Arquitectura Moderna en El Salvador

Arquitectura Moderna en El Salvador1
Sandra Gutiérrez Poizat,
Departamento de Organización del Espacio_UCA

Abstracto—El siguiente artículo se basa en el trabajo de investigación sobre Arquitectura Moderna en El Salvador, parte del tema estratégico de Historia y Teoría de la Arquitectura, del Departamento de Organización del Espacio (DOE).

Se ha identificado el período moderno (1940-1980) como uno de los más intensos en producción espacial a nivel local. Interesa explorar las determinantes que dieron pie a esta particular situación desde diversos ángulos:
a) por un lado la formación tanto a nivel político como económico del Estado-Nación, expresada en nuevas instituciones y en nuevas espacialidades;
b) la formación de los profesionales dedicados al diseño y construcción, quienes se ven profundamente influenciados por las ideas del modernismo internacional, pero que deben al mismo tiempo adaptarse a las particularidades del trópico;
c) los nuevos lenguajes formales, que rompen con los estilismos de períodos anteriores y que en gran medida son posibles gracias a la
introducción de nuevas tecnologías y materiales.

Índice de términos— Arquitectura, Arquitectura Moderna,
Modernismo en El Salvador, Modernismo Internacional.

I. INTRODUCCIÓN

COMO se ha mencionado antes, el período identificado como moderno en la arquitectura salvadoreña, y que para efectos de esta investigación se ha centrado entre los años de 1940 y 1980, ha sido uno de los más prolíferos en producción espacial. Estudiando los procesos históricos tanto salvadoreños como mundiales, de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, nos damos cuenta que las determinantes económicas, políticas y sociales de la época, preparaban a El Salvador para profundos cambios en su configuración espacial, notablemente en su producción arquitectónica.

Nos ha llamado profundamente la atención al trabajar con más detenimiento en la investigación, que dichos cambios y las determinantes que los propiciaron han sido poco estudiados en el país, y mucho menos de una forma científica y extensa.

1. Este trabajo ha sido posible gracias al apoyo de la Cooperación Española, a través de la Junta de Andalucía y la Consejería de Obras Públicas, quienes financiaron la investigación para la Guía de Arquitectura de El Salvador.
Producto de dicha investigación se identificó el período moderno como tema a investigar con mayor profundidad. El DOE decide entonces apoyar la investigación con Trabajos de Graduación, y participar en equipo junto con los Departamentos de Comunicaciones y Cultura y Audiovisuales UCA, en el concurso para fondos de investigación UCA 2012-2013, el cual se ganó. Este trabajo se apoya en todos estos trabajos, con especial énfasis en el Trabajo de Graduación 2012, Arquitectura Moderna en El Salvador de las décadas de
1940 hasta finales de 1970.
Los investigadores participantes son:
Coordinadora: S. Gutiérrez Poizat, trabaja en el Departamento de Organización del Espacio (DOE), de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), Boulevard de Los Próceres, La Libertad, El Salvador (sgutierrez@uca.edu.sv).
Colaboradores: C. Cornejo (cristy.cornejo@gmail.com), G. Gónzalez (german.egc@gmail.com), R. Torres (alohachio_10@hotmail.com).

Algunos trabajos de graduación sobre todo en la Universidad Albert Einstein, han sido de gran ayuda para esta investigación. El único libro dedicado al estudio parcial del este período, Historia de la Arquitectura Contemporánea en El Salvador, de O. Monedero [1], que salió a la luz en 1970, presenta sobre todo una colección de obras, lamentablemente con mínimas reflexiones, sin embargo posee el gran mérito de ser el único libro dedicado al tema desde 1970 hasta su re-edición en 2011. Esto significa cuarenta y un años de deuda
con la arquitectura moderna en El Salvador.

Para poder organizar el trabajo que hemos emprendido desde el DOE, hubo que sentar algunas premisas:
1) la abundante producción arquitectónica de El Salvador entre 1940 y 1980 fue posible gracias a particulares determinantes económicas, políticas y sociales promovidas en la mayoría de los casos desde el Estado, dichas determinantes se expresan en nuevas instituciones y nuevas espacialidades
¿Cuáles son esas determinantes? ¿Qué nuevas instituciones promueven? ¿Qué programas sociales producen? y ¿cómo se traducen en programas espaciales?
2) Para que exista producción arquitectónica deben haber profesionales encargados de los diseños y la construcción de las mismas, hasta 1954 no existe ninguna escuela de arquitectura en El Salvador, por lo tanto ¿quiénes eran esos profesionales del diseño?, ¿en dónde se formaron?, ¿cuáles
son las características espaciales particulares que le imprimen a sus obras?
3) al introducir el término arquitectura moderna, estamos haciendo alusión directa a un tipo de lenguaje espacial reconocido internacionalmente como característico de cierto tipo de diseños, este lenguaje surge en El Salvador gracias a la influencia del movimiento moderno internacional, pero además a la introducción de nuevos materiales y técnicas constructivas que posibilitan el cambio de lenguaje. Nos preguntamos entonces ¿quiénes introducen los nuevos lenguajes? ¿Cómo llegan al país las nuevas tecnologías y materiales? ¿Cómo son aplicadas?

Existe además una relación adicional a explorar que por el momento se está trabajando en un nuevo proyecto de investigación junto con el Departamento de Comunicaciones y Cultura y AudiovisualesUCA (2012-2013). Esta relación es la existente entre la producción arquitectónica y las bellas artes, sobre todo aquellas que tienen más afinidad con una obra edificada como el muralismo o la escultura. En este artículo se mencionarán algunas obras que llevan impresa una marca particular de trabajo conjunto entre arte y arquitectura. Sin embargo las profundizaciones al respecto se presentarán en
futuros documentos

II. METODOLOGÍA DE TRABAJO

Para llevar a buen término nuestra investigación recurrimos
a la siguiente metodología de trabajo:

A. Definición del período de estudio

¿Cómo definir el período a estudiar? Basándonos en las categorías de clasificación de obras propuestas por la Guía de Arquitectura de El Salvador, y bajo criterios de formalismos espaciales de las obras de arquitectura del movimiento moderno internacional, observamos que hacia principios de 1940 aparecen en el país algunas obras “diferentes”.

