«Sigo luchando por la tierra…» Entrevista con Victoriano García

SAN SALVADOR, 2 de mayo de 2011 (SIEP) “Han pasado ya cincuenta años desde que tome este camino y sigo luchando por la tierra…” nos confiesa Victoriano García, veterano militante revolucionario, con una sonrisa mezcla de nostalgia y de confianza.

“Me incorpore a la lucha en los años 60 del siglo pasado, soy originario del cantón El Porvenir, de Santa Rosa Cenca. Actualmente soy el secretario general de la Federación de Asociaciones Cooperativas de Producción Agropecuaria y Servicios, FENACOPAS.”

“Mi familia vivían como colonos del Dr. Roberto Bustamante, cerca de Chalchuapa, y cuando iniciaron las bullas de reforma agraria el viejo nos desalojó, y nos tuvimos que ir a vivir al pueblo, te estoy hablando de principios de los años sesenta, yo andaba por los 16, 19 años. En el pueblo alquilamos una pieza, pagábamos 7 colones, vivíamos 7 personas…”

Después nos fuimos para El Ciprés… y tenía un tío que visitaba en Santa Ana a un tal Antonio González, que era un espiritista y a veces él me llevaba y me recuerdo que realizaban sesiones en las que se invocaba familiares de muertos, en medio un huacal con ruda cruda, jalaban el espíritu del muerto, era un completo silencio y de repente notábamos señales…El me dijo que yo iba a ser el secretario de su esposa. Yo sabía ya leer y escribir. Mi tarea era la de apuntar que era que decían los muertos en las sesiones espiritistas. Fue mi primer trabajo.

Este Antonio González era miembro del PC además de espiritista y fue el que recluto a mi tío. Mi tío Abelino García llegaba a curarse, yo no entendía de que enfermedad, pero me acuerdo que mi tío no podía leer ni escribir. Este Toño González también era del Sindicato de la Construcción. Nosotros éramos obreros agrícolas, trabajábamos recogiendo café…y así me fueron metiendo a la organización…”

“De repente llegó a visitarnos un compañero de nombre Marianito, que era miembro del comité de organización del PCS en Santa Ana. El fue el que me comenzó a tratar (organizar). En esa época, principios de los años sesenta, te daban instrucción militar, y aprendí a hacer bombas molotov, el manejo de varios tipos de armas, pistola 45, Galil, aunque no se hablaba ni pensaba en guerrilla, la organización era el FUAR y el ejemplo, el modelo era Cuba.

Y ya miembros del FUAR nos rebelábamos en la finca, y a pesar que era joven, porque si te rebelabas ante un mandadero era como tocar al patrón, pero fuimos perdiendo el miedo. Y fue este Marianito el que me metió al Partido. Hacíamos las reuniones del FUAR y del PCS en la casa de un colaborador de nombre Ricardo. Por medio del FUAR conocí a Julio Cesar Castro Belloso, panadero de Chalchuapa, obrero muy inteligente; a Roberto Ordoñez, que era de San Juan Chiquito y de Santa Rosa Cenca, a Manuel Vallecillos, a Jesús Agreda, trabajador agrícola, que fue capturado en el Parque Colón de Santa Ana en 1982 y jamás volvió a aparecer.

A Blanca Escobar y Ester Polanco, esta ultima trabajadora del Beneficio y que la matan en el 81 durante la “ofensiva de Chalchuapa”. A Manuel Vallecillos, que murió por trasladar pertrechos de guerra; a Julio Cesar Belloso, que murió en 1983 en Nicaragua de una ulcera, y que era asistente de Simón (Schafik).

A Juan Carías Godoy, campesino que lo mataron en 1980, llegaron a matarlo a su casa y ahí mismo lo enterraron. A Juan, conocido como Juancito, que era un campesino descalzo que venía en el Partido desde el 1932. A su casa llegaba Orestes, me refiero al dirigente del Partido, Raúl Castellanos Figueroa. Nos reuníamos en Chalchuapa en diferentes casas.

Estudiábamos el periódico La Verdad y lo distribuíamos. Así fue como entró Dago (Gutiérrez), él estaba estudiando en San Salvador, pero los fines de semana venía al pueblo y lo visitábamos y le llevábamos documentos del Partido. Poco a poco se fue interesando hasta unirse a este esfuerzo.

