo muchos muertos. Muchos cipotes corríamos detrás de un tanque para ver como disparaba. Tremenda imprudencia. La morgue del cementerio se iba abarrotando de cadáveres. El almuerzo del lunes estuvo pobre: una tortilla y un poco de frijoles. Mi padre no estaba en casa En la tarde fue lo mas violento del combate. Como a las cuatro de la tarde supimos que el centro de San Salvador ardía. Como un autentico cipote fui a ver el incendio que destruía las manzanas que hoy ocupan el edificio Colón y el Central. La gente estaba saqueando almacenes bajo los tiros entre las llamas y el humo sofocante. Para eso son buenos mis compatriotas. No pude llegar al propio lugar de los hechos y por eso regrese con las manos vacías, pues cuando estaba como a diez metros llegó un pelotón de policías que arremetió contra los saqueadores. La cena estuvo muy pobre: unas tajadas de plátano y un poco de frijoles No mas. Mi padre no estaba en casa. Dormimos en el suelo.

El martes siguió la pelea. En la Loma del Calazo ( donde ahora esta la colonia La Providencia) se veían civiles con cascos de acero. Los tiros fueron amainando. Cerca del mediodía varios soldados ya sin fusiles pasaron con dirección al cementerio y las fincas que en ese entonces lo circundaban. Iban huyendo. Los civiles sólo botaban los fusiles y se quitaban los cascos y como que nada habían hecho, A las dos de la tarde los tiros eran esporádicos y pronto hubo un silencio sombrío. A las tres de la tarde todo el barrio Santa Anita incluyendo la Colonia Ferrocarril, estaba ocupado por tropas gubernamentales que cateaban las casas. Chico “Cataca” el jefe de la patrulla del barrio y el sargento “Galillo” dirigían la tropa. Con otros cipotes íbamos detrás de ellos para ver como era eso de los cateos. Buscaban armas y no maltrataban a las personas. Pocas horas después anunciaron la Ley Marcial y nuevamente pasamos una noche con temor. La cena fue siempre muy pobre. Ya no dormimos en el suelo. Mi padre no estaba en casa.

El miércoles la calma volvió, mi padre llegó a casa. El había estado con el general Martínez y me contó muchas cosas de la insurrección. Yo también le conté lo que había visto y vivido ese inolvidable Domingo de Ramos , dos de abril de 1944.

MAYO Y SUS FECHAS MAS IMPORTANTES EN LA HISTORIA PATRIA

Diario El Mundo. 9-V-83- Manuel Ovidio Paredes.

El mes de mayo se ha definido como el mes de las flores. Hay muchas esperanzas, pues es el mes en que se inicia la estación lluviosa. Se inicia con la celebración del Día de la Solidaridad Internacional de los Trabajadores, a quienes saludamos fervorosamente. El tres de mayo los salvadoreños hacemos una fiesta inmemorial que. aunque de carácter religioso, se ha popularizado y los niños comen mucha fruta. Luego se celebra el día del soldado. Después se celebra el día de la madre y son momentos de gran alegría que muchos viven. El mes de mayo es de todos y para todos. Hasta para los zompopos. Recordemos ahora algunas fechas significativas para los salvadoreños:

Mayo 13 de 1813.- El coronel José María Peinado sustituye al coronel José de Aycinena en su puesto de Intendente y Gobernador de la provincia de El Salvador.

Mayo O de 1823.- El pueblo de San Salvador y su ayuntamiento obligan al Intendente y Gobernador en la provincia, el coronel Felipe Codallos y 500 soldados guatemaltecos y mexicanos a evacuar la ciudad. En su lugar fue nombrado como jefe Supremo Político de San Salvador, don Mariano Prado.

Mayo 24 de 1824.- El Congreso Constituyente de El Salvador manda cumplir el decreto de libertad de los esclavos, sin indemnización alguna por ser un crimen.

Mayo 15 de 1834.-Las autoridades del Estado de El Salvador, residentes en San Salvador renuncian ante el Senado Federal de sus cargos y empleos en obsequio de la paz y tranquilidad del Estado.

Mayo 20 de 1836 – El Congreso federal decreta que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia gozarán de 125 pesos de sueldo mensuales.

Mayo 23 de 1837 – Estalla una insurrección de indígenas en Zacatecoluca que pronto se extiende a Cojutepeque y San Vicente, Después de varios días es sofocada y se suspenden las garantías constitucionales.

Mayo 25 de 1843. El Presidente de El Salvador responde enérgicamente al coronel británico Federico Chatfield por inmiscuirse en los asuntos internos del país.

Mayo 15 de 1845 – El capitán Domingo Lagos al mando de una patrulla dio muerte al licenciado Braulio Carrillo, expresidente de Costa Rica. Esto sucedió en El Sauce, La Unión. El hechor fue capturado, pero logró huir después de haber sido degradado y condenado a muerte.

Mayo 19 de 1856. El enviado extraordinario y Plenipotenciario de El Salvador y Guatemala, don Antonio José Irrisari, protesta ante los Estados Unidos por haber reconocido al presbítero Agustín Vigil como representante del filibustero norteamericano William Walker.

Mayo 5 de 1862 – El presidente general Gerardo Barrios retira a la municipalidad de Santa Tecla , la facultad de repartir los terrenos de sus ejidos apropiados para el cultivo del café y queda a su cargo el gobierno central.

Mayo 9 de 1871 – El clero funda el periódico de combate “La Verdad’, siendo su principal redactor el Vicario General don Bartolomé Rodríguez.

Mayo 1 de 1885.— ( Ojo Alumnos del Instituto Nacional). Es creado por decreto del Ministerio de Instrucción Pública, el Instituto Nacional, siendo su primer director el doctor Rafael Reyes.

Mayo 18 de 1885.- El doctor Rafael Zaldivar es derrocado por un movimiento insurreccional encabezado por el general Francisco Menéndez.

Mayo 30 de 1920.- Es consagrado obispo el padre Alfonso Belloso, mas tarde arzobispo de San Salvador.

Mayo 9 de 1944.- El general Maximiliano Hernández Martínez es obligado a renunciar y así se declara públicamente este día el Comité Secreto de Huelga en San Salvador.

Mayo 7 de 1951 – Violento terremoto que destruye las poblaciones de Jucuapa, Chinameca y Nueva Guadalupe en el oriente del país.

Mayo 3 de 1965.- Un terremoto con su epicentro en el municipio de San Marcos causa gran destrucción en San Salvador y sus alrededores.

LO QUE LAS BALAS NO PUDIERON HACER LO HIZO EL PUEBLO UNIDO.

Diario El Mundo. Prof. Manuel Ovidio Paredes.

El general Maximiliano Hernández Martínez estuvo en la presidencia oficialmente desde el 4 de diciembre de 1931 al 28 de agosto de 1934. Depositó la presidencia en manos del general Andrés Ignacio Menéndez y tomó posesión nuevamente de ella el 1 de marzo de 1935 al 28 de febrero de 1939 y se reeligió del 1 de marzo de 1939 hasta el 8 de mayo de 1944. Martínez hizo una constitución para reelegirse , la de 1939 y el mismo la reformó para ampliar su periodo hasta el

28 de febrero de 1949, pero fue derrocado por una huelga de brazos caídos y un “empujoncito” de la Embajada yanki en nuestro país.

Las balas no pudieron derrocarlo y cuando fracasó el movimiento cívico militar del 2 de abril de 1944, vino la venganza. Varios de los alzados fueron sometidos a consejo de guerra y a las dos de la mañana del 10 de abril del mismo año se dictaron las sentencias a muerte de los primeros conjurados. Así fueron fusilados el general Alfonso Marroquín, coronel Tito Tomás Calvo, mayor Julio Faustino Sosa, capitán Manuel Sánchez Dueñas, capitán Antonio Gavidia Castro, tenientes Marcelino Calvo, Miguel A. Linares, Ricardo Mancía González, Edgardo Chacón, Oscar Armando Cristales y el civil Víctor Manuel Marín. Posteriormente fueron fusilados los capitanes Carlos Gavidia Castro y Carlos Piche Menéndez, junto al teniente Alfonso Marín.

En ausencia fueron condenados a muerte otros ciudadanos como el coronel. Alfredo Aguilar. capitanes Héctor Montalvo, Guillermo Fuentes Castellanos, tenientes Ricardo Lemus Rivas, Héctor Castaneda Dueñas, los civiles Dr. Arturo Romero, Agustín Alfaro Morán, Dr. Francisco Guillermo Pérez, Doctores Mario y Tomas Calvo.