La diferencia se observa en dos aspectos principalmente: el lenguaje espacial, que toma distancia de los neo-clásicos y neo-góticos extensamente utilizados hasta el momento; y la introducción de nuevas técnicas constructivas, especialmente las estructuras metálicas y el concreto armado.
Las décadas de 1950 y 1960 son las más fértiles en producción de obras, muy condicionada por las particulares circunstancias de bonanza económica del país en esos años.

También es en este período que aparece la primera escuela de arquitectura. Además de haberse experimentado mejor con las nuevas técnicas constructivas y materiales disponibles en el mercado lo que posibilita el diseño de formas más “atrevidas”.

De 1970 a 1980 se percibe un descenso en la producción en términos cuantitativos, una vez más afectada directamente por la menor disponibilidad de fondos, pero sobre todo por ser años de conflicto social previos al inicio de la guerra civil salvadoreña (1981-1992), período este en el que la producción desciende notablemente. Pero sobre todo, en el que muchas de las continuidades se quiebran.

B. Búsqueda de información

1) Archivo Guía de Arquitectura de El Salvador
Una vez definido el período de estudio se procedió a identificar un listado preliminar extenso de obras de arquitectura moderna, entre 1940 y 1980, tomando como base el acervo de la Guía de Arquitectura de El Salvador.
2) Búsquedas en otros archivos
Una vez elaborado el listado preliminar, se procedió a confrontarlo con otras posibles fuentes: Trabajos de Graduación tanto de la UCA, como de otras universidades, principalmente la Universidad de El Salvador y la Universidad
Albert Einstein; el Archivo General de la Nación y archivos privados que nos fueron generosamente puestos a disposición, en especial el archivo personal del arquitecto Leonel Avilés.

Esta nueva búsqueda de información posibilitó dos procesos paralelos: 1) confirmar la importancia de algunas obras del listado extenso; 2) permitir descubrir otras obras que no se habían tomado en cuenta inicialmente.

A partir de esta búsqueda en archivos se depura el listado preliminar de obras. Clasificándolas además en diversas categorías que permiten un mejor estudio de los programas y tipologías.

C. Otras fuentes bibliográficas

Se consultaron además otras fuentes bibliográficas como periódicos y revistas de la época, el Diario Oficial, así como una serie de libros base de historia local, internacional y del movimiento moderno.

D. Entrevistas

Una vez identificados los proyectos en una lista depurada, se procedió a entrevistar a algunos de los autores clave de las obras, así como profesionales que se han dedicado a hacer algunas investigaciones históricas relacionadas con el tema.

Especial agradecimiento merecen los arquitectos: Juan José Rodríguez, Alberto Harth, Carlos Ferrufino, Leonel Avilés, Joaquín Aguilar, Roberto Dada, Ehrentraut Schott de Katstaller, Ricardo Carbonell, Ernesto García Rossi y Rubén Martínez. Así como el ingeniero René Suárez.

Esta ronda de entrevistas permitió nuevamente dos procesos paralelos: 1) depurar una vez más el listado de obras; 2) obtener valiosa información adicional sobre el contexto y los autores de varias de las obras propuestas como representativas.

E. Catalogación y depuración de obras

La catalogación y depuración de obras se hizo respondiendo a los siguientes criterios:
1) para la época se identifican una serie de programas sociales que se traducen en programas espaciales, algunos de ellos novedosos en el país como la preocupación por la vivienda de interés social, o los complejos recreativos, esto permitió agregar categorías nuevas a otras más tradicionales como las edificaciones religiosas;
2) en cuanto a las formas, se incluyen en el listado de obras representativas aquellas que introducen el uso de elementos novedosos, o elementos que siendo tradicionales se utilizan de forma novedosa en el manejo espacial, esto último sucede sobre todo en las adaptaciones locales del lenguaje moderno internacional;
3) finalmente existen algunas obras dentro del listado que son únicas en el contexto salvadoreño, por ejemplo aquellas que por sus mismos programas espaciales difícilmente se pueden repetir, u obras singulares de un enorme valor espacial encargadas en la mayoría de casos por clientes privados.

F. Listado de obras
A continuación se presenta el listado final de obras seleccionadas,
Agrupadas en las clasificaciones correspondientes:

TABLA I

LISTADO DE OBRAS PRIVADAS REPRESENTATIVAS DE ARQUITECTURA MODERNA EN EL SALVADOR 1940-1980

OBRAS PRIVADAS
CATEGORIA OBRA AUTOR AÑO
Edificios Comerciales Edificio García Rossi Ernesto García Rossi 1954
Casa Ortíz Jaime Paz Larín 1963
Casa Díaz Ricardo Carbonell 1965
Vivienda Unifamiliar Casa Salaverría Juan José Rodríguez 1965
Casa Alfaro Jaime Paz Larín 1965
Institucional Edificio Cajas de Crédito Juan José Rodríguez 1964
Edificios Educativos Campus UCA
(primera etapa)
Juan José
Rodríguez
1968

Edificios Religiosos Capilla de San
Benito
Armando Sol 1948
Capilla San
Ignacio de
Loyola
Salvador Choussy
1963
Parroquia
Corazón de
María
Manuel Meléndez
1966

Iglesia del
Perpetuo
Socorro
Roberto Monge –
Francisco Ferri
1969

Iglesia El
Rosario
Rubén Martínez
1964-
1971

Fuente: Elaboración propia.

