SAN SALVADOR, 30 de marzo de 2025 (SIEP) Hace tres meses emprendimos un viaje hacia los territorios del arte y la cultura. La tripulación la integraban una docena de hombres y mujeres, poetas y novelistas, teatreros y músicos, en fin inquietos soñadores, que íbamos en busca del vellocino de oro, tras los pasos misteriosos de Quetzalcóatl, oteando las huellas de la Prudencia, por los senderos lluviosos de un Prometeo liberado…
Tres meses han pasado, y consagrados a Venus y a sus jardines de amistad, hemos desde nuestro barco, desde nuestro tren, desde nuestra ventana en el Alma Mater, presenciado amaneceres y atardeceres, el horizonte de la patria que se desgaja en un verso, en una melodía, en una imagen, en el sonido del silencio…
Hemos recorrido siete territorios, hemos disfrutado del arte fotográfico de René (Rodríguez), del verso nostálgico de Alfredo (Campos), del verso feminista de Silvia (Matus), del verso romántico de Guillermo (Campos), del canto comprometido de William (Armijo), del testimonio poético de Alfonso (Veliz), y del gesto colectivo de Dimas (Castellón).
Y desde esta patria exacta nos comprometemos a seguir caminando…