Los fusilamientos seguían y el pueblo enardecido mostraba indignación por doquier. Acción Democrática Salvadoreña ( que no era un partido político), el Colegio Medico, la Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños (AGEUS), el Partido Comunista de El Salvador (PCS), grupos cívicos y políticos de la hora, movilizaron sus cuadros y organizaron la huelga. Los estudiantes la iniciaron el 28 de abril; el dos de mayo se incorporaron los trabajadores de las fábricas; el tres la banca y el comercio, los empleados públicos el 4; el cinco la huelga general era un hecho. Las calles de San Salvador lucían pletóricas de gente. La tropa salió a la calle y algo insólito sucedió: soldados y oficiales confraternizaron con el pueblo. Martínez reconcentró la tropa en sus cuarteles, El partido oficialista de esa época, Pro-Patria, no se vio por ninguna parte. Martínez estaba solo. La soledad aniquila.

Un policía, con ese miedo insuperable que se apodera de muchos hombres en los momentos de crisis, jaló el gatillo de su fusil de equipo y mató a un estudiante que se llamaba José Wright, era de nacionalidad norteamericana e hijo de un acaudalado hombre de negocios. La noticia corrió como reguero de pólvora encendida: Mataron a un estudiante!, ¡Mataron a Chepe Wright ¡Han matado un universitario! Esto fue el 7 de mayo. A las siete de la noche del día siguiente Martínez habló por radio y dio la noticia de su renuncia. Su voz denotaba decepción, tristeza, amargura y una frase grabe para siempre en mi memoria: “No creo en la Historia porque la Historia la hacen los hombres y cada hombre tiene su pasión favorable o desfavorable”. Una señora que oía solo dijo, con filosófica sabiduría popular “Estás matando tu chucho a tiempo”. En esa época no entendí el significado de lo dicho, ahora estoy muy bien claro de la justeza de la frase.

Y vino el siguiente día, 9 de mayo. El Comité de Huelga fue conocido. Más gente en las calles. Se aglutinaba en las calles alrededor de la Universidad Nacional. Los estudiantes universitarios eran considerados los héroes indiscutibles de la jornada El problema de la sucesión presidencial se puso en primer plano. En el balcón de la esquina sur-oeste del Palacio Nacional se asomaban los candidatos . Fidel Cristino Garay, Nooo! gritaba la multitud. El General Salvador Castaneda Castro: gritos y rechiflas era la respuesta….El Coronel Rodolfo Morales: un silencio sepulcral. Se supo de otros pretendientes como los doctores Hermógenes Alvarado y Luís V. Velasco.

Por fin se dio el nombre del sucesor: el gran amigo personal del derrocado presidente, el general Andrés Ignacio Menéndez. El fue designado sucesor del general Maximiliano Hernández Martínez, después de casi trece años de dictadura. Mientras tanto las cárceles fueron abiertas y muchos ciudadanos salieron de ellas a respirar los aires de la libertad. Los ciudadanos Dr. David Rosales h. Dr. Carlos Llerena, Dr. Max Patricio Brannon, Dr. José Zepeda Magaña, Jacinto Castellanos Rivas, coronel Salomón Chavarría, capitán Abel Ramírez Rendón, teniente Carlos Vásquez, teniente Coronel Darío Vega Duarte, teniente Alex Martínez. teniente Alejandro Fiallos y otros muchos.

La gente de San Salvador estaba eufórica. Los estudiantes universitarios -repito-eran los héroes de la jornada. Ellos pusieron de moda en ese tiempo las ‘chumpas” de color beige, así recuerdo vestidos en el portón oriente de la Universidad Nacional, en el viejo caserón, a Raúl Castellanos Figueroa, Rafael Pineda Martínez, Gonzalo Avalos. Ya caída la tarde del nueve de mayo hubo alarma entre la multitud. La gente pedía calma ¿ Que era? Eran los primeros “canillitas’ que llegaban con las “extras” de los periódicos que el general Martínez había suspendido. José Quetglas, Jorge Pinto, Jacinto Castellanos Rivas, Napoleón Viera Altamirano, José Dutriz h, Manuel Aguilar Chávez, Luís A. Rendón y otros ciudadanos, los unos propietarios de empresas periodísticas y los otros periodistas o ambas cosas a la vez, habían sido reprimidos por la dictadura.

Ese día 9 de mayo, Martínez se fue del país Un poeta salvadoreño, Oswaldo Escobar Velado, en su Elegía Infinita para su querida madre recuerda estos días así:

Fue el 2 de abril a mediodía

Vino la sangre. El Dolor. El Llanto.

Los “checos” hablaron

con su largo calibre de sal y espanto ciego.

Un día tomaron a Víctor los cobardes

y tus lágrimas fueron

su mejor corona.

Después , mi dulce muerta viva,

San Salvador entero se salió a las calles.

Y mayo hizo el milagro: Tu y yo cantamos

en las concentraciones populares.

Fuiste heroína de las hojas clandestinas.

Es imposible que hayas muerto.

Ninguna como tu para querer la Patria.

ALOO..21 2615..AQUI, OCTUBRE

Diario El Mundo.. y 26-XI – 82 Manuel Ovidio Paredes.

PAGINAS DE UN DIARIO.

21 de Octubre de 1944- Ayer fue una jornada muy intensa, varios alumnos del quinto grado de la escuela “José Matías Delgado nos fuimos al terminar las clases de la tarde, al comité del Partido Unión Demócrata (PUD) , situado en la intersección de la primera avenida sur y la décima calle poniente. Todos somos romeristas “hasta la cacha”. La lucha electoral esta en su apogeo. Se presentan, además del PUD, el Partido Unificación Social Democrática (PUSD) que postula al general Salvador Castaneda Castro, Partido Fraternal Progresista (PFP) que postula al general Antonio Claramount Lucero; el Partido Frente Social Republicano que lleva al periodista Napoleón Viera Altamirano; el Partido del Pueblo Salvadoreño (PPS) que impulsa la candidatura del señor José Cipriano Castro. Cinco candidatos para una sola guayaba. Cuando llegamos al comité nos dimos cuenta que se programaba un mitin para las primeras horas de la noche en el Parque Libertad ( que también le dicen Dueñas), para apoyar a una junta revolucionaria de gobierno que esta mañana se había instalado en Guatemala ( con golpe de Estado ayer) y que estaba integrada por el capitán Jacobo Arbenz, mayor Francisco Xavier Arana y Jorge Toriello.

El mitin se llevo a cabo en el mayor orden posible, eso si, hubo mucha euforia, sobre todo cuando intervino un general llamado Ernesto Avelar para presentar su renuncia públicamente del partido castanedista y pedir su inmediata incorporación al romerista. La gente entusiastamente se fue en manifestación por las principales calles de la capital. Cuando pasamos frente al local que ocupa el partido castanedista, en la avenida Cuscatlan y sexta calle poniente, vimos en su interior unos fósiles reaccionarios que con los ojos desorbitados contemplaban la multitudinaria manifestación. Sonaron varios balazos. Por todos los rumbos de la capital se oían las detonaciones. Eran cerca de las diez de la noche. Me asuste y a toda velocidad me dirigí a mi casa. La manifestación se disperso en un dos por tres. Yo oía los balazos y no pude dormir bien.

Las clases empezaban a las ocho de la mañana. La escuela no abrió sus puertas. El profesor Santos Simón Iraheta, también era romerista. Juntamente con “Chilguete,”“Mico Eléctrico”, Gorgojo y Cañón nos fuimos al centro de la capital. Soldados por todos lados. Guardias y policías rondaban las calles por doquier. Varios muertos. Un conocido electricista estaba muerto frente a la farmacia “La Vestal”. Otros cadáveres cerca del Parque Centenario. Unos por el Campo de Marte. El local del PUD había sido allanado. Sus puertas destrozadas. Igualmente el local de la Unión Nacional de Trabajadores situado a media cuadra al poniente del edificio del Instituto Nacional “General Francisco Menéndez’. La Universidad Nacional, frente a la Catedral metropolitana estaba ocupada por la policía.