TABLA II
LISTADO DE OBRAS PRIVADAS REPRESENTATIVAS DE ARQUITECTURA MODERNA EN EL SALVADOR 1940-1980
OBRAS PUBLICAS
CATEGORIA OBRA AUTOR AÑO IMAGEN
Centros Urbanos/ Vivienda en Altura Centro Urbano
Montserrat
Equipo de
diseño
Instituto de
Vivienda
Urbana (IVU) 1951

Centro Urbano
Libertad Equipo de
diseño
Instituto de
Vivienda
Urbana (IVU) 1957
Centro Urbano
José Simeón
Cañas
Equipo de
diseño
Instituto de
Vivienda
Urbana (IVU)
1967
INSTITUCIONAL
Torres Lotería
Nacional y ex
Ministerio de
Economía
Benjamín
Cañas
1970
Palacio Corte
Suprema de
Justicia
Carlos Rosales
1976
Torre del
Ministerio de
Gobernación
Manuel
Meléndez
1977
EDIFICIOS
EDUCATIVOS
Edificios varios UES
Facultad de
Ingeniería y
Arquitectura
Karl Katstaller
+ Ehrentraut
Schott de
Katstaller
1955

Comedor
Universitario
Gonzalo
Yánez Días
1965

CONJUNTOS
RECREATIVOS Hotel de
Montaña del
Cerro Verde
René Suárez
1958
Centro Obrero
Constitución de
1950
Oscar Reyes 1958
MONUMENTOS
Monumento a la
Revolución
Martín Schultz
+ Oscar Reyes
/ Violeta
Bonilla +
Claudio
Cevallos
1958
EDIFICIOS
EDUCATIVOS
Campus UCA
(primera etapa)
Juan José
Rodríguez
1968
INFRAESTRUCTURA
Edificio
Administrativo
de CEPA en
Acajutla
KarlKatstaller
+ Ehrentraut
Schott de
Katstaller
1958

Fuente: Elaboración propia.

TABLA III
LISTADO DE OBRAS DESAPARECIDAS REPRESENTATIVAS DE ARQUITECTURA MODERNA EN EL SALVADOR 1940-1980
OBRAS DESAPARECIDAS

CATEGORÍA
OBRA
AUTOR
AÑO
IMAGEN
EDIFICIOS
RECREATIVOS
Ex cine
Viéytez
Benjamín Cañas
1969
INSTITUCIONAL
Ex Biblioteca
Nacional
Armando Muñiz /
EhrentrautSchott de
Katstaller
1959

Fuente: Elaboración propia.

III. ANÁLISIS

Para poder hacer un análisis de las obras seleccionadas se procedió a estudiar, además del período establecido (1940-1980), algunos años previos en los que se dan ciertos antecedentes importantes.

A. Antecedentes

Se determinó un primer período de 1850 a 1900, en el que a pesar de manifestarse bastante inestabilidad en el ámbito político (luego de la independencia de España en 1821), los gobiernos de la época inician algunas obras públicas importantes para la consolidación de la imagen de la República.

En el ámbito económico se introduce el cultivo del café, que años más tarde llegaría a ser el producto de exportación más importante de El Salvador y fuente de recursos para emprender obras físicas de grandes proporciones.
Acompañando al café se introducen ciertas infraestructuras y servicios básicos en las áreas de comunicaciones y transporte: el tranvía (1865), el telégrafo (1870) y el tren (1882).

En términos sociales y culturales se apuesta por mejorar el nivel de las instituciones educativas, reforzando por un lado la instrucción popular a través de la construcción de escuelas públicas rurales y urbanas; por otro lado se siente la necesidad de contar con una institución de educación superior,
fundándose la Universidad Nacional (1841), y la Biblioteca y el Archivo Nacional (1870).

La arquitectura estatal de la época emula a la utilizada en Europa y Estados Unidos como imagen de los Estados independientes, de fuerte acento Neoclásico. Ejemplo de ello es el antiguo Palacio Nacional, construido en 1868, y el antiguo Teatro Nacional de 1886 [2]. Ambos edificios fueron
destruidos por un fuerte terremoto en 1873.

Fig. 1. Antiguo Teatro Nacional, San Salvador, 1886. Fuente: S. Grant, Postales Salvadoreñas de ayer, 1900-1950

Un segundo período es el comprendido entre 1900 y 1940. En 1917 San Salvador es destruido por un fuerte terremoto provocado por la erupción del volcán de San Salvador. La reconstrucción de la ciudad permite que se introduzcan nuevos materiales y nuevas tecnologías, más acordes a la condición sísmica del país. Es en esta época que se introducen los
edificios de estructuras metálicas y envolventes (paredes y techos) de lámina, como el Hospital Rosales (1902) [3], muchos de ellos comercializados por catálogo (procedentes sobre todo de Bélgica, Francia y Alemania). Asimismo se comienza a experimentar con el concreto armado.

En esta época los diseñadores y constructores eran ingenieros civiles, maestros de obra y artesanos. Algunos arquitectos extranjeros como Augusto Baratta (Italia) y Brutus Targa (de probable nacionalidad Italiana o Filipina) [4-6], realizaron las primeras obras en concreto armado en el
país, entre otros la Villa Cipactli (por Augusto Baratta, en 1925), y el llamado “Castillo de la Policía” (por BrutusTarga, entre 1930-1932).

Fig. 2. Villa Cipactli, San Salvador, 1925. Fuente: archivo familia Baratta.

Sin embargo, a pesar de introducirse nuevas técnicas constructivas y materiales, los lenguajes de las obras arquitectónicas se mantuvieron bastante conservadores, continuándose los neoclásicos e introduciéndose algunas obras neogóticas (Basílica del Sagrado Corazón, 1903), o el llamado
neo-indigenismo (Villa Cipactli, 1925).

En el ámbito privado sobresale la obra de los arquitectos salvadoreños Armando Sol (1909-1983) y Ernesto de Sola. Ambos formados en el extranjero. Sol se gradúa de la Escuela Superior de Arquitectura Saint-Luc, Institut Jean Bethune(Bélgica) en 1933, incorporándose a la Universidad de
El Salvador en la Facultad de Ingeniería, en 1935; de Ernesto de Sola se tienen menos datos, pero se sabe que estudio en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Su obra es ampliamente reconocida destacando el desarrollo urbano de la
colonia Flor Blanca, en San Salvador, donde además diseñaron varias casas particulares [7-8]. Bajo el gobierno del general Maximiliano Hernández
Martínez (1882-1966, presidente entre 1931-1944), nuevas instituciones de gobierno son creadas, como el Fondo de Mejoramiento Social (1932), y la Junta de Fomento y Obras Públicas (1934), las cuales invierten en diversos proyectos de infraestructura como carreteras, puentes y alcantarillado. En este período además que se introduce el automóvil (1915) y por tanto se inicia la pavimentación de San Salvador (1925).