En 1964 enfrento mi primera captura. Iba caminando tranquilamente en dirección al Tazumal cuando salen unos policías y me agarran del pelo y me amarran. Era una captura encubierta, por mis actividades revolucionarias ya que de lo que me acusan es de ser chiveador y robar leña. Me tuvieron unos días guardado. Y me trasladaron a Santa Ana acusándome de andar indocumentado.

En el 66 participamos en la campaña del PAR que llevaba como candidato a Fabio Castillo. Los mítines los hacíamos donde está el Monumento a la Madre, frente a la casa de Dagoberto. Recorríamos los cantones educando a la gente. Teníamos un Comité Municipal del PCS donde estaban Manuel Vallecillos, Pedro Sandino, Hugo Gonzales (hijo de Toño González que vive todavía en Ilopango) y había varias células.

En 1968 el Partido me manda castigado para San Miguel, debido a que se dio un escándalo por dos mujeres que tenía, que se peleaban y una me llego a buscar y luego apareció la otra y se armo la trifulca. Rápido el Partido se entero del asunto y me sancionaron. En realidad en este campo fui muy indisciplinado con respecto a mi relación con las mujeres. Lo reconozco.

Allá en San Miguel me entero que ya era padre, y de gemelitos, les puse Saúl Santiago y Oscar. ¿Sabés en homenaje a quienes verdad? Ese año los mataron. Eran mis camaradas. Cuando me entere que era padre me fui a Chalchuapa a buscar a mi mujer y me la lleve para san Miguel. El Partido solo me daba 75 colones y cuando los pedía.

Ese año me acuerdo hicimos la primera celebración del 1ro. de mayo. Yo rompo ese hielo, antes no había habido celebraciones, la derecha campeaba. Hicimos un acto con muchos campesinos y buena asistencia. Y naturalmente con la Guardia Nacional y la Policía Nacional atrás vigilando. También reclutaba.

Me recuerdo de Darío, un estudiante universitario que yo ya lo estaba tratando. Una vez me pidió que le atendiera a un grupo de jóvenes que él había organizado. Tuve mis dudas porque eran intelectuales pero le entre, y empezamos a activar. A Darío lo mataron después de los Acuerdos de Paz. Y si mal no me acuerdo dentro de ese grupo de jóvenes universitarios que eran como unos quince, se encontraba el actual coordinador del Frente, Medardo González. Por esos días llego a apoyar el trabajo del Partido el sastre Alfonso Martínez, con su respectiva máquina de coser a cuestas.

Un día me dice Dario: compañero mirá el director del Centro ( UES) quiere que vayan a una gira de quince días por toda Centroamérica hasta Panamá, la U paga los gastos y quiere que vos vayás, bueno con la justificación que había que conocerlos más me lance a ese viaje de solo andar jodiendo por todas esas tierras. En realidad Darío se había ganado el liderato en el grupo el cual se consideraba como un grupo muy cercano al PCS.

Por esa época nos visito el responsable de la Comisión Rural del PCS , que así se llamaba la responsable del trabajo campesino, se trataba de Raúl Vargas, el famoso Bache, miembro de dirección del Partido. Y la razón era buscar alguien para que dirigiera el CUO. Propuse al Dr. Lazo. El Partido lo acepto. Hable con el Dr. Lazo y él acepto.

Pero AGEUS se había dado cuenta porque llegaba Mendocita (en ese entonces vicepresidente de AGEUS) a reunirse con los estudiantes. Pero logramos con el grupo de jóvenes impulsar una estrategia de relaciones y de publicidad que nos permitió ganar la dirección del CUO con el Dr. Lazo. Estábamos contentos porque esto nos permitió ampliar el trabajo social y posteriormente el político mediante la Unión Nacional Opositora, UNO.

En 1968 llevamos como candidato a Alcalde al Dr. Fausto Cisneros. A él lo mataron cuando andaba poniendo una serenata, era un poco novio. Formamos y engrandecimos ATACES. Formamos políticamente a muchos líderes y nos convertimos rápidamente como PCS en una fuerza social y política. Formamos el Sindicato de Aceites Vegetales, y como local para reuniones utilizábamos el de la CGS.