A las diez de la mañana- más o menos- supe algo de lo ocurrido. A la una y treinta de la mañana del 21 de octubre, ante los diputados de la Asamblea Nacional Legislativa había interpuesto su renuncia como presidente de la república el general Andrés Ignacio Menéndez y a la vez sustituido por el coronel Osmín Aguirre y Salinas. Este es el primer golpe de Estado que conozco en mis doce años de edad y será una experiencia inolvidable.

26 de Octubre de 1960. Mucho nos extraño la “reventazón” de cohetes por todos los rumbos de la capital. Empezamos por preguntarnos si no sería este día una fiesta religiosa, ya que los oíamos desde poco después de las seis de la mañana. Éramos 47 presos políticos en el callejón 12 de la Penitenciaria Central de San Salvador. Todos, acusados de subversivos y de conspirar contra la seguridad del Estado. Juntos estábamos Pedro Chacón, Carmelo Barahona, Gerardo Martínez Funes, Abel Salazar Rodezno, Italo López Vallecillos, José Luís Salcedo, Raúl Flores Ayala, Raúl Rivas, Raúl Montalvo, Raúl Padilla Vela, Leopoldo Bolaños, Humberto Perla Flores, Luís Felipe Cativo. Estaban allí representantes del Partido Radical Democrático, del Abril y Mayo, del Acción Renovadora, de la Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños,( AGEUS) y de la Confederación General de Trabajadores Salvadoreños (CGTS) . La cárcel une. Ese día, a las ocho de la mañana apareció por los patios de la penitenciaria el abogado Alberto Castro Núñez, militante reconocido del Partido Autentico Constitucional (PAC), que lidereaba el coronel Rafael Carranza Amaya. Lo veíamos a través de las rendijas que tenía la valla de madera que nos separaba de todo el resto de la penitenciaría. No era un prisionero más, pues llevaba corbata y cincho. Supusimos que tramitaba una exhibición personal y a gritos lo llamamos. El doctor llegó.

Nos reunimos en una celda con él. Escuetamente nos comunicó la nueva buena: los cañonazos de Primer Regimiento de Artillería (El Zapote) que nosotros no oímos, a las seis de la mañana , anunciaron a la ciudadanía de la república que había un nuevo gobierno presidido por una junta de civiles y militares, ellos eran: los doctores Fabio Castillo, René Fortín Magaña y Ricardo Falla Cáceres. Los coroneles eran César Yánez Urías y Miguel Ángel Castillo. El sexto miembro era el mayor Rubén Rosales, El gobierno del coronel José María Lemus había sido depuesto. El régimen encabezado por el Partido Revolucionario de Unificación Democrática (PRUD) había llegado a su fin.

Nos alegramos intensamente. Cantamos el himno nacional. Gritamos “vivas” y coreamos consignas. Unos pocos lloraban. Era la emoción. A las diez de la mañana nos anunciaron nuestra libertad, Al salir a la calle nuestros ojos se deslumbraron: una inmensa multitud nos esperaba. Abracé a mi esposa. Abracé a Luís Padilla Vela, a mis amigos Carlos Ramírez, Armando Herrera, Lila Vaquero, América Cruz, Mario Medrano, muchos, muchos fueron los que llegaron a la penitenciaría. Abel Salazar Rodezno, Italo López Vallecillos, Roque Dalton ( estaba en el callejón 9), José Luís Salcedo fueron alzados en hombros y aclamados por la muchedumbre.

Hoy rememoro que todo principió cuando el Consejo Central de Elecciones denegó la inscripción legal del Partido Revolucionario Abril y Mayo (PRAM). Sus militantes reclamaron su derecho y en lugar se les dio palos. La represión se fue extendiendo a estudiantes, obreros y otros sectores de la población, incluyendo a reconocidos militantes prudistas como el general Fidel Rodríguez Quintanilla, el mayor César Buitrago, Roberto Edmundo Canessa. El Estado de Sitio proclamado el 5 de septiembre sólo empeoró la situación. El coronel José María Lemus sábana al hombro salió rumbo a Costa Rica, dejando inconcluso su periodo presidencial que terminaría en 1962. Después vino la metamorfosis del PRUD.

15 de octubre de 1979-La situación de nuestro país es muy agitada. La prensa nacional lo refleja. Las organizaciones de la oposición se agrupan en tres sectores 1 ) El sector radicalizado como el Bloque Popular Revolucionario, Ligas Populares 28 de Febrero, Frente de Acción Popular Unificado 2) El sector del Foro Popular que incluye al Partido Demócrata Cristiano, Unión Democrática Nacionalista y Movimiento Nacional Revolucionario, varias centrales sindicales, algunos sindicatos independientes, al Partido Unionista Centroamericano y observadores de otras organizaciones. 3 ) Un sector de organizaciones que se oponen al carácter represivo del gobierno del general Carlos Humberto Romero. En sentido contrario el Partido de Conciliación Nacional no da muestras de vida y prácticamente esta a la expectativa por que su hegemonía política llega a su fin, al cabo de 18 años. Romero está solo. El señor Cyrus Vance, Secretario de Estado del gobierno de los Estados Unidos, ha declarado que ya no apoyan al presidente salvadoreño.

Estoy oyendo radio mientras leo un libro titulado “Textos fundamentales de la Independencia Centroamericana” de Carlos Meléndez. De repente se interrumpe el programa radial para dar una noticia de “La Voz de las Américas’ informando brevemente que el gobierno del general Carlos Humberto Romero ha sido derrocado por una insurrección militar y que en esos momentos vuela hacia Guatemala juntamente con varios miembros de su gabinete.

Más corriendo que andando salgo de mi casa para averiguar que sucede. Me dirijo al local de la Federación Unitaria Sindical de El Salvador (FUSS) y no saben nada. Las calles están normales. La gente actúa con toda naturalidad. Unos periodistas están tomando su enésima taza de café en “La Corona”, tampoco saben nada. Quizá sean “bolas” Uno de los periodistas se comunica con su centro de trabajo y le confirman que es cierto lo del golpe, pero no le dan ningún detalle y le piden que trate de indagar por su propia cuenta. En su automóvil nos dirigimos al cuartel San Carlos, pero la tropa pide que nos retiremos. Nos vamos a casa del amigo Mario Carrillo, quien gentilmente nos invita a unos refrescos. A todo eso son las seis y treinta de la tarde. La YSS ha puesto sólo marchas. Las otras radiodifusoras transmiten como de costumbre. Aunque algunas ya han reproducido los cables de la prensa internacional. A esa hora se anuncia un comunicado especial: “El gobierno presidido por el general Carlos Humberto Romero ha sido depuesto por un movimiento de la juventud militar salvadoreña y sustituido por una junta cívico militar, que esta encabezada por los coroneles Adolfo Majano y Jaime Abdul Gutiérrez” . Luego pidieron la confianza y calma respectiva al pueblo salvadoreño.

Este es el tercer golpe de Estado del que he sido testigo: el primero cuando tenía doce años de edad, el segundo cuando ya más cipotón tenia 28 años y éste, ya un poquito mayorcito de solo 47 años. ¡Ah, Octubre, que todo lo descubre!

EL HISTORICO DICIMEBRE ALEGRE….¡FELIZ AÑO NUEVO!

Diario El Mundo 22-XI-82 Manuel Ovidio Paredes

El mes de diciembre es bastante especial Los niños es cuando se comportan mejor. La alegría es para muchos. El día de la Virgen de Guadalupe se celebra con mucho colorido y son bastantes los que de indios se disfrazan. Diciembre es pródigo para el amor. Es el mes de los juguetes, pastorelas, pitos de agua, cohetes, comilonas, bailes, abrazos, besos y también de los chompipes y borracheras El 28 se celebra el día de los Santos Inocentes y los bromitas agudizan su ingenio.

En el mes de diciembre han acaecido muchos acontecimientos registrados por la historia de nuestra querida patria. Haré referencia de algunos de estos y en especial de lo sucedido el 2 de diciembre de 1931, 8 y 12 de diciembre de 1944 y el 14 de diciembre de 1948. He aquí otros hechos:

20 de diciembre de 18ll.- Insurrección popular en Sensuntepeque encabezada por los patriotas Juan Morales, Antonio Reyes, Isidoro Sibrian y las señoras MARIA FELICIANA DE LOS ANGELES Y MANUELA MIRANDA. La insurrección fue derrotada y las señoras condenadas a sufrir 25 azotes y posteriormente a presidio ¡ Loor a la valiente mujer cuzcatleca!