Si bien es cierto las obras locales de arquitectura y urbanismo de este período siguen siendo tímidas en sus formas y lenguajes con respecto a los movimientos de arquitectura moderna internacionales en auge (en 1928 se realiza el primer Congreso Internacional de Arquitectura Moderna, CIAM, en
La Sarraz, Francia) [9], siendo prioritaria la inversión en obras públicas. Es esta inversión la que permite por primera vez construir una imagen de país.
La construcción de la carretera Panamericana (1932) y del puente Cuscatlán (1939) [10], permite cruzar la barrera del río Lempa y unir las zonas occidental y central de El Salvador, con la zona oriental. Es
posible a partir de este momento pensar además en redes de inversión a nivel nacional (escuelas, mercados, alcaldías, hospitales, cines, entre otros).

B. Modernidad en El Salvador

Al referirnos a la modernidad en El Salvador hablamos, además de la arquitectura y el urbanismo, de la idea de modernidad que surge en los primeros años del período en estudio (1940-1960). El país se “moderniza” a través de la inversión en obras civiles como las carreteras y puentes antes
mencionados, pero también de otras obras como las presas hidroeléctricas, la introducción del alumbrado público y el alcantarillado,que cambian el estilo de vida de miles de salvadoreños, especialmente en las zonas urbanas.

Los gobiernos militaristas que se suceden en estos años, el del general Salvador Castaneda Castro (1888-1965), entre 1945-1948; el del teniente coronel Oscar Osorio (1910-1969), entre 1948-1956; y el del teniente coronel José María Lemus (1911-1993), entre 1956-1960 [11], empiezan a tener cada vez más conciencia del poder de la imagen del objeto arquitectónico como promotor de las ideas de modernidad para la nación.

Es en este período que el despunte de los precios del café a nivel internacional permite contar con suficientes recursos económicos para emprender una diversidad de inversiones en infraestructura y equipamiento públicos. Aparece entonces la figura del “Estado Benefactor”. Se crean entonces nuevas
instituciones públicas que canalizan dichos recursos y son las encargadas de impulsar el “bienestar social”, entre otras están: la Junta Nacional de Turismo (1945), la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa, CEL (1945), el Instituto Salvadoreño del Seguro Social, ISSS (1949), la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma, CEPA (1949), el Instituto de Vivienda Urbana, IVU (1950), y la Dirección de Urbanismo y Arquitectura, DUA (1950).

Por otra parte, en el ámbito privado, surgen numerosas empresas dedicadas a la producción y comercialización de materiales para la industria de la construcción, entre otros se encuentran: Cementos de El Salvador S.A., CESSA, que abre su primera planta en playa Las Flores, Sonsonate, en 1949; SALVANITE, fundada en 1948, y que en 1958 cambiaría su
nombre a Industrias Eureka (en la actualidad se le conoce como AMANCO); y SOLAIRE que desde 1958 se dedica a la comercialización de productos de aluminio, pvc y vidrio [12-15].

Un hecho de trascendental importancia para la arquitectura de El Salvador en estos años fue la fundación de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional de El Salvador, UES, en 1954. Adscrita a la Facultad de Ingeniería, que cambia su nombre por Facultad de Ingeniería y Arquitectura. Sin embargo este hecho no significa que no continuaran
formándose arquitectos y arquitectas salvadoreños en el extranjero, así tenemos a Juan José Rodríguez, Manuel Meléndez y Dikky Mejía (Estados Unidos), Ricardo Carbonell (El Salvador 1926) en Italia, y Renato Romero y Gonzalo Yánez Díaz (México).

No será hasta años más tarde (a finales de los ‘60s y durante la década de 1970), que algunos de los profesionales salvadoreños formados en esta escuela, edificarán obras relevantes para la arquitectura nacional.
Mientras tanto llegan al país algunos arquitectos extranjeros que se incorporan a trabajar en los equipos del DUA, IVU, en la Escuela de Arquitectura y eventualmente abren sus prácticas privadas.

Entre los que más obras realizaron se encuentran los esposos Karl Katstaller (Austria1921- EstadosUnidos 1989) y EhrentrautSchott de Katstaller (Austria 1924), ambos de origen austríaco, junto a ellos colaboraban los
arquitectos Martin Schultze (Alemania) y Rolf Strahle (Suecia)[16].

Desde el gobierno central se impulsa el trabajo conjunto entre arquitectos e ingenieros y artistas plásticos. De esta forma sobre todo pintores y escultores como Carlos Cañas (1924), los españoles Benjamín Saúl (1924-1980) y Valentín Estrada (1902-1987), el mexicano Claudio Cevallos, Violeta
Bonilla (1924-1999), y el costarricense Francisco Zúñiga (1912-1998) [17-18].

En estos años se diversifica notablemente el programa social promovido por el estado, y por ende surgen nuevos programas arquitectónicos y urbanos que se concretizan en proyectos de vivienda de interés social, tanto rural como urbana; conjuntos habitacionales en altura; y espacios públicos que incluyen los tradicionales parques y plazas, pero también espacios públicos comunales dentro de los conjuntos de vivienda, así como centros recreativos y monumentos.
La labor del DUA en estos años es fundamental y el equipo de ingenieros, arquitectos y dibujantes de la época, incluía a varios de los más sobresalientes profesionales, algunos en formación, otros con carreras ya consolidadas. Muchos de ellos combinaban la docencia con la práctica, siendo profesores en la escuela de Arquitectura de la UES. A continuación se detalla el equipo que trabajaba en la DUA en 1953.

TABLA IV
LISTADO DE INGENIEROS, ARQUITECTOS Y DIBUJANTES DEL EQUIPO DE LA DUA EN 1953.
CARGO NOMBRE
Ministro de Fomento y Obras
Públicas Ing. Atilio García Prieto
Dirección DUA
Director General Director General
Arq. Renato Romero Colocho
Sub-director
Arq. Rafael Justiniano Rivera
Departamento de Urbanismo
Ingeniero jefe
Ing. Harold Albert Summer
Departamento de Arquitectura
Arquitecto jefe
Arq. Rafael Antonio Cordero
Equipo de arquitectos
Arq. Ángel Alfredo Alfaro Alvarado
Arq. Oscar Reyes
Arq. RolfStrahle
Arq. KurtSchultze
Ing. y Arq. EhrentrautSchott
Ing. y Arq. Karl Katstaller
Arq. Edmundo Kuri
Arq. Jorge Molina
Br. José Neftalí Velásquez
Arq. Jacques Maisonneuve
Ingeniero residente
Ing. Marius Beján Duke
Ing. Martín Schultz

Dibujantes
Br. Edgar Soundy
Br. Benjamín Cañas
Br. Rubén Martínez

Fuente: elaboración propia con base en Tabla 3.5, Trabajo de Graduación
UCA, Arquitectura moderna en El Salvador de las décadas de 1940 hasta finales de 1970, 2012 [19].