Organizamos en Morazán a los trabajadores de las minas, a los mineros y por eso la Guardia Nacional me echo el ojo y me andaban buscando, vigilando mis movimientos. En la iglesia de San Sebastián hacíamos las reuniones con los trabajadores mineros explicándoles la explotación salvaje que sufrían para enriquecer a las compañías capitalistas.

Llevamos como charlistas a Raúl Vargas y a Raúl Castellanos. Una vez incluso lleve a Schafik para que diera una charla sobre reforma agraria a compañeros de ATACES y el local se llenó. La dirección del Partido estaba contenta por nuestro trabajo, felices (sic) al ver a los mineros organizados y nos felicitaban. Formamos el primer sindicato de mineros de las minas de San Sebastián y San Cristóbal y lo metimos a FESTIAVTSCES.

Pronto arreciaron las persecuciones, me llegaban a buscar a la casa, y tuve que andar huyendo hasta que lograron capturarme. La Guardia Nacional me capturo. Me fui a dormir a una casa de un amigo y a él lo andaban buscando y yo caí. Me amarraron con cordeles de los pulgares y me llevaron. A los días me sacaron luego de una buena penquiada.
Era el responsable de partido en San Miguel junto con un equipo de la zona oriental que incluía a Toño (Alfonso Martínez ) en La Unión y Chespirito (Adán Chicas) en Usulután. Atravesé una crisis económica aguda y decidí regresar e incorporarme a la producción agrícola. Luego tuve que irme a San Salvador. En San Miguel estuvo también por algún tiempo Piluya, que hoy es concejal en San Marcos. En 1971 regreso con mi familia a Chalchuapa luego de un exilio de tres años.
Un día ya en la capital me encontré con El Ronco, un camarada y le conté de mis situación crítica. Me dijo llégate el lunes al Edificio Panamericano, cuarta planta y me esperas. Dicho y hecho. Era la oficina de Toni Handal, de una empresa llamada Contelsas. Estaba trabajando en San Jacinto reparando la Escuela Romero Alvergue. Empecé a trabajar en la construcción. Blas Escamilla era el vigilante bodeguero, planillero. Después me fui a vivir a Los Planes. Después a Chalatenango. A Las Vueltas, ahí organice un grupo de la familia Serrano., ahí organizamos Partido.
En 1974 estuve en Moscú como delgado a un congreso sindical campesino. Hice una presentación sobre la situación del campesinado salvadoreño, que fue muy aplaudida.
En 1978 vivo en Los Planes y ahí realizo trabajo político. Me acuerdo que reclute a un joven talentoso y muy comprometido, a Nelson Urrutia, que después se incorporo al trabajo campesino con Rosario Acosta, hicieron un trabajo importante en Suchitoto, allá por Ichanqueso. Y también me enorgullece haber reclutado para el Partido allá en Chalchuapa a Luís Mario López, si, el de Bases Magisteriales
En 1979 después del golpe del 15 de octubre, me encuentro a Blas y me dice que vaya a presentarme al ISTA. Lo hago y me lo encuentro ahí, esta también Víctor Rivera. Nuestro trabajo era de expansión y reclutamiento. Al salir del ISTA en 1980 me incorporo a las FAL.
En 1983 me secuestran en el cruce de Chalchuapa, yendo hacia la frontera de San Cristóbal. Me sacan del bus, me vendan y me tiran en un pick up. Me llevan a San Salvador. Me tiene por 22 días incomunicado. Salvador Castaneda, el papá del actual vicecanciller, Carlos Castaneda ve cuando me capturan y avisa a la Comisión de Derechos Humanos del Arzobispado. Me buscan y me hayan en Santa Ana. Y logro salir. Por cierto Carlitos fue un estudiante excelente y por eso lo becaron para estudiar en la URSS.
En noviembre de 1989, en Santa Marta, uno de mis hijos, uno de los gemelos, Saúl Santiago Contreras García muere combatiendo en las filas de las FAL.
Y estas son unas pinceladas de mi vida, y hoy seguimos como FENACOPAS, en la CNTC, y en la CLOC de Vía Campesina.-

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