5 de diciembre de 1822,- El Congreso General de la Provincia de El Salvador propone ante el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica su incorporación como uno de sus Estados federados, eso se hizo como defensa de la soberanía amenazada por los mexicanos.

31 de diciembre de 1826.- El diputado José Simeón Cañas propone la libertad de los esclavos

1 de diciembre de 1826.- El Papa León XII declara ilegal la erección del obispado de San Salvador y anula el nombramiento de obispo para don José Matías Delgado.

17 de diciembre de l833 En San Miguel estalla una insurrección popular encabezada por el licenciado Juan José Guzmán, José Miguel Montoya y el alcalde Mónico Aguilar en contra del Jefe Supremo don Joaquín San Martín.

13 de diciembre de 1846- El señor Presidente Licenciado Eugenio Aguilar decreta la derogación del estado de sitio, el empréstito quincenal y reduce el ejército a lo necesario.

4 de diciembre de 1847 – Se efectúan en El Salvador las elecciones de presidente, diputados y senadores. El triunfador para la presidencia fue don Doroteo Vasconcelos.

31 de diciembre de 1852,- El periódico “Gaceta de El Salvador” dice en su editorial “ después del receso de la Asamblea Nacional Constituyente, ninguna noticia hemos tenido de los trabajos de la Comisión que quedo encargada de formar la Constitución.

19 de diciembre de 1862.- Un terremoto causó daños en la zona occidental del país y la oriental de Guatemala. Las poblaciones mas afectadas fueron las de Ahuachapan y Metapan.

3 de diciembre de 1892: el general Carlos Ezeta decreta una amnistía total e incondicional para todos los presos del país, incluyendo a los políticos.

25 de diciembre de 1921: se registra una masacre de mujeres que en una manifestación patentizaba su apoyo al doctor Miguel Tomás Molina, candidato presidencial por el Partido Constitucional (los azules) y que era rival del candidato oficialista doctor Alfonso Quiñónez Molina, candidato del Partido Liga Roja (rojos).

Así ha sido diciembre en la Historia de nuestro país. Muy bien le caería al pueblo salvadoreño gestos de paz en estos días ¿ Por que no hacerlo? Este pueblo tan valiente, tan sufrido, lo merece.

2 de diciembre de 1931

Muchos llaman al doctor Pío Romero Bosque el padre de la democracia salvadoreña por que dio elecciones libres y durante su administración hubo una irrestricta libertad. Para la campaña electoral de 1931 se presentaron varios candidatos. El resultado de las elecciones fue el siguiente:

Ingeniero Arturo Araujo, 104 083 votos; Alberto Gomes

Zarate, 84 259 votos, Enrique Córdoba, 34 218 votos, Miguel

Tomas Molina, 4911 votos y el general Antonio Claramount

Lucero 16 464 votos. Zarate, Córdoba y Molina eran abogados.

El ingeniero Arturo Araujo, con su vicepresidente general Maximiliano Martínez, tomaron posesión el 1 de marzo de

1931. Su período presidencial duró hasta el dos de diciembre del mismo año, exactamente hasta las diez de la noche. La época en que le tocó gobernar era sumamente delicada. Sobre la cresta de una gran crisis económica. El pueblo estaba enfermo y también con hambre, maestros, empleados, militares con sus sueldos atrasados. El descontento era general. La deuda interna llegaba a los 34 736 599. 00 colones, en tanto que la externa llegaba hasta los 11 704 132. 00 colones. Para aquel tiempo estas cantidades eran altas, El café se cotizaba a ocho colones el quintal. Así fue como el miércoles 2 de diciembre, al filo de las diez de la noche, se escucharon los primeros disparos insurreccionales. El capitán Regino Bolaños al frente de un grupo de clases y soldados de la Escuela de Cabos y Sargentos dirigió el primer ataque contra Casa Presidencial, que entonces estaba situada en el predio ocupado ahora por la Biblioteca Nacional.

Enfrente estaba el Primer Regimiento de Infantería ( por eso se dice mercado-cuartel). Los cuerpos militares fieles al ingeniero Araujo y su Partido Laborista se rindieron en este orden; Segundo Regimiento de Infantería (Sexto) a las 7 y 15 de la mañana; Guardia Nacional, 8 de la mañana, Policía Nacional y Caballería al mediodía. Esto era explicable ya que los dos principales cuerpos militares de entonces eran El Zapote y el Primero de Infantería y ambos estaban con los rebeldes. El cuerpo diplomático sirvió en la negociación entre insurrectos y gobernantes. Mr. Hinton perdón, Mr. Curtis, como embajador de los Estados Unidos, presentó al ingeniero Araujo, en la ciudad de Santa Tecla, la demanda de que renunciara a la presidencia. El ingeniero la rechazó. Pero a las 4 y 30 de la tarde (del 3 de diciembre) se marchó con destino a Guatemala dejando como sucesor al doctor Max Olano. Los insurrectos no lo aceptaron. Ya habían formado un Directorio Militar, que sería disuelto el 11 de diciembre y que estaba integrado de la siguiente manera; teniente Carlos Rodríguez, capitán Antonio Pacheco, coronel Osmín Aguirre y Salinas, coronel Manuel Urbina, subteniente Miguel Saldaña Hernández, subteniente piloto Juan Ramón Munés, subteniente Joaquín Castro Canizalez (Quino Caso) y teniente Hector Montalvo. Este fue el Directorio Militar que le entregó el poder al general Maximiliano Hernández Martínez a iniciativa del embajador yanqui en el país, Mr Curtis.

Así se iniciaron los trece años de Martínez como dice la gente. Para muchos salvadoreños este fue un buen presidente. Mi padre, por ejemplo, que fue telegrafista en Casa Presidencial durante ese régimen, sostiene que ha sido el mejor presidente durante este siglo, y cuando le pregunto ¿ por que? se suelta y me dice; fue muy honrado y suprimió la corrupción en el gobierno, saneó la hacienda publica y vigorizó la economía del país, no dejo deudas, fundó los bancos Hipotecario y Central de Reserva, hizo la reforma educativa y no vaciló en tomar los servicios de Celestino Castro, Maria Sellares y Vicente Sáenz, a él solo le importaba lo bueno para el país, no hubo desempleo, construyó el puente Cuscatlan, construyó viviendas baratas para los pobres, tuvo a raya a los ladrones de todas las clases sociales en fin , él hizo lo que mejor pudo para el pueblo. Así piensa todavía mi padre que tiene actualmente ochenta años de edad. Yo le refuto, pero no lo persuado. Verdad es que hay muchos martinistas en nuestro país, pero solo lo imitan en lo malo y no en lo bueno, que indudablemente tuvo en su gestión administrativa.

¿ ESTAMOS EN GUERRA CON EL JAPON?

Diario FI Mundo. II _03_1986 Pavel Raymundo Oliva.

Domingo 7 de diciembre de 1941. En la sala de cirugía del hospital Benjamín Bloom se veía mucho nerviosismo Las enfermeras hablaban de la guerra. De pronto se oyeron las sirenas de los principales periódicos de San Salvador llamando a los “canillitas” para que se presentaran y fueran a vender la nueva noticia. A los pocos minutos la ciudad capital estaba inundada por los gritos de ¡Extra ! ¡Extra! Yo estaba recién operado de una hernia y a mis nueve años me interesaba por el curso de la guerra. Le rogué a una enfermera para que fuese a comprarme la extra. ¡Pearl Harbor atacado! La guerra había cobrado una nueva dimensión. Los estudiantes universitarios se pusieron al lado de los aliados y fueron apedrear el almacén Nipón, situado en la Plaza 14 de julio, sufrió muchos daños. Eso fue un domingo de hace mas de cuarenta años.

El ano 1986 se inicia. Revisando mis viejos libros me encuentro con una revista, dirigida por el periodista Alfredo Ruiz. La revista se llamó AHORA. Su fecha; diciembre de 1941. Me llama la atención un comentario de Ricardo Amaya, en su sección “El Mundo en Marcha” Transcribo partes de su trabajo a continuación:

“Las macizas columnas del recinto del Congreso nacional se estremecieron con la atronadora ovación que se dejo oír después que el señor Presidente Hernández Martínez dirigió su palabra encendida a los congresales, a los miembros del cuerpo diplomático y al numeroso publico, reunidos para presenciar una de las más históricas sesiones efectuadas en el Salón Azul del Palacio Nacional de El Salvador.