En cuanto a la búsqueda de nuevos lenguajes existe un marcado interés por adecuar los proyectos a las particularidades tanto climáticas como topográficas locales. Las exploraciones son diversas y las adaptaciones creativas.

Por otra parte la influencia de los postulados de la arquitectura y el urbanismo moderno internacional se siente, pero resulta evidente la mezcla entre los postulados internacionales y las realidades locales más vernáculas, relacionadas fuertemente con los procesos constructivos locales, la especialización de la mano de obra nacional, los materiales disponibles en el mercado salvadoreño (y eventualmente centroamericano) y la formación de los profesionales (tanto locales como extranjeros) a cargo de las obras.

Sin embargo es importante mencionar que en estos años se hacen notables avances en términos de técnicas constructivas y utilización de materiales, lo que permite por un lado mejorar los diseños estructurales (estructuras antisísmicas), y posibilitar nuevas expresiones formales (losas aligeradas, concreto pretensado), así como buscar nuevas expresiones formales con materiales como el vidrio, al aluminio, el concreto visto, el bloque de cemento, entre otros [20-38].

A continuación se presentan algunas de las obras más sobresalientes de estos años.

Fig. 3. Conjunto Urbano Libertad, San Salvador, 1957-1966. Fuente: Guía
de Arquitectura de El Salvador.
Fig. 4. Auditorio Escuela Nacional de Agricultura, ENA, Valle de San
Andrés, 1954. Fuente: Guía de Arquitectura de El Salvador.
Fig. 5. Monumento a la Revolución, MARTE, San Benito, San Salvador,
1948, 1956. Fuente: Guía de Arquitectura de El Salvador.
Fig. 6. Centro Obrero Constitución de 1950, 1958, Lago de Coatepeque.
Fuente: Trabajo de Graduación UCA, Arquitectura moderna en El Salvador
de las décadas de 1940 hasta finales de 1970, 2012 [39].
Fig. 7. Edificio García Rossi, 1954, Santa Ana. Fuente: Guía de Arquitectura de El Salvador.
Fig. 8. Hotel de montaña del Cerro Verde, 1958-1960. Fuente: Guía de
Arquitectura de El Salvador.
Fig. 9. Edificio administrativo de CEPA, 1958, Acajutla. Fuente: archivo
personal arq. Ehrentraut Schott de Katstaller.

El segundo período establecido por esta investigación, de finales de 1960 a inicios de 1980, está marcado por el preámbulo de la guerra civil salvadoreña (1981-1992). En cuanto a la producción espacial dos procesos paralelos son notorios: por un lado poco a poco disminuye la inversión
estatal en proyectos colectivos de beneficio público, y por otro lado son más notorias las inversiones privadas, aunque con programas arquitectónicos más limitados.

Continúan los gobiernos militaristas con las presidencias del Teniente Coronel Julio Adalberto Rivera (1921-1973), presidente entre 1962-1967; el General Fidel Sánchez Hernández (1917-2003), presidente entre 1967-1972; y el
Coronel Arturo Armando Molina (1927-), presidente entre 1972-1977.

A pesar que el país experimenta cierto auge económico por el éxito de la integración económica Centroamericana, que colocó a El Salvador a la cabeza del Mercado Común Centroamericano (1968), son cada vez más notorias las
contradicciones entre el campo y la ciudad, y en el caso urbano entre zonas integradas a los servicios urbanos y zonas marginadas de éstos. Las migraciones campo-ciudad incrementan en este período, relacionadas sobre todo a la búsqueda de mejores oportunidades laborales en las ciudades,
notoriamente el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS) [40].

La inversión pública es fuerte en el ramo de vivienda, aunque disminuye tanto la calidad de los procesos constructivos, como las búsquedas formales en proyectos arquitectónicos y urbanos, a pesar de querer encontrar mejores
soluciones a través de la estandarización de un mínimo de metros cuadrados para las viviendas de interés social (50 a 60 mt²) y el uso de prefabricados para mejorar los tiempos en la construcción a la vez que disminuir sus costos [41 47].

Un devastador terremoto en 1965, hace que el déficit habitacional se incremente, y la presión sobre el suelo urbano aumente. Por otra parte, este evento sísmico también dañó muchos edificios públicos, algunos de ellos incluso desaparecieron como la ex Biblioteca Nacional, obra de la
arquitecta Ehrentraut Schott de Katstaller y el arquitecto Armando Muñiz [48-49].

Los gobiernos de la época se desligan poco a poco del diseño y construcción de obras públicas, en especial de los proyectos de vivienda, abriendo cada vez más espacio a licitaciones públicas. En este período se consolidan muchas
empresas constructoras que trabajan para el Estado, entre otras están: Olano Tesak y Cía., S.A., López-Muñiz Arquitectos, Atlas-Tenze, Arco Ingenieros, S.A. También aparecen nuevas empresas proveedoras de materiales para la construcción como: Boni-Blocks. Industria de Asbesto Cemento S.A., Fabrica Tropical, Materiales Saltex,Tambores Reticart,Insalco,
y Acero Block [50].

En el ámbito privado se construyen diversidad de viviendas unifamiliares, muchas de ellas de muy alta calidad constructiva y estética, en las que las búsquedas formales provenientes del lenguaje moderno internacional son
adaptadas de forma integral en el contexto tropical. Algunas de estas casas incorporan además piezas de arte, sobre todo murales y esculturas, dependiendo de la apertura de los clientes y la sensibilidad de los diseñadores [51].

También en este período se producen las primeras obras de arquitectos formados y graduados de la escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional de El Salvador, entre los más destacados podemos mencionar al arquitecto Rubén Martínez (1929) [52].