Era el 8 de diciembre de 1841. 24 horas antes Japón estaba en guerra con EE.UU. Se había anunciado que el Presidente se presentaría ante el Congreso para definir la política internacional de su gobierno. Llegó pocos minutos después de las doce meridiano. Fueron llegando después presurosos, los miembros del cuerpo diplomático.

El mensaje fue radiado a toda la nación, las recias y vibrantes frases resuenan aun: “ Ha estallado la guerra en el Pacífico, con alevosía. Esta amenazada América y es necesario que concurramos a su defensa. Como jefe del Ejecutivo pido declaréis el estado de guerra con el Japón y debéis saber que no hay un solo salvadoreño bien nacido que no este con nosotros”, A las doce y 55 minutos el Congreso Nacional anunciaba al mundo que la Republica de El Salvador se declaraba en estado de guerra con el agresor. Hasta aquí el comentario de Ricardo Amaya.

El Salvador no solo estuvo en guerra contra el Japón sino contra sus aliados (EL EJE). Así es que Alemania, Italia y otros países se convirtieron en nuestros enemigos, hay que decir que fue nuestro país el primero en declarar la guerra ya que los Estados Unidos lo hizo pocas horas después por una votación de 82 a 0 en el Senado americano.

El general Martínez era de pocas palabras y esto se comprueba en el mensaje que dirigiera a la Asamblea Nacional Legislativa y que por su interés histórico, transcribo a continuación:

“Señores Diputados

Como sabéis, ha estallado la guerra en el Pacifico, con alevosía. Está amenazada América y es necesario que concurramos a su defensa con decisión inquebrantable, porque los pueblos que no aman su libertad no la podrán conservar Toda causa noble se quiere con amor, y cuando este es intenso y puro, no se reconocen sacrificios para conservarla. Así, nosotros. hombres de las Américas libres, queremos vivir en libertad, amamos esa libertad sacrosanta y debemos estar dispuestos a ofrendarla alegremente para legar a las generaciones futuras una vida libre y alegre, porque solamente las almas libres conviven con alegría.

Los hombres de la hermana mayor de las Americas ya han cruzado el acero con el agresor. Ya están en fiera lucha, con la espada flamígera de la libertad los hombres libres de América y con la espada de la negra agresión los otros. Debemos empuñar todos la espada de la libertad hasta vencer para siempre a las fuerzas de la triste opresión.

Toca a vosotros, representantes de este pueblo viril y libre declarar a El Salvador en estado de guerra con el Japón y autorizar al Poder Ejecutivo para que tome igual medida contra cualesquiera otras potencias no americanas que posiblemente puedan cometer actos de agresión contra países americanos como consecuencia del conflicto en que actualmente se desangra inmisericordemente en el mundo. Como jefe del Ejecutivo os pido declaréis el estado de guerra de que os hablo, y debéis saber que no hay un solo salvadoreño bien nacido que no este con vosotros y nosotros. Levantaos, Próceres de la Independencia y veréis que somos dignos descendientes vuestros”

Así, pues hablo el general Maximiliano Hernández Martínez ante la Asamblea Nacional Legislativa, el día en que entramos en guerra con el Japón y posteriormente con sus aliados. Es indudable que era de muy pocas palabras y no hay duda que le preocupaba el problema de la libertad, pues en pocas líneas hace referencia constantantemente a este concepto. Este estado de guerra no ha sido superado, por lo menos no recordamos que se haya firmado el tratado de paz con Italia, Alemania y el Japón. El Salvador puede enorgullecerse de haber sido el primero en salir en defensa de América y en especial de los Estados Unidos en la segunda guerra mundial. Ja, ja .ja.

8 de diciembre de 1944

El gobierno del coronel Osmin Aguirre y Salinas ahogó toda clase de libertades. Los partidarios del doctor Romero tuvieron que pasar a la clandestinidad. Perseguidos implacablemente un numero considerable de ellos se vio obligado a recurrir a las armas. El diciembre de 1944 fue muy frío. Vientos del norte hacían titiritar a los salvadoreños, otros titiritaban de puro miedo, pues también habían vientos de guerra.

En la cancha de fútbol del Campo de Marte jugábamos un “partidito” hoy dicen “masconcito”). Como a las once y media de la mañana se oyó un fuerte tiroteo un poco hacia el norte La curiosidad propia de los cipotes nos llevo a lugar de los hechos. El tiroteo era nutrido y se había entablado entre un grupo de jóvenes civiles y elementos del ejercito cerca del barrio San Miguelito. Cuando terminó (duró mas de una hora), nos acercamos más y más. En la ahora esquina formada por la 21 calle poniente y Avenida España, yacía el cadáver de un joven blanco, bien parecido y bien vestido. Era el que había sacrificado su vida defendiendo la retirada de sus compañeros. Lo veíamos un poco de lejos. La guardia no dejaba que nos acercáramos. Un sargento de la policía estaba muerto y varios agentes estaban heridos. Después supimos el nombre del joven, era Francisco Chávez Galeano. Mas tarde el poeta Pedro Geoffroy Rivas escribiría “Canción de Cuna” y, también Oswaldo Escobar Velado, escribiría, refiriéndose a Paco, “La Canción desde su Tierra al Poeta Desterrado”:

al centro la inmundicia de los hombres

levantará un arcángel delicado

la silueta de un joven farmacéutico,

y Paco Chávez saldrá de su silencio

sepulcral y hondo

definitivamente agradecido

por la “canción de Cuna”

que le cantaste, Pedro,

en el advenimiento de su muerte

de héroe, Capitán de la Batalla,

en aquel memorable ocho de diciembre

cuando San Miguelito se tiño con sangre

y con su estrella verde de parpado

apagado

12 de diciembre de 1944.

Desde Guatemala penetró al territorio salvadoreño, por el lado de “Las Chinamas” una columna de hombres salvadoreños. Venían al mando de oficiales del ejército, uno de ellos era el entonces teniente Julio Adalberto Rivera, que llegó a ser presidente de la republica. Otros oficiales fueron Miguel A Muñoz, Alfredo Aguilar, Salvador Marroquín. Fueron muchos. A las cinco de mañana tomaron la ciudad de Ahuachapan. El frente interno no aprovecho la ocasión. Perdieron la batalla y regresaron al lugar de partida en la madrugada del 13 de diciembre. Por el lado de San Antonio Pajonal, simultáneamente penetró otra columna y al ser rechazada por las tropas del gobierno. regreso a Guatemala. La lucha fue corta, pero cruenta Granados Ariz, Salamanca y muchos otros se contaron entre los muertos Herberth Lindo, era un muchacho de solo 17 años y murió en los llanos del Espino. Hugo, del mismo apellido escribió el poema ‘Ha muerto un niño”

Recio varón de sangre,

un niño ha muerto

amaba infantilmente la justicia

y cayo a plena sombra, en el momento

en que sintió su tierra herida.

¡No lo lloréis! ¡No lo lloremos!

¡Sea su muerte nuestra envidia!

A una distancia en el tiempo de 38 años, este hecho memorable de nuestra historia nos llena de orgullo de ser salvadoreño y solo nos resta decir: Ellos pelearon por la patria!

14 de diciembre de 1948

El general Salvador Castaneda Castro fue elegido presidente de la Republica de El Salvador cuando regia la constitución de 1886, que determinaba un periodo presidencial de cuatro años. Tomó posesión el l de marzo de 1945. Se llego al año 1948 y con el la campana electoral. Varios candidatos se presentaron los coroneles Osmin Aguirre y Salinas, Salvador Peña Trejo, José Ascencio Menéndez, los generales Antonio Claramount Lucero y Mauro Espinola Castro (oficialista) y los civiles José Andrés Orantes, Alfonso Rogel y Napoleón Caceros. Ninguno gozaba de mayor simpatía popular si exceptuamos a Menéndez.

.

En la Asamblea Nacional Legislativa el diputado Rafael Domínguez Parada, presentó un estudio jurídico para la prolongación del período presidencial por dos años mas. La Asamblea era unipartidista y a pesar de existir un candidato oficial, se aprobó la moción de Domínguez Parada Esto fue el trece de diciembre. Un día antes, el general Espinola Castro había sido internado de urgencia en una hospital particular, víctima de un “violento” ataque de apendicitis.

La atmósfera política era tensa. A la una y cuarto de la tarde del 14 de diciembre los cañones de “El Zapote’ rugieron para indicar que la “babosada” había empezado. Todo el mundo lo esperaba y por eso nadie se sorprendió El cuartel de la Guardia Nacional hizo una leve resistencia, pero levanto prontamente bandera blanca. La caballería no se rindió sino hasta que su jefe, el coronel Solórzano, fue abatido a balazos por un oficial insurrecto El ejercito salio a las calles de San Salvador Se improvisaron trincheras en los tragantes de las calles La cañoneada duro unos veinte minutos y el fuego de ametralladoras y fusileria unos minutos mas, Castaneda Castro abandono Casa Presidencial, pero en calidad de reo. Sus correligionarios salieron en estampida. Los redactores de El Nacional , periódico oficialista, no alcanzaron a publicar su numero especial, dedicado a los dos años presidenciales que se había recetado el general Castaneda.

Después hubo un silencio en la capital. Como a las siete de la noche se dio a conocer que una Junta de Gobierno Revolucionario se hacia cargo de los destinos nacionales. Luego se dieron los nombres Estaba integrada por el teniente coronel Manuel de J. Córdoba, los mayores Oscar Osorio y Oscar Bolaños y los abogados Reynaldo Galindo Pohl y Humberto Costa. Los dos civiles habían sido ‘romeristas”. Osorio era muy querido y admirado dentro del ejercito, Bolaños había sido castigado por Castaneda Castro y Córdoba tenia el apoyo de los sectores conservadores del ejército. Esta extraña amalgama hizo que el pueblo salvadoreño se llenara de entusiasmo y apoyara a esta ‘junta.’ El estudiantado salvadoreño, en esa época vanguardia de las luchas populares, con sus lideres reconocidos como Raúl Anaya, Manuel Antonio Anaya, Abelardo Torres, Ulises Flores, Amilcar Martínez, promovió el apoyo popular al nuevo gobierno.

También la presencia del mayor Humberto Pineda Villalta como jefe de las Fuerzas Armadas aumento el apoyo, pues este era un militar, ejemplo claro de honradez, valentía y pundonor. El 26 de diciembre se declaro día de jubilo popular y un multitudinario mitin se hizo frente al Palacio Nacional. Ese día Opinión Estudiantil fue impresa en los talleres de la Imprenta Nacional. Así empezó el régimen que bajo el patrocinio del Partido Revolucionario de Unificación Democrática PRUD, no terminaría sino hasta el 26 de octubre de 1960.

GENERAL FRANCISCO MALESPIN, LO

NECESITAMOS URGENTEMENTE

Diario El Mundo. 1 l-IV—83 Manuel Ovidio Paredes.

Pocos personajes hay tan controvertidos en nuestra historia patria como el general Francisco Malespín. Sus periodos presidenciales fueron muy cortos y estuvo satisfecho con ser “el hombre fuerte’ del país, desde 1840 hasta su separación del poder el día dos de febrero de 1845.

Sus detractores son muchos y se le llamó tirano, terrorista, brutal, sanguinario, protervo, soberbio, criminal, etc. Pero nadie pone en duda ciertos rasgos positivos como su valentía y honradez en el manejo de los fondos públicos y su acendrado amor a la patria. Malespín fue miembro de una numerosa familia de Izalco, habiendo nacido el 28 de septiembre de 1806 y pasó a residir a San Salvador en el año 1824. Su padre se presentó como voluntario para defender al país de la invasión por las tropas guatemaltecas que sitiaban San Salvador desde varios lugares y lo hizo conjuntamente con sus cuatro hijos: Ignacio, Calixto, Francisco y Gabriel.

A excepción del último de los citados, todos llegaron a ser generales del ejército salvadoreño. Francisco fue un combatiente que se las sabía todas. Su nombre se registró en muchas guerras y se supo de sus hazañas en Omoa, San Miguelito, Las Charcas, Sololá, El Bejucal, Los Altos, León. Es decir que peleó en El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua. Unos días vivió en Ecuador, y algo extraño,

pacíficamente.

Gozó de la protección indiscutible del primer obispo de la Diócesis de San Salvador Jorge Viteri y Ungo, pero fue excomulgado por éste, debido a que en la campaña contra Nicaragua se le acumuló la muerte por fusilamiento de un cura llamado Manuel o Pedro Crespín. A Viteri y Ungo le obedecía a ciegas y fue así como desterró del país a los presbíteros doctores Isidro Menéndez y José Ignacio Zaldaña. Siendo el “hombre fuerte” de El Salvador mantuvo en la presidencia a los mandatarios Norberto Ramírez, originario de Nicaragua, desde el 21 de septiembre de 1840 hasta el 7 de enero de 1841; al licenciado Juan Lindo, hondureño, desde el 8 de enero de 1841 al 1 de febrero de 1842 y al costarricense general Eufrasio Guzmán desde el 25 de octubre hasta que fue depuesto el dos de febrero de 1845. Hay que recalcar que

Malespín peleó en todos los países centroamericanos y no era unionista.

Otros mandatarios que estuvieron frente al Estado salvadoreño cuando el izalqueño era el ‘hombre fuerte’ fueron: general Escolástico Marin, de San Vicente; licenciado Juan José Guzmán, de San Carlos, don Dionisio Villacorta de Zacatecoluca; don Pedro Arce de San Salvador y don Fermín Palacios, también de San Salvador. El general Malespín fue presidente de El Salvador en dos ocasiones, la primera desde el 1 de febrero al 9 de mayo de 1844 y la segunda desde el 16 de junio de 1844 al 25 de octubre del mismo año. Al ser depuesto como jefe del ejercito había depositado la presidencia en el general Joaquín Eufrasio Guzmán, que era el vicepresidente de la República.

La primera vez que renunció a la presidencia fue por que le atrasaban el sueldo y eso si que no le gustaba. El siempre decía que podía meter la pata, pero no las manos. En esto ha tenido muy pocos imitadores.

Los enemigos de Malespín siempre le achacaron su gran afición a las bebidas alcohólicas y lo que pasaba era que él no se escondía para reverenciar a Baco. Tenia “guaro loco” y son muchas las anécdotas que de él se cuentan y recogieron los cronistas de la época. También era un gran enamorado y por ello se explica la aversión que le tuvo el General Carrera, presidente de Guatemala, quien una vez le dio de cinchazos por cuestiones de “amorcillos reprobados por la sociedad”, según nos relata don Antonio Cevallos, en su obra “Recuerdos Salvadoreños”.

Cuando Manuel José Arce quiso derrocarlo por la vía armada, persiguió a sus enemigos en su retirada hacia Guatemala ya que los derrotó en Atiquizaya. Llegó hasta Jutiapa y los chapines supieron entonces de la cólera del ilustre izalqueño.

El polémico general Malespín murió a manos de un hombre residente en una lejana aldea de la zona central del país y que se llamó Tiburcio Galdámez. Su muerte fue dolor para muchos y alegría, también para muchos. Su cabeza fue separada del cuerpo y exhibida en las calles de San Salvador al igual que sucedió con Anastasio Aquino, étnico hermano de Malespín, Al homicida le rindieron honores quizá desproporcionados y uno de ellos fue dar el título de villa a la aldea San Fernando (departamento de Chalatenango). Lo mató en el mes de noviembre de 1846.

Y ahora me referiré a un hecho por el cual el general Francisco Malespín debe ser recordado por todos los salvadoreños, con gratitud el fue quien abrió las puertas de la Universidad Nacional de El Salvador por eso es que lo necesitamos urgentemente.

Históricamente se registra como fundador de nuestra Alma Mater al jefe supremo del Estado de El Salvador, al ciudadano hondureño Juan Nepomuceno Fernández Lindo y Zelaya. conocido abreviadamente por Juan Lindo. Pero dada la situación vivida por el país en esa época no hay ninguna duda para dar al general Francisco Malespín, el alto honor de ser el principal promotor de su fundación. Si, señores, un militar de alto rango nos dio la Universidad Nacional. De esto hay muchas referencias y si no se aceptan es por intereses o celos derivados de las cosas de la vida. Un militar con fama de mujeriego, borracho, matón y todo lo que se quiera, resulta ser el principal autor de la creación de nuestro primer centro de estudios. Existe una anécdota recogida por Juan José Cañas, el autor de nuestro Himno Nacional , en la que dice que Malespín ya molesto por las constantes postergaciones de Juan Lindo, como jefe de Estado, para dar el visto bueno al decreto para crear la Universidad Nacional le reclamó en su despacho, diciéndole “De aquí no saldré sin el decreto tantas veces prometido para la fundación del colegio y la consiguiente Universidad’. El reclamo fue airado y como él era el Comandante General de Armas de El Salvador, Lindo accedió.