La década de 1970 a 1980 está marcada por el incremento de los conflictos sociales que darán paso a la guerra civil salvadoreña. Aunque se siguen realizando proyectos, es cada vez más notorio el descenso en la cantidad y calidad de estas obras. Las búsquedas espaciales de los años precedentes
parecen experimentar, en el mejor de los casos, un receso, aunque muchos de estos procesos más bien se vieron descontinuados con el paso de los años.
Algunas de las obras destacadas de este período se muestran a continuación:

Fig. 10. Estadio Oscar Quiteño, 1963, Santa Ana. Fuente: archivo
personal arq.Ehrentraut Schott de Katstaller.
Fig. 11. Comedor Universitario UES, 1965, San Salvador. Fuente: Guía
de Arquitectura de El Salvador.
Fig. 12. Capilla Externado San José, 1963, San Salvador. Fuente: Guía de
Arquitectura de El Salvador.
Fig. 12. Iglesia El Rosario, 1964, San Salvador. Fuente: Guía de
Arquitectura de El Salvador.
Fig. 13. Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, UCA, 1965,
San Salvador. Fuente: Archivos UCA.
Fig. 14. Casa Ortíz, 1963, San Salvador. Fuente: Guía de Arquitectura de
El Salvador.
Fig. 15. Casa Díaz, 1965, San Salvador. Fuente: Guía de Arquitectura de
El Salvador.
Fig. 16. Detalle de alto relieve en muro de Casa Díaz, 1965, San Salvador.
Fuente: Guía de Arquitectura de El Salvador.

IV. CONCLUSIONES

Algunas de las conclusiones que podemos aproximar luego del análisis previamente desarrollado son las siguientes:

A. De la consolidación de la imagen de país y la idea de progreso

Hasta la consolidación física de la República a través de la inversión en infraestructura, no se consolida igualmente el imaginario de país y la visión de conjunto que permite definir las inversiones prioritarias que reconfiguran el espacio salvadoreño a partir de un particular entendimiento de las ideas de progreso.

Es importante asimismo evidenciar que la idea de progreso de la nación que se consolida en estos años, va de la mano de la construcción de obras físicas que permitan visibilizarla. Los sucesivos gobiernos militares de la época lo comprenden y algunas figuras destacan por su evidente liderazgo y apertura
(gobiernos de Osorio y Lemus). Obviamente posibles gracias a la bonanza económica de esos años.

B. De las inversiones prioritarias

En las décadas de 1940 a 1960, las inversiones prioritarias que además definen la idea de progreso, van de la mano con nuevos programas sociales, que se traducen en programas espaciales, de acuerdo a las nuevas dinámicas nacionales.

Aparecen entonces inversiones en vivienda, espacios públicos y recreativos, y una amplia variedad de edificios públicos como escuelas, bibliotecas, mercados, cárceles, cines, entre otros.

A pesar del auge económico todavía vigente en la década de 1960, los programas sociales y espaciales promovidos por el Estado, tienden a reducirse. Se mantienen solamente las inversiones en vivienda, aunque con el paso de los años disminuyen notablemente en calidad y cantidad.

C. Del DUA y el IVU

Las décadas de 1940 a 1960 son particularmente productivas gracias a la conformación de un valioso equipo de diseñadores aglutinados en la Dirección de Urbanismo y Arquitectura (DUA) y el Instituto de Vivienda Urbana (IVU).
Muchas exploraciones formales y adecuaciones tecnológicas se promueven desde este ‘Tanque de Pensamiento’.

Contribuye a su alta productividad la combinación de profesionales (ingenieros y arquitectos), con bagajes tanto culturales como académicos diversos. Así como la necesidad imperante en la época de diseñar y construir una gran cantidad de obras en diferentes partes del país; por un lado porque no
existían, por otro para hacer evidente en la población el papel activo del estado en la promoción del bienestar social.

Sin embargo es también notoria la poca conciencia de los grandes pasos que se estaban dando. Las grandes necesidades de país siempre primaron sobre los espacios de reflexión y análisis. Esto es evidente en la poca memoria histórica escrita y documentada a través de planos y fotografías, de la época, así como en la pobre valorización actual de muchas de las joyas de la modernidad en El Salvador.

D. De los primeros profesionales en arquitectura formados en el país

Hacia finales de 1960, aparecen las primeras producciones espaciales de arquitectos formados en la Escuela de Arquitectura de la UES. Sus búsquedas espaciales son diversas y muestran con entusiasmo el espíritu de la época en que se formaron.

Lamentablemente su desarrollo se vio truncado con procesos de inestabilidad social, política y económica, previos a la guerra civil. Es necesario seguir con las investigaciones sobre la producción espacial los últimos 50 años del s. XX
hasta nuestros días, para determinar las rupturas y continuidades que esto implicó.

E. Del fin del Estado Benefactor y el incremento de las inversiones privadas

En esos mismos años, el estado deja de invertir gran parte de sus recursos en proyectos públicos, inicia el fin del estado benefactor. Aparecen entonces nuevos actores, especialmente en el ámbito privado, que no necesariamente tienen los mismos objetivos y por tanto sus lenguajes estéticos varían.

F. De la relación con las Bellas Artes

En cuanto a la relación con las bellas artes, son sin duda, las décadas de 1940-1960 las más intensas en búsquedas e intercambios. Más adelante se cae en círculos muy cerrados y elitistas en los que el arte deja de promoverse en espacios de alcance para las grandes mayorías, lo que por otro lado inicia un proceso de desvalorización general del arte. Es necesaria una reflexión más profunda en este sentido.

V. RECONOCIMIENTOS

Los autores agradecen la contribución de todas las personas que fueron entrevistadas, los funcionarios del Archivo General de la Nación, Museo Nacional de Antropología, bibliotecarios de las universidades UCA, UAE y UES, así como los asistentes de investigación de la Guía de Arquitectura de El
Salvador, en especial la arquitecta Ayansi Avendaño y el arquitecto Carlos Manzano.

VI. REFERENCIAS

Libros
[1] O.M. Monedero, “Historia de la Arquitectura Contemporánea en El
Salvador”, Editorial Universitaria,segunda edición, San Salvador, mayo
2011.
[2] S. Grant, Postales Salvadoreñas de ayer, 1900-1950, Fundación María
Escalón de Núñez, San Salvador, 1999.