El doctor Miguel Ángel Durán menciona en su ‘Historia de la Universidad de El Salvador”“ como impulsador de la creación de la U. a los patriotas Antonio José Cañas, Narciso Monterrey e Isidro Menéndez. En el preámbulo de su obra, el doctor Durán habla así:

“. . Mientras tanto, el pueblo seguía sumido en las tinieblas. Al favor de la noche se veían los tenues resplandores que arrojaban las ventanas conventuales, delatando la existencia, allí muy dentro, de focos de luz a unos cuantos predestinados”.

Este es el cuadro que presenta la civilización patria hasta el año 1841, año de gracia en que don Juan Lindo, a INSTANCIAS DEL GENERAL FRANCISCO MALESPIN, según el testimonio de Juan J. Cañas, arranca de las manos del gobernante la firma del decreto legislativo que fundaba nuestra Universidad Nacional. Y aquello que como robar la lumbre al cielo, fue como lanzar contra las sombras del pasado, un rayo esplendente y generoso. El acontecimiento que ahora recordamos es de tal trascendencia que podemos decir que rubrico para siempre la sentencia de muerte del instinto colonial” (se refiere a la celebración del Primer centenario de la Universidad Nacional). Y sigue; “ A primera vista parece insignificante pero meditando un poco encontramos que significa el finiquito de la mayoría de edad, porque solo se es libre, solo se puede ser libre, cuando se tiene conciencia de lo que se es. Un pueblo con Universidad infunde confianza. Y sino posee cultura, esta al menos en via de poseerla, lo que ya es bastante. Por eso, la memoria de Juan Lindo tiene que perdurar en el tiempo y en el corazón de los salvadoreños”.

El 16 de febrero de 1841 sucedió hace ciento cuarenta y dos años. En esa fecha se abrieron por vez primera las puertas de la Universidad Nacional. Esa hubiera sido una buena ocasión para reabrir el campus universitario ya que son miles de jóvenes que serán beneficiados con esa medida. Yo sostengo que las causas que se alegaron para el cierre ya no existen y espero que existan las personas que como Juan Lindo, Francisco Malespín, Antonio José Cañas, Narciso Monterrey e Isidro Menéndez den ese paso positivo de reabrir el campus universitario.

Para terminar solo repito el considerando del decreto emitido por la Asamblea Constituyente del Estado de El Salvador , el 16 de febrero de 1841. “CONSIDERANDO; Que el primer elemento de la Libertad, y de todo sistema republicano es la Instrucción Pública, a cuyo grandioso objeto debe prestarse una preferente atención.”

UNA HISTORICA LECCION DE GERARDO BARRIOS

Diario El Mundo. 25-III- 1987. Pavel Raymundo Oliva.

Una buena parte de la historia de Centroamérica en el siglo pasado esta saturada por la lucha entre conservadores y liberales por el poder político. Dos bandos antagónicos casi irreconciliables. En Nicaragua esta lucha se concretizo a partir de 1855 entre legitimistas y democráticos. Los legitimistas, que eran liberales, cometieron el error político de pedir ayuda al filibustero William Walker. Este era apoyado por los esclavistas del sur de EU, que veían en los centroamericanos sus futuros esclavos.

Los liberales comprendieron su error y para enmendarlo buscaron la unidad de todos los centroamericanos y fue así como el 12 de septiembre de 1856 los democráticos y legitimistas nicaragüenses llegaron al acuerdo de unir sus fuerzas para combatir al filibustero yanki William Walker, quien se había proclamado presidente de la bella Nicaragua.

En la lucha por unir a conservadores y liberales hay un ejemplo del capitán general Gerardo Barrios que debe ser conocido por todos los centroamericanos, que padecemos de una enfermedad política que nos hace mucho daño, el sectarismo. Por eso es que no hay diálogo, por eso es que nos cuesta mucho conseguir la paz. Quienes admiran a Gerardo Barrios deben de imitarlo en este gran ejemplo. El sectarismo consiste en creernos dueños absolutos de la verdad, de todo lo bueno, de todas las virtudes en tanto que al rival lo hacemos el dueño de la mentira, de todo lo malo y de todos los vicios. Por eso rechazamos el dialogo , por eso no buscamos la solución razonable de los problemas que nos aquejan. ¿ En que consistió la enseñanza de Barrios?

Veamos. En Centroamérica dominaban los gobiernos conservadores. El general Rafael Carrera era el presidente de Guatemala, en Honduras otro general conservador era el presidente, Santos Guardiola. Rafael Mora, también conservador era el presidente de Costa Rica y en El Salvador don Rafael Campo estaba en la presidencia, que era un honrado conservador. William Walker, el filibustero yanki, estaba cada día mas insolente y por la fuerzas de las armas se imponía en Nicaragua Los centroamericanos sabían que una a una las otras repúblicas caerían en su poder. Mora en Costa Rica así lo hizo saber. Se trabajó por la unión de todos los centroamericanos. Pero había un problema; los salvadoreños y guatemaltecos a pesar de estar gobernados por conservadores, estaban en discordia. Había que llevar al convencimiento a Rafael Carrera para que uniera sus fuerzas militares para combatir al invasor. Campo hizo una “jugada política” que asombra. Nombro al liberal mas connotado de El Salvador para que llevara a cabo esa misión. Este liberal era nada menos que Gerardo Barrios, quien ya había peleado en los campos de batalla contra Carrera. Tenían 16 anos de reconocerse como enemigos.

Barrios hizo a un lado sus desavenencias con Carrera y en marzo de 1857 se dirigió a Guatemala a entrevistarse con el mas fiero dirigente del conservadurismo centroamericano. Barrios desde su posición de liberal planteo el grave peligro que vivían los centroamericanos. Carrera hizo lo mismo y aceptó la propuesta de Barrios; unirse los centroamericanos para combatir al yanki invasor. Ninguno de los dos abandonó sus principios. Los intereses del pueblo eran reconocidos como superiores a los de su facción política. El gobierno conservador de Campo reconoció la patriótica acción de Gerardo Barrios y en su vocero oficial La Gazeta del Salvador’ N’ 93 del 26 de marzo de 1857 informo al pueblo salvadoreño de la misión diplomática cumplida por Barrios, en un párrafo que dice así: “El Gobierno y el Pueblo del Salvador se encuentran poseídos de los sentimientos que S. E. deseaba ver generalizados; que los hombres públicos de aquel Estado comprendan la necesidad de olvidar cualquier divergencia y agregó que su presencia misma en Guatemala después que durante diez y seis años había sido adversario político del jefe de esa Republica, cuya cooperación venia hoy a buscar en favor de la causa común, seguro de encontrarla, como la había encontrado, según tiene la satisfacción de acabar de oírlo de S. E. estaba manifestando cuales son sus convicciones sobre la necesidad de olvidar toda diferencia de principios, todos los hechos anteriores. y atender únicamente a la salvación del país.”

Como muchos salvadoreños, admiro bastantes aspectos de la figura histórica de Gerardo Barrios. Este rasgo de superar el sectarismo es muy digno de alabar, pero más que todo, de imitar. La paz en El Salvador puede conseguirse. La paz es para todos los salvadoreños, independientemente de que sean civiles o militares, democristianos, areneros, socialistas o comunistas; sabios o ignorantes; mujeres u hombres, jóvenes o viejos. La minoría que se favorece con la guerra es poquísima. ridícula y ya es la hora de buscar con mas energía la paz ansiada. Imitad a Gerardo Barrios en este bello gesto que lo enaltece para siempre .Viva El Salvador.

LA REVOLUCION DE LOS 44

Diario El Mundo. 15-XI .1983. Manuel Ovidio Paredes

Los hermanos Carlos y Antonio Ezeta fueron dos personajes muy especiales, muy controvertidos El primero ejerció la presidencia de la republica desde el 23 de junio de 1890 al 28 de febrero de 1891 como presidente provisoria y desde el 1 de marzo de 1891 al 9 de junio de 1894. Llegó por un golpe de Estado y también se fue por la acción de las armas: la famosa revolución de los 44. El general Antonio Ezeta fue el comandante supremo del ejército de su hermano.

El general Francisco Menéndez había terminado con el gobierno presidido por el filántropo José Rosales y tomó posesión de la presidencia el 22 de junio de 1885. Era un demócrata liberal. Su arribo al poder lo celebraba con una parada militar y seguidamente un suntuoso baile. Sus dos principales hombres de confianza eran los hermanos Ezeta. El 22 de junio de 1890 el general Menéndez se encontraba feliz en el baile que recordaba su triunfo. De repente se presenta el general Melecio Marcial con un grupo de soldados anunciando que el general Menéndez había sido depuesto. Hubo balazos y Marcial resultó muerto. Dicen que lo mató el general Francisco Martínez Olivares. La gente cantaba “ En Casa Blanca murió Marcial; Chico Martínez lo mandó a matar” El ilustre ahuachapaneco Francisco Menéndez no soportó la traición de su ministro de guerra y allí mismo cayó muerto, víctima de un violento infarto cardíaco. Para recordar esta fecha es que el día del maestro se estableció el 22 de junio , ya que Menéndez apoyó decisivamente la educación en El Salvador, como pocos gobernantes lo hicieron en el siglo pasado. Y también en su honor, tenemos el Instituto Nacional General “Francisco Menéndez’, el INFRAMEN.

El gobierno del general Carlos Ezeta fue muy honesto en el manejo de los fondos públicos y constituye un raro ejemplo de expresidentes de El Salvador que mueren pobres. En esos años hubo abundancia a pesar de la crisis mundial de esa época, que tuvo efectos mínimos en El Salvador. Mientras el añil iba en descenso en su exportación, el café se encontraba en. ascenso. En 1889 se vendió café por 3 546 000 pesos; en 1890 4 269 000 de pesos; en 1891 las ventas alcanzaron 4 806 000 ; en 1892 fue de 5 527 000 ; en 1893: 5 405 000 y el ultimo año de los Ezeta fue de 5 035 000 pesos. Contaban los abuelos que en los tiempos de Ezeta se pagaron buenos salarios tanto para los campesinos y obreros agrícolas como para los artesanos de la ciudad. Los salarios subieron de 18 centavos la tarea a un peso. En la ciudad los obreros artesanales pasaron de ganar 75 centavos diarios a dos pesos. Los terratenientes , entonces clase emergente, y los caficultores se lanzaron contra los Ezeta. También ganaron la antipatía del clero y a don Antonio lo acusaban desde los púlpitos de ser hereje. El 28 de agosto de 1892 se inauguró la Casa de la Moneda, que del primero de septiembre de ese año al 31 de enero de 1893 fabricó 200 piezas de veinte pesos, 321 de diez pesos,558 de cinco pesos y 597 de 25 pesos, todas de puritito oro. También se fabricaron monedas de plata y de cobre que ahora son muy solicitadas por los numismáticos del mundo entero.

Los Ezeta eran muy belicosos. Antonio tenía fama de valiente y le llamaban “El León de la Frontera”. Estuvieron en guerra con Guatemala recién ascendidos al poder. Apoyaron una rebelión contra el gobierno del país vecino y fue encabezada por los generales Estanislao Sandoval, Máximo Cerna y Alfonso Irungaray.

En Cojutepeque las tropas al mando del general José Maria Rivas se insurreccionaron contra los hermanos Ezeta. Llegaron apoderarse de la capital, pero el hermano del presidente, al mando de tropas leales lo derrotó en forma definitiva. Capturado el general Rivas fue juzgado por una corte marcial y pasado por la armas. Uno de los jefes insurrectos, el general Rafael Antonio Gutiérrez, oriundo de Ilobasco, fue perdonado y puesto en libertad. El 29 de julio de 1894, el perdonado daba inicio a su gestión presidencial que en carácter de provisorio le había sido confiada por los 44 revolucionarios.

La revolución de los 44 no tiene que confundirse con la revolución del 44, esta se refiere al movimiento cívico militar del dos de abril de 1944, es decir en este siglo. La Revolución de los 44 sucedió en 1894 y se le da ese nombre por que fueron 44 hombres, casi todos originarios de la ciudad de Santa Ana. que el 29 de abril atravesaron la frontera con Guatemala para invadir El Salvador.

“El León de la Frontera” estaba en Coatepeque y desde allí se dirigió para desalojar a los revolucionarios que con su golpe de mano se habían apoderado de la ciudad morena. Los santanecos hicieron su principal resistencia desde las alturas del cerro Tecana Dicen que se defendieron hasta con piedras. Ezeta no pudo desalojar a los revolucionarios de sus posiciones. El ejercito de los alzados ya no era de 44 hombres sino de 22,000 soldados. Enorme ejercito para los tiempos que se vivían. Se peleo reciamente en varios lugares En las “Quezadillas” , en “Las Crucitas” , situados en el volcán de Santa Ana hubo sangrientos combates. En el primer lugar de los citados, las fuerzas gubernamentales perdieron 700 hombres. En Cujucuyo las fuerzas revolucionarias estaban al mando del general Aquilino Duarte y fueron muy fuertes los combates. Lo mismo sucedió en “Las Pulgas’, una barranca situada muy cerca de Coatepeque. Los generales Tomas Regalado y Pablo Cerna derrotaron decisivamente a las tropas de los hermanos Ezeta y a estos no les toco más que refugiarse en naves extranjeras que estaban atracadas en el Puerto de la Libertad. Así termino para siempre su gobierno.

Entre los cuarenta y cuatro revolucionarios y sus aliados se

encontraban los generales Rafael Antonio Gutiérrez, Tomas

Regalado, Aquilino Duarte, Lisandro Arévalo, Rafael

Mendoza, Luís Gómez, Francisco Hurtado, Luís Alonso

Barahona, Armando Monedero, Francisco Castillo, Horacio

Villavicencio y otros. Este grupo controló el poder político en

El Salvador hasta que fueron interrumpidos por el doctor

Manuel Enrique Araujo en 1911.

Así, brevemente la famosa Revolución de los 44 que dio el nombre de Ciudad Heroica a la bella Sultana de Occidente; Santa Ana. la del gesto magnifico.

EDITORIAL

Programa Radial Aquí América Latina.

CIEL. Québec. Canadá. 9-IX -94

En la ciudad de Québec viven muchas personas originarias de todos los países latinoamericanos que reafirman el carácter multicultural de la población quebequense. Esto es un rasgo muy específico de esta bella ciudad.

Para algunos países latinoamericanos este mes de septiembre es muy especial, ya que celebran sus fiestas patrias. Brasil, por ejemplo, recuerda un aniversario mas de su independencia, cuando el 7 de septiembre de 1822 se dio el grito de Ipiranga, con el que se inicia a la vida independiente En esta fecha tenemos que recordar a todos sus hombres que han hecho el camino desde Tiradentes hasta Luís Carlos Prestes.

También recuerdan su fiesta patria los pueblos centroamericanos, nos referimos a los guatemaltecos salvadoreños, hondureños. nicaragüenses y costarricenses que tienen el 15 de septiembre de 1821, como la fecha inicial de su independencia, cuando en la ciudad de Guatemala los próceres ,José Matías Delgado, Francisco Barrundia, José Cecilio del Valle y otros patriotas , declararon libres a sus pueblos de la España colonialista.

Los mexicanos celebran su fiesta patria siempre con gran entusiasmo y fervor patriótico. Ellos estarán recordando el Grito de Dolores del 16 de septiembre de 1816. Por supuesto que también recuerdan a sus héroes nacionales como Benito Juárez, Francisco Villa, Emiliano Zapata o los Niños Héroes del Castillo de Chapultepec.

Y para concluir, destacamos entre las fiestas patrias a celebrar, la jornada independentista del pueblo chileno del 18 de septiembre de 1810 y que sirve para recordar a sus héroes que van desde Lautaro hasta Salvador Allende, que son los extremos temporales de un ejército de hombres y mujeres que han luchado por la conquista de la grandeza del país de la loca geografía. Es la gran patria de Pablo Neruda, Chile, Nuestro programa “Aquí, América Latina”, no podía pasar desapercibidas estas fechas que son importantes jalones en

la historia de estos países hermanos, y por eso, aprovechamos la ocasión para felicitar muy fraternalmente a los brasileños., guatemaltecos, salvadoreños, hondureños, nicaragüenses, costarricenses, mexicanos y chilenos que viven en la ciudad de Québec, así como a sus queridos compatriotas. ! Salud, hermanos latinoamericanos!

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