Trabajos de graduación
[3] C. Aguilar, C. Campos, “Hacedores de la Arquitectura en El Salvador
durante el periodo del siglo XIX al siglo XX (1870-1940)”, Trabajo de
graduación presentado para optar al grado de arquitecto en la
Universidad Albert Einstein, Antiguo Cuscatlán, El Salvador, 1997.
[4] M. Narváez, “Vida y obra del arquitecto Augusto Cesar Baratta del
Vecchio”, Trabajo de graduación presentado para optar al grado de
arquitecto en la Universidad Albert Einstein, Antiguo Cuscatlán, El
Salvador, 2000.
[5] Z. Torres, “Lineamientos para el diseño museográfico aplicado al
material histórico arquitectónico de Augusto Baratta del Vecchio”,
Trabajo de graduación presentado para optar al grado de arquitecto en la
Universidad Albert Einstein, Antiguo Cuscatlán, El Salvador, 2003.
[6] B. Avilés, R. Currlin, C. Miranda, A. Salomón, “Plan maestro de
infraestructura para el rescate del Hospital Rosales”, Trabajo de
graduación presentado para optar al grado de arquitecto en la
Universidad Albert Einstein, Antiguo Cuscatlán, El Salvador, 1995.
[7] C. Arbizú, N. Argumedo, L. Alarcón, “Propuesta de delimitación y
valorización del conjunto urbano arquitectónico de la colonia Flor
Blanca”, Trabajo de graduación presentado para optar al grado de
arquitecto en la Universidad Albert Einstein, Antiguo Cuscatlán, El
Salvador, 1998.
[8] T. Cruz, “Armando Sol: Inventario, valorización y lineamientos
museográficos enfocados a su colección de planos y dibujos”, Trabajo
de graduación presentado para optar al grado de arquitecto en la
Universidad Albert Einstein, Antiguo Cuscatlán, El Salvador, 2003.
Libros
[9] K. Frampton, “Historia crítica de la arquitectura moderna”, Editorial
G. Gili, Barcelona, España, 1966.
Memorias laborales y boletines
[10] MOP, “Diez años en la historia de El Salvador 1932-1942”.Editorial
S.D., San Salvador, El Salvador, 1942.
Libros
[11] A. Soto, “Todos los presidentes, 1821-2004”, Editorial Insta Prints, San
Salvador, 2005.
Periódicos y revistas
[12] La Prensa Gráfica, Anuncios publicitarios Solaire con obras
arquitectónicas. La Prensa Gráfica, 1958.
[13] La Prensa Gráfica, Anuncios publicitarios CESSApresentando la obra
del Gimnasio Nacional Adolfo Pineda. La Prensa Gráfica, 1963.
[14] La Prensa Gráfica, Anuncios publicitarios CESSA con obras
arquitectónicas. La Prensa Gráfica, 1968.
Libros
[15] CESSA, “50 años de cemento de El Salvador”, Edición conmemorativa,
Editorial S.D., San Salvador, 2001.
Archivos digitales y web
[16] E. Martínez, “Historia de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la
Universidad de El Salvador durante los años 1935-1965”, Revista de la
Universidad 05, [http://www.ues.edu.sv/content/revista-la-universidad-
05] [Consultada: Julio 2012]
Libros
[17] R.Dimmick, “Benjamín Cañas”, Editorial Ex Libris, Caracas,
Venezuela, 1994.
Memorias laborales y boletines
[18] MARTE, “Línea del tiempo, Revisiones. Encuentros con el arte
salvadoreño”.Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 2007.
Periódicos y revistas
[19] Diario Oficial, 1953.
Libros
[20] H. Khan, “El estilo internacional: arquitectura moderna desde 1925
hasta 1965”. Editorial Taschen, Koln, Alemania, 2001.
[21] CONCULTURA, Historia de la arquitectura en El Salvador,
Memorias laborales y boletines
[22] MOP, “Boletín de Fomento y Obras Públicas 1930”.Editorial Imprenta
Nacional, San Salvador, El Salvador, 1930.
[23] MOP, “Boletín informativo del gobierno del General Castaneda”,
Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 1944.
[24] MOP, “Memoria del ramo de Fomento 1946”. Editorial S.D., San
Salvador, El Salvador, 1946.
[25] MOP, “Memoria laboral del Ministerio de Obras Públicas 1951-1952”.
Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 1952.
[26] MOP, “Boletín de Obras Públicas 1953”, tomo 1.Editorial Tip la tribuna
S.A., San Salvador, El Salvador, 1953.
[27] MOP, “Memorial Laboral del Ministerio de Obras Públicas 1952-
1953”. Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 1953.
[28] MOP, “Boletín Obras Públicas 1954”. Editorial S.D., San Salvador, El
Salvador, 1954.
[29] MOP, “Boletín Obras Públicas n°6 trimestre enero-marzo 1954”.
Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 1954.
[30] MOP, “Boletín Obras Públicas n°7 trimestre abril-junio 1954”.Editorial
S.D., San Salvador, El Salvador, 1954.
[31] MOP, “Boletín Obras Públicas n°9 trimestre octubre-diciembre
1954”.Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 1954.
[32] MOP, “Boletín Obras Públicas n°11 1956”. Editorial S.D., San
Salvador, El Salvador, 1956.
[33] MOP, “Memorial Laboral del Ministerio de Obras Públicas 1955-
1956”. Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 1956.
[34] MOP, “Memorial Laboral del Ministerio de Obras Públicas 1956-
1957”.Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 1957.
[35] MOP, “Memorial Laboral del Ministerio de Obras Públicas 1957-
1958”.Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 1958.
[36] MOP, “Memorial Laboral del Ministerio de Obras Públicas 1958-
1959”.Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 1959.
[37] MOP, “Memorial Laboral del Ministerio de Obras Públicas 1959-
1960”. Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 1960.
[38] IVU, “Memoria Laboral del IVU 1959-1960”.Editorial Offset Dutriz,
San Salvador, El Salvador, 1960.
Trabajos de graduación
[39] C. Cornejo, G. González, R. Torres, “Arquitectura moderna en El
Salvador de las décadas de 1940 hasta finales de 1970”, Trabajo de
graduación presentado para optar al grado de arquitecto en la
Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, UCA, Antiguo
Cuscatlán, El Salvador, 2012.
Libros
[40] J. Castellanos, “El Salvador 1930-1960: antecedentes históricos de la
guerra civil”, Editorial Dirección de Publicaciones e Impresos, San
Salvador, El Salvador, 2001.
Memorias laborales y boletines
[41] MOP, “Memoria Laboral del Ministerio de Obras Públicas 1963-
1964”.Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 1964.
[42] MOP, “Memorial Laboral del Ministerio de Obras Públicas 1964-
1965”, Editorial S.D., San Salvador, El Salvador, 1965.
[43] MOP, “Memoria Laboral 1969-1970”,Editorial S.D., San Salvador, El
Salvador, 1970.
[44] MOP, “Memoria Laboral 1971-1972”,Editorial S.D., San Salvador, El
Salvador, 1972.
[45] MOP, “Memoria Laboral 1974-1975”,Editorial S.D., San Salvador, El
Salvador, 1975.
[46] MOP, “Memoria Laboral 1975-1976”,Editorial S.D., San Salvador, El
Salvador, 1976.
[47] MOP, “Memoria Laboral 1978-1979”,Editorial S.D., San Salvador, El
Salvador, 1979.
Trabajos de graduación
[48] E. Girón, P. Mendoza, J. Merlos, “Historia del Instituto de Vivienda
Urbana (IVU) en El Salvador”, Trabajo de graduación presentado para
optar al grado de arquitecto en la Universidad Albert Einstein, Antiguo
Cuscatlán, El Salvador, 2005.
[49] L. Escalante, “Arquitectura de la segunda mitad del siglo XX (San
Salvador durante 1950-1990”. Trabajo de graduación presentado para
optar al grado de arquitecto en la Universidad Albert Einstein, Antiguo
Cuscatlán, El Salvador, 2006.
[50] E. Estrada, “La obra de los arquitectos Karl Katstaller,
EhrentrautSchott de Katstaller y Renato Romero en la arquitectura
Salvadoreña”. Trabajo de graduación presentado para optar al grado de
arquitecto en la Universidad Albert Einstein, Antiguo Cuscatlán, El
Salvador, 2005.
Entrevistas
[51] S. Gutiérrez, Entrevistas varias con el arquitecto Ricardo Carbonell, San
Salvador, El Salvador, entre 2010 y 2012.
Trabajos de graduación
[52] E. Linares, “Dos exponentes de la escultura, elementos decorativos y
arquitectura salvadoreña: Rubén Martínez y Enrique Salaverría, un
análisis de sus obras”, Trabajo de graduación presentado para optar al
grado de arquitecto en la Universidad Albert Einstein, Antiguo
Cuscatlán, El Salvador, 1998.

Biografías
Sandra Gutiérrez Poizat(San Salvador 1971)
Su desenvolvimiento profesional se ha desarrollado tanto en el área práctica como académica. En el campo académico la arquitecta posee experiencia
en docencia e investigación, tanto en Centroamérica como en Europa. Como docente ha impartido cursos de Diseño Arquitectónico, Diseño Urbano y
Teoría e Historia de la Arquitectura.

Complementariamente organiza y participa en Talleres de Diseño en temas relacionados con el Diseño Urbano y Diseño de Espacios Públicos. Su Maestría en Diseño Urbano, con tesis de graduación en Espacios Públicos, la ha hecho impulsar la cátedra de Diseño de Espacios Públicos, así como el Taller de Vivienda y Espacios Públicos (2006), en la UCA de El Salvador, universidad donde labora actualmente. Ambos cursos han sido objeto de diversas publicaciones, charlas y foros

En el área de investigación sus intereses son el Espacio Público y la Teoría e
Historia de la Arquitectura y el Urbanismo. Ha coordinado la elaboración de la Guía de Arquitectura de El Salvador, con el auspicio de la Junta de
Andalucía, España. Más recientemente coordina un proyecto de investigación
sobre arquitectura y urbanismo modernos en El Salvador para el
Departamento de Organización del Espacio (DOE) de la UCA, y participa
como investigadora en el proyecto sobre “Estética y Política: modernización
cultural en El Salvador (1940-1980), coordinado por el Departamento de
Comunicaciones y Cultura de la UCA.

En el campo práctico ha colaborado en proyectos y consultorías con
profesionales de diversas especialidades. Sus áreas de interés son: diseño de
Espacios Públicos; Arquitectura y Urbanismo Sostenible; Teoría e Historia de
la Arquitectura y Urbanismo. Entre sus proyectos más destacados están: el
primer lugar en el concurso ‘La Gran Manzana’ para Asentamientos Urbanos
Productivos y Sostenibles, promovido por ONU-HABITAT (2011); primer
lugar en el concurso para la remodelación de la Plaza San Esteban en el
Centro Histórico de San Salvador, parte de un colectivo de arquitectos
salvadoreños (2008), que a su vez gano el primer lugar en el premio
internacional Santiago de Compostela de Cooperación Urbana (2008);
asimismo participó con el módulo de vivienda de emergencia SanSal, en la
Bienal de Rotterdam 2009, como parte de un colectivo de arquitectas El
Salvador-Italia-Holanda. Entre sus consultorías más sobresalientes están: el
informe GEO-San Salvador para el PNUD (2004).

Ha dictado conferencias y participado en congresos, foros y debates en países
como: Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, Perú, Cuba, Holanda, Francia,
España y Líbano. Posee diversas publicaciones en revistas y libros en el campo de la arquitectura y el urbanismo.

La arquitecta es miembro del Consejo Editorial del Departamento de
Organización del Espacio (DOE), en la Universidad Centroamericana ‘José
Simeón Cañas’ (UCA), en El Salvador y de la revista digital RevisTarquis de
la Universidad de Costa Rica (UCR). Asimismo forma parte del Consejo
Editorial de la Revista D’Arquitectura y DOMUS Centroamérica y el Caribe,
DOMUS Italia + Grupo CERCA, con sede en Costa Rica. Complementariamente domina cuatro lenguas: Español (lengua materna);
Inglés (avanzado); Francés (avanzado) y Holandés (intermedio)

Dejar una respuesta